Casi medio millar de jóvenes volvió
al sistema educativo por el programa de aulas
comunitarias
Unos 480 jóvenes volvieron a cursar
estudios en la Educación Media en el último año, en el
marco de una ambiciosa iniciativa de inclusión
socio-educativa –denominada Programa de Aulas
Comunitarias (PAC)- que apunta a la cobertura de casi
3.000 adolescentes, en el término de tres años, que
abandonaron el ciclo básico o que jamás integraron la
matrícula de Educación Secundaria (CES) o Educación
Técnico Profesional (CETP).
El PAC se estableció el año pasado
mediante un convenio firmado por el Consejo Directivo
Central (CODICEN) de la Administración Nacional de
Educación Pública (ANEP), con los ministerios de
Desarrollo Social (MIDES) y de Trabajo y Seguridad
Social (MTSS).
Se realizó la primera evaluación de la
aplicación de iniciativa conjunta del CODICEN, el MIDES
y el MTSS. Del encuentro participaron inspectores y
directores de los centros educativos dependientes del
CES y del CETP, a efectos de mantener una jornada de
intercambio y reflexión acerca del PAC.
Es así que se determinó, que en la
primera etapa de trabajo se logró el reintegro de 480
alumnos que habían abandonado sus estudios, de los
cuales muchos contaban con más de tres deserciones y
fracasos reiterados en su inserción al centro
educativo, mientras que se detectaron situaciones de
jóvenes que nunca llegaron a inscribirse en el sistema.
La idea teórica del PAC) nació en 2005,
en el marco de un trabajo conjunto que reunió a
especialistas del CES, del MIDES y del Instituto
Nacional de la Juventud (INJU). En ese ámbito, se
elaboró un proyecto de honda connotación social,
destinado a viabilizar la inserción socio-educativa de
adolescentes de 12 a 15 años residentes en áreas
seleccionadas por el Programa Infamilia, que padecen
problemas de vinculación con el sistema educativo:
abandono, falta de matriculación y riesgo de abandono
mientras se cursa el primer año del Ciclo Básico.
Se instalaron doce aulas en al área
metropolitana: ocho en Montevideo, dos en Canelones,
una en Maldonado y una en San José. Esta experiencia
prevé que en cada aula trabaje un equipo integrado por
un coordinador, dos técnicos y dos talleristas, quienes
desarrollan sus actividades conjuntamente con los
denominados “profesores puente”, quienes son designados
por los liceos de referencia. |