Ante el precio del petróleo, países
de la región deberán explorar energías alternativas
El Director del Instituto para la
Integración de América Latina y el Caribe del Banco
Interamericano del Desarrollo, Juan José Taccone
explicó que, debido al precio actual del petróleo, los
países de América Latina, deberán experimentar con
energías alternativas. También afirmó que el problema
del incremento en el precio de los alimentos, se puede
subsanar a través de mecanismos impositivos o
subvenciones.
En cuanto al precio al que trepó el
petróleo y su incidencia en los países de la región,
que deben importar en mayor o menor medida esta materia
prima, Taccone, señaló que implica un riesgo para la
solidez económica de la región, con la sola excepción
de Venezuela que se autoabastece. Añadió que para estos
países importadores de petróleo, representa un gran
desafío que debe llevarlos a explorar energías
alternativas. Para el representante del BID, en algunos
casos se deberá experimentar con energía eólica, en
otros, con una combinación de energía alternativa y
energía solar o el uso de algunos elementos de rezago
de la producción agropecuaria como es el caso de la
celulosa. Dijo que esta situación obliga a los
gobiernos a diversificarse en materia energética ya que
depender exclusivamente del petróleo, pone en riesgo la
estabilidad macroeconómica de estas naciones.
En cuanto a la influencia del precio
del petróleo en las metas inflacionarias del Uruguay,
Taccone explicó que influye, pero que también tallan en
este tema, una variedad de hechos que se están
suscitando en el mercado internacional. Resaltó que el
incremento en el precio de los alimentos y cómo éste
afecta, por un lado, a los países que no son
productores de alimentos y por otro, a los países
productores ya que aquellos alimentos de exportación,
también tienden a aumentar en el mercado local, es un
tema de discusión global. Por esto, se analizan
eventuales formas, no sólo a nivel particular sino a
nivel global, de cómo atenuar el nivel de precios en el
mercado local a través de mecanismos impositivos o de
subsidios.
Para Taccone, el problema del precio
del petróleo no tiene respuesta inmediata, en tanto que
el problema del precio de los alimentos, cuenta con
diferentes mecanismos que le pueden hacer frente. Citó
el caso de Uruguay, donde, en algunos casos se procedió
a la rebaja de impuestos y en otros, se implementaron
acuerdos con productores e industrializadores, hasta el
momento, de arroz y aceite de soja. Añadió que en estos
casos, no es recomendable aplicar mecanismos
coercitivos que fuercen un control o una fijación de
precios obligados, ya que eso genera, en el corto o el
largo plazo, una distorsión en el mercado, dijo.
|