LA CIENCIA POLÍTICA COMO TUTORA DE LA DEMOCRACIA
"Nuestra sociedad manifiesta una firme
identificación con la democracia como régimen de Gobierno y convivencia,
pero también expresa disconformidad respecto a su funcionamiento
cotidiano, lo cual no es insalubre porque da cuenta de que la misma es
siempre mejorable y existe una voluntad en nuestra gente de
optimizarla", dijo el Presidente Vázquez.
Este martes, el Presidente de la República participó
del Acto de Clausura del Primer Congreso Uruguayo de Ciencia Política,
que tuvo lugar en el Salón Rojo de la Intendencia Municipal de
Montevideo.
Hicieron uso de la palabra -además del Presidente
Vázquez- el Presidente de la Asociación Uruguaya de Ciencia Política,
Daniel Buquet, y la Presidenta de la Internacional Political Science
Association, Lourdes Solá.
En un breve discurso el Mandatario felicitó a los
presentes por la realización del Congreso y les agradeció el
recibimiento en el acto de clausura de jornadas que fueron prolongadas y
de mucho trabajo con ponencias de alto nivel en los diversos módulos
temáticos, y destacó también la numerosa participación de los presentes.
Precisó que asistió al Congreso en reconocimiento del
valor de la Ciencia Política y de la labor que realizan los
investigadores, los docentes, y los estudiantes.
Los politólogos y gobernantes no debieran sentirse
tan distantes entre sí, ni mirarse con tanta desconfianza, aseguró
Vázquez "en su condición de Gobernante ocasional y científico
vocacional".
También formuló interrogantes como: ¿qué se entiende
hoy por Ciencia Política? Mencionando la concepción de la disciplina en
diferentes épocas históricas; estando en su origen vinculada a la
Jurisprudencia de la Filosofía Política. ¿Cuál es la relación actual
entre la Ciencia Política y la Filosofía Política? A lo que respondió
que considera que esta caduca una forma de pensar y hacer política sin
filosofía.
El Presidente cuestionó, entre otras temáticas, ¿en
qué medida la Ciencia Política puede coayudar a mejorar a través de la
política la condición humana? ¿Y cómo se integra y desempeña la Ciencia
Política en una sociedad tan mediática como la actual? ¿Cómo puede la
Ciencia Política ayudar a mejorar la democracia y la calidad de la
política en su conjunto? ¿Cómo puede la Ciencia aportar a mejorar la
implementación de políticas públicas? En ese sentido expresó que el peor
déficit de América Latina es la incapacidad de implementar políticas en
general, "y lo digo por experiencia personal" –dijo- señalando que
Uruguay no es una excepción en este contexto y por ello tiene que
aprender a mejorar en tal sentido.
Subrayó que "venimos aumentando la implementación de
políticas públicas en un proceso selectivo, progresivo, operativo y
analítico, en más de una oportunidad en el Consejo de Ministros que se
llevan a cabo los días lunes se analiza este tema.
Con respecto a la democracia señaló que con ella no
se juega, ya que a la institucionalidad democrática más que invocarla
hay que respetarla y practicarla para fortalecerla, y la Ciencia
Política no puede permanecer ajena a esta tarea y tiene en ese sentido
un rol importante e intransferible, aseguró.
Por su parte, Daniel Buquet, Presidente de la
Asociación Uruguaya de Ciencia Política, mencionó que esta disciplina se
empezó a cultivar en nuestro país a la salida de la dictadura militar
desde un Instituto y luego desde una carrera profesional en la
Universidad de la República, y ahora en varios ámbitos de nivel
terciario de nivel público y privado.
Destacó que en este ámbito hay un único principio
para defender a muerte qué es la democracia, y subrayó que "ahí sí la
Ciencia Política toma partido" y no es neutral porque está a favor de la
democracia y hace su aporte en la medida de lo posible para que la misma
dure y mejore.
La Presidenta de la Internacional Political Science
Association, Lourdes Solá, manifestó que nuestro país fue su primer
exilio hace 38 años y regresó en estas circunstancias para este Congreso
y para la constitución de una Asociación de Ciencia Política en nuestro
país.
En ese contexto invitó a los presentes a repensar
Uruguay, la democracia, América Latina y a realizar -desde ese ángulo-
aportes para incorporar al conocimiento que los norteamericanos y los
europeos ya poseen de problemáticas y situaciones de sus países de
origen. |