VÁZQUEZ REAFIRMÓ COMPROMISO DE INSTRUMENTAR MEDIDAS
PARA PREVENIR ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES
El Gobierno nacional en su conjunto, y la
Presidencia de la República en particular, reafirma su voluntad y
compromiso de potenciar esta Comisión Honoraria para la Salud
Cardiovascular, así como proseguir instrumentando iniciativas tendientes
a prevenir las enfermedades cardiovasculares", dijo el Presidente
Vázquez al inaugurar la XIV Semana del Corazón.
El Primer Mandatario, además, exhortó a
descentralizar las actividades que se realizan con motivo de la Semana
del Corazón, para que las mismas se extiendan a todo el país.
Con la presencia del Presidente de la República,
Tabaré Vázquez, del Ministro interino de Salud Pública, Miguel Fernández
Galeano, del representante de OPS en Uruguay, del Presidente de la
Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular, Orestes Fiandra, y de
la Decana de la Facultad de Medicina, así como otras autoridades
nacionales y departamentales e invitados especiales, se llevó a cabo
este lunes en el Edificio Libertad el acto de apertura de la XIV Semana
del Corazón.
En la oportunidad, también hizo uso de la palabra el
presidente de la Comisión Honoraria para la salud Cardiovascular, Oreste
Fiandra.
PALABRAS DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, TABARÉ
VÁZQUEZ, EN EL ACTO DE INAUGURACIÓN DE LA XIV SEMANA DEL CORAZÓN
PRESIDENTE VÁZQUEZ: Señoras y señores, estimados
amigos: Para mi constituye un honor estar con todos ustedes en la mañana
de hoy, para hacer el lanzamiento de la XIV Semana del Corazón que la
organiza la Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular, cuyo
presidente es el doctor Oreste Fiandra.
Durante esta semana, como ustedes seguramente saben,
queremos informar a la población que se realizará un programa de
actividades destinados a sensibilizar a la población sobre las
enfermedades cardiovasculares, a generar hábitos y conductas
cardiosaludables e informar sobre planes y programas concernientes a
toda la cadena de atención, es decir de atender a los tratamientos y a
la rehabilitación de personas que están afectadas por enfermedades
cardiovasculares.
Como ustedes saben, a estas enfermedades la
Organización Mundial de la Salud las considera como una epidemia
mundial, habida cuenta que sigue siendo la primera causa de muerte en
los países desarrollados y se observa un impactante ascenso en todos los
países en desarrollo.
El Uruguay por cierto no escapa a esta epidemia y
desde hace décadas que estas enfermedades cardiovasculares son las
principales causas de muerte en nuestro país.
Según estadísticas del Ministerio de Salud Pública,
correspondientes al año 2002, la del bienio 2003 - 2004 seguramente van
a ser tratadas en el análisis de la mañana de hoy, 10.759 compatriotas
mueren anualmente por estas enfermedades; es decir, en otras palabras
cada día mueren 30 uruguayas o uruguayos por enfermedades
cardiovasculares, treinta por día, treinta muertes y de ellos
promedialmente seis son menores de 69 años y una persona es menor de 49
años.
Y como además, se sabe también, las enfermedades
cardiovasculares son la principal causa de discapacidad.
En Uruguay, casi un tercio de las discapacidades
obedecen a las enfermedades cardiovasculares.
También es bueno que en este programa, como se va a
hacer seguramente, se conozca, la población en general conozca que hay
enfermedades cardiovasculares de origen genético pero también hay
factores predisponentes a las enfermedades cardiovasculares, como por
cierto lo ha establecido ya la academia pero que es bueno que llegue a
conocimiento de la población.
El riesgo que corren las personas que tengan algunas
de estas características: la obesidad, el sedentarismo, el tabaquismo,
la hipertensión arterial, la diabetes, la dislipemia; y en Uruguay hay
un alarmante porcentaje de enfermedades cardiovasculares cuyos factores
de riesgo son, precisamente, no genéticos sino vinculados a estos
elementos de riesgo.
Y, para tener en cuenta algunos números, alrededor
del 54% de la población uruguaya mayor de 18 años presenta sobrepeso u
obesidad, más de la mitad de la población.
El 32% de la población uruguaya es tabaquista y un
25% de nuestros compatriotas presentan hipertensión arterial y se
calcula que la mitad de los ciudadanos no saben que padecen esta
patología.
Un 38% tienen hipercolesterolemia y un 7% diabetes,
de los cuales se estima que la quinta parte ignora su condición de
diabético.
Por tanto, evidentemente, la tarea de educar en este
tema -sobre todo del riesgo que corre la población que padece algunos de
estos elementos- debe ser muy tenido en cuenta.
Pero, felizmente, esta sombría realidad no es
irreversible, ya que estos factores de riesgo de las enfermedades
cardiovasculares son en su mayoría modificables.
Los podemos modificar a través de la conducta. Se
modifica el sedentarismo, la obesidad, el tabaquismo, la diabetes, la
hipertensión arterial.
Y además hay que hacerle saber a la población por
cierto que la modificación de estos factores de riesgo da buenos
resultados, en relativamente poco tiempo, en muy poco tiempo.
Dejar de fumar desciende en un 50 % el riesgo de
infarto al miocardio; pasar de la obesidad a la no obesidad reduce la
mortalidad cardiovascular a la mitad; bajar la presión arterial es otro
elemento también de singular importancia para que la población lo
conozca, para evitar muertes o discapacidades por esta patología. Otro
aspecto que me gustaría resaltar se refiere a que es necesario crear
hábitos y conductas en términos cardiosaludables ya desde la infancia.
Téngase en cuenta que en nuestro país el 17% de los
niños de entre 9 y 12 años de edad presentan sobrepeso u obesidad, y que
el 2% de los niños de esa misma edad son hipertensos.
Comer sano, que no necesariamente implica comer más
caro o sin gusto; realizar actividad física; evitar el tabaquismo;
controlarse periódicamente; son medidas que han de promoverse desde la
infancia y que la población en general debe saber.
Y el gobierno nacional está instrumentando
iniciativas tendientes a prevenir las enfermedades cardiovasculares,
queremos recordar algunas; seguramente el señor Ministro de Salud en
ejercicio va a hacer un desarrollo de la misma.
En primer lugar, el apoyo institucional a la Comisión
Honoraria para la Salud Cardiovascular, creada en 1994, e integrada por
representantes del Ministerio de Salud Pública, el Banco de Previsión
Social, la Facultad de Medicina, el Sindicato Médico del Uruguay, FEMI,
la Sociedad de Cardiología del Uruguay, y la Asociación Pro Cardias.
El Gobierno nacional en su conjunto, y la Presidencia
de la República en particular, reafirma su voluntad y compromiso de
potenciar esta Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular.
En segundo lugar, queremos mencionar como medidas
tomadas por el gobierno todas las vinculadas al control del tabaquismo.
En tercer lugar, los programas de fomento de la
actividad deportiva; la promulgación de la Ordenanza número 553 del
Ministerio de Salud Pública estableciendo la formación de la Mesa
Coordinadora de Comisiones Honorarias de Salud con los contenidos de
fijar pautas para la integración y participación en las políticas de
salud; la promulgación de la Ordenanza número 1.380 del Ministerio de
Salud Pública estableciendo la obligatoriedad del Registro Nacional de
Diabetes; la propuesta presupuestal actualmente a estudio del Parlamento
en la cual se aumentan recursos para promover estrategias
cardiosaludables no solamente en el Ministerio de Salud Pública, sino
también en los Ministerios de Educación y Cultura, Turismo y Deporte.
Pero además está la inminente instrumentación, en
coordinación con el sector privado, de un programa de nefro-prevención;
téngase en cuenta que las enfermedades cardiovasculares y las renales
comparten factores de riesgo modificables.
Los avances hacia el Sistema Nacional de Salud, que
pone énfasis en la atención primaria y en la promoción de la salud.
Y entonces, ante estos títulos que seguramente
-reitero- van a ser analizados en profundidad por los colegas, por los
integrantes del MSP, como Presidente de la República -y como médico-
saludo y adhiero a esta XIV Semana del Corazón.
Como Presidente de todos los uruguayos y ciudadanos
de este país, permítanme hacer una modesta propuesta: que el próximo año
descentralicemos las actividades centrales de la XV Semana del Corazón y
que la hagamos en el interior del país, porque también allí hay un
corazón latiendo en este Uruguay de todos nosotros. Muchas gracias, por
su presencia.
PALABRAS DEL PRESIDENTE DE LA COMISIÓN HONORARIA PARA
LA SALUD CARDIOVASCULAR, ORESTES FIANDRA
FIANDRA: Bueno, no puedo saludar al señor Presidente
porque se acaba de retirar, pero agradezco mucho lo que ha dicho porque
va a servir para expresar lo que queríamos decir a continuación. Como
han visto, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de
muerte en todo el mundo, también en los países de alto desarrollo
económico.
Dada esa preocupación, que tiene un contenido
humanitario y que tiene también un importante contenido económico, el
Estado uruguayo decidió crear la Comisión Honoraria para la Salud
Cardiovascular. Esta decisión fue plasmada de la creación de una
comisión altamente competente, integrada por la Facultad de Medicina, el
Ministerio de Salud Pública, FEMI, el Sindicato Médico del Uruguay, la
Sociedad de Cardiología del Uruguay y Pro Cardias.
Esta comisión, como dije altamente capacitada, estimó
que la función de esta Comisión debía ser tratar de prevenir las
enfermedades cardiovasculares, informando correctamente a la población
sobre la importancia de los factores de riesgo; pero, también, si
hubiese alguna deficiencia en la asistencia en el aspecto cardiológico,
tratar de colaborar para corregir esas deficiencias.
Inmediatamente de constituida la Comisión Honoraria,
tratamos de estratificar la magnitud relativa de los diferentes factores
de riesgo. Para ello, examinamos los antecedentes de 35 mil personas
mediante el Instituto Nacional de Cirugía Cardíacas en vistas a los
factores de riesgo que presentaba y encontramos que el factor de riesgo
más importante era el tabaquismo. Le seguía muy de cerca la
hipertensión, luego la dislipemias, es decir, las alteraciones de las
grasas de la sangre, la obesidad y la diabetes.
No pudimos, porque no había sido contempladas el
programa de los interrogatorios de los pacientes, valorar el
sedentarismo o el stress; el stress es muy difícil de ver...
Una vez tenido certificados los factores de riesgo
empezamos a enseñar al pueblo todo lo que habíamos deducido que era
importante conocer.
Lamentablemente, cuando se creó la Ley que fue
enviada al Poder Legislativo, se discutió en el Poder Legislativo
considerando que se necesitaba entre un millón quinientos mil dólares y
dos millones de dólares anuales para cumplir correctamente con esta
función, de acuerdo a lo que había pasado en otros países, y fue una
cifra correcta.
Pero, lamentablemente, por una errata de la ley, una
incomprensible errata de la ley, el impuesto que debió haber sido puesto
al IMESI del tabaco fue impuesto a las bebidas alcohólicas, que nos
dieron solo el 10% de lo que se preveía.
Intentamos por todos los medios que se corrigiera
este dato; sin embargo, no pudimos conseguir resultados solamente se nos
dio un aditamento pequeño a la cifra inicial, pero tuvimos que trabajar
en muy malas condiciones económicas.
Sin embargo, hemos conseguido que -en estos diez años
que funciona la Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular- la
mortalidad por las enfermedades cardiovasculares ha descendido
promedialmente en 2.1% anual hasta el momento actual.
Un aspecto curioso que tuvimos dentro de lo que
teníamos que hacer por las enfermedades cardiovasculares fue que nos
encontramos que instituciones oficiales idóneas habían considerado que
debía advertirse a la población, y todavía hay carteles de esos que
subsistieron hasta 1997, debían evitarse las carnes rojas porque estos
conllevaban a la posibilidad de aumentar las deslipemias, lo cual era
peligroso.
Nos pusimos en contacto con esas entidades y les
preguntamos por qué estiman eso; lo estimamos porque las carnes rojas
tienen de grasa intersticial, aquellas que no se puede evitar de
injerir, no se puede separar de la carne, tienen entre 25 y 75% de
grasas intersticial. Nos asombró, acostumbrados a ver las carnes
de los países del Norte, que macroscópicamente uno se da cuenta que
tienen fibras y grasas entre las fibras musculares, preguntamos, ¿de
dónde sacaron esos datos? Y como nosotros pensábamos lo habían extraído
del Norte. No tuvimos de acuerdo con esa tecnología y examinamos las
carnes nuestras, encontramos que oscilaban entre el 3.5 y 7%. Nos
comunicamos con la Argentina y tenían el mismo promedio. Desde entonces
la Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular aconseja que la carne
es uno de los elementos necesarios para la salud del ser humano.
Los seres humanos somos omnívoros; es decir, estamos
predispuestos genéticamente a que nuestra alimentación sea hecha a
carne, verduras y frutas; o sea, los regímenes excluyentes no son
aconsejables para el buen desarrollo. Pero tuvimos también otras
preocupaciones: una de ellas fue la genética. En breve lapso, la
genética va a ser una de las más importantes tecnologías para el país,
como lo está siendo en algunos lugares del mundo y el país no está
preparado para absorber el enorme progreso que va a estallar en breve
lapso.
Entonces, pusimos un laboratorio de genética que es
muy pequeño pero muy eficaz, que está colaborando en este momento con la
Facultad de Medicina en el estudio de las alteraciones genéticas, de
ciertas alteraciones genéticas de las dislipemias y con muchos otros
centros.
Estamos orgullosos de nuestro laboratorio en genética
y dispuestos a, cuando aparezca la terapéutica molecular, que es la que
eligió la genética de avanzada, vamos a poder aplicarla fácilmente a los
habitantes del país.
¿Qué es la terapéutica molecular? Bueno, cuando uno
tiene un gen que falla lo puede sustituir poniendo el gen sano, que fue
la primer tendencia en la terapéutica genética pero que no ha resultado
fácil y ha tenido complicaciones, o en su defecto producir la proteína
que genera el gen y que es la actuante.
Esto ahora es muy posible dado que la protónica, es
decir, el manejo de las proteínas en sus aspectos bioquímicos nos va a
permitir actuar de otra manera en esa terapéutica.
La otra preocupación muy importantes que tenemos, son
las muertes súbitas. La muerte súbita no es la muerte del cuerpo, es un
paro cardíaco; concretamente un paro cardíaco producido por un problema
coronario o una arritmia severa.
El paciente cuenta con siete minutos sin asistencia
para poder sobrevivir. Luego, si sobrevive, sobrevive un cuerpo no un
alma y una mente. De modo que es muy importante que cuando comienza un
paro cardíaco se cuente con alguien a su alrededor que sepa tratar por
masaje cardíaco externo al paciente que tuvo ese paro cardíaco; eso da
de entre 30 minutos y una hora la posibilidad de que luego unidades de
reanimación avanzada concurran al paciente y lo puedan llevar a los
centros que corregirán definitivamente su problema.
El tratamiento de reanimación primara o masaje
cardíaco externo no es necesario, ya se ha demostrado fehacientemente
que se haga también por respiración boca a boca, que lo único que hace
es pretender introducir aire ya usado por quien está haciendo la
respiración boca a boca y en un pulmón que no circula porque tuvo que
suspender la reanimación para poder hacer la respiración boca a boca.
Entonces, tenemos ahora y organizado un grupo que
enseña la reanimación cardiaca primaria a todos los grupos que
sucesivamente vamos admitiendo.
Y tuvimos el gran honor que el Departamento de
Emergencia del Hospital de Clínicas nos solicitara que instruyéramos al
personal de la Unidad de Emergencia del Hospital, para enseñarles estas
nociones.
Ya les hemos impartido, entre otros, a la patrulla
policial de Montevideo, de modo que cuando se llame por el 911 una
emergencia por paro cardíaco pueda concurrir y dé tiempo para que luego
la autoridad con su desfibrilador y la reanimación avanzada revivan
totalmente al paciente. Bueno, estas son nuestras perspectivas.
Yo lamento que el señor Presidente no haya podido por
razones de su gran trabajo estar aquí presente, porque le iba a
solicitar a ver si se corrige la errata de la ley, o se nos brinda de
una suma similar a la proyectada, para poder continuar actuando en lo
que hemos demostrado ya que podemos y sabemos hacer. Muchas gracias. |