DEBATE ABIERTO SOBRE ACCESO A RECURSOS
GENÉTICOS
La importancia del tema trasciende el
quehacer agronómico a pesar de que en buena medida una parte enorme de
nuestras actividades tiene que ver con los genes y su diversidad, dijo
el Decano de Facultad de Agronomía, Fernando García Préchac, en el
análisis del Anteproyecto de Ley de Acceso a Recursos Genéticos
"Esta actividad está enmarcada en los primeros 100
años de Facultad de Agronomía y espero que se puedan hacer aportes para
que el país pueda tener legislación sobre el tema con algún nivel de
consenso mayor del que ha tenido hasta ahora", manifestó el Decano
Préchac.
Este jueves, en la Facultad de Agronomía se realizó
la presentación y el posterior debate abierto del Anteproyecto de Ley
sobre Recursos Genéticos en Uruguay.
El Comité Nacional de Recursos Fitogenéticos
presidido por la Representante del MGAP, Ana Berreta y conformado por el
Representante del INIA, Federico Condón, la Representante del MVOTMA,
Alicia Aguerre, la Representante de la UDELAR, Facultad de Agronomía;
Mercedes Rivas; los Representantes del MRREE; Gabriel Bellón y Victoria
Francolino; y el Representante del MGAP, Enzo Benech en conjunto con el
colectivo universitario de la Facultad de Agronomía y autoridades de los
organismos vinculantes debatieron ampliamente en un Seminario organizado
a esos efectos.
Según su presidenta Ana Berreta, esta propuesta de
Ley elevada por el Poder Ejecutivo al Parlamento para su discusión, "si
bien es un tema que está en debate o por lo menos que comenzó su
discusión fue retomado recién a partir del año pasado, luego de la
reintegración del Comité".
"Nuestro objetivo es dar una discusión previa y muy
amplia", sostuvo Berreta.
Este Comité Nacional de Recursos Filogenéticos es
creado en 1995 como respuesta a una solicitud de realizar un informe
país para la IV Conferencia Internacional de Recursos Fitogenéticos
organizado por FAO, fue ampliado su cometido por un Decreto de 1999 para
proponer el marco normativo y su composición.
Según Berretta "los recursos genéticos son concebidos
como un componente de la diversidad biológica que comprenden las
plantas, animales y micro organismos de valor actual o potencial para el
hombre".
"Hay que incluir los conocimientos tradicionales o
culturales asociados a esos recursos como caracteres que le dan valor al
recurso".
Las especies más conocidas son las domesticadas para
la producción agropecuarias, pero cada vez surge más interés por
describir e identificar nuevas especies que puedan ser domesticadas y
sustancias y moléculas para uso industrial.
Hay que rescatar el valor de uso actual o potencial
dijo Berreta refiriéndose al valor económico pues es difícil de evaluar,
agregando, ¿cuánto vale un gen de resistencia a una enfermedad? O
¿cuánto vale una nueva molécula como base de un medicamento? Eso es
parte del desafío y la importancia por la cual se han tenido
controversias importantes al respecto, estimó la jerarca.
La importancia de los recursos genéticos y la
variabilidad que puede existir es opuesto a los procesos crecientes de
erosión genética que se ha dado entre especies y dentro de especies en
la historia de la humanidad.
Son cuatro los cultivos que alimentan al mayor
porcentaje de la humanidad en estos momentos y la base genética de
muchos de estos cultivos cada vez se está estrechando más. Existe una
uniformidad "que nos pone frente a determinados riesgos" y deberíamos
ponernos a pensar en "la vulnerabilidad genética creciente y su
incremento en las especies y los cultivos",señaló Berretta.
"Si hablamos de un desarrollo sustentable, hay que
rescatar la importancia de la variabilidad en ese desarrollo, son
valores, componentes estratégicos para el país que se deben resaltar".
A nivel mundial y como punto controversial, Berretta
destacó la distribución de estos recursos genéticos, pues la mayor parte
de los Centros de Diversidad de los cultivos de importancia están en los
países en desarrollo que son quienes "proveen los recursos" y también
"la mayor demanda de estos recursos " proviene de esos países.
Esto, según la exposición de Berreta, ha originado
una variada normativa tratando de dar respuesta a estas situaciones.
Berretta pasó revista a los distintos antecedentes
históricos a nivel mundial destacando la importancia del libre
intercambio y la utilización de productores y mejoradores que dejaron su
marca en los siglos anteriores hasta mediados del siglo pasado.
Cobra especial relevancia cuando en 1983 en el
Compromiso Internacional sobre Recursos Fitogenéticos para alimentación
y agricultura de FAO se estableció la característica de los
Fitogenéticos enmarcados en la categoría de Patrimonio de la Humanidad.
En el decurso del tiempo y los vertiginosos cambios,
sobre todo en materia de propiedad intelectual comenzando por la década
del 60, se llegó a diferentes formas de propiedad intelectual sobre las
obtenciones vegetales. En esa época, según la jerarca del MGAP, se
produjo una contradicción grande, "los mismos países proveedores
comenzaron a pagar por materiales que venían protegidos que muchas veces
eran originarios de nuestros territorios". Esta situación se cristaliza
en 1992 con el Convenio sobre Diversidad Biológica.
En la exposición se destaca como figura relevante en
estas cuestiones al profesor Rosengurt (1978).
En la década de los 80 se empiezan a relacionar los
Institutos de Investigaciones y los Centros académicos que realizan
acciones en la temática y se forma una Comisión ad hoc que pudo
cristalizar diferentes acciones convergentes.
A nivel nacional en 1993 se adopta como Ley -en
agosto del mismo año- la Convención de Diversidad Biológica. En 1995 se
crea el Comité y se realiza el informe país sobre los Recursos
Filogenéticos para FAO. En 1999 se trabaja sobre la estrategia nacional
sobre Biodiversidad en el marco del Convenio que lidera la DINAMA,
también en ese año se extiende el Decreto donde está el requerimiento al
Comité Nacional para proponer la base legislativa y se crea un grupo
multidisciplinario que trabajó en el 2001 y parte del 2002 e integró
instituciones pública, privadas y ONGs.
En 2006, a principio de año, el Tratado internacional
pasa a ser Ley en Uruguay y es ratificado en marzo.
Los grandes marcos internacionales que actúan como
referentes son : las disposiciones sobre Diversidad Biológica en donde
se regulan los conceptos de soberanía, dejando el acceso a la
legislación nacional donde la idea es regular y facilitar el acceso para
asegurar el desarrollo futuro y por otro lado el Tratado Negociado en el
ámbito de FAO, adoptado en nuestro país el 10 de noviembre de 2001 que
entró en vigencia en junio de 2004 en consonancia con el Convenio de
Diversidad Biológica y se refiere a recursos fitogenéticos para
alimentación y agricultura. |