VÁZQUEZ PIDIÓ LA CONFECCIÓN DE UN PLAN GENERAL DE
PREVENCIÓN DE INCENDIOS
Con la presencia del Presidente Tabaré Vázquez, del
Prosecretario de la Presidencia, Jorge Vázquez, del Coordinador de la
Dirección Técnica y Operativa Permanente, Domingo Montaldo, y de
autoridades nacionales, el gobierno inauguró una jornada de trabajo
denominada “Incendios Forestales, un Riesgo evitable”.
La misma tiene por objetivo elaborar
una estrategia de trabajo que prevea la prevención, un alerta temprana y
una respuesta a una problemática que se convierte en una amenaza latente
ante la cercanía de la temporada estival y el aumento de la
vulnerabilidad registrada ante posibles siniestros, derivada de los
efectos del último temporal y de la baja humedad en nuestros suelos.
Tras las palabras
iniciales del Primer Mandatario, el Prosecretario de la Presidencia,
Jorge Vázquez, destacó la importancia del tema a tratar y afirmó que la
alta concurrencia “demuestra el interés que este tema tiene para el
país, pero por encima de todas las cosas demuestra el interés y el
compromiso de cada uno de ustedes por un problema que el país
eventualmente puede tener”.
El licenciado Vázquez hizo público el
compromiso oficial de “prevenir, con responsabilidad, y con los recursos
que tenemos”, porque “estamos absolutamente convencidos de que
coordinando los recursos que tenemos, probablemente podamos ser mucho
más eficientes y eficaces en la tarea que nos queda por delante”.
Por su parte, el
Coordinador del Sistema Nacional de Emergencias, Coronel Domingo
Montaldo, anunció que el Presidente de la República le solicitó la
confección de un Plan General de Prevención de Incendios para minimizar
el riesgo de siniestros forestales en el futuro.
PALABRAS DEL PROSECRETARIO DE LA
PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA, JORGE VÁZQUEZ, EN LA JORNADA “INCENDIOS
FORESTALES, UN RIESGO EVITABLE”
PROSECRETARIO VÁZQUEZ:
Muy buenos días. Antes que nada queremos agradecer desde el Sistema
Nacional de Emergencia la presencia de todos ustedes y esta excelente
convocatoria que hemos tenido. Esto demuestra la importancia del tema
que vamos a tratar y demuestra el interés que este tema tiene para el
país, pero por encima de todas las cosas demuestra el interés y el
compromiso de cada uno de ustedes por un problema que el país
eventualmente puede tener.
Como ustedes saben, desde
el Sistema Nacional de Emergencia hemos trabajado intensamente
focalizando los aspectos de prevención -como dijo el señor Presidente- y
en esta oportunidad queremos puntualizar el trabajo que se va a
desarrollar durante la Jornada -estos aspectos de prevención- pero sobre
todo aquellos aspectos de coordinación de tal manera de que si sucediera
algún accidente, los daños sean de la menor magnitud posible.
Hemos tratado de convocar
a esta reunión a todas aquellas instituciones y personas que tienen
algún tipo de compromiso o tienen algo que ver con el problema porque
estamos absolutamente convencidos de que el aporte colectivo, el aporte
de cada uno de ustedes de distintos ángulos de vista y la
complementación de las actividades nos va a permitir tener los mejores
resultados posibles. .
Para nosotros es
tremendamente importante la preservación de la vida, la preservación de
los bienes -tanto públicos como privados- y en este potencial riesgo que
vamos a tratar en la jornada de hoy, están comprometidas cosas muy
importantes de este país, como tiene que ver la producción agrícola,
tiene que ver la producción forestal, tiene que ver la industria
turística, tienen que ver los bienes privados y públicos y por encima de
todas las cosas, la vida humana.
Nos queda una tarea enorme de
responsabilidad y tenemos que ser eficientes con los recursos que
tenemos. Estamos absolutamente convencidos de que coordinando los
recursos que tenemos, probablemente podamos ser mucho más eficientes y
eficaces en la tarea que nos queda por delante.
Yo le voy a dar al
palabra al coronel Montaldo para hacer una presentación sobre el Sistema
Nacional de Emergencia, para empezar así a desarrollar los temas que
tenemos planteados para la jornada de hoy. Muchas gracias.
PALABRAS DEL
COORDINADOR DEL SISTEMA NACIONAL DE EMERGENCIA, CORONEL DOMINGO MONTALDO
MONTALDO: Buenos días a
todos. Muchas gracias por su presencia. iniciando esta jornada
pretendemos comenzar con una pequeñísima presentación: la mayoría de
ustedes conoce la organización y cometido del Sistema Nacional de
Emergencia, pero no obstante eso, entendemos que marcamos con esto, un
poco, el paraguas o la sombrilla que la Presidencia de la República
pretendió manejar para aportar y apoyar particularmente a la institución
base de esto, que es la Dirección Nacional de Bomberos.
Y con un criterio de no
trabajar sólo lo operacional sino pretender marcar un producto
estratégico que nos permita a todos, desde hoy en más, en este período
que sería hasta abril del 2006, tener en las tres áreas, en los tres
temas que nos preocupan, una coordinación efectiva, eficaz, eficiente y
además, poder implementar acciones concretas, realizables, siempre bajo
el precepto que dijo el Prosecretario de recursos escasos, de
presupuestos a veces nulos -como tiene la Dirección que hoy está a mi
cargo- pero que no obstante eso, no podemos dejar de hacer cosas.
Los cometidos que el
decreto 371/95 imponen al Sistema Nacional de Emergencia y que se
visualizan particularmente en la Dirección Técnica y Operativa cuya sede
es acá en el Edificio Libertad primer piso, son los que están en
pantalla.
Básicamente habla de
planificar, coordinar, ejecutar, conducir, evaluar y entender en la
prevención y en las acciones necesarias en todas la situaciones de
emergencia. Como ven, el redactor de ese decreto ya visualizó que no es
sólo respuesta. Acá está hablando de coordinar, ejecutar, conducir,
evaluar y entender en prevención y acciones necesarias.
Después define cuáles son
las crisis, desastre excepcional o situaciones similares, define en qué
territorio, territorio nacional, espacio aéreo, áreas jurisdiccionales y
a quién afectarían estas situaciones de emergencia, y engloba a todo: al
Estado, sus habitantes o los bienes de los mismos.
Dice el cuándo -y esto es
importante- cuando excedan las capacidades propias de los órganos u
organismos originariamente competentes. Esto significa que el Sistema
Nacional de Emergencia no se emplea, o no se habilita a no ser que la
institución (Intendencia Municipal, Dirección Nacional de Bomberos,
Dirección Nacional de Policía Caminera) la institución que está
enfrentando cotidianamente el hecho, no entienda, o no perciba que está
o puede ser desbordada en sus capacidades operacionales, y esto es muy
importante remarcarlo. Esta es la gran sombrilla de trabajo, el concepto
operativo nuestro.
Diariamente con el señor
Prosecretario, tenemos que -en mi caso- asesorarlo y tomar decisiones
desde donde se aplica el sistema, y yo siempre le planteo ese mismo
hecho.
El sistema se activa una
vez que las intendencias, a través de los comités departamentales, o las
instituciones entienden que son desbordados. Lo que le pedimos nosotros
a las instituciones permanentemente en un trato diario y afable es que
nos alerten antes de ser desbordados, para poder activar los mecanismos
correspondientes.
Ese es un trabajo
cotidiano que los tres años que llevo yo en esta dirección lo hemos ido
afinando y lo hemos ido manejando y creo que a esta altura la mayoría de
las personas aquí presentes nos conocemos, o por lo menos se conocen con
la Dirección Técnica y Operativa. Y eso ya es un primer paso.
Acá define el decreto qué
considera situaciones de emergencia. No las voy a leer; están a la
vista. Como ven, la panoplia que despliega para el sistema es
verdaderamente importante. Acá vemos desde accidentes gravísimos.
Nosotros los llamamos con víctimas múltiples o de víctimas en masa -no
el accidente cotidiano- hasta acciones terroristas. Esto significa que,
con una estructura de coordinación muy frágil, como es la oficina que
hoy está a mi cargo, tenemos que priorizar -es la única manera- las
direcciones de trabajo.
Y eso es lo que
pretendemos hacer cuando hoy convocamos a esta reunión: priorizar sobre
un riesgo concreto que es incendio forestal. Pero como ven la
responsabilidades son muchas. Y como siempre hace el redactor o
legislador en este país, siempre nos cubrimos: “... y todas otras
situaciones excepcionales que causen conmoción social ocasionadas por
fenómenos naturales o por la acción humana”. Significa que tenemos que
ser muy mesurados cuando generamos un trabajo en la Presidencia y cuando
generamos líneas de acción a seguir, porque son muy difíciles de abordar
todos los cometidos que tenemos asignados.
Para esto, el decreto
establece una organización. Esa organización tiene básicamente tres
organismos que nosotros llamamos ad hoc, o sea que no son permanentes,
que son a citación, a necesidad y un organismo permanente. Los tres
organismos o los tres consejos que son para ser citados son el Comité
Nacional de Emergencia, que dice el decreto que lo preside el propio
Presidente de la República -es el organismo máximo del Sistema- y lo
integran formalmente el Ministro de Defensa Nacional y el Ministro del
Interior, y está prevista que sean citados otros señores ministros de
acuerdo a la situación planteada.
Si ustedes perciben acá,
esté Comité –no está escrito en ningún lado- tiene una clara connotación
para atender algunos de los cometidos que tenemos ¿verdad?. Es un claro
comité -más bien- de seguridad.
Ese Comité, además tiene
una secretaría permanente, que es el Director de la Dirección Técnica y
Operativa permanente.
Luego no tenemos actas de
reuniones de ese comité en los diez años de existencia del sistema.
Luego sí tenemos una cantidad importante de documentación, referido al
trabajo del Consejo Nacional de Emergencia.
El Consejo Nacional de
Emergencia es el órgano que naturalmente ha sido citado y ha reunido la
capacidad operativa del Sistema. Está previsto en el decreto que lo
presida la Secretaría de la Presidencia. En este caso la decisión del
Poder Ejecutivo ha sido que lo presida el señor Prosecretario.
Lo integran todos los
señores Ministros de Estado, los Comandantes en Jefe de las Fuerzas
Armadas y también lo integra como miembro pleno el Director de la
Dirección Técnica y Operativa Permanente.
Luego tenemos la
Dirección Técnica y Operativa propiamente dicha. Ella tiene un Director;
tiene asignado permanentemente un delegado por cada miembro del Consejo
Nacional de Emergencia –acá hoy están presentes varios de esos
delegados- y básicamente es lo que nosotros llamamos el corazón del
sistema; es el que permanentemente está latiendo o intentando latir,
para generar – como responsabilidades tiene el decreto – los planes, los
asesoramientos, las citaciones de los dos niveles superiores y la
coordinación de lo que llamamos el brazo operativo, los motores del
sistema que son los Comités Departamentales de Emergencia,.que para
nosotros es el brazo ejecutor por excelencia de esta visión sistema.
Esos Comités
Departamentales de Emergencia, dice el decreto, tendrán un director
designado por el Poder Ejecutivo que tenga alta especialización en la
materia. La realidad y muy acertada desde el inicio del sistema en el
año 96, cuando se coloca el primer comité departamental en funciones, es
que los Poderes Ejecutivos sucesivos han entendido que el director
natural tiene que ser el líder político local. Por lo tanto, por tercer
período de gobierno consecutivo en este año, se ha invitado a los
señores intendentes municipales a ser los directores de este comité y
creemos que aunque no esté en el decreto, no va contra el decreto y que
nos ha dado el resultado más que auspicioso, por las razones que escapan
a explicar ¿verdad?.
Luego tiene, en general,
delegados del Ministerio del Interior, delegados del Ministerio de
Defensa y todas las autoridades departamentales, regionales, incluso la
sociedad civil organizada convocada por el directorio. Entonces
encontramos comités departamentales básicos de ocho personas que son las
ocho patitas que tiene el Estado nacional dentro de cada departamento
-por decirlo de alguna manera- y hay otros que tienen 20 o 25 personas
¿Por qué?. Porque ese director se ha preocupado de invitar a ONGs, a
grupos de iglesias, o sea que cada director puede manejar eso con su
criterio tratando siempre, en la medida de lo posible, para cumplimentar
las directivas de nivel nacional que emanan desde la Dirección Técnica y
Operativa.
Resumiendo un poco, entonces -una
exposición que es mucho más larga, se imaginan- lo quise resumir en
cuatro puntos fundamentales y que nos toca a la Dirección. Desde un
punto de vista comparativo, nuestro país no ha sufrido grandes
desastres, y esto es así desde un punto de vista comparativo con la
región y con el mundo, es cierto, pero también es cierto que hemos
tenido una enorme cantidad de emergencias. En el orden internacional
hacen una diferenciación entre hecho cotidiano, emergencia y desastre.
Desastre ya es el que conmociona a toda una sociedad. Bueno, es cierto.
Pero las emergencias que nos conmocionan y mucho son lamentablemente -y
tengo la estadística en la oficina que lo avala- son cada vez más
recurrentes, en menor espacio de tiempo y con diferencias muy
importantes.
El 23 de agosto en la noche, creo que
todos estamos atentos a eso ¿no? Algo que empezó con un viento muy, muy
fuerte, predicciones de rachas de 80 kilómetros, terminó siendo definido
por técnicos, no por nosotros, como un ciclón extra tropical, que en
algunos lugares, nos llegaron datos de mediciones de 200 kilómetros en
la hora. Y lo más trascendente es que esto golpeó en forma arrachada,
durante más de diez horas en algunos lugares.
De los tornados
tradicionales que podíamos tener nosotros: Casupá, Fray Marcos, Tala,
recuerden año ’72, 2000; recuerden que eran básicamente entre 5 y 10
kilómetros de ancho, con vientos sí, escala 72; 73 de Puyita, muy
fuertes, pero tuvimos la desgracia de que pasaran esos cinco kilómetros
de ancho muchas veces por poblados, los centros poblados del interior,
particularmente del sur, particularmente. Hay algunos en el norte. Y
bueno, la afectación era muy grande y todo lo demás. Pero acotados a 5,
10 kilómetros de franja de ancho.
El 23 de agosto y la
madrugada del 24 nos afectó desde Colonia hasta Cabo Polonio. E incluso
ingresando a departamentos lejanos como de la costa, como Lavalleja y
Treinta y Tres, que tuvieron afectaciones laterales pero afectaciones
también. Quiero decir con esto que tenemos que ir entendiendo de que en
el Uruguay pasan cosas, han pasado, pasan y lamentablemente –ojalá que
no- van a seguir pasando. Y acá, ¿apuntamos a qué? ¿Saben con qué me he
encontrado siempre cuando vamos a instalar y demasiado Vázquez lo sabe,
y se reía a veces en el avión cuando volvíamos? Es que frente a la gente
que dice “no a mí no me pasa” o lo peor aún, “a mí no me va a pasar”.
El trabajo que hablaba el señor Presidente y lo habla el Licenciado,
obviamente, que apuntamos con los medios que tenemos que es a educar y
capacitar desde el ciudadano, porque lamentablemente reitero, han
pasado, pasan y van a seguir pasando cosas que nos afectan.
Ya les dije que el
sistema está estructurado en cuatro niveles de actuación. No posee
recursos presupuestales propios. Y esto es así. Entonces, la misión no
escrita, pero sí implícita que nos queda, es coordinar los recursos que
el Estado tiene.
Se han hecho gestiones
para generar un fondo de emergencia, se han hecho gestiones para generar
un proyecto de ley. Se está estudiando. Pero hoy y desde hace 10 años y
a veces no es entendible desde las instituciones que responden, el
sistema no tiene recursos. Y a veces, señores, no es fácil administrar o
coordinar algo sin los recursos. Pero es lo que hay.
Entonces, como dije hoy,
tenemos que trabajar en este tipo de Jornadas en las cuales les venimos
a pedir que, más allá de las instituciones base para esto, incendios
forestales, que es la Dirección Nacional de Bomberos, a las demás
instituciones sí les estoy pidiendo que en determinado momento dejen de
hacer sus cosas para apoyar a Bomberos y a la estructura y muchas veces
no tenemos el respaldo financiero o contable para reponer los recursos
que esas instituciones invierten. Y eso es una realidad.
El Prosecretario ha
estado manejando determinadas posibilidades. A lo largo de la Jornada
les vamos a decir lo que hemos ido encontrando, pero siempre queremos
ser muy francos y muy abiertos y muy transparentes, esta es nuestra
realidad.
Entonces ¿a qué nos
orientamos? A la estrategia de gestión de riesgos.
Muy rápidamente: ¿cómo
visualizamos desde la dirección la gestión de riesgos? Sin hacer
proyectos científicos y ni pretender transformarnos en expertos en
protección civil, simplemente de haber leído y haber tenido la
oportunidad de cambiar con otros directores de América, incluso de la
Unión Europea.
Básicamente nuestro
esquema de trabajo es tan simple como eso. Decimos que hay riesgos
desconocidos y que hay riesgos conocidos. Hoy vamos a trabajar sobre un
riesgo conocido.
De esos riesgos
desconocidos, lo que buscamos con los elementos que tenemos, es el mayor
conocimiento posible. Estamos trabajando con la Universidad en distintos
proyectos, estamos trabajando con la Dirección de Meteorología; estamos
trabajando con la Dirección de Recursos Naturales Renovables del
Ministerio de Ganadería, buscando a través de técnicas –lo más modernas
posibles- un mayor conocimiento de los riegos. Porque es fácil de
enfrentar o es más sencillo de enfrentar un riesgo conocido que un
riesgo desconocido; y si no el 23 de agosto también es un ejemplo harto
demostrativo de esto, como dicen los chilenos.
A su vez, los riesgos
pueden ser de dos tipos: como nosotros tenemos las responsabilidades de
los naturales y los atrópicos o humanos, pueden ser voluntarios o
involuntarios. ¿Qué quiere decir? Que el ser humano asume naturalmente
riesgos, y hasta dónde puede llegar con su asunción de riesgos y hasta
dónde puede llegar con la afectación a sus pares.
Riesgo voluntario,
diariamente, no hay en las actividades, en ninguna actividad de la vida.
Hay riesgos siempre, pero el riesgo voluntario es aquel que uno asume
porque conoce el riesgo y porque entiende que tiene un vulnerabilidad
bastante baja como para asumir. Y está el riesgo involuntario, que es
aquel que simplemente nos tocó vivir sin que hubiera una voluntad de
nuestra parte.
Decimos que a los riesgos
voluntarios tratemos de evitarlos; a los riesgos involuntarios,
minimizarlos, para todo ello debemos cada día conocer más los riesgos.
Para unos pedimos medidas
de prevención, para otros pedimos medidas de protección. Y esto es un
poco la génesis de esta Jornada, y por eso nosotros generamos ámbitos de
trabajo diferentes, intentando medidas de prevención en algún hecho,
porque por ejemplo en Jaureguiberry, hay una percepción o está la
percepción de que el riesgo era conocido, pero voluntariamente se
generó, se pudo haber generado.
Bueno, para eso hay que prevenirlo,
hay que evitarlo. Pero hay otros hechos dentro de incendios forestales
que son involuntarios: una tapita de cerveza, un pedazo de vidrio en el
sotobosque, pueden generar que los rayos del sol inicien un foco ígneo,
para eso tratamos de tener medidas de protección entre las cuales se
integran las medidas de respuesta. Por eso esta jornada.
Entonces, atendido esto,
el señor Presidente de la República, tal como un poco lo expresó en su
presencia, ha dispuesto a esta Dirección que se formule e implemente a
través del Sistema Nacional de Emergencias un plan general de acción
para la prevención alerta y combate a los incendios forestales que una
vez aprobado por el Consejo de Ministros permita la concreción de los
siguientes objetivos estratégicos: primero: evitar la aparición de focos
ígneos en las áreas forestadas del territorio nacional; segundo: alertar
rápidamente en caso de que se produzcan; tercero: responder con
prontitud y eficacia para evitar su propagación y que se transformen en
incendios forestales de magnitud con todos los medios disponibles del
Estado aunados a los aportes de la sociedad civil organizada. Es un poco
traducido a un esquema un poco más militar de lo que el señor Presidente
habló en su presentación.
Los lineamientos de trabajo que nos
marcamos con el Prosecretario de la Presidencia para esta jornada, desde
un foque sistémico, es unir las partes para generar un todo, realizar
los aportes y sugerencias que cada organismo entienda pertinentes para
responder a las interrogantes planteadas y un listado de necesidades
básicas para su ejecución. Para ello entendimos que había que conformar
luego de estas presentaciones del Sistema y de la Dirección Nacional de
Bomberos ilustrativas, habría que conformar tres grupos de trabajo que
ya están seleccionados e integrados: uno en prevención, uno en alerta y
otro en recursos. Las coordinaciones respectivas la entendimos, una
razón subjetiva nada más, por lo que hemos hablado con las
instituciones, que las coordinaciones del día de hoy en prevención la
haga la Dirección Forestal; en alerta la Dirección Técnica y Operativa y
en respuesta, ni qué hablar, el coordinador natural es el Director
Nacional de Bomberos.
Pero también hay Bomberos
trabajando en prevención, hay Bomberos trabajando en alerta, pero
también hay gente de las Intendencias trabajando en repuesta. O sea que
los grupos son multidisciplinario e intersectoriales dentro de la
posibilidad.
Pretendemos, después de
la jornada de trabajo, que la agenda que a ustedes les ha llegado hacer
reuniones plenarias para conjuntar las propuestas del grupo de trabajo
-a nuestro nivel de trabajo operativo- y finalmente le pedimos que nos
acompañen a eso de las 18 horas a hacer presentación de propuestas y
necesidades al sistema para la formulación del plan G.
Dos minutos redondeo, y
es lo siguiente. Esto se podía hacer desde un despacho, se podía
generar, ponerse a pensar y generar y decir que lo aprobaron el
Prosecretario de la Presidencia y el señor Presidente, y que no iba a
pasar de ser un papel, no iba a pasar de ser un listado de
requerimientos ¿Qué nos planteamos nosotros?
Ustedes son los
representantes de las instituciones a las cuales les pedimos el apoyo,
son los que realmente nos pueden indicar qué aportes, qué necesidades,
cuál es la visión de ustedes frente a este trabajo. Entonces a partir de
una documentación que trajo la Dirección de Bomberos, un plan de
operaciones, de una documentación de plan de detección, a partir del
proyecto que yo les planteo que ustedes nos vayan diciendo “Bueno; mi
institución en esto sí puede aportar o puede hacer estas sugerencias;
todo es válido dentro de este trabajo”.
Queremos que el plan, en definitiva
el que lo escriba, será mi oficina por una razón epistolar nada más,
pero el que lo genere o los que los generen sean ustedes mismos. Que de
a poco esto haga carne en cada una de sus instituciones para intentar lo
que dijo el señor Presidente: que terminado el verano podamos volver a
juntarnos acá y decir: bueno, hemos cumplido, hemos tenido un grado de
eficacia alto y tenemos que hacer la reunión de lecciones aprendidas
para el próximo años, porque esto es de una dinámica tal que muy
probablemente, ojalá que no nos encontremos con tipos de fuegos o de
incendios que escapan un poco a lo que tradicionalmente vimos, con la
vulnerabilidad que nos dejó este famoso ciclón del día 23. Les agradezco
la atención hacemos un pequeño “break” para colocar la presentación de
Bomberos de pocos minutos, y seguimos trabajando. Muchas gracias. |