"No se quejan los que menos tienen"
Los uruguayos optaron por el camino que transita el
Gobierno Nacional
En Rosario, el Presidente Vázquez subrayó que su
Gobierno no castiga a los jubilados y pensionistas con el IRPF, sino que
por el contrario, la medida permitió que el 88% no pague impuestos. Afirmó
que este Gobierno tiene un programa distinto a los anteriores y que los
uruguayos en 2004, optaron por el camino que se está transitando.
Asimismo, expresó su satisfacción de que hoy, los que menos tienen, sean
los más beneficiados.
El Presidente de la República, Tabaré Vázquez, destacó
hoy en Rosario, Colonia, que el espíritu de recorrer el país, mediante la
modalidad de Consejo de Ministros abiertos, es estar junto a los
ciudadanos, porque como dijo Artigas "nuestra autoridad emana de vosotros
y cesa ante vuestra presencia soberana".
De esta manera, señaló que se conoce la opinión de la
gente con la finalidad de mejorar lo realizado por el Gobierno si
correspondiera enmendar los posibles errores cometidos. En ese sentido,
afirmó que todos estamos codificados en nuestras vidas para el error y
nadie es infalible. Seguidamente, reconoció la inteligencia del pueblo
uruguayo que sabe muy bien lo que hace, lo que quiere y dónde está parado.
En otro orden, precisó, que el Gobierno siempre
defendió y defenderá las libertades de expresión, información,
comunicación, con respeto, tolerancia y de acuerdo a la legislación
vigente.
Subrayó que su Gobierno no castiga a los jubilados y
pensionistas con el Impuesto a la Renta a las Personas Físicas (IRPF),
sino que por el contrario, la medida permitió que el 88% no pague
impuestos y el 12% que sí tiene buenos ingresos, pague más.
El Presidente, subrayó que este Gobierno tiene un
programa y un proyecto político distinto al de las anteriores
Administraciones, tal como fue anunciado en la campaña electoral. Para
Vázquez, en el 2004, los uruguayos tuvieron la posibilidad de elegir entre
dos caminos y optaron por éste que el Gobierno Nacional está transitando.
Aseguró, que el Gobierno está comprometido con quienes
menos tienen e indicó que la oposición está en su derecho de disentir y en
concordancia apoya y estimula a quienes presentaron recursos ante la
Suprema Corte de Justicia contra un impuesto que afecta solamente al 12%
de los uruguayos.
El Presidente, manifestó que, como contrapartida, el
Ejecutivo contempla al 88% de los jubilados uruguayos. En tal sentido,
expresó que "antes, se quejaban los que menos tenían, hoy se quejan los
que más tienen. Yo estoy contento de que no se quejen los que menos
tienen".
Respecto a la actuación de la Suprema Corte de
Justicia, Vázquez, explicó que espera que se siga expidiendo sobre la
constitucionalidad o no de los recursos presentados y que cuando exista un
número prudente de sentencias, con seriedad, responsabilidad y sobre todo
respetando la Constitución, la Ley y la separación de Poderes, el Gobierno
tomará la decisión que considere más justa.
Seguidamente, enfatizó que el Poder Ejecutivo "tiene
los pantalones bien puestos" y no permitirá que se le presione a tomar una
decisión apresurada, sino que lo hará en el tiempo que considere oportuno
porque es su potestad, su deber y su responsabilidad.
El Primer Mandatario, sostuvo que el Gobierno seguirá
defendiendo los intereses de 670.000 jubilados, porque los 70.000 que
ganan más ya tienen quien los defienda.
Asimismo, expresó su convicción de que los cambios ya
se están visualizando, son profundos y sustanciales, cuesta plasmarlos,
pero se puede con el apoyo de todos uruguayos.
PALABRAS DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, TABARÉ VÁZQUEZ
EN LA SESIÓN PÚBLICA DEL CONSEJO DE MINISTROS REALIZADO EN ROSARIO,
COLONIA, EL MIÉRCOLES 17 DE ABRIL DE 2008
PRESIDENTE VÁZQUEZ: Queridas uruguayas, queridos
uruguayos, como decimos siempre lo primero es lo primero y lo primero es
agradecer, una vez más, ya en este lugar, la presencia de todos ustedes
aquí como en cada punto del país, que siempre nos reciben con estas mismas
muestras de afecto, de cariño, de apoyo que, la verdad, tanta falta hacen
a un gobernante para encontrar esa fuerza necesaria, para trabajar cada
vez con más ahínco buscando la felicidad de todos nosotros buscando la
felicidad, el bien común a todos los uruguayos. Así que lo primero es
–queridas uruguayas y uruguayos- muchas gracias por el recibimiento que me
han otorgado.
La verdad es que sé que desde esta zona, quizás ustedes
puedan apreciar la enorme cantidad de gente, de uruguayas y uruguayos que
están presentes en esta plaza. Quizás las cámaras de televisión nos puedan
mostrar en extensión la presencia de tantos ciudadanos, porque quizás la
iluminación no lo permita, pero realmente es impresionante el número de
uruguayos y uruguayas.
A quienes han venido desde acá, desde esta ciudad y a
quienes han venido desde otros puntos de Colonia, desde otros lugares del
país, muchas gracias también, por estar aquí esta noche.
Y a usted, señor Intendente, muchas gracias por sus
palabras. La verdad es que no sé como empezar. Por el principio. Lo del
principio es que no sé si hablar desde acá detrás del podio parado y
quieto, porque si lo hago me critican. No sé si hablar caminando, porque
si hablo caminando también me critican. No sé si hablar leyendo porque si
leo me critican. Y no sé si hablar sin papeles, porque si hablo sin
papeles también me critican. Entonces, voy a hablar un poco quieto, Pepe,
un poco caminando, un poco leyendo y un poco improvisando.
Sentimos una enorme alegría de estar aquí en esta
ciudad, primitivamente llamada Rosario del Colla. Por una doble razón, la
primera porque se asentaron las primeras casas de este viejo centro
poblado, uno de los más antiguos del Uruguay, al borde de esa corriente de
agua, el Rosario. Y el segundo nombre del Colla, por un personaje
histórico que vino a vivir a este lugar a principios del siglo XVIII,
Pascual de Chena, un indio Colla, por lo cual esta ciudad recibió el
nombre de Rosario del Colla.
Pascual, era un personaje muy típico, toda una
personalidad de esta zona que en aquel momento era una inmensa pradera y
un notable punto de contacto de frontera. Gracias a su destreza y a su
valentía se transformó en un referente de españoles, de portugueses, de
criollos, de gauchos, de indios e incluso de Juan Antonio Artigas, Alférez
Real del Cabildo de Montevideo, abuelo, prócer, máximo héroe, con quien
intercambiaba opiniones con Pascual. Los nietos de ambos, posteriormente
también tuvieron encuentros, mantuvieron conversaciones referidas a los
problemas existentes.
Ahora, dentro de cuatro días se van a cumplir 197 años,
el 20 de abril, conmemorando aquel 20 de abril de 1811, cuando Venancio
Benavides, con un grupo de patriotas, vino a esta localidad a instalarse
con un grupo de rebeldes que se levantaron contra el poder colonial de
aquel momento.
Victoria más reciente, ustedes ya la conocen, todos las
conocemos y por esta localidad, por este lugar han pasado vientos y miles
de personas, algunos se han ido, otros han quedado, pero han generado una
característica muy especial que hace de este lugar algo realmente hermoso
y sensible que nos sentimos, reitero, muy felices de estar.
Y estamos aquí en el departamento de Colonia cumpliendo
lo que habíamos dicho en la campaña electoral, que si ganábamos el
Gobierno, íbamos a recorrer todo el país para estar junto a la gente.
Junto a ustedes, porque recordamos muy bien, como lo dijera Artigas,
"nuestra autoridad emana de vosotros y cesa ante vuestra presencia
soberana".
Van quedando tres departamentos que deberemos visitar:
Río Negro, Rivera y Maldonado y habremos cumplido con aquel compromiso de
recorrer todo el país. Quiero, en la noche de hoy, una vez más, explicar,
decir, cuál o cuáles es o son, las motivaciones por las cuales hacemos
esta recorrida.
En primer lugar, porque tenemos la obligación, tenemos
el deber de informar a la población. Debemos rendir cuentas a la gente de
lo que está haciendo, de lo que ha hecho el gobierno. Pero además, tenemos
el derecho de hacerlo. Tenemos el derecho de hacerlo, porque es cierto que
la población de una forma o de otra, está siendo informada. Yo hoy no voy
a analizar esa información que le llega a la población. Cada uno de
ustedes sabrá cómo, cuándo, cuánto y de qué calidad, le llega. Lo que sí
quiero decir, es que nosotros también, como Gobierno, tenemos la
obligación –además del deber- tenemos el derecho a hacerlo. Por eso
salimos a recorrer el país, aunque a algunos no les guste, por eso salimos
a recorrer el país a informar a la población.
Y debemos informar de manera tal que lo que les
transmitamos a todos ustedes pueda ser verificado. Si algo de lo que aquí
vamos a decir no es cierto, le pido a cualquier ciudadano del país que
diga que lo que vamos a decir no es cierto. Si no se ajusta a la realidad,
que lo diga. Por que este Gobierno ha defendido y defenderá todas las
libertades: de expresión, de información, de comunicación, siempre que se
haga con respeto, con tolerancia y dentro del marco de la normativa legal
vigente.
Esa es la tarea fundamental por la que salimos, y
salimos también, en segundo lugar, porque queremos conocer la opinión de
la gente y la queremos conocer directamente. Por eso nuestros ministros se
reúnen con todos ustedes. Con organizaciones sindicales, empresariales,
con comerciantes, con estudiantes, con comisiones de apoyo a personas con
capacidades diferentes, y vamos viendo cuál es el pulso que tiene el país
y tratamos de mejorar lo que creemos que hemos hecho bien, si es posible
mejorarlo, reconocer los errores que podamos haber cometido, si se nos
demuestra el error, que estoy seguro que debemos haber cometido porque,
todos nosotros estamos codificados para el error. La vida está codificada
para el error. No hay nada infalible.
Nos podemos equivocar y si nos equivocamos no tenemos
la soberbia para no reconocerlo, si se nos demuestra fehacientemente,
corregir los errores que hayamos cometido. Y también escuchar a la gente,
porque muchas veces las propuestas que ustedes nos hacen, ya sea a este o
a cualquier otro Gobierno, o a cualquier otro actor político del país,
debe ser escuchada muy seriamente, con respeto, porque nuestro pueblo, el
pueblo uruguayo, es un pueblo muy inteligente, sabe muy bien lo que hace,
sabe muy bien lo que quiere y sabe muy bien dónde está parado.
Es por eso que estamos con todos ustedes aquí. Hemos
estado en otros lugares del interior del país y de Montevideo y estaremos
recorriendo los departamentos que acabo de mencionar, en los próximos 45
días. Pero en estas cuatro salidas que vamos a efectuar, contando la de
hoy, queremos hacer con -reitero- seriedad y responsabilidad no sólo
algunas apreciaciones sobre temas que son de intensa actualidad, muy
marcada en estos días, sino también, empezar a hacer, ante ustedes, un
balance, analizar, estudiar, el proceso evolutivo que ha tenido este
Gobierno durante un cierto período de tiempo.
Cuando uno elige un período de tiempo para analizar, lo
hace por cierto, de manera arbitraria, puede elegir uno u otro, u otro
período de tiempo. Nosotros, para este análisis que vamos a comentar en la
noche de hoy aquí, hemos elegido el periodo de tiempo que va desde que
llegamos al Gobierno Nacional, el 1º de marzo de 2005, hasta nuestros
días.
¿Qué ha pasado en estos tres años y poco? ¿Cómo hemos
recibido en cada uno de los ministerios la situación de esa Cartera? ¿Cómo
ha ido evolucionando hasta nuestros días?
Por ahí se nos dice, o se nos ha reprochado, entre
tantas cosas que se nos reprocha, y está bien que se haga porque estamos
en un país libre y democrático, que analizamos, o que hablo exclusivamente
de lo que ha hecho nuestro Gobierno. Sí, yo hablo de esto porque la gente
lo que se hizo antes ya lo sabe. Ya lo conoce. Y podrá comparar entre lo
que hicimos nosotros y lo que se hizo con anterioridad.
Para el día de hoy, hemos elegido tres ministerios, son
doce en total, cuatro salidas, serán tres ministerios por cada una de las
salidas, que analizará esta situación, como acabo de decir.
Para el día de hoy hemos elegido al Ministerio de
Turismo, por razones obvias. Muy bien lo decía el señor Intendente de
Colonia, este es un departamento una de las patas fundamentales de su
economía se basa en el turismo; al Ministerio de Defensa, porque también
tenemos que rendir cuentas de lo que se ha hecho en ese Ministerio; y al
Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, porque por estos días hay muchos
temas vinculados al trabajo, vinculados a la seguridad social, vinculados
a las jubilaciones, que están en el tapete y van a ser discutidos.
Hemos elegido también el procedimiento que cada uno de
los ministros al frente de cada uno de los ministerios –en este caso los
tres ministerios que acabo de mencionar- sean los que realicen este
análisis en un período de tiempo prudencial -pensamos en unos 15 minutos-
a efectos que ustedes puedan conocer en profundidad qué ha pasado –y lo
haremos en un mes y medio- en los doce ministerios que tiene el Poder
Ejecutivo, este análisis detallado para que ustedes tomen nota y para que
ustedes puedan comparar como decía hace un momento.
De cualquier manera, yo tengo que elegir un tema para
hablar en la noche de hoy. Porque si hablo es porque hablo y si no hablo
porque no hablo y si camino, por qué camino, si no camino, porque no
camino y si leo porque leo, y si no leo porque no leo. Para que me
critiquen por no hacer, entre el dolor de la pena y el dolor de no hacer,
elijo el dolor de la pena.
Voy entonces a elegir un tema para hacer una
introducción que seguramente después va a desarrollar en profundidad el
Ministro de Trabajo y Seguridad Social. Voy a poner toda mi capacidad de
comunicación para explicar de la manera más clara posible, una vez más,
cómo enfocamos el tema, particularmente de la Reforma Impositiva, dentro
de ella, del Impuesto a la Renta a las Personas Físicas y dentro del
Impuesto a Renta a las Personas Físicas, el que se aplica a las
jubilaciones y a las pensiones.
A este rubro, a este punto específico, me quiero
referir en la noche de hoy: IRPF, Impuesto a la Renta a las Personas
Físicas, a las jubilaciones y a las pensiones. ¿Por qué? Porque está en el
tapete, porque se está discutiendo y porque tenemos la obligación, el
deber y el derecho, a decir públicamente cuál es nuestro punto de vista,
cuál es nuestra interpretación de este acontecimiento que en estos días se
está desarrollando en una discusión muy amplia en nuestro país.
¿Por qué lo quiero hacer? Porque aparecen algunos
actores políticos, en todo su derecho, como defensores de todos los
jubilados y de todos los pensionistas. Y parecería que el Gobierno
Nacional es el que castiga a todos los jubilados y a todos los
pensionistas. Entonces, tienen que salir voces de distintos lugares, con
todo su derecho y los vamos amparar para que se puedan expresar con total
libertad, a plantear el tema de manera tal de que el Gobierno aparece o
intentan que el Gobierno aparezca como el malo de la película.
Y como yo creo en este proyecto político y sé que este
proyecto político es distinto a otros proyectos políticos y como yo hablé
con toda la ciudadanía en la campaña electoral y le dije lo que íbamos a
hacer y defendí ese proyecto político, ahora tengo la obligación, el deber
y el derecho de defender ese proyecto político. Y si por ahí no queda
claro o que estamos haciendo, tengo la obligación y el derecho a salir a
aclarar lo que estamos haciendo.
Voy a demostrar esta noche aquí, que es precisamente el
Gobierno quien defiende a la mayoría de los jubilados y pensionistas y
quienes quieren aparecer como que defienden realmente a todos los
jubilados y pensionistas defienden solamente a un muy pequeño sector de
los jubilados y pensionistas, en detrimento de la enorme mayoría de los
jubilados y pensionistas.
Y si los números que voy a dar, a alguien no le
cierran, yo le ofrezco el micrófono, salimos por ahí juntos, que hable y
diga que estos números que yo voy a dar no suceden.
A los jubilados y los pensionistas, se les aplicó desde
la época del gobierno de facto, un impuesto llamado impuesto a las
Retribuciones Personales, que tuvo distintos valores porcentuales que en
algún gobierno de la época -allá cuándo se instalo felizmente la
democracia- aumentó y algunos lo aumentaron sistemáticamente, porque todos
recordemos que de un uno a un tres por ciento que le ponía el impuesto
hasta las jubilaciones y las pensiones, al principio, llego a ser casi de
hasta el 20% en el último período de gobierno; ¿o miento? Ese impuesto a
las retribuciones personales que durante veinte y pico de años se aplicó,
se aplicó a todos los jubilados y pensionistas, sin distinción, se aplicó
con diferencias porcentuales, del uno a un tres por ciento. Pero se aplicó
a todos, absolutamente a todos los jubilados. Claro, en aquel momento,
quienes eran más perjudicados, que eran la enorme mayoría, tenían una voz
débil, muy débil para protestar. Aunque fueron muchos, aunque fueron
cientos de miles, no se les escuchaba, no tenían una voz. Los que tenían
una voz fuerte, que no se sentían perjudicados, no protestaron. Entonces,
se instaló este impuesto, se desarrolló a lo largo de los años.
Pero llegó este Gobierno que tiene un programa y un
proyecto político distinto. Lo tiene y no se enoje nadie porque lo diga,
porque es verdad, porque lo dijimos antes durante la campaña electoral y
lo decimos ahora. Es un proyecto distinto a lo que ya había. En el 2004,
los uruguayos tuvieron que elegir entre un camino y el otro, había una
bifurcación de caminos. Eligieron este camino, que es el que estamos
transitando, es el que estamos desarrollando.
Bien, este proyecto político se plantea hacer una
Reforma del Sistema Impositivo. Y la hace, adelante, la presenta ante el
Parlamento y éste la aprueba. Y dentro de esa Reforma, cambia el Impuesto
a las Retribuciones Personales por el Impuesto a la Renta de las Personas
Físicas. Pero como lo hemos dicho hasta el cansancio también, estamos
comprometidos con quienes menos tienen. Dijimos y lo seguiremos diciendo,
que pague más el que tiene más, que pague menos, quien tiene menos. Como
dijimos eso, en esta Reforma Impositiva para ese sector -también para el
de los trabajadores activos- para el de los jubilados y pensionistas,
dijimos quienes ganan menos que no paguen, que paguen más quienes tienen
ingresos mayores.
Y así lo hicimos y con este impuesto a las rentas
personales, con esta reforma que llevamos adelante, escuchen bien y aquí
voy a empezar a dar cifras el 88% de los jubilados o no paga más impuesto
o paga menos de lo que estaba pagando, ¿quiénes? los que menos ganaban. De
ese 88%, el 60% que pagaba impuestos a las retribuciones personales con el
otro sistema, con el otro modelo, el 60% de esos ciudadanos jubilados y
pensionistas que pagaban impuestos, dejaron de pagar, no pagan nada, no
pagan un peso y eso se traduce en un aumento del ingreso, del poder
adquisitivo. Y para completar ese 88%, un 28% que pagaba impuesto a las
retribuciones personales antes de la reforma que llevamos adelante, si
pagaba 100 pasaron a pagar 20, 30 u 80, pero pagan menos. Quiere decir que
la enorme mayoría de los jubilados y pensionistas, con esta reforma
impositiva, paga menos o no paga nada, comparado con lo que había antes.
Ahora bien, hay otro sector –un 12%- de jubilados y
pensionistas que tienen muy buenos ingresos y está bien, no estamos
discutiendo eso. Claro, cuando cambia el enfoque político de aplicar un
impuesto a las retribuciones personales, a la renta personal o al ingreso
de los jubilados y se recarga más al que tiene más -y el que avisa no
traiciona, nosotros lo dijimos en la campaña electoral que el que tiene
más va a pagar más y el que tiene menos va a pagar menos- comenzaron a
quejarse, algunos, no todos. Algunos comenzaron a quejarse, está bien, lo
pueden hacer con total libertad y tienen todo el derecho del mundo a
defender su posición. Quienes están en la oposición y también están en
todo su derecho -no estoy cuestionando esa situación- los estimularon, los
apoyaron, los incitaron, les pusieron profesionales para que presentaran
recursos ante la Suprema Corte de Justicia contra este impuesto que afecta
más ahora solamente a un 12%. En buen romance y para sacar la primera
conclusión, quiere decir que este modelo político que está llevando
adelante el gobierno nacional, contempló al 88% de los jubilados por sobre
todo. Antes, se quejaban los que menos tenían, hoy se quejan los que más
tienen. Yo estoy contento de que no se quejen los que menos tienen. Y
diría más, de ese 12% que se ve afectado, sólo un sector se presentó a
reclamar, no todo el 12% se presentó a reclamar. Muy bien, ese fue el
camino que se eligió por parte de quienes optaron por defender a quienes
más ganan, más ingresos tienen y está muy bien y hay que respetarlo. ¿Ese
es su pensamiento? muy bien. ¿Lo hacen en el terreno de la Constitución y
de la Ley?, lo hacen, está bien y hay que respetarlos. Ahora, que se
pretenda hacer aparecer a este Gobierno como que castiga a los jubilados y
pensionistas y que ellos los están defendiendo, con eso no estoy de
acuerdo y tengo que salir a marcar la posición del Gobierno Nacional, con
firmeza y con la mayor claridad posible.
Y lo hago en el terreno que me confiere mi calidad de
Presidente de todos los uruguayos. Con lo que estoy diciendo no estoy
dejando de ser Presidente de todos los uruguayos, estoy aclarando,
también, con respeto y con tolerancia, cuál es una posición y cuál es
otra. Si hay discordancia sobre este tema, podrá ser discutido ampliamente
con la mayor libertad.
Ahora bien, si el camino que se eligió fue presentar
recursos ante la Suprema Corte de Justicia para que se definiera la
constitucionalidad o no de la aplicación de este impuesto al ingreso,
bien, respetemos ese camino. Y el gobierno ha dicho, sigue diciendo y lo
seguirá diciendo, que esperemos que la Suprema Corte de Justicia siga
actuando, siga diciendo si es constitucional o inconstitucional y cuando
exista un número prudente de sentencias, con seriedad, con responsabilidad
y sobre todo respetando la Constitución, la Ley, la separación de Poderes
y la independencia de los mismos, la autonomía de funcionamiento de cada
uno de ellos, pero desde el terreno de la Constitución, de la Ley, de la
normativa legal vigente, con seriedad, con responsabilidad y sin apuro,
tomaremos las decisiones que tengamos que tomar.
Dentro de unas semanas, dentro de 15 días, dentro de 90
días, lo veremos. Lo veremos. Porque es potestad de este Ejecutivo, este
Ejecutivo tiene muy claro que debe actuar con mesura, con respeto, con
calma, con tolerancia. Pero este Ejecutivo tiene los pantalones bien
puestos, sin permitir que se nos esté empujando, nos tomaremos el tiempo
que consideremos oportuno, porque es nuestra potestad, es nuestro deber,
es nuestra responsabilidad, tomar una resolución al respecto. Repito, con
seriedad, con responsabilidad, con calma, con tranquilidad. Y tomada esa
decisión, la comunicaremos públicamente a toda la población, cuál es la
decisión que el Poder Ejecutivo ha tomado. Que no le quepa la menor duda a
nadie, lo haremos respetando la Constitución, respetando la Ley,
respetando la normativa legal vigente, lo que resuelva la Suprema Corte.
Todo respetamos, pero tendremos más elementos en la mano para ver cuál es
el camino que vamos a seguir, dentro de lo que les acabo de decir, de
respeto a la Constitución y a la Ley.
Y es así de claro. Por otro lado, se ha planteado y
está muy bien – ¿saben una cosa? Está muy bien- que yo respaldo por parte
de la oposición. Se los digo con el mismo respeto con quien se lo plantea,
porque está bien, es el normal juego en la democracia de los países, las
Naciones, que el Gobierno plantee sus cosas y la oposición plantee las
suyas. Está muy bien. Pero antes, plantear la posibilidad de una
interpelación a nuestro Ministro sobre este tema y a mí me parece que está
muy bien. Me parece que es el mejor ámbito para discutir. Porque va a
tomar estado público. Porque todos los uruguayos lo van a conocer en
profundidad. Porque acá, el Gobierno o la oposición podrán argumentar,
podrán poner a la luz de la población, los argumentos de una parte y de
otras. Y está bien, a mí me parece sensacional. Por eso yo les pediría con
total humildad y respeto a la bancada de la fuerza política de la que
tengo el honor de pertenecer que plantea un pedido de interpelación, lo
acompañen, lo voten, que nuestros ministros vayan a Parlamento a explicar
cual es la posición del Gobierno nacional. Eso es lo más bueno de la
democracia, ese es el normal juego de la democracia. No tenemos que
dramatizar nada, no hay que esconder nada. Y tomaremos después las
resoluciones que haya que tomar. Y si en esa interpelación, si es que se
hace, se nos dan argumentos válidos para que cambiemos algo, y bueno si
nos dan los argumentos los respetaremos, los tendremos en cuenta. Me
parece muy bien. Pero lo que sí lo que reclamo, es que todos juguemos a la
mayor transparencia posible.
Que no se quiera hacer aparecer a este Gobierno como
que es un Gobierno que ataca a todos los jubilados y a todos los
pensionistas porque eso no es verdad. No es verdad. Las cosas en su lugar.
Por eso, elegí este tema para hablar en la noche de hoy.
Bien, como conclusión de la noche en este tema, este
Gobierno va a seguir defendiendo los intereses de 670.000 jubilados,
porque los 70.000 que ganan más ya tienen quien los defienda.
Bien, dos aclaraciones. Una, no me guió ningún
sentimiento discriminatorio machista cuando dije lo de los pantalones bien
puestos porque, como ustedes verán, la señora Ministra también tiene los
pantalones muy bien puestos.
Dos, los niños son las raíces de una Nación, de un
país. Son los que le dan el alimento hacia el futuro al país y a la
Nación. Estos niños de Colonia están teniendo su computadora. Y la han
tenido los niños de Florida, de Flores, ahora vamos a ir a Maldonado,
seguramente todos los departamentos del litoral Oeste lo tendrán en los
próximos meses y en lo que va de este año, casi seguramente todos los
niños de las escuelas públicas del interior del país tendrán su
computadora.
Muchos de ellos, seguramente en sus cortos años de vida
jamás soñaron con la posibilidad de tener una computadora en su casa. Y si
eso no es -lo que decíamos- que iban a temblar las raíces de los árboles,
que vengan a decirme, ¡qué es hacer temblar hasta las raíces de los
árboles!
Uruguayas y uruguayos, se puede, ¡claro que se puede!.
Lo que no podemos hacer son milagros y lo dijimos en la campaña electoral.
Los cambios se van a ver, se están viendo. Son profundos, son
sustanciales, cuesta llevarlos adelante, pero se puede y lo estamos
haciendo. Lo estamos haciendo con el apoyo de todos ustedes, yo lo sé
claramente.
Por eso, nadie debe enojarse cuando en Paso de los
Toros y hoy aquí, en Rosario, decimos, los uruguayos sabrán, en el futuro
inmediato, el camino que van a seguir. Si volverán a lo anterior o
seguiremos transitando el camino que este Gobierno ha marcado.
Gracias, gracias por todo y hasta siempre. |