ENCUENTRO DE MINISTROS DE TRANSPORTES E
INFRAESTRUCTURAS DE IBEROAMÉRICA
Exposición del Ministro Víctor Rossi, denominada
"Los Retos del Transporte en una Economía Globalizada", en el Encuentro
de Ministros de Transportes e Infraestructuras de Iberoamérica,
realizado en Málaga, España, del 7 al 11 de setiembre de 2005.
PALABRAS DEL MINISTRO DE TRANSPORTE Y OBRAS PÚBLICAS,
VÍCTOR ROSSI, EN EL ENCUENTRO DE MINISTROS DE TRANSPORTE E
INFRAESTRUCTURAS EN MÁLAGA, ESPAÑA
MINISTRO ROSSI: En primer lugar mi reconocimiento a
la Ministra de Fomento Economista, Doña Magdalena Álvarez Arza, a sus
colaboradores ya todos quienes en esta hermosa ciudad de Málaga nos han
hecho la estadía maravillosa.
Me han encomendado introducir la consideración de los
RETOS DEL TRANSPORTE EN UNA ECONOMIA GLOBALIZADA.
Pero, es que algo de lo conversado en la jornada de
ayer, se puede considerar en sus efectos, ajeno a la globalización de
nuestras economías.
El precio del petróleo y la necesidad de cambios
estratégicos en materia energética.
La inversión privada, pero de verdad, no la
administración tercerizada de recursos del Estado y en ese caso si la
seguridad de su rentabilidad.
La tecnología, la información y las comunicaciones
que oportunamente avanzan en forma acelerada, pero que su control incide
a menudo en la profundización de desigualdades.
La participación de los organismos multilaterales,
que nos permiten, algún grado de escape ante los Presupuestos siempre
cortos, pero que las restricciones fiscales del FMI los convierte en
otro factor de inequidad.
Ahora, no todo son problemas de los demás. En el 2003
-se aprobaron e impulsaron 31 proyectos IIRSA- Uruguay resolvió Río
Branco, Yaguarón, Colonia, apostando al Puente Colonia Buenos Aires.
Perdimos 15 años o cinco años o 20 más. Por lo tanto, los problemas del
transporte en la era de la globalización debemos atenderlos, por cierto,
atentos a lo que pasa en el mundo, pero comenzando por casa, comenzando
por la interna de nuestros propios países y de las regiones que
integramos.
Desde los inicios del comercio, surgió la necesidad
del transporte, y este problema, aún con la evolución de la civilización
y el desarrollo tecnológico, sigue siendo básicamente el principal
desafío hoy día.
Lo que ha cambiado y a menudo para hacer más compleja
la situación, es el contexto de la exigencia de facilitar la movilidad
de personas, de mercancías o de la información; lo que suele ser
decisivo para aportar al desarrollo económico y social de países,
regiones y en nuestro caso de la Comunidad Iberoamericana.
En el presente, la complejidad de los mecanismos que
condicionan el desarrollo del comercio, hacen que ya no podamos pensar
sólo en el "transporte" sino que estamos obligados a pensar en "cadenas
logísticas" donde se integran en una misma cadena distintos modos de
transporte con los procesos de almacenamiento e industrialización. En el
comercio internacional, en el marco de la globalización de las
actividades humanas, estos procesos se ensamblan en un contexto en el
que los diversos agentes económicos compiten fuertemente. Más allá de la
justicia o injusticia derivada de la situación, es una condición
impuesta desde afuera a los países iberoamericanos y que muchas veces se
extiende a las relaciones entre nuestros propios países y que condiciona
fuertemente sus posibilidades de desarrollo.
El crecimiento de nuestros países y el lograr llevar
adelante una estrategia sostenida en cada uno de ellos, está vinculado
estrechamente con la posición de sus exportaciones destinadas al mercado
internacional. Para los países sudamericanos en particular, la ubicación
geográfica de los mismos frecuentemente los obliga a sufrir sobre costos
de transporte respecto de los países desarrollados que ofrecen similares
productos.
Así, los países del sur no sólo deben competir en el
mundo globalizado, sino que deben, competir con economías de diferente
escalas y sobrecostos originados en su propio subdesarrollo relativo, un
problema más .que se agrega a las debilidades de sus economías.
Es un problema que debemos afrontar con mejoras
continuas en los otros factores de costo que afectan la producción y las
cadenas logísticas. Esta situación nos exige un esfuerzo especialmente
difícil.
La facilitación del transporte. Una herramienta para
el desarrollo.
En el contexto actual, el desarrollo de nuestros
países requiere de tecnologías de producción o servicios muchas veces
propiedad de los países desarrollados, pero estas tecnologías pueden
algunas veces comprarse o adquirirse mediante otras estrategias.
Con las reglas del comercio internacional,
existentes, el desarrollo también requiere que nuestros países alcancen
atributos adecuados de "competitividad" , para poder vender los
productos exportables y adquirir los insumos necesarios, para lo cual el
transporte se torna en un factor esencial. Esta "competitividad" no se
puede "comprar" y debe obtenerse mediante adecuadas estrategias, entre
las que caben destacar los acuerdos comerciales entre países o bloques y
la facilitación del transporte; estos elementos son claves para abrir
las puertas del desarrollo, en la medida que no se adquieren, deben ser
creados por nosotros. y esto nos lleva al problema de la facilitación
del transporte, un problema del que no podemos escapar,
El término facilitación de transporte no es
precisamente nuevo, pero sí es claro que hoy día ha tomado nuevo impulso
su consideración como motor del desarrollo; en los principales centros
de estudio del mundo.
¿Porqué nos preocupa la facilitación? Porque una
parte significativa de los costos evitables del comercio internacional
que nos afecta la competitividad, está centrada en sobrecostos de las
cadenas logísticas asociados a: (1) excesivos tiempos de espera en las
fronteras o las interfases modales (puertos, aeropuertos, etc.); (2)
inapropiados gastos o trámites redundantes; (3) obstáculos provenientes
de normas y regulaciones innecesarias. Es responsabilidad de nuestros
países, disponer de una actitud proactiva para identificar e implantar
medidas que permitan aumentar la eficiencia de los sistemas de
transporte y reducir los costos de transacción.
Según los más recientes análisis, respecto de las
tendencias que lideran el proceso de facilitación del transporte, cabe
tener presente:
El Comercio de bienes manufacturados. (Actualmente el
80 % del comercio de bienes manufacturados es originado en países en
desarrollo.
Comercio intra-compañías.
Comercio de componentes. (Este comercio es
responsable de aproximadamente un 30 % del comercio global.
Comercio sur-sur. (Aproximadamente el 12% del
comercio).
Gastos de servicios logísticos. En el conjunto de los
costos logísticos, la parte de transporte es cada vez más importante, en
tanto los gastos de depósito, costos de oportunidad, etc. Están
reduciéndose proporcionalmente. Las medidas de facilitación del comercio
y el transporte que incrementen la velocidad de manejo también reducen
los involuntarios costos de tiempo por estancia de las mercaderías en
los vehículos de carga o los contenedores que están esperando en puestos
de frontera, puertos, etc.
Tecnologías. Las transacciones de comercio
internacional utilizan cada vez más intensamente las tecnologías de
información y comunicación.
Mejora de los servicios de transporte e
infraestructura de 1990.
Liberalización del comercio, las tasas aduaneras se
han reducido el costo del transporte internacional es dos o tres veces
más alto que las tasas aduaneras
Negociaciones comerciales.
El proceso de desarrollo. La reducción de la pobreza
requiere del crecimiento económico y este depende cada vez más de la
competitividad de los países. El incremento del comercio exterior no es
condición suficiente para la reducción de la pobreza, pero es un
requisito necesario dentro de cualquier estrategia más amplia de
desarrollo. Muchas medidas de facilitación del comercio y transporte no
sólo promueven el comercio sino que frecuentemente también tienen otros
positivos efectos para nuestros países y debe ser vista como parte de
una estrategia de desarrollo que no sólo mejora la competitividad, sino
que refuerza la introducción de nuevas tecnologías, el ejercicio de las
funciones públicas y otras capacidades.
En junio de 2005 el Boletín de CEPAL N° 226
analizando este tema identificaba tres dificultades: (1) Conocimiento y
uso insuficientes de la facilitación del comercio y de las técnicas y
herramientas relacionadas con las Tecnologías de Información y
Comunicaciones (TIC) por parte de los gobiernos y las empresas; (2)
capacidad insuficiente para el análisis de las políticas e instrumentos
de política desacertados para desarrollar la facilitación y; (3)
coordinación desacertada de las políticas de negociación para la
facilitación comercial. Estos obstáculos tienden a reducir las
oportunidades de desarrollo de los países ya incrementar los costos de
desarrollo económico y el bienestar social en general.
La competitividad y eficiencia del transporte en el
corto plazo.
La apertura de las economías en el marco del fenómeno
conocido como la "globalización", ha traído como consecuencia una mayor
atención en la eficiencia y los costos de los servicios de transporte,
de los cuales en gran medida depende la competitividad. En el presente
contexto de fuerte competencia internacional, los países con transporte
ineficientes (caros) pierden oportunidades de desarrollar actividades
económicas en relación con los países que cuentan con servicios de
transporte más adecuados. Los costos o sobrecostos de transporte son
particularmente gravosos para las exportaciones de "commodities" con una
relación costo/volumen reducida, caso de muchas exportaciones de
Latinoamérica, en las que los precios en destino se forman con una
proporción significativa de costo de transporte.
Teniendo presente esta situación, no podemos dejar de
ver con preocupación el aumento general de fletes producto por cierto
del incremento del precio del petróleo y la mayor demanda de servicios
marítimos consecuencia asimismo del crecimiento acelerado de la economía
asiática. Estas circunstancias, pueden perjudicar sensiblemente a la
economía de los países de América del Sur, debido a su ubicación
relativa respecto de los grandes mercados mundiales y el volumen de su
comercio.
La propia globalización, con la consecuente reducción
de aranceles y otras barreras en el marco de aperturas unilaterales o
acuerdos comerciales, ha tenido por efecto que los costos de transporte
hayan ganado importancia en términos relativos.
En consecuencia, los costos de transporte resultan
tener incidencia clave en el desarrollo en la medida que el crecimiento
económico está condicionado al crecimiento de las exportaciones e
importaciones de insumos; ello, para nuestros países implica mejorar
nuestra capacidad competitiva con una consecuente reducción real de los
fletes, sin esperar sólo que los mecanismos de mercado lo corrijan.
La competitividad y eficiencia del transporte en el
largo plazo.
Si bien la existencia de costos no monetarios en el
transporte es objeto de análisis desde hace mucho tiempo, resulta
destacable. que se esté considerando con mayor atención los "costos
ocultos" que deberían agregarse al flete y que inciden en largo plazo
sobre la competitividad y el desarrollo, estos son los costos vinculados
a los efectos medioambientales del transporte (contaminación) y, para el
caso de los servicios de transporte por carretera, los costos de
congestión y accidentabilidad. Frecuentemente, se denomina a éstos,
"costos externos" o "externalidades" .
Estos efectos no son corregidos por los mecanismos de
mercado, en la medida que los costos al usuario (quien elige los
servicios) no incluyen los costos sociales de contaminación, congestión
y accidentabilidad. A este problema, se suma que es muy frecuente que
los costos de infraestructura no se asignan a los distintos modos según
los gastos que efectivamente generan.
En consecuencia, la no inclusión de los costos
sociales prevenientes de los efectos medioambientales, la congestión y
accidentabilidad, más inadecuadas cargas por repago de costos de
infraestructura, lleva muchas veces a una asignación modal de los
servicios de transporte distorsionada. Este fenómeno conlleva que los
fletes puedan no representar los costos sociales reales, lo que puede
ser un beneficio para la competitividad del país en el corto plazo, pero
la competitividad en el largo plazo puede quedar comprometida en la
medida que se deberá disponer de impuestos para compensar los efectos
negativos.
La necesidad de avanzar hacia un desarrollo
sustentable, obliga a considerar las externalidades del transporte. Una
estrategia posible, pasa por modificar el balance entre los modos de
transporte, teniendo presente la diferencia que cada uno presenta en
cuanto a sus externalidades.
Efectuado este repaso desde nuestro país, pero
procurando analizar la situación de los países de la región y de
Iberoamérica, es evidente que por delante tenemos una extensa agenda.
-El perfeccionamiento de la coordinación y la
regulación del transporte terrestre por carretera.
-El proceso de reestructura en avance del transporte
ferroviario en los países latinoamericanos.
-La cooperación entre los países Iberoamericanos en
un mayor desarrollo del transporte fluvial y marítimo.
-El desarrollo de las infraestructuras portuarias y
una mayor integración y cooperación entre las administraciones
portuarias públicas o privadas.
-La mejora en los servicios de transporte aéreo y el
desarrollo multimodal adaptado a las necesidades del transporte "puerta
a puerta" .
-La participación privada tanto en las inversiones en
infraestructura como en la operación y participación de distintos modos.
-Las iniciativas y programas impulsados por las
instituciones multilaterales y los programas que promueven la
cooperación entre países.
Serán todas tareas que deberán estar integradas a
nuestro quehacer en los próximos años y que deberán ocupar nuestro
tiempo tanto en instancias internacionales como ésta, tanto desde
nuestra responsabilidad en nuestros respectivos países.
Por último, ha sido importante este encuentro no sólo
por el intercambio que siempre enseña tanto, sino porque nos ayudó a
restablecer una relación, en algunos casos distante ya conocernos más.
La próxima reunión la organizaremos como ya está
dispuesto en nuestro país y procuraremos hacerlo de la mejor manera. Por
lo tanto, los esperamos en Uruguay en febrero o marzo de 2007, donde
celebraremos, además, los 100 años de nuestro MTOP.
Muchas gracias |