Mirada geopolítica sobre drogas
Éxito de estrategias contra
narcotráfico depende y exige participación y consenso
social
Los roles en la conformación de
distintas políticas de Estado en torno al tema drogas
lo conforman todos los ciudadanos. La JND está
trabajando en contra del narcotráfico y apoyando a las
personas que han caído bajo los efectos del consumo de
drogas, situación que expertos nacionales sostuvieron
que es vital al momento de aplicar soluciones a este
problema individual, familiar y colectivo que está
presente en la región.
El Prosecretario de la
Presidencia y Presidente de la Junta Nacional de Drogas
(JND), Jorge Vázquez manifestó que el seminario
denominado “Problema Drogas: Sociedad, Estado y
Democracia” desarrollado en la Universidad de la
República (UdelaR) es producto de las reuniones que la
JND mantiene con especialistas y organizaciones de
nivel internacional con el objetivo de profundizar el
diagnóstico sobre el consumo de sustancias
drogodependientes.
De forma de tratar el
tema drogas de forma más científica con la finalidad de
elaborar propuestas más actualizadas con la finalidad
de cambiar líneas de acción que se han seguido durante
muchos años y que no han brindado los resultados
esperados, es que se organizan actividades que
visualizan desde distintas perspectivas el impacto
social de las drogas.
En ese contexto, el
Jerarca señaló que el narcotráfico sigue operando de
forma importante, situación que tiene una repercusión
significativa a nivel social, sobre todo en los países
de América del Sur, donde el consumo de pasta base está
muy vinculada al delito, escenario que crea una gran
inseguridad a nivel de toda la población.
Las temáticas del
seminario acompañaron las nuevas propuestas de las JND
y los conferencistas invitados desarrollaron una nueva
visión y enfoque sobre la temática. Asimismo, el
Prosecretario indicó que las propuestas concretas se
visualizarán en los próximos meses cuando se recaben y
se gestionen por parte de la JND las conclusiones y las
líneas de acción que se establezcan a nivel nacional.
Los roles en la
conformación de distintas políticas de Estado en torno
a la droga lo cumplen todos los ciudadanos, dijo
Vázquez, y aseguró que se está trabajando en contra del
narcotráfico y apoyando a las personas que han caído
bajo los efectos del consumo de drogas.
En ese sentido, recordó
que la consigna de la JND es que el consumo de
sustancias drogodependientes es compromiso de todos y
en esa trama también se involucra a diferentes actores
sociales como la UdelaR a través del trabajo sostenido
con la Facultades de Ciencias Sociales, Psicología,
Enfermería, Medicina y el Hospital de Clínicas, entre
otras dependencias.
En su participación en
la conferencia el Secretario General de la Junta
Nacional de Drogas, Miltón Romani expresó que es
importante abrir el debate sin tabúes en este tema que
a nivel nacional, regional y mundial genera
problemáticas y que deben gestionarse diferentes
estrategias para su solución, mediante la realización
de evaluaciones en forma permanente.
Escuchar, aprender y
recoger enseñanzas a nivel comunitario y social es
vital para emprender caminos con pensamiento libre y
crítico, como forma de renovar el diálogo con
tolerancia, dijo Romani, y agregó que esa situación es
parte de la construcción de políticas públicas al
servicio de todos los sectores sociales de nuestro
país.
En el desarrollo de la
temática de su conferencia sobre “Ilegalidad,
rentabilidad, presencia del Estado, valores culturales,
responsabilidad social”, el Doctor Francisco Thoumi,
que entre otros títulos, ocupaciones y publicaciones de
libros, coordinó el Informe Mundial de Drogadicción
para las Naciones Unidas, reflexionó sobre la
situación de Colombia y las drogas ilícitas.
Thoumi, en su exposición
se declaró un adicto al estudio de las drogas, tema que
investiga desde hace más de 20 años. En ese marco, citó
el caso de Colombia mencionando que la desigualdad, la
pobreza y la corrupción, además del lavado de dinero
generaron un mercado fértil que aumentan los beneficios
financieros de los bancos y promueven una rentabilidad
que es lo que mueve a la industria ilegal.
También, dijo que a
nivel mundial cuando se declara ilegal un producto, el
mismo tiene a concentrarse en países donde es más fácil
producirlo, lo cual es una verdad incómoda para
Colombia, porque si no hay demanda no hay oferta y
viceversa.
El trabajo del
especialista en 25 países permitió a Thoumi visualizar
que la cultura tiene una destacada importancia porque
diferencia a los ciudadanos y su vinculación con el
Estado marca comportamientos.
En ese sentido, destacó
que para las que las políticas gubernamentales se
gestionen en forma efectiva en un territorio, es vital
que la soberanía deba crecer sobre toda la Nación. De
esta forma, precisó que en Colombia es difícil
trasladarse y comunicarse dentro del territorio y así
fue como surgieron grupos muy aislados que resisten
controles y no reconocen al Estado.
Asimismo, destacó que
los habitantes de Colombia tienen una gran lealtad
hacia sus partidos políticos y que las ideas foráneas
tienen poca penetración en el contexto nacional.
De esta forma, este país
cuenta con un tejido social muy débil y es el segundo
en migración hacia otros países porque la violencia es
un factor determinante para que los ciudadanos se
establezcan en otras naciones.
En ese marco, destacó
que existe una legitimidad de la ilegalidad y que no se
pueden construir nuevos modelos sociales sin conocer la
idiosincrasia de un pueblo, por ese motivo la droga
actúa como catalizador que profundiza los problemas
existentes.
De este modo, Thoumi,
subrayó que el consenso social es vital para solucionar
el problema de las drogas que comienza siempre en
pequeños grupos que luego amplían sus acciones a
contextos más amplios.
De esta forma, los
cambios de comportamiento social no pueden solamente
realizarse por políticas verticales gubernamentales con
el objetivo de solucionar problemas individuales,
familiares o colectivos que exigen la conformación de
un pacto social.
Por su parte, Adriana
Rossi que disertó sobre “Una mirada geopolítica para
las políticas de drogas a nivel regional”, precisó que
el narcotráfico es un peligro y una amenaza a nivel
internacional, en un mundo caótico que es posible
administrar pero que es imposible ordenarlo.
El narcotráfico es un
circuito que brinda ganancias que se acompasan a los
distintos mercados y la transnacionalización está
involucrando en forma intensa a países de la región.
Rossi, aseguró que en la
región existen países productores de marihuana y que la
cocaína pasa desde la región andina a la República
Argentina y luego llega a Sudáfrica, Europa y Asia.
Asimismo, indicó que el
narcotráfico sigue existiendo porque cuenta con
mecanismos de legitimación política, social y económica
y porque invierte en el sistema financiero, brinda
trabajo, status, pertenencia y sobrevivivencía a
poblaciones excluidas, donde el Estado se encuentra
ausente.
En ese marco, dijo que
la política neoliberal generó que se llegara a la
desestructuración social, la pobreza y la marginación y
a la existencia de un contexto cultural donde se han
trastocado valores donde “si no tienes, no eres” o “yo
no tengo, yo no valgo”. Situación que facilita que
cualquier mecanismo que permita satisfacer las
necesidades en forma inmediata, es válida.
En ese marco, también el
Estado es involucrado y los ciudadanos solicitan
medidas de represión, la puesta en funcionamiento de
medidas legislativas que padecen deficiencias.
“Se atacan las deficiencias pero no
se dejan de lados los contextos”, expresó Rossi, quién
agregó que las legislaciones se convierten en control
social para el sector de los ciudadanos indeseados
compuesto por delincuentes menores que se convierten en
estadística para la Policía. Esos ciudadanos que son
pequeños eslabones del comercio de drogas, son
reemplazados en forma inmediata y la estructura del
narcotráfico sigue igualmente funcionando. |