VIVIENDAS INDUSTRIALIZADAS EN MADERA CON MATERIALES
MIXTOS
Promoviendo la construcción de casas y colocación de
pisos como una nueva forma de edificación con costos accesibles,
Listopanel, pretende brindar una respuesta real y autosostenible al
déficit de vivienda existente utilizando la reserva maderera, uno de los
rubros productivos de referencia de la economía nacional.
Listopanel, es una empresa inserta desde hace un año
y medio en el Parque Tecnológico Industrial del Cerro dedicada a la
colocación de pisos flotantes y a la construcción de casas de madera en
la que trabajan cinco personas.
"Es un proceso de fácil aplicación, rápido de
colocar, con mayor economía y durabilidad", sostiene el directivo de
Listopanel, Pier Nogara, agregando que en nuestro medio existe un
"desconocimiento sobre la construcción con madera porque las normas de
calidad no están muy claras en el mercado ya que es un producto nuevo,
lo que genera un espacio vacío del que nadie se apropia y a nivel del
Estado no hay ningún tipo de incentivo".
Nogara manifestó que respecto a la madera "todavía se
tienen temores" ya que no se encuentra registrada como material seguro
en el tiempo y no se conoce la construcción a gran escala en nuestro
territorio.
En cuanto a costos, la fabricación de casas de
madera, es hasta un 20% más económica por debajo del sistema tradicional
y su duración es ilimitada porque el material es impregnado con cromo,
cobre y arsénico, entre otros, proceso que es certificado por la
Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA) por 30 años.
El tratamiento para que la madera tenga una
considerable duración está dado por productos que protegen contra todo
tipo de insectos, hongos, inclemencias del tiempo y la oxidación que
provoca el sol.
En ese proceso también se construyen pisos en colores
marfil, nogal claro, lapacho, colores patinados, etcétera: "las láminas
de arriba son exóticas, tipo paraguayas o brasileras y el relleno se
hace con material nacional, eucaliptos o pinos", precisó Nogara.
En ese marco, dijo que el equipo de trabajo que se
dedica al sector madera de la Facultad de Arquitectura de la Universidad
de la República participó en la construcción de una cooperativa de
viviendas en COVIAUTE, en el barrio Peñarol.
Las viviendas de madera son similares a las casas
construidas en bloque de hormigón, ladrillos e hierro y su valor puede
oscilar entre 240 a 600 dólares el metro cuadrado dependiendo de las
terminaciones y de la calidad de la obra arquitectónica.
Listopanel se encuentra en el Parque Tecnológico
Industrial del Cerro, el cual brinda una puerta abierta al mercado
nacional y es parte de una sinergia en cuanto a infraestructura y
funcionamiento de conexión con empresas públicas y privadas.
El año pasado, la oficina del Laboratorio Tecnológico
del Uruguay (LATU) presente en el PTI organizó seminarios sobre gestión
de calidad y economía sustentable con el objetivo de lograr productos
con mayor rentabilidad en el mercado de la construcción.
El PTI cuenta con una cadena productiva integrada por
empresas proveedoras de elementos constructivos como paneles
prefabricados, instalación eléctrica, sanitaria, aislaciones térmicas
con materiales ecológicos, entre otros, unidades necesarias al momento
de edificar.
El tema de la impregnación en la madera permite
durabilidad en el tiempo lo que mejora su performance para su
utilización en muelles o lugares marítimos donde realmente se necesita
una mayor exigencia.
Por su parte, las maderas forestadas como el
eucaliptus, el pino o el álamo en situación natural no tienen la
resistencia de duración en el tiempo por la presencia de agentes
bióticos como hongos e insectos, dijo Nogara.
A partir del año 1987 se aplica en nuestro país la
Ley Forestal que deja como saldo rentable una reserva maderera sin
precedentes que es actualmente parte de la riqueza natural-económica del
país; y que asegura ser uno de los rubros productivos de referencia en
la economía nacional.
Este panorama alentador promueve una situación aún
más auspiciosa al considerar las recomendaciones del grupo japonés de la
Agencia de Cooperación Internacional JICA, contratado por el Estado
uruguayo en 1999 para diseñar las Estrategias de Desarrollo de la
Forestación en el Uruguay, donde se confirma que "los grandes consumos
de madera deben ser destinados a la construcción".
Esta nueva realidad gravitó en forma definitiva en
tres grandes temas nacionales: aumentó la rentabilidad de la
forestación; generó nuevos puestos de trabajo con su efecto
multiplicador en los sectores complementarios a la industria primaria; y
pretende brindar una respuesta real y autosostenible al déficit de
vivienda existente en el país. |