ASTORI: REFORMA DEL ESTADO ES LA META MÁS AMBICIOSA
"La meta más ambiciosa de este Gobierno es quizás la
reforma del Estado", dijo este jueves el Ministro de Economía y
Finanzas, Danilo Astori, quien caracterizó este proceso -"que a mi
juicio no tiene fecha de comienzo y, sin duda, tampoco de finalización"-
como la herramienta que consagrará "la inversión productiva y más y
mejor empleo".
El Ministro ratificó -ya lo había dicho en una
jornada de trabajo anterior- que estos son los dos valores que mejor
resumen las propuestas que en esta Jornada explicitaron distintos
sectores sociales.
Astori se mostró de acuerdo con todos los temas
expuestos, destacando la inversión productiva y el empleo como conceptos
fundamentales básicos para lograr todos los objetivos a alcanzar.
Asimismo, dijo que las cifra de inversión en las que
se está moviendo el país en este momento son absolutamente inéditas,
absolutamente inéditas, porque "el Uruguay está aumentando notablemente
su inversión proveniente del exterior, pero también está incrementándose
la inversión privada local y desde luego la inversión pública como acabo
de señalar".
Astori señaló que la inversión pública en los
primeros meses de este año aumentó 100%, es decir, "se duplicó y va a
seguir incrementándose ahora con las propuestas incluidas en el Proyecto
de ley de Rendición de Cuentas".
En cuanto a la inversión proveniente del exterior -"y
hablo solo de inversión productiva, dijo- Astori señaló que el año
pasado se duplicó; y en los últimos doce meses terminados en el primer
trimestre de este año llegó a los 1.000 millones de dólares, sin contar
las plantas de celulosas.
Al respecto, dijo que el esfuerzo que se está
concretando en materia de inversión es muy importante y esto se traduce
en el empleo, recordando que "Uruguay ha alcanzado la mayor tasa de
empleo desde que recuperamos la democracia; la mayor tasa de empleo de
los últimos 20 años tiene hoy el Uruguay; y tiene la menor tasa de
desempleo de los últimos 10 años".
Agregó que el país necesita una estrategia de
desarrollo productivo, con todos los conceptos que ésta conlleva, que
debe basarse en la especialización para crear conocimiento e innovación.
"Se debe apostar a la especialización sobre la base
de altos niveles de calidad, hay una amplísima evidencia en todo el
mundo que destaca el éxito de una apuesta de este tipo", dijo.
También se refirió al informalismo como un tema
preocupante para el Poder Ejecutivo, pero aseguró que "el gobierno está
absolutamente comprometido y estamos intentando atacarlo por varias
vías".
En cuanto a las políticas de inserción internacional
que lleva adelante nuestro país dijo que "uno de los motivos es que
Uruguay tiene mucha potencialidad para procurar mejorar la inserción
fuera del MERCOSUR, y otro motivo es encontrar una respuesta a problemas
evidentes dentro de nuestro bloque regional que a esta altura nadie
puede discutir, alguno de ellos gravísimos".
PALABRAS DEL MINISTRO DE ECONOMÍA Y FINANZAS, DANILO
ASTORI
MINISTRO ASTORI: Bueno, ante todo quiero agradecerles
las participaciones que han tenido en esta Jornada de trabajo, para
nosotros muy importante. El objetivo de esta sesión del Compromiso
Nacional, como ya había sido anunciado hace algún tiempo, era
precisamente del de escuchar las propuestas y las opiniones provenientes
de los ámbitos sociales aquí representados. Y me parece que ese
objetivo, y esto vaya dicho en primer lugar, se ha logrado con creces.
Me resulta extremadamente difícil no estar de acuerdo
con todo lo que aquí se propuso. Puedo tener quizás algún matiz en
alguna reflexión, pero la verdad es que se han tocado temas
absolutamente relevantes y compartibles.
Por eso, creo que hay que expresar en primer lugar
una satisfacción muy grande por el progreso que hemos hecho en esta
tarea que estamos comenzando entre todos, que va a llevar mucho más
tiempo y esfuerzo, y en la que cada uno tiene que aportar lo mejor de sí
mismo. Y el gobierno, por su parte, está dispuesto hacerlo. Es más, ha
elegido esta tarea como una tarea absolutamente fundamental.
Ha habido numerosas intervenciones y numerosas
propuestas. Es muy difícil en una corta intervención referirse -con la
importancia que merecen- a todas. Pero sí yo tuviera que elegir dos
conceptos, absolutamente complementarios, hermanos más que
complementarios, de todos los que yo he oído aquí y esto no significa
desconocer los demás, sino significa concentrar en ellos todo el
conjunto de relaciones que derivan de estas intervenciones, elegiría
inversión y empleo; inversión productiva y empleo.
Con todo lo que, vuelvo a repetir, se vincula con
estos conceptos. Inversión productiva y cantidad y calidad de empleo, lo
cual significa no solo estar involucrando las condiciones para que esa
inversión se materialice, sino también todo lo que va unido para los
trabajadores en materia de progreso sobre cantidad y calidad de empleo,
incluyendo condiciones de trabajo y ni que hablar retribuciones de ese
trabajo.
Creo que este es el gran esfuerzo que tiene que hacer
el país y que nos convoca a todos, empresarios, trabajadores, gobierno.
Yo les quiero recordar, brevísimamente, el marco que
compartimos en la sesión precedente del Compromiso Nacional cuando
decíamos que en primer lugar el país necesitaba una estrategia de
desarrollo productivo, lo cual quiere decir cosas importantes.
Estrategias es algo duradero, es algo que permanece en el tiempo que
está arraigado en la realidad en la que se practica esa estrategia, pero
además quiere decir que hay objetivos hacia los cuales se propone llegar
esa estrategia, que además tiene componentes fundamentales.
En nuestro caso tiene el componente de su carácter
integral, una estrategia tiene que abordar todos los conceptos que
apuntan al desarrollo productivo del país, tiene que basarse en la
especialización, a nuestro juicio. El Gobierno planteaba en aquella
sesión la propuesta de caminar por un sendero de especialización
productiva a altos niveles de calidad, lo cual significa creación de
conocimiento e innovación, hermanas también como decía el señor Rector
de la Universidad.
Los países pequeños como el Uruguay, con ventajas
competitivas indudables, indiscutibles, a partir de un conjunto de
activos muy importantes que tiene el Uruguay no obstante su pequeñez
física, tienen que apostar precisamente a la especialización sobre la
base de altos niveles de calidad.
Hay una amplísima evidencia en el mundo, que destaca
el éxito de una apuesta de este tipo.
Y también en esa estrategia tiene que haber un
despliegue territorial como varios de los Intendentes destacaron hoy
aquí, que suponga una descentralización armónica de la localización de
las inversiones, teniendo en cuenta particularmente la realidad del
llamado Interior del país muchas veces olvidada, precisamente por una
excesiva concentración de este esfuerzo en Montevideo.
Entonces, el primer punto que destacábamos era ese:
necesidad de tener una estrategia. Y en ese marco o apuntando a ese
sendero como decíamos recién, nos proponíamos un planteo de políticas y
acciones; políticas y acciones que involucraban, en primer lugar,
cambios institucionales, cambios institucionales que suponen una reforma
tributaria, por ejemplo, que está ha estudio en el Parlamento, y que se
relaciona indiscutiblemente con muchos de los puntos que tocaron acá y
en particular con los incentivos.
Una reforma del sistema financiero absolutamente
fundamental, para disponer de una intermediación adecuada al fomento, a
la inversión, en un sistema que es clave en país para asegurar recursos
para que esta inversión se materialice.
Una reforma en materia de defensa de la competencia
del consumidor, una promoción de nuevas reglas en materia concursal para
las empresas en dificultades; son algunos de los ejemplos que poníamos
en aquella sesión y que hoy están materializados en instrumentos
institucionales concretos, con diverso grado de avance y corresponde
tenerlo en cuenta.
Se ha progresado, desde el punto de vista de las
reformas institucionales. Estamos hoy más cerca del objetivo,
naturalmente, hay un protagonista fundamental en este proceso que es el
Parlamento y el Parlamento está tratando estos cambios. Que por ser
cambios institucionales significan también avanzar, desde este punto de
vista que no es el único, hacia el objetivo de la reforma del Estado.
En aquella oportunidad y ante una pregunta recuerdo
de Juan Castillo, me tocó contestar que la reforma del Estado es un
proceso muy largo, que no tiene una fecha concreta de comienzo y que
tampoco -a mi juicio- tiene una fecha de finalización, porque es quizá
la transformación más importante que se propone este Gobierno.
Y va a ser muy compleja; incluso yo señalé, y
permítanme que lo recuerde hoy, que seguramente va a trascender a este
período de Gobierno. Pero empezar a hacer estos cambios institucionales,
que incluyen las experiencias de asociación de nuestras Empresas
Públicas con el sector privado, como estamos haciendo por ejemplo en la
Administración de Ferrocarriles del Estado para tornarla en una empresa
adecuada a los proyectos de inversión importantes -y de empleo, agrego-
que hay en curso en el país, constituye una perspectiva de reforma del
Estado, en la que estamos avanzando.
Hay otras en la que estamos muy atrasados y otras que
ni siquiera hemos comenzado. Pero el proceso de reforma del Estado es un
proceso muy complejo en el que hay que ir caminando progresivamente.
Por supuesto, que esto también incluye el programa de
trazabilidad en materia de ganadería en el país, que es absolutamente
fundamental para seguir obteniendo resultados cada vez mejores, desde
este punto de vista, de nuestra producción agropecuaria y ganadera en
particular; y es también una apuesta a la especialización productiva en
base a altos niveles de calidad.
Un segundo punto que tocamos y en el que también
estamos progresando de una manera importante, son las obras de
infraestructura. El Intendente Lafluf lo decía: "convoquemos a la
inversión", pero la inversión necesita un escenario para materializarse;
necesita infraestructura, necesita servicios.
Pues bien, en este Proyecto de Rendición de Cuentas
que ya ha sido sancionado por el Senado y que a partir de la semana que
viene comienza a ser tratado por la Cámara de Representantes, la gran
protagonista es la inversión publica; el principal componente del
esfuerzo que está haciendo el país en materia de gasto público
adicional, gracias al crecimiento que hemos tenido y a la mejora en la
recaudación de recursos, es la inversión pública y la inversión pública
en infraestructuras.
La inversión pública como ya dije en materia
ferroviaria y ahora agrego en materia portuaria; en materia de fibra
óptica, ejemplo que mencionaba concretamente el Intendente Lafluf, para
nuestra empresa de telecomunicaciones, en materia de respaldo energético
para nuestra empresa energética y así sucesivamente. En materia vial
vamos a hacer un enorme esfuerzo de mejora en materia vial.
Entonces, aquello que planteábamos en cuanto a
infraestructura está siendo un motivo concreto de avance. Hemos
progresado en los últimos meses y conviene tomar nota de esos progresos.
En tercer lugar hablábamos de promoción de la
producción nacional con incentivos. Ordoqui decía "adónde van los
incentivos y qué cuantía tienen".
Bueno, yo quiero decir varias cosas sobre este tema,
pero quiero decir algo concreto sobre estas preguntas. En primer lugar,
nosotros estamos haciendo todo un estudio que nos conduzca a una
racionalización nueva de estos incentivos, teniendo en cuenta la Ley de
Inversiones del ’98, la Reforma Tributaria que no incluye pocos
incentivos para la inversión porque cinco puntos de rebaja del Impuesto
a la Renta Empresarial constituyen un vigoroso estimulo a la inversión
productiva, a nuestro juicio.
Pero se requiere una nueva articulación de los
incentivos, para no caer en el desorden y hasta las contracciones que el
país tuvo durante tanto tiempo en el pasado. Y lo estamos haciendo, pero
lo estamos haciendo y aquí nuevamente con un cambio institucional
importante.
El país está instalando en el Ministerio de Economía
y Finanzas una Unidad de Asistencia al Inversor Privado que suponga una
"Ventanilla única" para ese inversor; mejorando la eficiencia en los
servicios del Estado que atienden a la inversión productiva.
Eso nunca lo había tenido el Uruguay, nosotros lo
estamos concretando en este momento. Y es en ese marco en ese escenario
que habrá una nacionalización de todos los estímulos económicos que el
país sea capaz de poner en práctica para estimular la concreción de
inversiones. Proceso en el que dicho sea de paso Uruguay va caminando
bien.
Las cifra de inversión en las que se está moviendo el
país en este momento son absolutamente inéditas, absolutamente inéditas,
porque el Uruguay está aumentando notablemente su inversión proveniente
del exterior, pero también esta incrementándose la inversión privada
local y desde luego la inversión pública como acabo de señalar.
La inversión pública en los primeros meses de este
año aumento 100%, se duplicó; y va a seguir incrementándose ahora con
las propuestas incluidas en el Proyecto de ley de Rendición de Cuentas.
La inversión proveniente del exterior, y hablo solo
de inversión productiva, el año pasado se duplicó; y en los últimos doce
meses terminados en el primer trimestre de este año llegó a los 1.000
millones de dólares, sin contar las plantas de celulosas.
Entonces, el esfuerzo que se está concretando en
materia de inversión es muy importante y esto se traduce en el empleo.
El Uruguay ha alcanzado la mayor tasa de empleo desde
que recuperamos la democracia; la mayor tasa de empleo de los últimos 20
años tiene hoy el Uruguay. Y tiene la menor tasa de desempleo de los
últimos 10 años.
Entonces, estamos recorriendo un camino positivo
desde este punto de vista. Ahora, ¿adónde van los incentivos? Esto no se
decreta.
Yo creo que sería un grave error que, por ejemplo, el
Gobierno dijera, bueno, los destinos de los incentivos son A, B y C y
eso se digitara por medio de una decisión oficial.
El destino de los incentivos es producto del esfuerzo
de los trabajadores, de los empresarios y de los recursos que tiene el
país. Es el país, con el esfuerzo de su trabajo el que va generando el
destino de los incentivos; el que va generando sus ventajas competitivas
que hoy son indiscutibles.
Quién puede discutir hoy que la agro-industria
alimenticia, el complejo textil sobre el cual se puede progresar en
materia de acuerdos sectoriales –como decía "Juanjo" hoy-; el complejo
industrial forestal, veinte años de esfuerzo de toda la sociedad
uruguaya, de los bolsillos de los uruguayos para construir el complejo
que tenemos hoy.
Los transportes, las comunicaciones; los servicios
portuarios; la producción de inteligencia, la tecnología de la
información; la biotecnología, son las grandes ventajas competitivas de
este país. Bueno, hacia ellos van a ir los incentivos.
Y sí mañana por el esfuerzo de su trabajo, por el
surgimiento o el descubrimiento de nuevos recursos, que nunca hay que
descartar, el país generara nuevas ventajas competitivas, ese también
será el destino de los incentivos. Pero no se decreta, es el país que
los va creando con el esfuerzo de todos.
Y es en esa dirección que estamos intentando, a la
luz de lo que oímos acá tanto de trabajadores como de empresarios,
racionalizando el esfuerzo que tenemos que poner en práctica desde este
punto de vista.
Y por supuesto, no quiero extenderme mucho, no quiero
dejar de mencionar los aspectos sociales de un proceso de fomento, de
promoción del Uruguay productivo, que también planteábamos en la última
sesión, mencionando el proyecto Uruguay Rural para erradicar la pobreza
rural, o por lo menos para atenuarla en la medida de lo posible; el
acceso de la población más pobre a la vivienda, el Programa de
Integración de Asentamientos Irregulares; las nuevas condiciones que el
país está estudiando hoy para promover la vivienda de interés social,
además del Plan de Emergencia que nos ha permitido obtener resultados
muy positivos al respecto.
Ha disminuido el número de pobres y de indigentes en
el país, pero también tenemos que avanzar aunque esto no haya sido
especialmente un motivo de intercambio en el día de hoy.
A mí me parece que hay otros dos puntos y con ellos
termino mis comentarios, porque quiero que el compañero Bonomi también
pueda dirigirse a ustedes con extensión, que fueron planteados con
fuerza. El primero general, informalismo. Bueno, yo quiero que sepan que
el Gobierno está conciente y absolutamente comprometido con este
objetivo. Y estamos intentando atacarlo por varias vías.
La primera, por la vía de la administración
tributaria. Ustedes saben que la labor desplegada, desde este punto de
vista, por la Dirección General Impositiva y por el Banco de Previsión
Social ha sido absolutamente intensa y destacada y se refleja en las
cifras. Esto podría ser un juicio digamos conceptual, pero es un juicio
conceptual que se puede demostrar con resultados concretos.
El Banco de Previsión Social hoy tiene el mayor
número de cotizantes en relación a la población económicamente activa,
que recuerde la historia contemporánea de este país; el mayor, tiene más
de 1 millón 100 mil cotizantes, en una población económicamente activa
de un 1 millón 250 mil.
Se puede atacar con otro indicador y es el número o
el porcentaje, como ustedes quieran, de trabajadores que declaran en
encuestas especializadas no estar cotizando al Banco de Previsión
Social. Esa encuesta da en este momento los menores resultados que
recuerde el país en los últimos años.
Entonces, desde el punto de vista de la
administración tributaria se está avanzando en el combate al
informalismo, hasta una institución que está requiriendo -y no quiero
dejar de mencionarlo- transformaciones muy profundas como la Aduana,
también a favor del nivel de actividad que ayuda a combatir el
informalismo.
El informalismo es mucho más fácil de combatir cuando
las cosas van bien que cuando las cosas van mal; porque cuando las cosas
van mal, la mala situación se convierte en un estímulo a la mayor
informalidad y a trabajar en negro como se suele decir en la práctica; o
a practicarlo como una estrategia de sobrevivencia, ustedes mismos lo
señalaban hoy.
Entonces, como las cosas están yendo bastante bien
dentro de nuestras restricciones; la producción crece más de lo
esperado, la recaudación crece más de lo esperado, el comercio exterior
anda muy bien, la inversión crece, el empleo mejora. Las instituciones,
incluida la Aduana, de la administración tributaria están mejorando y
esta es una vía de combate al informalismo.
La segunda tiene que ver con las reformas
institucionales, alguna de las cuales mencionábamos hoy.
En la reforma tributaria hay muchas propuestas de
combate al informalismo, incluido el mono tributo que está pensado para
ser un sistema tributario pagable -permítame la expresión- por la micro,
la pequeña y la mediana empresa; y esta es una ayuda, un estímulo, un
instrumento para seguir mejorando el combate al informalismo, que
obviamente es una manera terrible de deteriorar las bases de
funcionamiento sano de la economía; desde todo punto de vista, para
empresarios, para trabajadores, para la sociedad en su conjunto.
Lo estamos haciendo también por la vía de otras
reformas institucionales como la Ley de Usura, la Ley de Defensa a la
Competencia, la nueva Ley Concursal que también tienen instrumentos que
van ayudar a este combate.
Y a mí me parece que este es un tema sobre el cual
hay que seguir trabajando, que compartimos totalmente en la importancia
que ustedes le dan y con el cual estamos firmemente comprometidos.
El otro tema que planteaba Juanjo, en nombre de los
trabajadores, con mucha fuerza es el de la orientación de la inserción
internacional del país, reclamando claridad, reclamando precisión al
respecto.
Bueno, yo quiero decirles que desde que comenzó este
Gobierno, incluso antes de que comenzara, porque esto no solo está
contenido en nuestro Programa de Gobierno, sino que fue un tema acordado
con los demás partidos políticos antes de asumir, creo que ese acuerdo
se realizó en febrero de 2005 y este era uno de los temas, el otro era
el proceso educativo y las principales orientaciones económicas del
país; se planteó la necesidad de seguir considerando el proyecto de
integración que integramos como un proyecto estratégico, me refiero al
MERCOSUR obviamente; al tiempo de mejorar las posibilidades de inserción
del país fuera de la región.
Por dos motivos sí se quiere, uno positivo y otro no
tanto. El positivo es que Uruguay tiene mucha potencialidad para
procurar mejorar su inserción fuera de la región del MERCOSUR, por la
positiva, reitero, para ampliar las posibilidades de realización
material de los resultados de la producción uruguaya, ampliando
posibilidades, diversificando, clave para un país pequeño.
Y otro, otro motivo no tan positivo, que es encontrar
una respuesta a problemas evidentes en nuestro bloque de integración
regional, que a esta altura nadie puede discutir, algunos de ellos
gravísimos; y no me voy a referir a estos problemas, porque todos los
conocemos y no quiero ocupar tiempo en eso.
Pero esta es la orientación fundamental, la
orientación fundamental es seguir perteneciendo al MERCOSUR y procurando
realizar esfuerzos para contribuir a solucionar sus problemas, al tiempo
de ampliar las posibilidades de comercio e inversiones fuera de la
región.
Y esto lo planteamos desde el primer momento. Hoy,
naturalmente, está muy en la agenda, en el objeto de la atención del
debate público nacional las posibilidades de progresar en acuerdos con
los Estados Unidos.
El Gobierno no está negociando con los Estados Unidos
-y contesto una pregunta de Juan Castillo concretamente- por una razón
sencilla: la negociación no empezó, pera va a empezar. Y es una de las
posibilidades que tenemos.
¿Qué resultado obtendremos? No lo sé, no puedo
adelantar ningún resultado. Cuando seamos capaces de generar resultados
al concreto vamos a reunirnos todos y a valorarlo; cuando digo todos no
me refiero solo a este ámbito que es un ámbito de diálogo y de escucha
entre todos nosotros, y de opinión y de propuestas. Me refiero a todos
los ámbitos que seamos capaces de convocar para escuchar la opinión
nacional al respecto, incluido el ámbito político partidario, porque
como ha dicho el Presidente de la República y me remito a sus palabras
no sólo de la semana pasada cuando se realizó este taller de trabajo a
propósito de los acuerdos posibles con los Estados Unidos, sino también
a la Resolución Presidencial de hace pocas horas, en donde asume
concreta y explícitamente la conducción y la comunicación sobre este
tema, que reitera la convocatoria a esos partidos para participar en una
cuestión que es de todos, no es del Gobierno, no es de un Partido, es
una cuestión de Estado.
Entonces, yo no sé qué resultados vamos a obtener de
este proceso, pero cuando tengamos resultados nos vamos a sentar a
analizarlos y a resolver. ¡Ni qué hablar, escuchando las opiniones de
todos los ámbitos representativos de la sociedad!
Pero queremos progresar por este camino, porque este
camino es fundamental para intentar el objetivo de mejorar nuestra
inserción fuera de la región.
Y así como les digo esto también les digo que estamos
en este momento comenzando contactos para -como dijo el Presidente
también- mejorar nuestras relaciones comerciales e inversión con China y
con India, país con el cual estamos muy cerquita ya de tener un Tratado
de Promoción y Protección de Inversiones, que es una parte fundamental
de todo acuerdo bilateral en materia comercial en el mundo de hoy.
Entonces, el secreto del Uruguay está en tener el
mayor número de posibilidades que resulte posible desde este punto de
vista.
Cuando las posibilidades aumentan los países pequeños
crecemos; crecemos en nuestras posibilidades de diversificar la
realización del esfuerzo y el producto de nuestro trabajo. Y nosotros no
podemos desaprovechar esto, porque esto es clave para los dos conceptos
de los que partí: inversión y empleo.
La inversión productiva se genera en proporción
directa con las posibilidades que el propio país sea capaz de crear a
los efectos; con su política interna e internacional.
Y la cantidad y calidad del empleo dependen del
volumen, orientación y la calidad también de la inversión productiva.
Entonces, esta es la orientación en materia de
inserción internacional. Por este camino es que estamos caminando. Vamos
a dejar todo lo mejor de nuestros esfuerzos al servicio de un MERCOSUR
cada vez mejor, porque como dijo el Presidente "no pertenecemos a la
región, somos la región"; somos una parte de la región.
El verbo "ser" es el que hay que conjugar desde este
punto de vista. No podemos dejar de ser parte de la región, no queremos
dejar de ser parte de la región.
Pero esto no puede ser, no debe ser incompatible con
el esfuerzo que el país tiene que hacer, con inteligencia, con
tenacidad, con convicción para aumentar sus posibilidades en el mundo en
su conjunto; en este mundo global al que también pertenecemos y es una
realidad irreversible.
Una última reflexión, ahora sí, porque también se
habló de subsidios, de devolución de impuestos y -como ustedes saben-
como parte de esta racionalización de los incentivos el Ministerio de
Economía está comenzado una revisión de todo el régimen de devolución de
impuestos.
Aquí hay dos cosas a distinguir. ¿Qué es una
devolución de impuestos? Una devolución de impuestos consiste en
reintegrarle, en este caso al exportador, la carga tributaria indirecta
que es la que admiten los regímenes de devolución de impuestos; la carga
tributaria indirecta que ese exportador sufrió.
Nuestro estudio va a consistir en analizar si lo que
se está pagando por este concepto es realmente la devolución de la carga
tributaria indirecta o la supera. Si la supera: A) queremos saberlo; B)
queremos que todos los uruguayos lo sepan, porque el destino de los
incentivos es fundamental, los pagamos todos; C) queremos saber si no
hay destinos mejores, por aquello de la racionalización de los
incentivos; este es el objetivo del estudio.
Eliminar la herramienta de ninguna manera. Cómo vamos
a eliminar la herramienta de la devolución de impuestos; los impuestos
no se exportan, se exportan los bienes y servicios no la carga
tributaria.
Por lo tanto, no es para dejar de usar el
instrumento, es para usarlo cada vez mejor. Y, por supuesto, yo les
adelanto que en el Ministerio tenemos la intuición de que estamos
pagando más, como parte de esos 108 millones de dólares que señalaba
Beleratti hoy. Son ciento ocho millones de dólares, está correcto la
cifra. Nosotros creemos que eso no es estrictamente devolución de
impuestos. Entonces, queremos demostrarlo, queremos compartir con todos
ustedes los resultados del estudio y operar con transparencia para
mejorar la racionalización del funcionamiento del sistema de incentivos
a la inversión productiva. Muchas gracias. |