LATINOAMÉRICA REFLEXIONA SOBRE ECONOMÍA DE LA
CULTURA.
La reflexión teórica de la Economía de la Cultura en
América Latina, es vital para identificar prioridades y necesidades de
investigaciones teóricas, en base a las cuales se elaborará una agenda
de investigaciones futuras y un plan de alianzas con universidades y
centros de investigación, con el fin de obtener financiamientos para
proyectos a largo plazo.
El Ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori,
participó de la inauguración del Seminario “Laboratorio de Economía de
la Cultura: una mirada desde la Teoría”, con el objetivo de adherirse a
“esta visión moderna de la economía de la cultura” dijo.
Señaló la necesidad de impulsar y apoyar el enfoque
de la cultura que actualmente se mantiene ajeno a las categorías
económicas, planteando en este ámbito “un juego permanente y exclusivo
entre sensibilidades espirituales y subsidios a cargo del Estado”. Este
enfoque que viene siendo desplazado, debe ser impulsado, porque los
productos culturales tienen oferta, demanda, mercado, operadores,
productores y demandantes, que influyen decisivamente en su
sostenibilidad a través del tiempo y en su desarrollo.
Por otra parte, el Ministro describió el Documento
Básico de este Seminario, y dijo que está basado en la discusión sobre
el concepto de cultura, del cual derivan muchas maneras de aproximación
teórica; así como también se abren otras necesidades esenciales para
construir estructuras conceptuales que hoy no existen, adecuadas a la
realidad nacional y latinoamericana.
Otro aspecto fundamental en la construcción de una
teoría de la cultura es la generación de valor en el campo cultural y la
definición de cómo se mide ese valor, logrando que éste, al mismo
tiempo, fortalezca una acción política para operar en la práctica y
obtener resultados.
Para Astori, el sector público deberá asumir un papel
que explicará y analizará y a partir de esa comprensión deberá influir
en la realidad en un sentido predeterminado. En consecuencia, enumeró
cuatro tareas fundamentales que deberá realizar el Estado. Primeramente,
impulsar este enfoque y promoverlo para producir informes básicos sobre
la actividad cultural y su relación con la economía. En segundo lugar,
deberá fortalecer un marco institucional que contenga reglas de juego
claras “que nos conduzcan a hacer crecer esta visión moderna”, aclaró.
En tercer lugar, promover una gestión eficiente de la
cultura, de la cual dependerá en gran medida, la posibilidad de ampliar
la demanda de productos y bienes culturales y “una de las maneras, es
disminuir los costos de los bienes culturales para la gente”, dijo. Por
último, resaltó la importancia de las herramientas de estímulo
necesarias para apoyar este enfoque moderno, como por ejemplo, los
Fondos Concursables y la Ley de Mecenazgo, entre otros.
El Ministro de Educación y Cultura, Jorge Brovetto,
sostuvo que es indispensable pensar en políticas que puedan ser
transformadas por medio de un marco teórico, en eficiencia práctica.
Aclaró que para el Gobierno es prioritario que esta producción teórica
sea llevada a la práctica, para lo cual se aprobó en el último Acuerdo
de Ministros, la creación de un grupo interinstitucional de promoción
del Uruguay Cultural, como otro eslabón del proyecto de industrias
culturales que el Uruguay quiere llevar adelante.
Finalmente, Brovetto dijo que “un laboratorio de
discusión teórica y de investigación latinoamericana es posible y
necesario, para transformar la inmensa riqueza cultural en valores que
mejoren las condiciones de vida de nuestros pueblos”.
Gustavo Buquet, en representación de la Dirección
Nacional de Cultura, expresó su agradecimiento al Convenio Andrés Bello
(CAB), por organizar este evento en homenaje al economista Luis
Stolovich y que el mismo sea realizado en Uruguay.
Comentó que la idea original de realizar este taller
fue de Stolovich, quien quería crear una masa crítica en toda América
Latina para iniciar una reflexión del tema y posteriormente, lograr una
visión conjunta latinoamericana, enfocada hacia el resto del mundo.
Buquet dijo que el objetivo general de este taller y
del Convenio Andrés Bello es formar una red de investigación que pueda
empezar a tener una producción académica importante.
Por su parte, Patricio Rivas, Coordinador del Área de
Cultura del CAB, destacó que el Convenio intenta abarcar otros
territorios como el Río de la Plata, ya que se inició como una
institución Andina y hoy ya se extiende a México, Cuba, República
Dominicana y Paraguay. “La idea es que sea un Convenio de educación
científica educativa y cultural de América Latina”, dijo.
Rivas explicó que en América Latina existe mucha
diversidad cultural y por ser una “superpotencia cultural” es imperioso
hacer presente esa atribución cultural en el debate mundial. |