Ministro Bayardi
El desafío: asumir conducción política de Defensa,
integrando estructura civil y militar
La Defensa Nacional va mucho más allá que el
componente militar de la Defensa. La Defensa de un país implica a toda la
sociedad en su conjunto, porque la sociedad, en su conjunto, asume las
tareas de Defensa a distintos niveles. El Ministerio cuenta con
capacidades, de las cuales la sociedad se beneficia y que se desarrollan
para la estructura militar, y también al servicio de la sociedad, sostuvo
el Ministro José Bayardi.
El objetivo de refundar el Ministerio de Defensa,
requiere trabajar en el desarrollo de las capacidades que deben tener los
civiles para asumir esa responsabilidad. Como en toda área de la gestión
pública, es necesaria la capacitación para asumir la responsabilidad de la
gestión, sostuvo el Ministro de Defensa, José Bayardi.
El Ministro recordó que en el momento de asumir la
titularidad de Defensa, existía endeudamiento, que arrastraba deudas que
databan del año 2002. Afirmó que al día de la fecha, el Gobierno canceló
casi la totalidad de las mismas.
En ese sentido, el Ministerio junto a la Oficina
Nacional del Servicio Civil y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto,
trabajaron en la racionalización de los recursos y para dejar al país una
estructura de administración y de gestión, con capacidad de ser
desarrollada y gestionada debidamente.
Bayardi destacó dos aspectos que surgen del Programa
del partido del Gobierno. El primero, es dotar al país de una Ley Marco de
Defensa Nacional, el segundo, es la reforma de la Ley Orgánica de las
Fuerzas Armadas.
Durante el año 2006, recordó el Ministro, se llevó
adelante un proceso de cinco meses y medio de debate nacional sobre
defensa, junto a más de 180 organizaciones. Ese proceso de debate se
plasmó en un Anteproyecto de Ley que se consultó con legisladores,
Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas y la Suprema Corte de Justicia.
Al día de hoy, está en el Senado de la República.
Ese Anteproyecto de Ley, tiene el cometido de
institucionalizar al Ministerio de Defensa, como la jerarquía de
conducción política y organizada por fuera de la Ley Orgánica de las
Fuerzas Armadas.
Va a organizar, también, las áreas de conducción, en un
Area de Conducción de Política de Defensa, un Area de Conducción
Administrativa y un Area de Conducción de Asuntos Militares. Va a crear el
Consejo de Defensa Nacional, como asesor del Presidente en materia de
Defensa.
Sobre este aspecto, Bayardi dijo que la propuesta del
Consejo de Defensa y la composición que tiene el Consejo de Defensa, no
incorpora a los Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas como miembros
permanentes, sino que los incorpora en el Artículo 11, con la facultad de
ser integrados al Consejo de Defensa.
Ello es así, por la razón de que todo el Proyecto de
Ley, define que la Defensa Nacional es mucho más que el componente militar
de la defensa. La Defensa Nacional va mucho más allá que el componente
militar de la defensa y la Defensa Nacional de un país, implica a toda la
sociedad en su conjunto, porque la sociedad en su conjunto, asume las
tareas de defensa a distintos niveles.
Ese proyecto de Ley, está hoy en manos del Parlamento,
y le corresponde al Parlamento terminar de dotar al país de esas
funciones.
Respecto a la estructura militar en Defensa, el
Ministro dijio que una de sus principales tareas, es la Defensa Militar,
la organización de la Defensa Militar y la eventual organización de todo
el pueblo para llevar adelante un escenario de Defensa Nacional Militar.
Esas capacidades, esta sociedad las aprovecha en una
enorme cantidad de tareas al servicio de la sociedad. Es lo que se llama
el desarrollo de las capacidades duales.
Por lo cual, no subestimemos la necesidad de contar con
nuestras Fuerzas Armadas, añadió Bayardi. Que lo que haya pasado en el
pasado, no nos condicione la lectura de lo que debe ser proyectado en el
futuro. El futuro se construye entre todos, se construye con la capacidad
que se tenga de llevar adelante un país en serio, destacó.
Finalmente, el Ministro Bayardi destacó que la
cooperación con el Poder Judicial, se ha llevado sin ningún nivel de
obstáculos, y eso ha sido producto de lo accionado por este Gobierno.
Agregó que la obligación del Gobierno es dejarle un país
institucionalmente diferente, integrado en todos los sectores de la
sociedad, a las futuras generaciones de uruguayas y uruguayos.
Palabras del Ministro de Defensa Nacional, José
Bayardi, en la sesión pública del Consejo de Ministros realizado en la
ciudad de Rosario, Colonia el miércoles 17 de abril de 2008
MINISTRO BAYARDI: Buenas noches, a todas y a todos, al
Presidente de la República, compañero Tabaré Vázquez, al Vicepresidente de
la República, compañero Rodolfo Nin Novoa, al señor Intendente de Colonia,
Walter Zimmer, a los colegas legisladores, a los colegas senadores, a los
señores oficiales generales.
En primer lugar, rendir cuentas sobre el tema del
Ministerio de Defensa implicaría ubicarnos, como nos pidió el Presidente
de la República, en la situación en la que encontramos el Ministerio de
Defensa desde el punto de vista de la conducción política cuando el señor
Presidente de la Pública delegó en la compañera doctora Azucena Berrutti y
en quien habla, como Subsecretario, la primera etapa de conducción de este
Ministerio.
En este país existía Ministerio de Defensa y este
Ministerio de Defensa estaba incluido dentro de la Ley Orgánica de las
Fuerzas Armadas. Y alguien puede pensar que esto era producto del periodo
de la dictadura de 1973 a 1985. Esta forma organizacional del Ministerio
de Defensa, existía desde la década del 40.
Quiere decir que, institucionalmente, el Ministerio de
Defensa era un ministerio que estaba organizado dentro de la estructura de
la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas.
Había sólo -el 2 de marzo del 2005- dos cargos que
civiles adentro del Ministerio de Defensa: el de la señora Ministra de
Defensa y el del Subsecretario de Defensa; razón para la cual, una de las
primeras cuestiones que nos planteamos fue el definir los elementos
necesarios para la conducción política, civil del Ministerio de Defensa.
La conducción política y la legitimidad para llevar
adelante la conducción política se la da la ciudadanía, en primer lugar,
al señor Presidente de la República cuando lo elige libremente. Y en
segundo lugar, se lo da a las personas que el señor Presidente, con la
facultad que tiene, delega para asumir la responsabilidad de conducción
política.
Y digo esto porque estamos refundando la conducción
política dentro del Ministerio de Defensa. Y esto ha llevado a lugar a
distintas interpretaciones. Y esas interpretaciones han tenido un
supuesto, que es el supuesto, de que en realidad esta fuerza política
puede tener algún nivel de enemistad con las Fuerzas Armadas.
Y en realidad esta fuerza política no tiene
absolutamente ningún nivel de enemistad con las Fuerzas Armadas. Esta
fuerza política tiene enemistad con quienes en el pasado no honraron el
uniforme del Primer Jefe de los Orientales. Es la única enemistad que
tenemos.
Y esta Fuerza Política se plantea llevar adelante a la
conducción en el Ministerio de Defensa uniendo a civiles y militares en la
gestión de esa conducción.
Quién puede soslayar, que la preparación y la
calificación militar a lo largo de toda su formación, los transforma en
los asesores imprescindibles para llevar adelante la gestión desde el
punto de vista de la especialidad y de la especificación militar.
Sería un error prescindir de eso, pero toda conducción
política necesita -cuando la sociedad le delega esta función- tener los
cuadros de conducción política. Porque las decisiones son de la política.
Las decisiones son de los programas políticos que la gente vota y que se
debe plasmar por la conducción política.
Y esto es un tema que tenemos que reivindicar y que
tenemos que asumir en las transformaciones que se tienen que hacer. No hay
acá, de ninguna manera, ningún otro objetivo, que asumir la conducción
política del Ministerio de Defensa e integrar en el trabajo de esa
conducción política a la estructura civil y militar. Y ese es el desafío
que tenemos planteado.
Quiere decir que una de las primeras cosas que tenemos
que hacer es refundar el Ministerio de Defensa. Y para refundar el
Ministerio de Defensa, también tenemos que trabajar en el desarrollo de
las capacidades que tienen que tener los civiles para asumir esta
responsabilidad.
En cualquier área de la gestión pública hay que
capacitarse para tener la responsabilidad de la gestión de lo que se
pretende gestionar. Y ese país tuvo a lo largo de su historia una carencia
absoluta en la formación de cuadros civiles para la conducción en materia
de defensa.
Yo siempre he dicho, siendo un universitario, viniendo
de la Universidad de la República, que la Universidad de la República
estuvo de espaldas históricamente a los desafíos que se plantean en
materia de defensa. Y esto es un tema que también la Universidad deberá en
su momento, corregir.
¿Por qué? Porque creo en la necesidad de la defensa
para tener la defensa de los intereses estratégicos que todo proyecto de
sociedad debe tener. Y hay un componente militar de esa defensa, que lo
asumen los militares en su profesión. Y hay otro componente que se debe
asumir en el proceso de conducción.
Y el primer desafío que tuvimos fue empezar a generar
la estructura de cargos que permitieran llevar adelante esa conducción.
Hemos propiciado, y el Parlamento ha aprobado, cargos
de dirección civil. Desde la Dirección General de Secretaria, a la
Dirección General de Recursos Financieros, la Dirección General de
Recursos Humanos, de Servicios Sociales y Asistentes, para el Area de
Sanidad, para Letrados Adjuntos, para la formación de los Institutos
Militares.
Y queremos llevar adelante otra transformación, que
mucho se ha hablado, que es que hoy, si uno ve la planilla del Ministerio
de Defensa, en realidad tenemos 31.000 efectivos. Cuando uno analiza esos
efectivos, tenemos 25.000 efectivos que son personal combatiente y tenemos
6.000 efectivos que no son personal combatiente. Pero que están
catalogados dentro del personal llamado K, o personal militar. Y que en
realidad obtiene por eso las normas disciplinarias de la estructura
militar, y también beneficios de la estructura militar, como puede ser el
beneficio jubilatorio.
Y he discutido con militares, que en realidad yo no
entiendo por qué 6.000 funcionarios del Ministerio de Defensa tienen que
tener la categoría de militar. Y tienen que tener la disciplina militar, y
tienen que tener, además, beneficio de pasividad de militares. Porque en
realidad los beneficios de pasividades militares fueron gestados para una
profesión que se desarrolla en determinadas circunstancias, bajo
determinado límite de tiempo. Y de ahí surgen esos beneficios. Pero, ¿por
qué?
Para hablar, sólo de mis colegas médicos, en realidad
tienen que estar en un régimen excepcional dentro de la estructura
asistencial militar. Que haya un porcentaje de mis colegas médicos, que
tienen que ser, efectivamente, personal militar porque van a ser llevados
a maniobras, van a ser llevados a todo lo que es el soporte de la
estructura militar desde el punto de vista sanitario, está bien. Pero será
un porcentaje, el 10%, el 15%, el 20%. El resto en realidad no tiene por
qué tener ninguna diferencia porque tienen tareas especiales como
cualquiera de los colegas míos que, en realidad, se desarrollan en otra
área. Y esta es una transformación que hay que hacer.
¿Por qué en la estructura de administración del
Ministerio vamos a tener sujetos a este mismo régimen disciplinario, a
este mismo régimen jubilatorio, a quienes hacen tareas de administración
iguales a las que se hacen en otras áreas de la administración?
Se me podrá decir –como se me ha dicho- que es para
asegurar el cumplimiento de las normas. En realidad yo puedo asegurar que
mientras este Gobierno esté en la situación de manejar la cosa pública,
porque se lo ha delegado la ciudadanía, no se van a dejar de hacer las
tareas que se tengan que hacer, porque hay responsabilidad de asumir
responsabilidades de decisiones para que las tareas se cumplan. Y esta no
debemos llevarla al plano de las cosas que deben ser hechas sólo por
obligaciones de naturaleza militar.
Esta transformación es una transformación y un desafío
que tiene muchas veces, resistencias dentro de la propia estructura
militar, pero que en realidad lo estamos haciendo tanto por el bien de la
administración como por el bien de los recursos que tenemos que
administrar, que son escasos, porque en realidad la frazada para taparnos
a todos no nos termina necesariamente alcanzando.
Hemos encontrado en esta situación organizacional del
Ministerio –porque el Presidente nos pedía que diéramos cuenta de cómo la
encontramos- que en realidad este Ministerio, desde el 2002, había
generado una enorme cantidad de deuda que no reconocía ni pagaba. Cuando
en la crisis del 2002 se presentaban los acreedores con las boletas, la
orden que se le había dado era que no se reconociera la boleta, o sea, la
deuda.
Por lo cual, cuando entramos teníamos una enorme
cantidad de endeudamiento que nos hacía pagar todo mucho más caro, porque
no teníamos proveedores que confiaran en nosotros.
Debo decir, que en realidad, al día de la fecha, hemos
cancelado la casi totalidad de las deudas que teníamos arrastradas en el
Ministerio desde el año 2002.
Hemos trabajado con la Oficina Nacional del Servicio
Civil y con la Oficina de Planeamiento y Presupuesto para racionalizar y
dejarle al país una estructura de administración y de gestión
independientemente de cuál sea el Gobierno que venga, tenga la capacidad
de ser desarrollada y gestionada con recursos que puedan estar a la altura
de esas circunstancias.
Quiero concentrarme en dos puntos que surgen del
Programa del partido del Gobierno. Uno, es dotar al país de una Ley Marco
de Defensa Nacional y otro es la reforma de la Ley Orgánica de las Fuerzas
Armadas.
Durante el año 2006, llevamos adelante un proceso de
cinco meses y medio de debate, con más de 180 organizaciones –entre
organizaciones institucionales, entre organizaciones de la sociedad civil,
entre organizaciones de trabajadores, de empresarios, académicas, de
ámbitos civiles y militares- un proceso de debate nacional sobre defensa.
Ese proceso de debate nacional sobre defensa se plasmó
en un Anteproyecto de Ley que dimos en consulta y llevamos en consulta con
nuestros legisladores, en primer lugar, con los Comandantes en Jefe de las
Fuerzas Armadas, con la Suprema Corte de Justicia. Y hoy es un Proyecto de
Ley que está a estudio del Senado de la República.
Es la primera vez, en este país, desde 1828 ó desde
1830, que este país va a poder contar, si el Parlamento así lo define, con
una Ley Marco de Defensa Nacional. Y esa Ley Marco de Defensa Nacional va
a ser un legado también de esta fuerza política, a la institucionalidad
democrática del futuro de este país.
Hoy le toca al Parlamento llevar adelante esta
discusión. Lo discutimos intensamente en ese período de tiempo.
Ese Anteproyecto de Ley, en realidad, va a
institucionalizar al Ministerio de Defensa, por primera vez, como la
jerarquía de conducción política y organizada por fuera de la Ley Orgánica
de las Fuerzas Armadas.
Va a organizar las áreas de conducción, en un Area de
Conducción de Política de Defensa, un Area de Conducción Administrativa y
un Area de Conducción de Asuntos Militares. Va a crear el Consejo de
Defensa Nacional como asesor del Presidente en materia de defensa.
Y acá me quiero detener, porque es la primera vez que
voy a dar la explicación pública de esto.
En realidad, la propuesta del Consejo de Defensa y de
la composición que tiene el Consejo de Defensa, que no incorpora a los
Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas como miembros permanentes, los
incorpora en el Artículo 11 como la facultad de ser integrados al Consejo
de Defensa, es por una sencilla razón: porque todo el Proyecto de Ley
define que la defensa nacional es mucho más que el componente militar de
la defensa.
La defensa nacional va mucho más allá que el componente
militar de la defensa y la defensa nacional de un país implica a toda la
sociedad en su conjunto. Porque la sociedad en su conjunto asume las
tareas de defensa a distintos niveles.
Por lo cual, cuando haya temas militares de Defensa, se
incorporará a la decisión del Consejo de Defensa, a los Comandantes en
Jefe o a las autoridades militares que se entienda que deben aportar a
este debate.
Ese proyecto de Ley, está hoy en manos del Parlamento,
y le corresponde al Parlamento terminar de dotar al país de esas
funciones. Para nosotros son muy importantes estas transformaciones.
Y voy a referirme ahora al componente militar de la
Defensa. En realidad, la estructura militar de la Defensa esta a la orden
para llevar adelante una de sus principales tareas, que es la defensa
militar y la organización de la defensa militar, y la eventual
organización de todo el pueblo para llevar adelante un escenario de
defensa nacional desde el punto de vista militar.
Pero esas capacidades, esta sociedad también las
aprovecha -y aprovecho para dejar esta constancia- en una enorme cantidad
de tareas al servicio de la sociedad. Es lo que se llama el desarrollo de
las capacidades duales. Se desarrollan para la estructura militar, pero se
desarrollan también para ponerlas al servicio de la sociedad.
Y las hemos visto actuar, con su capacidad de
organización, con su capacidad logística, en múltiples escenarios en
beneficio de la sociedad civil –sea en inundaciones, sea en incendios, sea
en apoyo al MIDES, sea en apoyo al Ministerio de Salud Pública, sea en
apoyo al resto de la institucionalidad- para llevar adelante las políticas
que el país se plantea y que el Gobierno se plantea en distintas
instancias.
Por lo cual, no subestimemos la necesidad de contar con
Fuerzas Armadas. Que lo que haya pasado en el pasado, no nos condicione la
lectura de lo que debe ser proyectar el futuro, de lo que debe ser
entender que el futuro se construye entre todos, y se construye con la
capacidad que se tenga de llevar adelante un país en serio.
Y si algo pasó en el pasado, fue producto, en primer
lugar, de la conducción política del país –en primer lugar, de la
conducción política del país-. No nos equivoquemos con la historia, porque
si nos equivocamos con la historia, trazamos la raya de la división donde
no corresponde que se trace. Y esto sí tenemos que tenerlo presente.
Por último, quiero referirme brevemente a dos cosas: en
realidad, el Ministerio de Defensa no ha tenido, bajo su control y
decisión, el tema del esclarecimiento de las violaciones a los derechos
humanos en el pasado. Eso ha sido asumido responsabilidad por el
Presidente de la República, que lo delegó en el señor
-hoy Canciller- en aquel momento Secretario de la
Presidencia.
Pero tengan todos los uruguayos la tranquilidad que el
Ministerio de Defensa ha cooperado para llevar adelante el esclarecimiento
de las violaciones a los derechos humanos y la búsqueda de los detenidos
desparecidos. Y no lo ha hecho sólo desde el poder civil, lo ha hecho
también con la cooperación de la actual conducción militar.
Y no nos equivoquemos ni nos dejemos entrampar en
situaciones que nos llevan a desencuentros y a reproducir lógicas del
pasado.
Quería dejarlo planteado porque muchas veces, en
realidad, desconocemos las situaciones a las que el país fue llevado.
Vamos a seguir cooperando, las veces que sea necesario.
Y seguimos y hemos reivindicado la cooperación con el Poder Judicial. Y
acá, la cooperación con el Poder Judicial, por primera vez desde 1985 en
adelante, se ha llevado sin ningún nivel de obstáculos. Y eso ha sido
producto de lo accionado por este Gobierno. Porque la obligación que
tenemos no es la de dejarnos el país a los que ya hoy pisamos los 50, es
la de dejarle un país institucionalmente diferente, integrado en todos los
sectores de la sociedad, a los que andan acá con las computadoras del Plan
Ceibal, que son la verdadera razón de este Gobierno de futuro. Muchas
gracias. |