HACIA LA MEJORA DEL SISTEMA PENITENCIARIO
Este viernes, se realizó la Presentación oficial del
Comisionado Parlamentario para el Sistema Penitenciario, cargo que
potenciará mejoras en el Sistema Nacional de Cárceles.
Con palabras del Ministro del Interior, José Díaz, el
Secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, el Comisionado
Parlamentario, doctor Álvaro Garcé, el Defensor del Pueblo de Paraguay,
doctor Manuel Páez Monge y el Vicepresidente de la República,
Rodolfo Nin Novoa.
El Ministro del Interior, José Díaz destacó que entre
las Jefaturas, los directores de Cárceles, los patronatos y los
cometidos que la ley le asignó al Comisionado Parlamentario; "vamos
seguramente a trabajar juntos a abocar la armonía del funcionamiento, a
recibir siempre con oídos receptivos sus denuncias, sus sugerencias, sus
propuestas de cambio, aquí estamos para sumar instituciones del Estado y
de la Sociedad, aquí estamos para multiplicar el esfuerzo humanitario
para que podamos llegar un día a tener un país que no se avergüence de
tener el sistema o el caos penitenciario que hoy tenemos".
Díaz subrayó que hay centenares de problemas que
serán solucionados potenciando el patronato en el cumplimiento de su rol
y "teniendo una Ley de Humanización y Modernización del Sistema
Penitenciario, que la hemos ideado, que la hemos construido con todos
los operadores penitenciarios y el Parlamento Nacional", permitirán
"cambiar el modelo penitenciario, empezar a abrir un nuevo camino en la
política criminal uruguaya que apueste a la rehabilitación y no al
amontonamiento de centenares y centenares de personas en condiciones
inhumanas"
El Vicepresidente de la República Rodolfo Nin Novoa,
destacó que "este es un tema que el Parlamento está decidido a abordar,
porque es una contribución que viene a consolidar esta primera acción
que el Poder Legislativo ha hecho".
En ese sentido afirmó que "estas acciones se
complementan con la creación, con el estudio, con el abordaje, con el
análisis, con la aprobación en definitiva de un proyecto de Defensor del
Pueblo en donde el Dr. Daniel Díaz Maynard también tiene un proyecto que
yo estoy recopilando conjuntamente con otros recuerdos de mí querido y
extinto ex presidente de la República Hugo Batalla y otros que andan
allí en los archivos del Palacio Legislativo".
Definitivamente, "estas son acciones concretas que le
dan un nuevo significado a la política de Derechos Humanos en el Uruguay
que naturalmente están acompañadas por esta decisión del Poder Ejecutivo
de saldar definitivamente aquellas heridas que todavían continúan
abiertas para una parte de la sociedad y que con las dificultades del
caso y la compresión y la colaboración de todas las partes no tengo la
más mínima duda que las vamos a cerrar ", destacó Nin Novoa.
En consecuencia, "la presentación del Comisionado
Parlamentario para las cárceles hacia el Poder Ejecutivo, es como la
culminación de este arranque inicial de esta tarea", subrayó el
Vicepresidente Nin Novoa.
PALABRAS DEL MINISTRO DEL INTERIOR, JOSÉ DÍAZ, EN LA
PRESENTACIÓN OFICIAL DEL COMISIONADO PARLAMENTARIO PARA EL SISTEMA
CARCELARIO
MINISTRO DÍAZ: En un acto al mismo tiempo de
congratulaciones, de reconocimientos, de esperanzas, todos al mismo
tiempo. Pocas veces se nos da la ocasión de poder participar en un acto
tan placentero, tan constructivo, como es este de hacer la presentación
pública de esta nueva Institución del Comisionado Parlamentario, que se
creó en la legislatura anterior; y se dio comienzo al cumplimiento en
esta legislatura.
De congratulaciones, empezando por este
reconocimiento que se ha hecho a tres grandes figuras, de la lucha por
los derechos humanos en el país y en la región. Tres entrañables
compatriotas, ciudadanos de altísimo relieve con los que también a mí me
unen largos períodos de compartir sufrimientos, compartir anhelos,
compartir esperanzas.
Como con Oscar Ravecca el maestro –como le digo yo-
.a quien conocí siendo un pibe, cuando él era el alma máter de la
Defensoría de Oficios, pese a que tenía figuras de Defensores de
Oficios, del relieve del doctor Carlos Martínez Moreno, con quien yo
trabajaba como modestísimo Procurador de su estudio.
Y en esos avatares de los estrados judiciales, conocí
a Daniel, ya lo había conocido antes en el Movimiento Estudiantil, ahí
trabajamos juntos, gremial y políticamente, y nos iremos encontrando en
los estrados, y después en la actividad parlamentaria, soñando con esto
que hoy es realidad, como es el Comisionado Parlamentario, teniendo
pendiente todos entre muchas cosas más y a favor de los Derechos Humanos
tenemos que seguir haciendo en el país para cumplir los mandatos de la
Constitución, para cumplir los tratados internacionales que hemos
suscrito. Todos también nos congratulamos de este homenaje a la Doctora
Jacinta Balbela que integra con Oscar Ravecca y otros amigos, viejos
amigos el Patronato Nacional de Encarcelados y Liberados. Cuanto le
debemos a la Doctora Jacinta Balbela en esta materia. Y naturalmente
congratularnos por la designación finalmente del Comisionado
Parlamentario. Porque esta ley y esta designación del Doctor Álvaro
Garcé se hizo con una excepcionalísima mayoría parlamentaria, lo que
está hablando que desde aquí, se articula una política nacional de
amplísimo consenso, de conciencia de que efectivamente en materia de
Derechos Humanos, en este caso vinculado con las cárceles del país, es
un tema muy importante y lo tenemos que encarar no solo desde los tres
poderes del Estado que aquí están representados. Sino que los tenemos
que encarar también desde la sociedad, desde la contribución altísima
que hacen las organizaciones humanitarias, como SERPAJ, IELSUR y tantas
otras. Porque la construcción de un país seguro, la construcción de un
país en donde realmente estén vigentes todos los Derechos humanos los
tradicionales y los modernos es una construcción de todo el país, del
Estado y de la sociedad mancomunados. No hay soluciones mágicas, no hay
responsabilidades unilaterales sino que como aquí hay multicausalidad de
factores que inciden en las carencias en materia humanitaria, el
esfuerzo para superar la crisis humanitaria que tenemos en el sistema
penitenciario es una labor de todos. Lo felicito al doctor Garcés y no
sólo le auguro éxito en su gestión porque su pasado, su trayectoria, su
honradez es una garantía de un cumplimiento cabal de los cometidos que
la ley le otorga, la ley de institucionalización del comisionado
parlamentario. El tendrá el cometido principal de asesorar al parlamento
en materia de control de los organismos encargados hoy en día de los
establecimientos penitenciarios y tiene también una gran cantidad de
atribuciones, buena parte de ellas vinculadas con el Ministerio a mi
cargo y esté seguro doctor Garcé, se lo dije en la primera visita que
hizo al Ministerio, que tanto las autoridades jefaturiales y sus
comandos como los directores de cárceles de todo el país, en este
sistema, que no es un sistema, sino que en todo caso es un caos
institucional, porque tenemos múltiples unidades ejecutoras responsables
de múltiples situaciones penitenciarias todas ellas delicadas, todas
ellas graves, porque lo hemos dicho desde el comienzo, tenemos una
situación en donde el cumplimiento de la norma constitucional que nos
obliga a que estos centros de reclusión sean lugares de rehabilitación
mediante estudio y trabajo y los propios tratados internacionales que
hemos suscrito son normas que todavía están en el debe del Estado y de
la sociedad uruguaya.
Entre todos tenemos que tratar de superar esta
crisis, encaminarnos hacia un sistema nacional y finalmente tener ese
Instituto Nacional de Rehabilitación, hay varios proyectos, el que
nosotros hemos tomado como el buque insignia tanto a nivel ministerial
como a nivel parlamentario es justamente el proyecto presentado por mi
compañero del alma el doctor Daniel Díaz Maynard.
Hacia eso nos encaminamos pero falta mucho, eso lo
saben todos, eso lo sabe sin duda el Comisionado Parlamentario que hoy
estamos presentando en este acto sencillo en el edificio Libertad.
Aquí están, señor Comisionado Parlamentario compañero
doctor Álvaro Garcé, las autoridades de todas las jefaturas, aquí están
los directores de Cárceles, aquí están los patronatos para servirle y
para ser servidos de esos cometidos que la ley le asignó al Comisionado
Parlamentario; vamos seguramente a trabajar juntos a abocar la armonía
del funcionamiento, a recepcionar siempre con oídos receptivos sus
denuncias, sus sugerencias, sus propuestas de cambio, aquí estamos para
sumar instituciones del Estado y de la Sociedad, aquí estamos para
multiplicar el esfuerzo humanitario para que podamos llegar un día a
tener un país que no se avergüence de tener el sistema o el caos
penitenciario que hoy tenemos. Y allí tendremos mucho que hacer, hay
centenares de problemas que resolver pero tenemos que tener un rumbo,
una estrategia, saber que tenemos etapas, ahora estamos en la etapa de
resolver la crisis humanitaria, potenciando el patronato en el
cumplimiento de su rol teniendo una ley que empieza a cambiar el modelo
penitenciario, una ley, la Ley de Humanización y Modernización del
Sistema Penitenciario, que la hemos ideado, que la hemos construido con
todos los operadores penitenciarios y el Parlamento Nacional, con el
objetivo central de empezar a abrir un nuevo camino en la política
criminal uruguaya que apueste a la rehabilitación y no al amontonamiento
de centenares y centenares de personas en condiciones inhumanas.
Ese es un pilar, el de tener establecimientos de
rehabilitación y no depósitos de seres humanos.
El otro pilar, es tener un patronato que pueda
cumplir a cabalidad, no sólo las funciones que la ley humanitaria le
comete para los que se beneficien de estas libertades provisionales y
anticipadas, que por una sola vez y en forma excepcional, la ley
preceptúa, sino para que pueda continuar cumpliendo el cometido, desde
que ingresa una persona privada de libertad a un centro de reclusión,
poder atenderla, asistirla y cuando salga en libertad, porque en algún
momento sale en libertad, tenga un patronato bien consolidado,
patronatos bien consolidados, que puedan ayudar a esa persona a
reinsertarse en la sociedad. Una persona que reciba un patronato que le
de un plan de asistencia y de vigilancia y que le dé una mano también,
para reinsertarse en la sociedad, mediante el trabajo o el estudio, que
es la única manera que nosotros vamos a poder mejorar desde este aspecto
la seguridad ciudadana, que con toda razón, todas y todos los habitantes
del país estamos reclamando.
Centros de reclusión rehabilitatorios, patronato
consolidado y en desarrollo, y penas alternativas que se hagan
aplicables, no solo tener una ley como progreso manuscrito, sino una ley
que realmente nos dé la herramienta inicial del tratamiento de un
trasgresor en la legislación penal. Porque un país no puede tener como
única respuesta la cárcel, sino que tiene que tener otras formas de
enfrentar la trasgresión a la ley penal.
Y estamos ya trabajando para que esta tercera pata,
la de las penas alternativas, tenga un desarrollado cumplimiento en el
país, tenga las formas de aplicación adecuadas para que las cárceles
sean, no él único recurso del Estado , sino el último recurso del
estado, porque no hay mejor manera de rehabilitar a un ciudadano para la
libertad que estando en libertad, y ese es el instrumento que nos da las
penas alternativas.
Estamos trabajando con rumbo, tenemos metas, tenemos
objetivos, tenemos etapas que desarrollar, tenemos que sumar para
multiplicar, tenemos que convertir a los tres poderes del Estado en un
solo Estado, cumplidor de los derechos humanos, tanto en los
establecimientos carcelarios que esa es la función del Comisionado, como
el cumplimiento de los derechos humanos también en el resto del país.
Jornada entonces esta de congratulación, de reconocimiento al Parlamento
por haber votado la legislatura anterior esta ley, y al Parlamento
actual por haber hecho con rara coincidencia en el ámbito parlamentario
la designación del amigo Garcé y la esperanza de que entre todos
construiremos un país mejor en donde los derechos humanos sean realmente
vigentes muchas gracias.
PALABRAS DEL SEÑOR COMISIONADO PARA EL SISTEMA
PENITENCIARIO, DOCTOR ALVARO GARCÉ.
GARCÉ: Sr. Presidente de la Asamblea General, señor
Ministro del Interior, señor Defensor del pueblo de la hermana República
del Paraguay, señoras legisladoras, señores legisladores, secretarios, y
prosecretarios, representantes del cuerpo diplomático, señores jefes de
policía, señores Directores de cárceles, representantes del Patronato,
autoridades del Patronato Nacional, señoras, señores, en primer lugar en
nombre de esta naciente institución les quiero agradecer la presencia a
todos, la cercanía, los kilómetros que han hecho, el esfuerzo que han
hecho muchos de ustedes para trasladarse hasta Montevideo para estar
presentes en este acto.
Quiero, además, expresar la alegría por el justo
homenaje, el justo reconocimiento a tres figuras como el doctor Daniel
Díaz Maynard, la doctora Jacinta Balbela, el señor Oscar Ravecca.
Siempre digo que tengo una particular admiración por
estas tres figuras, por su compromiso, por su trayectoria, por su
permanente lucha por la promoción y el seguimiento de los derechos
humanos.
Del doctor Díaz Maynard es poco lo que yo puedo
agregar pero quiero destacar que no hay área, es muy difícil, que no
exista un tema donde haya una ley o un proyecto que haya sido presentado
por el doctor Daniel Díaz Maynard en su fecunda etapa como legislador.
De la doctora Jacinta Balbela, admirable amiga, solo
quiero decir que cuando yo era un adolescente, al leer la prensa, por
primera vez una mujer estaba llegando a la Suprema Corte de Justicia y
cuando la prensa destacaba la trayectoria y la personalidad de la
doctora Jacinta Balbela, sentí una profunda admiración; yo en aquel
momento no sospechaba que la vida me iba a premiar con su amistad. Es un
honor ser amigo de la doctora Balbela, y, si se me permite la expresión,
ser amigo de la doctora Balbela es algo así como tener "el dos de la
muestra" a favor.
Del señor Oscar Ravecca también es muy poco lo que yo
pueda agregar. Simplemente, digo que conocí la primera mención, la
primera referencia que tuve del señor Oscar Ravecca de su trayectoria
fue en una carta que el gran Carlos Martínez Moreno, enviaba desde
México en la etapa final del exilio, donde hablaba de Oscar Ravecca y
homenajeaba a su amigo. Y ahí aprendí dos cosas: primero, cómo sentía la
amistad el doctor Martínez Moreno, y quien es Oscar Ravecca.
Y ya que hemos mencionado, lo ha hecho el señor
Ministro, yo no quiero dejar pasar la oportunidad sin mencionar que, en
Sala se encuentra mi amiga, la flamante Directora de la Defensoría de
Ejecución Penal, la doctora Inés Martínez, amiga, y en ella quiero pedir
un aplauso a la memoria y a la trayectoria del doctor Carlos Martínez
Moreno.
Y contando además con la autorización correspondiente
de mi amiga, en la Oficina del Comisionado, oficina que próximamente
vamos a estar abriendo porque tenemos en este momento un despacho
provisorio, vamos a tener la imagen del doctor Martínez Moreno, como la
tuvimos también en la Defensoría de Oficio de San José.
En la Defensoría de San José nosotros, en acuerdo con
los otros Defensores, habíamos puesto una imagen de CMM, que así firmaba
sus brillantes críticas, y decía: "Doctor Carlos Martínez Moreno,
1917-1986, prestigió la Asistencia Letrada de Oficio".
Esta es una presentación institucional, no es una
presentación personal. Es el momento de decir para qué fue creada esta
institución.
Es tiempo de hablar de la finalidad de esta nueva
institución, que ha nacido con el claro propósito -y así surge del
Artículo 1° de la Ley que la instituyó- de asesorar al Poder Legislativo
en su función de contralor, de cumplimiento y de seguimiento de los
derechos de todas las personas privadas de libertad por decisión
judicial.
En cuanto órgano asesor, el Comisionado Parlamentario
es técnicamente independiente, políticamente independiente.
Es competente para recibir las quejas y las denuncias
sobre cualquier situación de vulneración de los derechos humanos de las
personas privadas de libertad.
Es competente para hacer investigaciones, para
hacerlo en forma breve, rápida, sumaria; y al cabo de las mismas hacer
las recomendaciones que la ley le faculta.
Estas recomendaciones no tienen un carácter
vinculante, obligatorio, preceptivo, sino que están dotadas del peso que
la ley le acuerda y, en ese sentido, la autoridad administrativa que sea
destinataria de tales recomendaciones, si bien como decíamos no está
obligada a plegarse al criterio técnico del Comisionado, deberá en un
plazo perentorio explicar las razones por las cuales se aparta de ese
punto de vista y en caso de no hacerlo la ley prevé un mecanismo de
comunicación al jerarca máximo del servicio y de comunicación a la
Asamblea General.
La experiencia de estos cuatro meses de trabajo, de
muy intenso trabajo, ya nos demuestra que seguramente van a ser pocas
esas situaciones, porque hemos entablado un diálogo –y hablo en plural
porque menciono o refiero aquí también al calificado equipo técnico que
en un régimen de voluntariado está trabajando desde ya en la
institución-; hemos entablado una relación muy franca, muy abierta, con
la Dirección
Nacional de Cárceles, con el Centro Nacional de
Rehabilitación, una también creciente e incipiente relación con los
señores jefes de Policía en el Interior. Sabemos que, conversando los
temas, de alguna manera es posible llegar a las correcciones e
introducir a tiempo las modificaciones, sin necesidad de recorrer toda
la vida todo el procedimiento que la ley al respecto acuerda.
Tenemos sí, en la institución, algunos proyectos cuya
recomendación vamos a hacer pública oportunamente. Evidentemente es
necesario terminar con la gira nacional de relevamiento que venimos
cumpliendo con el equipo técnico. Hemos visitado varios departamentos.
En este mes vamos a estar en los departamentos de Florida, San José,
Rocha y Maldonado y aspiramos –porque esto es un compromiso que en su
momento asumí ante la comisión especial, y con esto miro al señor
diputado Chifflet y al señor senador Vaillant y al diputado Washington
Abdala, que integraron esa comisión especial- a asumir el compromiso de
recorrer todo el país, todas las cárceles, todos los hogares del INAU
donde existan menores a disposición de la ley para hacer el
correspondiente relevamiento, para hacer la actualización de aquel muy
buen informe Tommassino para hacer saber dónde estamos parados, para
saber qué es lo que podemos mejorar.
No se puede asesorar de ninguna manera si no se tiene
un cabal y profundo conocimiento de la realidad. Y para eso hay que
estar. Para eso hay que subirse a la camioneta, a ese medio en el que
estamos viajando y visitando todo el país, recorrer, hacer muchos
kilómetros, ir al encuentro de los señores jefes de Policía, de los
Patronatos, de las direcciones de las cárceles, hablar mucho con los
reclusos, explicarles para qué está esta institución y, sobre todo,
hacer llegar el mensaje de que estamos a la orden para recibir las
denuncias, para atenderlas y para plantear nuestro punto de vista.
Quiero brevemente hablar de algunos de nuestros
proyectos. Nuevamente empleo el plural porque no es solamente, no son
solamente proyectos personales. Esto es un planteo colectivo. Son
planteos propios, son planteos del equipo que -quiero decirlo de paso-
es técnico, calificado y equilibrado, que tenemos todas las áreas de
trabajo penitenciario lo suficientemente cubiertas. Hay abogados, hay
especialistas en trabajo social, expertos en educación, en salud y en
logística interna. Ese equilibrio de materias, además, ha sido
complementado por el debido equilibrio de la pluralidad.
A nosotros -personalmente a mí- nadie me preguntó,
durante el proceso de concurso de la preselección del Comisionado, a
quién había votado en las últimas elecciones, a qué partido pensaba
votar en las próximas -en las pasadas y en las próximas- ni se me
consultó sobre mi filiación política.
A mí me pareció que lo primero, lo de orden, lo
imperativo, era hacer lo mismo con quienes van a trabajar en la
institución. Entonces, a partir de la calificación técnica, a partir de
la evaluación de los méritos, hemos llegado a la integración de un
equipo plural, equilibrado, armónico, en el que está todo el espectro,
todas las opiniones y esa es, de alguna manera, una garantía de armonía,
de equilibrio y de pluralidad.
¿Cuáles son algunos de estos proyectos? El primero,
el principal, el proyecto de oro: abrir la oficina temprano y cerrarla
tarde. Trabajar. Trabajar, trabajar mucho y trabajar con ganas. Queremos
tener espacio institucional para poder trabajar, queremos tener los
medios para poder trabajar. Nos gusta mucho cuando se nos convoca a la
institución a poder dar opinión, que será tomando en cuenta o no pero
nos gusta ese espacio. Queremos apostar, para eso estamos. Queremos
también ir al encuentro de los planteos, de las quejas, de las denuncias
con espíritu constructivo, y por eso es que cumpliendo otras de las
promesas que hicimos ante la Comisión Especial, antes de fin de año van
a estar las urnas que -en su momento lo dijimos ante la Comisión- en
cada cárcel, en cada centro de reclusión, va a haber una urna que dirá
"Comisionado parlamentario para el sistema penitenciario", donde los
reclusos van a poder hacer llegar sus planteos que, garantizamos, van a
ser contestados. No garantizamos el resultado. Es una obligación de
buena voluntad, no de resultado.
El compromiso es que, antes del 31 de diciembre, las
urnas estén en todas las cárceles y que, a partir de allí, la promesa y
el compromiso es que, permanentemente, sus integrantes y este
Comisionado vamos a estar recorriendo las cárceles para tomar contacto
con sus inquietudes, no sólo por la vía de las cartas sino también
personalmente. Queremos dar contención, apoyo, dar una respuesta, en
términos humanos, a todas las personas que, cuando llegan a la oficina
están, no con el agua al cuello, sino posiblemente desbordados. Lo
primero es atender, tender una mano amiga, y escuchar, escuchar mucho y,
a partir de allí, hacer el trabajo técnico. Pero hay una cuestión humana
que es insoslayable.
Deseamos -realmente lo desea quien habla- que el
equipo avance en educación, que se proyecte un plan dentro del sistema
penitenciario. Queremos un 2006 con muchos presos que estén estudiando,
que estén conmutando la pena por días de estudio y eso es posible, es
posible trabajando con las autoridades nacionales de la enseñanza, que
las sabemos sensibles a este tema, es posible si trabajamos
conjuntamente con la Dirección Nacional, con el área técnica de
educación de la Dirección Nacional, con las jefaturas de policía con los
legisladores que estén interesados en este tema, con las organizaciones
que también quieran aportar. Del mismo modo aspiramos, soñamos,
realmente deseamos que exista un área de la salud, un área de la
atención como paso previo al hospital penitenciario al ansiado hospital
penitenciario. ¿Dónde?, será cuestión lo decidirá en definitiva el
Ministerio del Interior de acuerdo con el Ministerio de Salud Pública.
Nosotros queremos aportar también constructivamente a este plan, no
puede ser que no tengamos ese hospital penitenciario hace ya 19 años que
lo perdimos y tenemos que hacer lo necesario lo imposible para que sea
realidad en el más corto plazo posible. No queremos más situaciones de
omisión de asistencia, queremos una asistencia a la salud digna para
todos los presos, queremos mucho más que eso, una reclusión digna como
lo manda el artículo 26 de la Constitución, el artículo 72 de la
Constitución, cuando refiere a los derechos inherentes a la personalidad
humana que derivan de la forma republicana de gobierno como lo impone
además, el pacto de derechos civiles y políticos que es ley desde 1969
para nosotros, donde se habla de una reclusión digna, porque estoy de
acuerdo con lo que ha dicho el señor Vicepresidente de la República,
cuando se traspone la reja el único derecho fundamental que se suspende
momentáneamente es el derecho a la libertad ambulatoria, todos los demás
derechos inherentes a la personalidad humana tienen vigencia y es más,
algunos de esos derechos adquieren su máximo sentido, su máxima
extensión y proyección cuando se traspasa la reja. Y es por eso que
realmente nos oponemos a ese discurso que de alguna manera hace una
confrontación entre los derechos humanos de las víctimas con los
derechos humanos de los delincuentes, los derechos humanos son los
derechos de todos de este lado y más allá de la reja también.
Y por último también queremos la mayor cantidad de
presos trabajando, ocupados constructivamente haciendo realidad aquel
viejo principio que inspiró a Howard el gran reformador de las prisiones
norteamericanas de donde se nutrió el gran doctor Juan Carlos Gómez
Folle, la reforma de la tierra por el hombre y del hombre por la tierra.
Muchos reclusos trabajando en las chacras policiales. Es posible a corto
plazo con poco dinero y sabemos que es una prioridad del Ministerio del
Interior, que estamos dispuestos a usar, a apoyar a hacer todo lo
necesario para que se haga realidad a corto plazo. Muchos reclusos
trabajando la tierra a un alambrado de la libertad, cumpliendo el
imperativo de la progresividad, es decir, que la reclusión apunte como
establece la ley penitenciaria, a la atenuación de las diferencias entre
la reclusión y la vida en sociedad.
Los presos son hoy, parte de nuestra sociedad, no
debemos hablar de un regreso a la sociedad, ellos son parte de nuestra
sociedad y acá el tema es, la gran interrogante es ¿qué tipo, qué clase
de liberado queremos?. Si queremos fieras que salgan a devorarse a los
demás como decía en una misiva que recoge Juan Carlos Gómez Folle en una
de las crónicas penitenciarias, una misiva de 1857, donde se habla ya en
aquella época, de seres comprimidos y enjaulados. Ese es un proyecto, un
tipo de liberado, nosotros queremos el otro, el liberado que salga y que
reciba el mensaje de solidaridad de la sociedad, porque solamente sobre
la base de las oportunidades podremos efectivamente, tener una
rehabilitación.
Les agradezco nuevamente la presencia, el apoyo, la
cercanía y sepan que en esta institución recién estamos empezando, pero
estamos empezando y estamos empezando con muchas ganas. Muchas gracias.
PALABRAS DEL COMISIONADO DE LA REPÚBLICA DE PARAGUAY
Y VICEPRESIDENTE DE LA FEDERACIÓN IBEROAMERICANA DE DEFENSORÍAS DEL
PUEBLO, DOCTOR MANUEL PÁEZ MONGE
Distinguidas señoras, excelentísimo Señor
Vicepresidente de la República, señora presidenta de la Comisión de
Derechos Humanos de Cámara de Representantes, señores legisladores,
señor Ministro del Interior, señores funcionarios del gobierno de
Uruguay, distinguidos señores.
Es para mi una satisfacción estar en esta hermana
tierra uruguaya. Les quiero agradecer por el espacio que me están dando
para compartir las experiencias. Yo quisiera decirles que estoy
realmente emocionado de estar en Uruguay, en esta tierra mucha gente
tuvo que venir de mi país por motivos políticos. Quisiera mencionar, y
recordar, y rendir homenaje a todos a quienes recibieron al Mariscal
José Félix Díaz Rivié que fue nuestro héroe principal de la guerra que
tuvimos con Bolivia, otros líderes como Rafael Franco, y Epifanio Mendez
Fleitas, también encontraron el corazón amigo en Uruguay.
Mi homenaje a quienes los recibieron, y a estos
mismos que también se nutrieron de las tradiciones democráticas de
Uruguay. Precisamente en cuanto a tradiciones democráticas hay que
reconocer el inmenso caudal de tradiciones y de virtudes democráticas
que tiene el pueblo uruguayo. Yo quisiera felicitarles en esta ocasión
también por estas tradiciones, el pueblo uruguayo está demostrando una
madurez muy grande, y que nos sirve también a todos los hermanos
latinoamericanos. Esta construcción que entre todos tenemos que hacer
por el afianzamiento de las instituciones democráticas.
Esta experiencia de crear el Comisionado
Parlamentario para la penitenciarías es muy válido para todas nuestras
sociedades latinoamericanas, tiene seguramente los mismos problemas que
mis antecesores planteaban cuando estaban haciendo uso de la palabra,
nosotros vamos a seguir muy atentamente para aprovechar lo bueno que
estén haciendo, también para cooperar con las experiencias que tenemos
en las defensorías del pueblo. Quiero decirles que la Federación
Iberoamericano del Ombudsman, la federación de defensores del pueblo que
nuclea todas las defensorías del pueblo de América y Europa de habla
castellana y portuguesa puede cooperar con el pueblo uruguayo, con las
autoridades uruguayas para instalar la defensoría del pueblo en este
país.
Yo quisiera decirles que estamos a las órdenes, que
no duden en llamarnos. A la "defensoría del pueblo" de Paraguay y a las
"defensorías del pueblo" de las demás naciones latinoamericanas para
trabajar entre todos por el afianzamiento de la democracia. La lucha por
el derecho como decía recién es un trabajo que nos compete
permanentemente a todos, que involucra a gobernantes y a gobernados. Una
lucha, en la que, desde luego tenemos que dejar de lado actitudes
paternalistas, que confían exclusivamente en el gobierno y que culpan
exclusivamente al gobierno de lo bueno y de lo malo que se da en una
sociedad, entre todos tenemos que construir la sociedad uruguaya que
queremos, la patria latinoamericana que todos queremos. Muchas gracias.
PALABRAS DEL VICEPRESIDENTE DE LA REPÚBLICA RODOLFO
NIN NOVOA
Integrantes del Poder Ejecutivo, integrantes del
Poder Legislativo, del Poder Judicial, miembros del cuerpo diplomático,
homenajeados, señoras, señores y amigos.
A los dos días de haber asumido como Presidente de la
Asamblea General es decir el 3 de marzo, recibí una llamada del diputado
Guillermo Chifflet que me transmitió su preocupación por el mecanismo al
respecto de instaurar y de poner en funcionamiento el Comisionado
Parlamentario que había sido ya sancionado en la legislatura anterior y
cuyos plazos estaban a punto de vencer. Inmediatamente tomamos las
disposiciones necesarias e hicimos los contactos políticos dentro del
parlamento y de las bancadas y se formó allí la comisión que la ley
establecía para seleccionar allí, a los que ya se habían inscripto como
candidatos, como postulantes a ocupar este cargo que el parlamento había
sancionado.
La Comisión trabajó con celeridad, presteza,
objetividad, que se reflejó después en una votación unánime de la
Asamblea General; todos los miembros de la Asamblea General votaron
unánimemente. Lo que había sido también a su vez, decidido unánimemente,
en el seno de la Comisión, porque el doctor Garcé, fue votado por todos
los integrantes, en primer lugar, menos uno que lo votó en segundo
lugar, por lo cual se puede decir que hubo una cuasi unanimidad. Y a
partir de allí, comenzó el trabajo del doctor Garcé, la designación, la
adecuación de algunas leyes, de los Pases en Comisión como la propia ley
lo prevé para dotar de los elementos necesarios para que el Comisionado
Parlamentario cumpla su tarea con eficacia.
Y este creo que es uno de los aportes importantes que
el Parlamento Nacional le ha hecho a la democracia uruguaya, ha hecho
muchos por supuesto, y no solo el Parlamento, naturalmente. Y en estos
tiempos que corren, en que la revalorización del sentido de los derechos
humanos hoy está a flor de piel de todos los uruguayos, y el Uruguay se
encamina precisamente a darle mayor jerarquía a estas definiciones, hace
que esta sea una contribución, que por cierto no se agota –por lo menos
desde el punto de vista parlamentario- en esta acción.
Hace pocos días tuvimos en el Uruguay, todavía están,
el ombudsman del Paraguay, una delegación de Naciones Unidas, el
representante del Alto Comisionado para los Derechos Humanos,
organizamos en el Parlamento, un seminario sobre "La importancia de la
creación de Institutos Nacionales para la defensa de los derechos
humanos". Y este es un tema que el Parlamento está decidido a abordar,
porque es una contribución que viene a consolidar esta primera acción
que el Poder Legislativo ha hecho.
Se complementa además con la creación, con el
estudio, con el abordaje con el análisis, con la aprobación en
definitiva de un proyecto de Defensor del Pueblo en donde el Dr. Daniel
Díaz Maynard también tiene un proyecto que yo estoy recopilando
conjuntamente con otros recuerdos de mí querido y extinto ex presidente
de la República Hugo Batalla y otros que andan allí en los archivos del
Palacio Legislativo. Y estas son acciones concretas que le dan un nuevo
significado a la política de Derechos Humanos en el Uruguay que
naturalmente están acompañadas por esta decisión del Poder Ejecutivo de
saldar definitivamente aquellas heridas que todavían continúan abiertas
para una parte de la sociedad y que con las dificultades del caso y la
compresión y la colaboración de todas las partes no tengo la más mínima
duda que las vamos a cerrar. En consecuencia me parece que esta
presentación del Comisionado Parlamentario para las cárceles hacía el
Poder Ejecutivo, porque de esto se trataba al fin y al cabo, es como la
culminación de este arranque inicial de esta tarea. Yo tengo una enorme
confianza en que además la propia ley que prevé mecanismos de, al doctor
García no le gusta la palabra reincorporación, pero es la única que se
me viene a la mente de los ex reclusos o sea ex presos hacía la vida
civil mediante acciones concretas de ubicaciones laborales son una de
las causas que nos permiten albergar esa confianza. Hace veinte años
tuve un primer contacto con el Patronato de Cerro Largo, nunca me
imaginé en aquel momento que veinte y tantos años después no solamente
iba a ser Vicepresidente de la Republica con el honor que eso significa,
sino que además iba a estar tratando un tema que había tratado a nivel
departamental.
Y era ver cómo la Intendencia, el gobierno
departamental de Cerro Largo de aquella época podía hacer algo por
aquellos que salían de las cárceles y si no tenían una contención
laboral probablemente volvieran a delinquir. Y lo hicimos, fue una
experiencia modesta pero buena, y tan buena la consideré, que invité al
doctor Garcé a ir al Congreso de Intendentes, hace poco tiempo a
comentar esta idea y en el Congreso de Intendentes se resolvió- según
algunas noticias que tenemos de manera individual- de una manera, de una
forma positiva. Así que me parece que todo este proceso de acumulación,
de experiencias, de estudios, de análisis, de preocupación constante de
la sociedad uruguaya por la vigencia de los derechos humanos que todos
entendemos que no se agota únicamente en aquellos que además entendemos
que no se agota únicamente en la prevención de los patronatos o en la
discriminación racial sino que también abarca otras áreas, con la
creación de estas otras figuras que entre todos podemos ir pensando
discutiendo, elaborando y concretando vamos quizá otra vez a hacer que
del Uruguay digan que sigue siendo la Suiza de América. Muchas gracias. |