VÁZQUEZ: RADIODIFUSIÓN ES DERECHOS Y
RESPONSABILIDADES, ES CIUDADANÍA Y DEMOCRACIA
Tras recordar los principios básicos que hacen a la
profesión del periodismo, el Presidente Tabaré Vázquez dijo que en
materia de libertad de expresión y fortalecimiento de la democracia
"pueden contar con el gobierno nacional y con la Presidencia de la
República".
Así se expresó el
Primer Mandatario en un pasaje de su alocución durante la inauguración
de un seminario organizado por ANDEBU, RAMI, TAI, CORI y RED ORO con
motivo del “Día de la Radiodifusión Nacional”, que tuvo lugar en
el Salón de Actos del Edificio Libertad.
Vázquez afirmó que “hablar de la radio y la
televisión en nuestro país, como en cualquier otro país del mundo
libre, es hablar de un poder que no es ajeno al poder; es hablar de
derechos y de responsabilidades; es hablar de ciudadanía y de
democracia”.
“La democracia ya no solamente como forma de
gobierno, sino también como valor de convivencia y estado de la
sociedad que necesita, sin duda, para
concretarse, a los medios de comunicación”, dijo.
PALABRAS DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, TABARÉ
VÁZQUEZ, EN LA INAUGURACIÓN DEL FORO CON MOTIVO DEL “DÍA DE LA
RADIODIFUSIÓN NACIONAL” REALIZADO EN EL EDIFICIO LIBERTAD
PRESIDENTE VÁZQUEZ: A quienes nos visitan, les damos
la más cordial de las bienvenidas y les deseamos una muy feliz estadía
aquí en el Uruguay; autoridades de la Coordinadora de Organizaciones de
Radiodifusión; representantes de los medios de comunicación; señoras
y señores:
Les agradezco haberme invitado a participar en la
apertura de este Foro sobre la Radio y la Televisión del Uruguay, que
se realiza en el marco del “Día de la Radiodifusión Nacional”.
Gracias, y bienvenidos a esta sede del Poder
Ejecutivo, cuyo nombre -este Edificio se llama Libertad- tanto significa
para la sociedad uruguaya, para los medios de comunicación y para
quienes ejercen el oficio del periodismo.
Gracias, bienvenidos y felicitaciones; felicitaciones
por el Día de la Radiodifusión Nacional, felicitaciones por celebrarlo
con un encuentro de estas características.
Estimados amigos, por razones de agenda tendré que
retirarme en pocos minutos. No podré, entonces, acompañarlos durante
el desarrollo de una jornada de trabajo, cuya temática me interesa y me
interesa mucho no sólo como Presidente de la República, sino también,
y fundamentalmente, como ciudadano uruguayo.
Porque hablar de la radio y televisión en el
Uruguay, como en cualquier otro sitio del mundo, es hablar de avances
tecnológicos, de emprendimientos públicos y privados; del esfuerzo y
del compromiso cotidiano de todos aquellos que, de una forma u otra,
hacen posible ese espacio de encuentro, diálogo y crecimiento que es la
comunicación.
Todo ello, sin duda, es muy importante.
Pero hablar de la radio y la televisión en nuestro
país, como en cualquier otro país del mundo, del mundo libre, es
hablar de un poder que no es ajeno al poder; es hablar de derechos y de
responsabilidades, es hablar de ciudadanía y de democracia. Y si lo
anterior era importante esto es fundamental.
La democracia ya no solamente como forma de gobierno,
sino también como valor de convivencia y estado de la sociedad que
necesita, sin duda, para
concretarse, a los medios de comunicación.
Pero no para que digan la verdad oficial; las
sociedades democráticas no necesitan verdades oficiales, las sociedades
democráticas que son las únicas que pueden prosperar auténticamente,
las otras pueden ser ricas pero nunca serán prósperas, necesitan a los
medios de comunicación para que haya individuos informados y con
capacidad crítica para saber dónde están y hacia dónde quieren ir;
para hacer ese camino voluntariamente y sin necesidad de muletas y para
construir, entre todos y paso a paso, proyectos plurales y comunes.
Tal, desde nuestro muy modesto punto de vista, es el
desafío de los medios de comunicación.
Tal es, en el caso de esta Coordinadora de
Organizaciones de Radiodifusión, la tarea de las mujeres y de los
hombres que la conforman.
Porque los medios de comunicación lejos de ser una
entelequia son una realidad.
Los medios de comunicación son ustedes, quienes están
aquí, y quienes aunque no están aquí también son parte de la
radiodifusión nacional.
Y más allá de ustedes están los ciudadanos,
quienes no deben ser confundidos con audiencia o ranking, porque son
algo mucho más importante: son seres humanos.
Amigas y amigos, dije que sería breve y voy a ser
breve. No solamente por la razón ya enunciada, sino además porque algo
que quería decir en esta oportunidad fue dicho antes por alguien, que
sin duda es un referente mundial en materia de comunicación, me refiero
a Juan Luis Cebrián, periodista y novelista español; ex director de
informativos de la Radio Televisión Española, fundador en 1976 del
prestigioso diario El País, de Madrid, director del mismo hasta 1988 y
actualmente, como ustedes saben, miembro de la Real Academia española
de Letras.
En un excelente artículo, publicado precisamente en
El País de Madrid, el 17 de junio del 2002, Juan Luis Cebrián se
refiere al oficio del periodista, y citando un trabajo de investigación
sobre periodismo y comunicación realizado por otros dos colegas,
establece un decálogo de nueve puntos, que voy a leerles pues resume
magistralmente algo que también quiero compartir con ustedes.
Este decálogo de nueve puntos establece los
siguientes principios básicos para la profesión del periodismo:
Uno, la primera obligación del periodismo es la
verdad.
Dos, su primera lealtad es hacia los ciudadanos.
Tres, su esencia es la disciplina de la verificación.
Cuatro, sus profesionales deben ser independientes de
los hechos y las personas sobre las que informan.
Cinco, debe servir como un vigilante independiente
del poder.
Seis, debe otorgar tribuna a las críticas públicas
y al compromiso.
Siete, ha de esforzarse en hacer de lo importante
algo interesante y oportuno.
Ocho, debe seguir las noticias de forma, a la vez,
exhaustiva y proporcionada.
Nueve, sus profesionales deben tener derecho a
ejercer lo que les dicta su conciencia.
Es difícil decir más en menos frases sobre el papel
social de la comunicación, así como sobre los derechos y deberes del
periodismo profesional en nuestros días.
Es difícil resistir la tentación de hacer algunos
comentarios sobre cada uno de estos nueve puntos.
Pero resistir esta tentación, a cuenta de un debate
más profundo y de más largo aliento que la sociedad uruguaya en su
conjunto se debe sobre los medios de comunicación, sobre sí misma y
sobre su propio futuro.
En todo caso, y a cuenta de ese debate tan
inexcusable como apasionante, permítanme cerrar esta brevísima
intervención diciéndoles que en materia de libertad de expresión y
fortalecimiento de la democracia, tal es el tema de este Foro y la
esencia de la Radiodifusión nacional, pueden contar con el gobierno
nacional y con la Presidencia de la República; y que nosotros también,
sin duda, el gobierno y el pueblo uruguayo contamos con ustedes.
Cada
quien desde su identidad, desde sus respectivas competencias,
responsabilidades y posibilidades; todo, pero todo, todo en función de
este formidable bien común que es nuestro querido Uruguay. Muchas
gracias.
|