URUGUAY ES EL 6º EXPORTADOR MUNDIAL DE ARROZ
En el mundo se producen 420 millones de toneladas de
arroz, pero solamente se comercian 25 millones, de esa cifra Uruguay
participa con casi 1.000.000 toneladas, número que representa
aproximadamente el 4% del comercio mundial. Esta situación le otorga a
nuestro país el sexto lugar de exportador a nivel mundial de este cereal
en forma elaborada.
La exportación de arroz está ubicada entre el tercer
y el quinto lugar en el ranking de las ventas de nuestro país, dato poco
conocido, expresó el Presidente de la Asociación de Cultivadores de
Arroz, Tabaré Aguerre.
En los últimos siete u ocho años en nuestro
territorio se sembraron entre 150.000 y 200.000 hectáreas de arroz. En
este período debido al déficit de agua en las represas de la región de
la zona norte, en los departamentos de Artigas, Salto, Tacuarembó y
Rivera hubo una intención de siembra de 180.000 hectáreas que se redujo
a 145.000.
Uruguay es el único país del planeta que se enfrenta
al desafío de tener que exportar el 95% del arroz que produce porque
solamente un 5% se consume internamente, dentro de esa cifra se
encuentra el porcentaje destinado a semilla para la siguiente zafra,
situación que da cuenta que el consumo en nuestro país es muy bajo.
Los números del arroz revelan que se producen 6.700
kilos de arroz por hectárea en un promedio de 180.000, lo que genera
1.300.000 toneladas por año.
Nuestro país depende a nivel internacional de los
precios que se ofrecen en los mercados externos. En los últimos años se
superó la cifra de U$S 200 millones de exportación con la plantación del
1% del territorio nacional (180.000 hectáreas en 186.000 kilómetros
cuadrados).
La presencia de Comisiones delegadas o sedes de la
Asociación de Cultivadores de Arroz, que nuclea a más del 96% de los
productores a nivel nacional en Artigas, Bella Unión, Cebollatí, Río
Branco, Tacuarembó, Melo y Treinta y Tres obedece a que en esos lugares
se planta este producto con más intensidad.
El arroz uruguayo está localizado prácticamente en
toda la frontera con Brasil desde el Chuy hasta Bella Unión por dos
razones: por la disponibilidad de agua en la zona de la Cuenca de la
Laguna Merín, y por un factor cultural.
El cultivo de arroz ingresó al país desde el Brasil
–numerosas familias productoras de este grano son originarias de allí- y
desde hace muchos años es nuestro principal mercado, dijo Aguerre.
Las plantaciones de arroz se comportan como un
cultivo de verano porque se siembra entre los meses de setiembre y
noviembre y la cosecha se efectúa entre febrero y fines de abril
realizándose el 100% bajo riego de inundación en forma artificial.
En la fase agrícola del cultivo de arroz se estima
que hay una persona que se emplea en forma permanente durante todo el
año por cada 65 o 70 hectáreas. También se genera un caudal importante
de empleos indirectos y zafrales, además de todos los servicios anexos
que tienen que ver con los fletes, con las metalúrgicas, con los
talleres mecánicos y con la venta de maquinarias, entre otros.
El volumen de arroz proveniente de chacras supera
1.350.000 toneladas. En este país no hay ninguna otra actividad agrícola
que movilice un volumen tan importante en materia de fletes.
En niveles de productividad, nuestro país ostenta uno
de los promedios más altos del mundo. El año pasado se superó la
productividad de los Estados Unidos que es actualmente el primer
exportador mundial de arroz de grano largo y nuestro principal
competidor.
Este año el Ministerio de Ganadería, Agricultura y
Pesca y el Instituto Nacional de Semillas del Uruguay emitieron un
comunicado donde hacían constar que nunca se sembró arroz genéticamente
modificado en el territorio nacional, ni a nivel comercial ni a nivel
experimental.
Como existe una fuerte competencia por los mercados,
trascendió en una publicación del Departamento de Agricultura de Estados
Unidos que en Uruguay había cultivadores de arroz transgénicos y
automáticamente comenzaron a llegar los planteos desde el exterior. Por
esa razón la Asociación de Cultivadores de Arroz y la gremial de molinos
arroceros le solicitaron al Gobierno Nacional que respondiera de la
forma más clara y enfática posible que en el Uruguay nunca habían
existido ni estaban autorizados actualmente productos trasngénicos en
arroz.
Al respecto el Presidente de la Asociación de
Cultivadores de Arroz precisó que cuando se habla de "organismos
genéticamente modificados" se está haciendo hincapié en seres vivos -en
este caso vegetales- a los que se les incorpora un gen de
características diferentes a lo que la evolución natural de las especies
determinó.
Normalmente las compañías tradicionales de
agroquímicos están incorporando en algunos cultivos comerciales genes
que tienen resistencia a la aplicación de algún herbicida de manera tal
que ese producto mataría todas las malezas del cultivo, exceptuando al
gen transgénico que tiene resistencia a algunos insectos.
Toda la investigación comercial en materia de arroz
difundió en los últimos años que este cultivo apuntaba a la
incorporación de un gen con resistencia al herbicida glifosato o
glufosinato de sodio.
Esta situación se perfila a resolver un problema de
enmalezamiento que se denomina arroz rojo que está presente en todas las
zonas de larga tradición arrocera de Estados Unidos, Tejas y California
, todo el sur de Río Grande del Sur y algunas otras regiones de otros
países con amplia trayectoria en el cultivo de este cereal.
En el Uruguay existen desde hace mucho tiempo un
esquema de certificación de semillas que consiste en la selección visual
y manual de la calidad de las simientes.
Esta situación permite mantener un muy buen estándar
de calidad en las semillas que utilizamos y prácticamente todo el
territorio nacional está libre de esta maleza que se llama "arroz rojo",
dijo Aguerre.
Hecho este análisis, la Asociación de Cultivadores de
Arroz desde hace muchos años viene resistiéndose -a nivel político y a
nivel comercial- a la incorporación en el Uruguay de materiales
transgénicos.
Aguerre subrayó que esa situación es así por dos
razones: "en primer lugar porque no los necesitamos desde el punto de
vista técnico, no necesitamos incorporar una tecnología que nos
aumentaría los costos y la dependencia tecnológica de ofertas externas
al sector, cuando tenemos solucionado el problema simplemente con
selección varietal".
En ese marco precisó que hace muchos años que la
Asociación de Cultivadores de Arroz viene anunciando que en el mundo
existen mercados que se muestran resistentes a materiales con organismos
genéticamente modificados; el Uruguay podía aprovechar esta ventaja de
mantenerse aislado de los transgénicos desde el punto de vista
comercial, dijo.
Estados Unidos es nuestro principal competidor en el
mercado de arroz de grano largo -manifestó Aguerre- con altos niveles de
subsidio, razón por la cual Uruguay analizó y evaluó la posibilidad de
hacer un planteo ante la Organización Mundial de Comercio en contra de
los subsidios al producto.
En Estados Unidos surgieron contaminaciones no
permitidas con variedades transgénicas, lo que generó que Uruguay -que
no podía competir con su arroz subsidiado- pudiera ingresar a otros
mercados internacionales como Japón, Corea y la Comunidad Económica
Europea que exigen certificados de libre de transgénicos, situación que
nuestro país mantiene.
A partir de esa circunstancia, Uruguay comenzó a
vender en forma importante en el mercado de Europa a muy buenos precios
y retomó una plaza que había perdido hace muchos años por la competencia
de arroces subsidiados.
La estrategia definida por el sector arrocero de
diferenciarse técnicamente y en lo político de sus competidores a través
de la calidad de su producto, se vio gratificada por el éxito en los
últimos años en las ventas en mercados internacionales, aseguró Aguerre.
Entre los tipos de arroz que se comercian en el mundo
destaca la variedad de grano largo –que se planta en nuestro territorio-
conocida en el área comercial como calidad americana o tipo 1. También,
están presentes los arroces de grano medio -que no se plantan
prácticamente en nuestro país-, además de los arroces asiáticos o de
grano corto, y los especiales aromáticos o glutinosos.
En el mercado mundial circulan de 24 a 27 millones de
toneladas de arroz; de esas cantidades de 12 a 14 millones son de grano
largo y de esa cifra nuestro país exporta un 1.000.000 y Estados Unidos
–nuestro principal competidor en base a una economía subsidiada-
3.500.000.
El agua que se utiliza con fines de riego en nuestro
territorio en el cultivo de arroz proviene en un 50% de embalses
artificiales o represas construidas con esa finalidad, y el otro 50% del
área sembrada se irriga con agua proveniente de ríos, arroyos o lagunas.
La producción de arroz del MERCOSUR se ubica en el
orden de los 14 millones y medio de toneladas y el consumo de los países
integrantes de ese mercado se ubica en 13 millones y medio de toneladas.
En ese contexto Uruguay asume aproximadamente el 10% de la producción
del MERCOSUR.
Brasil es el principal importador de arroz de la
región y se abastece en primer lugar de sus socios del MERCOSUR, y en
algunas ocasiones recibe arroces asiáticos -sobre todo de Tailandia- y
además compra a Estados Unidos.
Uruguay exporta arroz con distintos grados de
elaboración: desde el simple descascarado que permite un producto que se
conoce como arroz integral o arroz marrón -que es el arroz al que
todavía no se le sacó el afrechillo- y con distintos grados de
elaboración vende arroz pulido o brillado, destacó Tabaré Aguerre.
Con la plantación de arroz se generan en nuestro país
múltiples puestos de trabajo en forma directa e indirecta a través de la
necesidad de brindar servicios conexos como el transporte; además de
puestos de trabajo en las industrias que se dedican al brillado o al
pulido del arroz.
Las industrias arroceras están ubicadas en los
departamentos de: Rocha, Treinta y Tres, Cerro Largo, Rivera y
Tacuarembó que son las zonas fuertemente productoras.
El Presidente de la Asociación de Cultivadores de
Arroz manifestó que si bien el departamento de Artigas cuenta solamente
con molinos respecto a las industrias arroceras que tienen otras
comunas, ahora su producción industrial se vio vitalizada con la
renovada actividad del complejo sucroalcoholero que le brinda un
componente industrial importante a su población.
Respecto a nuestros principales destinos de
exportación, Aguerre expresó que hace 20 años el principal mercado era
Europa, luego comenzó a cobrar fuerza Brasil que se convirtió en nuestro
principal mercado.
Desde el año 1985 y hasta el 2003 Brasil compró entre
el 70 y el 90% de nuestra producción de arroz. Recientemente debido a
que Brasil cuenta con niveles de producción más altos y a que nuestro
país enfrenta sistemáticas dificultades de acceso al mercado brasileño
con bloqueos en la frontera y demás, Uruguay se vio obligado a disminuir
su dependencia del país norteño.
En ese contexto, nuestro país profundizó su
iniciativa de acceder a otros mercados, los cuales siempre existieron
pero se mantenían en reserva en forma estrategia como el caso de: Irán,
Perú, Centroamérica y Europa. En 2006 se vendió más a otros sitios que a
Brasil.
En su momento, el Presidente de la Asociación de
Cultivadores de Arroz, Hugo Manini Ríos, en su discurso en la
inauguración oficial de la Cosecha de Arroz 2006, destacó el apoyo del
Gobierno Nacional y reclamó defender la competitividad del sector
arrocero en el contexto del Uruguay Productivo, así como el trabajo
nacional.
El actual Presidente de la Asociación de Cultivadores
de Arroz, Tabaré Aguerre, precisó que en la inauguración de su cosecha
el sector arrocero reclamó varias cosas. Por un lado, el sector arrocero
ha venido soportando la competencia desleal de los arroces subsidiados
que terminan siendo la causa por la que muchas veces los productores
uruguayos no logran cubrir sus costos y generan endeudamiento, y en
ocasiones desaparezcan de la escena productiva.
En ese sentido, el sector arrocero uruguayo efectúo
los máximos esfuerzos para aumentar la productividad y lo logró ya que
hay pocos rubros de la economía nacional donde se generen más productos
que en Estados Unidos, siendo este país un fuerte exportador de arroz,
precisó.
"En materia de productividad siempre hay algo para
hacer, pero el sector arrocero realizó las inversiones en tecnología y
equipamiento como para estar a la altura de los mejores productores del
mundo", añadió Aguerre.
Igualmente señaló que recientemente los aumentos de
precios en el petróleo afectaron en forma significativa nuestra
economía, en la medida que el cultivo de arroz demanda en promedio 200
litros de gasoil por hectárea, y hoy día se concibe a la actividad
agrícola como la labor que más cantidad de gasoil ocupa.
En ese sentido, todos los anuncios de posibles
instrumentos para viabilizar una reducción en el precio de los
combustibles es bienvenida. En ese marco, los reclamos del sector
arrocero durante un año y medio fueron sistemáticos, y es bien conocida
la propuesta gubernamental del Gasoil Productivo "y nos consta que en
ese tema se está trabajando por parte del Ministerio de Ganadería,
Agricultura y Pesca, pero aún no se arribó a una solución", dijo.
Solicitar al Gobierno defender nuestra competitividad
tiene que ver -entre otras cosas- con el reclamo de mantener abierto
nuestro acceso al mercado brasileño sin trabas arancelarias que buscan
impedir el acceso de un producto competitivo como el arroz uruguayo.
Para enfrentar los problemas de financiamiento que se
obtuvieron en la zafra 2004-2005 se instrumentó por parte del Gobierno
Nacional la segunda fase del Fondo Arrocero que consiste en un adelanto
de 12 millones de dólares que se distribuyó entre los productores de
arroz y que se pagará con una retención del 5% sobre las exportaciones
que se realizarán una vez que se termine de pagar el Fondo Arrocero I.
Tanto el Fondo Arrocero I como el Fondo Arrocero II
son instrumentos financieros que contaron con el apoyo, la participación
y la instrumentación del Poder Ejecutivo, pero no significan una
transferencia de recursos de la sociedad o del Estado al sector
arrocero, son adelantos que se descuentan mediante una Ley que retiene
el 5% en el momento en que se realiza la exportación.
Los integrantes de la Asociación esperan contar con
la presencia del Presidente de la República, Tabaré Vázquez, en la
inauguración de la cosecha de arroz el próximo año y también en la
apertura de las obras de electrificación en el departamento de Artigas
que se concretara tras la firma de un convenio entre la mencionada
Asociación, DIPRODE y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).
En el sector arrocero funciona la Comisión Sectorial
del Arroz –ámbito institucional que permite articular una cadena de
producción- que está integrada por los trabajadores del sector, los
privados representados por las industrias, los productores de arroz, el
Banco de la República Oriental del Uruguay, y todos los Ministerios del
Gobierno vinculados a la actividad arrocera (Ganadería, Agricultura y
Pesca, Economía y Finanzas, Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio
Ambiente), y es presidida por la OPP.
Esta Comisión funciona una vez al mes con la
Presidencia de Carlos Viera, Director de OPP, y se ha constituido en un
ámbito de trabajo donde todos los actores vinculados al arroz pueden
opinar, comentar y efectuar sus respectivas apreciaciones.
El Presidente de la Asociación de Cultivadores de
Arroz destacó que el fortalecimiento y la jerarquización de esta
Comisión es producto de la rápida gestión del Presidente de la República
que consintió el pedido que realizara oportunamente el sector. |