Destacó labor de facilitador
Presidente Vázquez reafirmó lazos
de cooperación e instó dinamizar el comercio
El Jefe de Estado destacó el
compromiso y la labor de la corona española para buscar
los caminos de entendimiento que permitan que nuestro
país y Argentina superen diferencias en el contencioso
por las plantas de celulosa, durante la cena ofrecida
por el Rey Juan Carlos de Borbón en la cena ofrecida en
el Palacio Real de Madrid.
Durante su alocución el Presidente
Vázquez, dijo que esta visita a España no tiene un mero
carácter protocolar sino que se trata de una vista de
trabajo, para analizar temas de común interés entre
ambas naciones, donde se destacan los tema migratorio,
desarrollo del intercambio comercial entre ambos países
y un impulso para llegar a un acuerdo comercial entre
el MERCOSUR y la Unión Europea, así como un trabajo de
cooperación y participación entre España y Uruguay en
el marco de las Misiones de Paz de Naciones Unidas.
El Primer mandatario condenó
enérgicamente a toda expresión de violencia terrorista
en clara alusión a los atentados de ETA.
Mas adelante el Presidente Vázquez
agradeció la paciente gestión de la corona española y
de su representante el Embajador Juan Antonio Yánez
Barnuevo para superar las diferencias que hoy separan a
Uruguay y Argentina entorno a las planta de celulosa
que se construye en Río Negro sobre el río Uruguay,
conflicto para el cual, el Presidente Vázquez, se
mostró optimista para alcanzar una solución antes de
fin de año.
De esta cenar de honor participaron
además del Rey Juan Carlos y la Reina Sofía, los
Príncipes de Asturias Felipe y Leticia, el Presidente
del Gobierno Español José Luis Rodríguez Zapatero,
Ministros de Estado de ambos países y destacadas
personalidades de ambas naciones.
Mas temprano el Jefe de Estado
uruguayo en su primer día de vista oficial a España,
recibió una condecoración y fue declarado como
ciudadano ilustre de la villa de Madrid por su alcalde
Alberto Ruiz Gallardón.
Para su segundo día de visita el
Presidente Vázquez, se reunirá a primera hora con un
grupo de empresarios españoles, a quines propondrá
inversiones en varios rubros y proyectos de logística e
infraestructura en el país. Acto seguido visitará el
Congreso de los Diputados donde departirá con el
presidente de esta institución Manuel Marín, a
continuación se reunirá con el Presidente Rodríguez
Zapatero con una agenda donde estarán presentes los
temas migratorios, de intercambio comercial,
cooperación en Misiones de Paz y la lucha común contra
el terrorismo. El Gobierno español considera
extraordinaria la colaboración uruguaya en la lucha
contra ETA.
Por su parte, Su Majestad, el Rey
Juan Carlos de Borbón, expresó que por múltiples y
diversos lazos Uruguay y España están unidos.
En primer lugar por el peso y brillo
propio de la rica y universal lengua española,
verdadero tesoro compartido que contribuyó a consolidar
las respectivas identidades, así como profundizar el
entendimiento entre ambas Naciones.
La fuerza de la palabra y la riqueza
de sus matices viajan entre los dos países, dijo el
Rey, quién, además destacó la sólida y fecunda
tradición de la democracia uruguaya, una de las
primeras en el mundo que siempre mantuvo impulsos
reformistas y modernizadores, como en la actualidad con
las ideas del Presidente de la República, Tabaré
Vázquez.
En ese sentido, dijo que Uruguay
apoyado en la solidez democrática, por su historia y su
gente se adentró en el siglo XXI, explorando con
decisión sectores de la nueva economía y dejó atrás
pasadas dificultades y creció en los últimos tiempos
con particular vigor.
El Rey, destacó la incansable labor
de nuestro país en pro de mantener relaciones
internacionales basadas en el respeto del Derecho
Internacional, la convivencia pacífica entre los
Estados, así como el fortalecimiento de la cooperación
y de la diplomacia multilateral eficaz, que cuenta con
el pleno reconocimiento de la comunidad internacional.
De esta forma, destacó que la
creciente interdependencia internacional redobla las
exigencias de cooperación y solidaridad entre las
distintas comunidades.
En ese sentido, señaló que la XVI
Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno
realiza el año pasado en Montevideo, fue una muestra de
hermandad y de búsqueda conjunta de soluciones de
intereses comunes en un tema vital como las
migraciones.
Actuar unidos fortalece la esencia
de nuestra comunidad Iberoamericana y realza la
grandeza de nuestros pueblos, dijo el Rey, quién
expresó un reconocimiento especial a Uruguay y
Argentina por la actitud constructiva con la abordaron
el proceso de las plantas de celulosa. Asimismo,
destacó la buena voluntad con la que se recibió a su
enviado el Embajador Juan Antonio Yánez Barnuevo.
Su Majestad, aseguró que la
sabiduría y el buen hacer de los pueblos que a lo largo
de su historia en el Río de la Plata, que han estado
tan hermanados permitirá sentar las bases de un arreglo
plenamente satisfactorio para ambas Naciones.
En cuanto a la conformación de
negocios entre la Unión Europea y el MERCOSUR, indicó
que Uruguay y España, comparten el genuino interés en
que en el menor plazo de tiempo posible se pueda
concluir un acuerdo de asociación entre comunidades.
En ese marco, destacó su aprecio por
los esfuerzos de Vázquez en calidad de Presidente Pro
Tempore del MERCOSUR y las actividades que está
desplegando con el objetivo de unir a los dos
continentes.
Asimismo, reafirmó que entre nuestro
país y España existe un verdadero puente humano por el
cual transitan personas, cultura, ideas y emociones,
situación que evidencia una identidad iberoamericana
común.
En ese marco, Juan Carlos de Borbón,
citó una frase del autor uruguayo José Enrique Rodó que
enuncia que "la Patria Grande tiene en nosotros como en
los otros sentido y proyección", con apertura al mundo,
por ello nuestra identidad americana es y será una
identidad abierta al otro y nunca cerrada al diferente.
En ese sentido, Su Majestad destacó
la intensificación de relaciones bilaterales entre su
país y Uruguay.
En ese marco, precisó que en su
reunión con el Presidente Vázquez efectuado esta tarde
en el Palacio de la Zarzuela, ambos intercambiaron
muchas ideas que reafirman el propósito común de
estrechar más las relaciones entre ambas Naciones.
PALABRAS DEL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA, TABARÉ
VÁZQUEZ, EN EL ENCUENTRO CON SU MAJESTAD EL REY DE
ESPAÑA, DON JUAN CARLOS I
PRESIDENTE VAZQUEZ: Su Majestad
Real, don Juan Carlos de Borbón; su Majestad Real doña
Sofía; su Alteza Real, don Felipe de Borbón, su Alteza;
señor Presidente del gobierno español y señora; señores
ministros de Estado; señores congresistas legisladores,
autoridades de gobierno del reino de España,
integrantes del cuerpo diplomático, compatriotas aquí
presentes, señoras y señores, queridas amigas y amigos.
Gracias, muchas gracias en nombre de
la comitiva que me acompaña, de mi esposa -y por
supuesto en el mío- como ciudadano y Presidente de la
República Oriental del Uruguay, por la hospitalidad con
que nos han recibido, aquí y entre ustedes nos sentimos
como en nuestra propia casa.
Una casa de la cual partieron mis
abuelos hacia un rincón del mundo al que llegaron con
sus sueños y su voluntad como único equipaje. Arribaron
como tantos otros y como tantos otros trabajaron duro
para progresar, y al hacerlo, progresó también aquel
rincón llamado Uruguay. No fue fácil. No estuvo libre
de contratiempos, pero aquí estamos quienes descendemos
de aquellos heroicos ciudadanos españoles que llegaron
a nuestras tierras.
Sus majestades reales, autoridades
de gobierno, señoras y señores, las cenas oficiales no
son sin duda las instancias más adecuadas para
discursos extensos y profundos, pero, abusando de
vuestra amabilidad, permítanme utilizar esta ocasión
para expresar -y en buena medida reiterar breve y
sencillamente- que esta visita reafirma más aún los
lazos de amistad y cooperación que nos une, que no es
una visita meramente protocolar. Por el contrario, su
agenda establece una serie de reuniones y actividades
que, para decirlo en dos palabras, son de trabajo sobre
asuntos de común interés, tanto en el plano bilateral
como en el multilateral.
Me refiero, sin pretender agotar la
lista, a la cuestión migratoria, al comercio entre
España y Uruguay, a nuestro propósito de dinamizar las
negociaciones para un acuerdo de asociación entre el
Mercosur y la Unión Europea, a la participación y
cooperación entre nuestros países en misiones de
mantenimiento de la paz y encuadradas en los mandatos
de las Naciones Unidas, y otros dos temas sobre los
cuales quiero poner especial énfasis.
En primer lugar, la lucha contra el
terrorismo. Sobre este punto expreso la más firme
condena del gobierno y la ciudadanía de la República
Oriental del Uruguay a la violencia terrorista que
tanto duele a la humanidad toda y a la sociedad
española.
Segundo: el diferendo planteado
entre nuestro país y Argentina sobre la instalación de
plantas de celulosa en el litoral uruguayo. Al respecto
quiero dejar expresa constancia de nuestro
agradecimiento a usted, su Majestad, por la tarea de
facilitación que desde hace casi un año viene
realizando para superar este lamentable diferendo.
Tarea en la cual -también quiero señalarlo
especialmente- el embajador Juan Antonio Yáñez Barnuevo
ha aportado discreción, perseverancia, inteligencia y
voluntad.
Agradecemos las pacientes gestiones
de la Corona española. Las apoyamos en todo momento y
confiamos que las mismas ayudarán a la pronta y
definitiva y también mejor solución que todos deseamos.
Su Majestad Real, don Juan Carlos de Borbón, su
Majestad doña Sofía, hace veintisiete años, usted en
particular, ustedes, le entregó el premio Cervantes de
Literatura a un uruguayo que lo recibió en aquel acto
entre comillas, porque el lo dijo con hermosa alegría,
pues, según el mismo -continuó expresando en ese
momento- la elocuencia, ese atributo tan hispánico, le
había sido vedada.
Permítanme terminar esta
intervención, invitándolos a brindar por España, por su
Jefe de Estado, por usted, don Juan Carlos y para
decirlo con palabras de Juan Carlos Onetti, por esa
forma de humanidad, de amistad, de cordialidad y de
entendimiento, que aquí se respira sencillamente, sin
esfuerzo, casi sin darnos cuenta. Muchas gracias.
PALABRAS DE SU MAJESTAD EL REY DE
ESPAÑA, JUAN CARLOS DE BORBON, EN SU ENCUENTRO CON EL
PRESIDENTE DE LA REPUBLICA, TABARE VAZQUEZ
REY JUAN CARLOS: Uruguay y España
están unidos por múltiples y diversos lazos, entre los
que destaca, con peso y brillos propios, la rica y
universal lengua española, verdadero tesoro compartido
que ha contribuido tanto a consolidar nuestras
respectivas identidades como a ensanchar nuestro
entendimiento.
La puerta de la palabra y la riqueza
de sus matices, viajan entre nuestros dos países de la
mano de múltiples autores, entre ellos premios
Cervantes como Onetti o Delibes. La sólida y fecunda
tradición de la democracia uruguaya, una de las
primeras en el mundo, siempre tuvo no sólo el apoyo de
vuestros más insignes pensadores, sino el impulso
reformista y modernizador de varios de vuestros hombres
de Estado como vuestra excelencia.
Apoyado en la solidez democrática de
su historia y en sus gentes, Uruguay se adentra en este
siglo explorando, con encomiable decisión, sectores de
la nueva economía, dejando atrás pasadas dificultades y
creciendo con particular vigor.
La incansable labor de vuestro país
en pro de unas relaciones internacionales basadas en el
respeto al derecho internacional, la convivencia
pacífica entre los Estados y el fortalecimiento de la
cooperación y de una diplomacia multilateral eficaz,
cuenta con el pleno reconocimiento de la comunidad
internacional.
Compartimos la convicción de que la
creciente interdependencia internacional redobla las
exigencias de cooperación y de solidaridad ante la
pobreza y el dolor, nos moviliza en la lucha contra la
barbarie terrorista y nos alienta en las misiones de
paz ante los conflictos armados.
Uruguay y España están firmemente
empeñados en la consolidación y el proyecto de nuestra
comunidad iberoamericana. La Cumbre de Montevideo del
año pasado, organizada con tanto esmero por vuestro
gobierno, fue un magnífico ejemplo de búsqueda conjunta
de soluciones a intereses comunes, en un tema tan
importante como el de los flujos migratorios.
En Santiago de Chile, el próximo mes
de noviembre, abordaremos la cohesión social, un asunto
de hondo calado y un desafío de primer orden para
avanzar en el progreso de nuestros ciudadanos.
Actuar unidos al servicio de grandes
objetivos e ideales fortalece la esencia de nuestra
comunidad iberoamericana y realza la grandeza de
nuestros pueblos. En atención a nuestros estrechos
vínculos en el marco de la comunidad iberoamericana,
acepté gratamente y con sentido de responsabilidad
histórica, la labor de buenos oficios que vuestra
excelencia y el señor Presidente de la República
Argentina quisieron encomendarme en Montevideo.
Quiero expresar
mi reconocimiento a ambos gobiernos por la actitud
constructiva con la que han abordado este proceso y la
cordialidad y confianza con que han acogido a mi
enviado, el embajador don Juan Antonio Yáñez Barnuevo.
Estoy seguro de que la sabiduría y el buen hacer de los
pueblos, tan hermanados en la historia, permitirán
sentar las bases de un arreglo plenamente satisfactorio
para ambos.
Señor Presidente:
Uruguay y España, comparten un genuino interés en que
en el menor plazo de tiempo posible, pueda concluirse
un acuerdo de asociación entre la Unión Europea y el
Mercosur. Apreciamos de manera particular el empeño y
los esfuerzos que en vuestra calidad de Presidencia
Pro-tempore, está desplegando para avanzar en este
objetivo, que tantos beneficios mutuos puede aportar a
nuestros ciudadanos, y con el que España está
firmemente comprometida. Los fuertes lazos que unen a
nuestras respectivas colectividades nacionales,
profundamente integradas y arraigadas en nuestras
respectivas naciones, constituyen un valioso puente
humano entre Uruguay y España, por el que transitan
personas, culturas, ideas y emociones, evidenciando
nuestra común identidad iberoamericana.
La generosidad de
la gente de Uruguay y España y la importancia de
nuestra dimensión exterior fueron elementos sabiamente
conjugados por José Enrique Rodó cuando afirmaba que la
patria grande tiene en nosotros, como en los otros,
sentido y proyección, apertura al mundo. Por ello
nuestra identidad americana es y será una identidad
abierta al otro, nunca cerrada al diferente como al
desconocido. También España es un tierra abierta al
otro, un país que los recibe con los brazos abiertos,
consciente de lo mucho que nos une y de lo mucho que
aún podemos y debemos hacer para elevar e intensificar
nuestras relaciones.
Hemos
intercambiado muchas ideas en nuestro encuentro de esta
tarde. Ideas que me reafirman en nuestro común
propósito de estrechar aún más -si cabe- nuestras
relaciones.
Espero que
durante vuestra estancia, sintáis el afecto y simpatía
que el pueblo español siente por el uruguayo. Con este
espíritu, señor Presidente, permitidme que os reitere
nuestra alegría por tenerlos hoy entre nosotros y que
brinde por el bienestar presente y futuro del muy
querido pueblo uruguayo, por vuestra ventura personal y
por la vuestra distinguida esposa. |