DONACIÓN DE ÓRGANOS: URUGUAY OCUPA EL 2º LUGAR EN EL
MUNDO
En 2006, el Instituto Nacional de Donación y
Trasplantes registró a 20.626 donantes, superando las 592.000 personas
con voluntad positiva en todo el país. Por otra parte, se realizaron 532
trasplantes, cifra que representa un aumento del 7,7% en comparación con
2005.
Desde el año 2000, este Instituto realizó 2.657
intervenciones quirúrgicas para atender diversas patologías, la
Directora del INDT, Inés Álvarez, sostuvo que este aumento notorio del
número de uruguayos trasplantados, muestra una mayor cantidad de
donantes, ya sea por voluntad propia o por decisión de la familia del
fallecido. Por tanto, esta realidad muestra la eficacia, la eficiencia y
la transparencia del sistema. Por otra parte, aclaró que el incremento
en el número de donantes no representa un aumento en las muertes, sino
una mayor generosidad y solidaridad de la gente que se muestra más
dispuesta a donar sus órganos.
Asimismo, la Tasa de Donantes Multiorgánicos de
nuestro país es de 25,2 personas por millón de población, cifra que
coloca a Uruguay en el segundo lugar en el mundo, luego de España.
Álvarez, destacó que para el Estado, trasplantar
resulta más económico que sostener el tratamiento de patologías
crónicas. Desde 2000, los trasplantes realizados significaron un ahorro
superior a los U$S 5.000.000, cifra que repercute a favor del Sistema
Sanitario.
Del total de pacientes trasplantados el año pasado,
158 de las intervenciones fueron trasplantes de órganos, 134 fueron de
riñón; 7 de corazón; 6 trasplantes dobles de riñón y páncreas para
diabéticos y uno de corazón y riñón.
El trasplante de riñón es el tipo de intervención más
frecuente, debido a que los pacientes que sufren de insuficiencia renal,
tienen un tratamiento sustitutivo de diálisis que les permite permanecer
por mayor tiempo en lista de espera. Esta situación no ocurre con otras
insuficiencias terminales, donde no es posible conseguir rápidamente un
órgano sano que sustituya al enfermo.
En cuanto a la intención de ser donante, tras ser
consultados por el Instituto, el 80% manifestó su voluntad positiva. Por
otra parte, ante el deceso de un paciente no donante, la respuesta
negativa de la familia alcanza el 30%. En tanto, el 20% de las personas
encuestadas en la vía pública responde negativamente.
La lista de espera de pacientes receptores de órganos
o tejidos es una sola y rige para todo el país. Dentro de este listado,
a su vez, se conforman otras listas para cada órgano o tejido en
particular.
En el caso del trasplante de hígado -que no se
efectúa en Uruguay- los pacientes ingresan en las listas de espera de
Argentina donde sí se realiza esa intervención. Entre ambos países
existe un convenio firmado en noviembre de 2005, por el cual cuando se
tiene excedentes de hígados se entregan al Instituto Nacional Central
Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI) de Argentina. Éste a
su vez, administra ese órgano de acuerdo a sus propias normas de
distribución.
Ante el fallecimiento de un donante, los pasos a
seguir son:
1. Ante el deceso de una persona, la institución de
asistencia médica deberá dar aviso al INDT, lo cual está establecido en
la Ley 14.005 del año 1971.
2. Por su parte, el INDT consulta en la base de datos
para verificar si la persona era o no donante. Si la respuesta del
individuo en vida ante la donación fue negativa, el procedimiento queda
cerrado.
Por el contrario, si en la base de datos figura que
el individuo era donante, se consulta el formulario en papel con la
firma del interesado y que a los efectos legales es el único documento
válido. Si el trámite de donación hubiese quedado sin culminar y faltase
esa firma, la persona no es considerada como donante.
3. Al confirmar que el fallecido es donante, se le
informa al centro de salud que lo asistió y se traslada al mismo el
equipo de coordinación y procuración, compuesto por un médico
intensivista y una psicóloga.
4. Mientras el médico analiza el estado de los
órganos de ese cuerpo y estudia la viabilidad de los mismos, la
psicóloga habla con los familiares del fallecido a quienes les muestra
el documento firmado con la voluntad de esa persona en ser donante.
5. Simultáneamente al rescate de los órganos, en el
laboratorio del Instituto se efectúan estudios sobre ese donante y se
realiza la tipificación del paciente a través de la deducción del código
genético, para destinar los órganos a las personas cuyo código genético
sea más parecido. A su vez, se verifica que el fallecido no haya tenido
enfermedades infecto-contagiosas para que el nuevo órgano no agreda al
receptor.
6. Cuando se obtienen los perfiles genéticos más
parecidos, se estudian las listas de espera y se le asigna en una lista
preliminar cada órgano viable a los posibles receptores.
7. Luego de tener confeccionada esa lista con las
personas factibles de recibir el órgano que necesitan, el laboratorio se
comunica con los diferentes médicos de las instituciones cuyos pacientes
estén en la lista de espera y se les envía la lista preliminar de los
posibles receptores.
Puede suceder que cuando se establezca comunicación
con el paciente Nº 1 de la lista preliminar para recibir un corazón, éste
tenga algún proceso infeccioso por lo cual no está apto para recibir un
nuevo órgano, puesto que el cuerpo lo rechazaría. En tal caso, se llama
al siguiente paciente en la lista, y así sucesivamente hasta encontrar
un receptor viable para cada órgano rescatado.
8. Si no hubiese en nuestro país un receptor para
alguno de los órganos a trasplantar, se envía al INCUCAI de Argentina
debido a que es el único país con el cual que existe un convenio
realizado entre los dos Ministerio de Salud. Posteriormente, el INCUCAI
decide el destino de ese órgano de acuerdo a sus listas y sus propios
criterios.
9. El rescate de los órganos del donante se hace con
un equipo quirúrgico y finaliza con la reconstrucción quirúrgica de ese
cuerpo para que posteriormente puedan realizarse las ceremonias de
velación y sepultura correspondientes.
Posteriormente, el INDT le realiza controles y el
seguimiento al paciente trasplantado durante toda su vida, incluso
porque existen casos en que el organismo pueda volver a afectar el nuevo
órgano.
En otro orden, el INDT lleva adelante un proyecto de
educación para la donación destinado a varios públicos objetivos. En
primer lugar, se intenta mostrar a la población en general la
transparencia del sistema y de los procedimientos. Para ello, el INDT se
presenta como una institución totalmente abierta a cualquier persona que
se interese por conocer sus funciones y alcances.
En segundo lugar, se realizan campañas de bien
público, con donaciones de agencias de publicidad y de los medios de
comunicación, que apuntan a comunicarle a los ciudadanos la metodología
utilizada por el Instituto, apelando a la sensibilización y la
solidaridad.
Se trabaja con el concepto de que un ser fallecido
puede permitir una mejor calidad de vida a muchas personas, se trata de
un valor que transmite cristalinidad y seriedad de la Institución y el
respeto que ésta tiene por el donante.
Además, se realizan talleres con los educadores de
enseñanza primaria y secundaria a través de un convenio con la ANEP. El
objetivo de los talleres interactivos -que se llevan adelante en los
Institutos Normales de todo el país- es transmitirle a los docentes la
importancia de la prevención y el cuidado de la salud, y por otro lado,
el desarrollo de valores; sobre todo el de la solidaridad. Lo que se le
transmite a los docentes es la información necesaria para poder hablar
sobre el tema con los estudiantes, ya sean niños o adolescentes.
Igualmente, el objetivo del INDT es que en un futuro se traten estos
temas dentro de los planes de estudio formales.
Actualmente, se puede realizar trasplantes de
corazón, riñones, pulmones, hígado, páncreas, huesos y todo tipo de
tejido como arterias, piel, córnea, pericardio, válvulas cardíacas,
venas, huesos, articulaciones, tendones y músculos.
Asimismo, se puede realizar la donación de riñón de
una persona viva a otra, pero el INDT no lo estimula ni lo aconseja,
puesto que el donador quedaría con un solo riñón. Sin embargo, sí se
puede realizar un trasplante de hígado ya que éste está compuesto por un
tejido que se reconstituye solo y permite que una porción de hígado de
un padre pueda ser trasplantado a su hijo. En este caso, es esencial la
compatibilidad genética propia de la relación entre familiares directos.
El INDT administra un sitio Web (www.indt.hc.edu.uy)
para que aquellas personas interesadas en conocer mayores detalles sobre
este tema, puedan obtenerla. Asimismo, quien quiera manifestar su
voluntad de ser donante lo puede hacer en la Intendencia Municipal de
Montevideo, en las clínicas preventivas para tramitar el Carné de Salud
por el MSP, en el Registro de Identificación Civil, en la División
Universitaria de la Salud ubicada en el Hospital de Clínicas, en el
propio INDT -4º piso del Hospital de Clínicas-, o a través del e-mail
bnot@hc.edu.uy, aclarando nombre completo, fecha de nacimiento,
domicilio, teléfono y cédula de identidad. Posteriormente, un equipo del
Instituto se pondrá en contacto con el donante para finalizar el trámite
con la firma de la voluntad por escrito. |