Convenio MGAP- JICA
Evaluación de fitosanitarios en pro de un agro
competitivo, sustentable y no contaminante
En busca de una marca país, como
nación productora de alimentos naturales, MGAP firmó
con JICA, de Japón, un convenio para evaluación y
registro de productos fitosanitarios. El acuerdo busca
asegurar una producción agrícola sostenible, salud,
seguridad alimentaria con preservación del medio
ambiente. Asimismo, mejorar la capacidad técnica de
muestreo y determinación de riesgos para una mejor
recolección de datos.
El Ministerio de Ganadería,
Agricultura y Pesca de Uruguay (MGAP) y representantes
de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón
(JICA), firmaron un acuerdo para implementar el
"Proyecto de Asistencia a la Construcción de un Sistema
de Evaluación Ambiental para el Fortalecimiento del
Registro de Productos Fitosanitarios", en territorio
nacional.
El proyecto de cooperación técnica
tiene por objetivo establecer un plan de monitoreo de
productos fitosanitarios, mejorar la capacidad técnica
de muestreo de agua, suelo y aire, así como identificar
la peligrosidad de los productos fitosanitarios.
Asimismo, se prevé mejorar la
capacidad analítica, la determinación del riesgo de
recolección y síntesis de la información necesaria para
manejar en forma acertada las acciones que
correspondan.
En el acto de firma de convenio, el
Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Ernesto
Agazzi, destacó que Uruguay es un país con abundantes
recursos naturales y productor de alimentos.
Indicó, además que la Cartera posee
un Instituto de Investigación que tiene una División de
Servicios Agrícolas que en este momento, recibe la
cooperación de Japón, país importador de alimentos y
que no tiene los recursos naturales del territorio
nacional.
En ese marco, dijo que Uruguay
pretende tener una marca país como Nación productora de
alimentos naturales, sin embargo, actualmente los
productos fitosanitarios son un componente real de la
economía nacional.
El Jerarca, sostuvo que en el cuerpo
humano posee actualmente más de 200 moléculas que
"nuestros abuelos no tenían y que son de origen
industrial, y cada vez son más".
De esta forma, el acuerdo firmado
procura reforzar la capacidad crítica para realizar
análisis de riesgo, para contar con información
objetiva y mejorar el contenido técnico del proyecto
país.
Agazzi, manifestó que Uruguay posee
riquezas muy grandes para realizar producción
agro-industrial, no obstante "somos un país en
desarrollo", con carencias, afirmó, y en ese sentido,
indicó que "necesitamos actualizarnos" para poder
seguir.
De esta forma, el proyecto redundará
en beneficio de todos aquellos que consumen la
producción de alimentos del país.
Asimismo, indicó que el MGAP
presentó una metodología para medir el impacto
ambiental de las diferentes prácticas que se llevan
adelante en las diversas actividades rurales. El
Jerarca, manifestó que estas actividades no se podrían
realizar si no existe una capacidad técnica, crítica o
de análisis y agregó, que si bien son aspectos
diferentes, están muy vinculados.
El Ministro, expresó que los países
pequeños tienen una primera desventaja en el mundo
comercial por su tamaño, pero poseen una mejor
prerrogativa porque su pequeñez redunda en un mejor
control de las actividades que se realizan, como un
mejor conocimiento de los predios, los sistemas
utilizados por los productores y la aplicación de
políticas en todo el territorio.
Por su parte, el Embajador de Japón,
Masami Takemoto, indicó que la implementación del
proyecto consiste en la utilización apropiada de los
productos fitosanitarios y tiene por objetivo asegurar
la producción agrícola sostenible, la salud humana, la
seguridad alimentaria y la preservación del medio
ambiente.
Takemoto, aseguró que Uruguay es un
país productor y exportador de variados productos
agropecuarios, los cuales poseen a nivel internacional
un alto reconocimiento por su condición de ser
naturales. Además, expresó su convencimiento de que el
proyecto contribuirá a elevar aún más el prestigio
internacional de nuestro país.
En su alocución, el representante
residente de JICA en Uruguay, Shigeru Takagi, expresó
que desde el pasado mes de octubre se está trabajando
en la implementación del mismo, mediante reuniones
mantenidas entre Institutos y organismos agropecuarios
de ambos países.
El proyecto tendrá una duración de
tres años a partir de abril de este año y contribuirá a
disminuir los riesgos de los efectos medioambientales,
revisar los productos prohibidos que se encuentran
registrados y obtener argumentos más sólidos con
respecto al uso de agroquímicos al momento de aconsejar
a los productores agrícolas.
También, el Director General de
Servicios Agrícolas, Humberto Almirati, agradeció a los
funcionarios de su repartición que trabajaron
intensamente en las etapas previas a la firma del
proyecto, acciones que contribuirán a su realización.
Asimismo, enfatizó que su
organización tiene la responsabilidad de controlar los
productos fitosanitarios y este proyecto se inscribe
dentro de los lineamientos estratégicos de su
Dirección.
Almirati, afirmó que el acuerdo es
una forma de apoyar una agricultura competitiva y
sustentable porque nuestro país no puede permitirse
contaminar ni a sus recursos naturales y menos aún que
corran serios riesgos la salud de los trabajadores
agrícolas, ni la población en general.
En proyecto se sostendrá en forma
conjunta con el MGAP y el INIA, situación que permitirá
marcar un camino de trabajo conjunto y articulado de
trabajo con acciones futuras.
En ese contexto, reiteró claramente
su compromiso técnico, presupuestal y humano para
asegurar a la población en general que el uso de
productos fitosanitarios -que permite el beneficio de
algunos sectores-, no irá en perjuicio de otros.
Finalmente el representante de la
Unidad de Cooperación Internacional del INIA, John
Grierson, explicó que la firma del convenio es una
satisfacción para distintos grupos de investigadores de
Uruguay y Japón, que están cumpliendo 30 años de
vinculación a través de proyectos implementados por
JICA. |