Se cumple compromiso programático
Astori: gasto público, herramienta para alcanzar
resultados en materia de justicia social
El Ministro Danilo Astori, afirmó que la búsqueda de
la justicia social es el fundamento del programa económico de esta
administración. Aseguró el trabajo para encontrar las soluciones
adecuadas, condiciona las políticas que su Cartera impulsa. Agregó que
Uruguay tiene en vigencia el más importante conjunto de estímulos para
inversión y empleo de su historia. Auguró que en 2008 las exportaciones
alcanzarán los US$ 10 millones.
Uno de los anuncios más importante que realizó el
Ministro de Economía, fue el referido a las modificaciones en el Sistema
Impositivo. Expresó que a partir de julio de 2008, se realizarán
innovaciones al sistema tributario. Astori señaló que las mismas, serán en
beneficio del contribuyente. Las modificaciones se refieren al aumento del
mínimo no imponible, el incremento de las deducciones por hijos menores de
18 años a cargo del contribuyente y la opción de tributar en base al
núcleo familiar.
Antes de su alocución en el Consejo de Ministros de San
Carlos, el Ministro Astori junto al Presidente de la República y el resto
del Gabinete, firmaron el proyecto de Rendición de Cuentas que será
presentado al Parlamento el jueves 29 de mayo. Sobre la misma, Danilo
Astori dijo que es el resumen de los objetivos del Gobierno.
Concretamente, el gasto público se elevará en 312 millones de dólares,
absolutamente financiados, tal como indicó el Titular de la Cartera.
En la Rendición, se indica que de los 312 millones de
dólares de gasto, se volcarán 134 millones en educación, lo que permitirá
alcanzar el 4,5% del Producto Bruto Interno en 2009. Por lo tanto, al
finalizar el período de gobierno, la educación tendrá un presupuesto de
1.500 millones de dólares, en un esfuerzo fiscal que el Ministro calificó
como gigantesco.
Ese esfuerzo, prosiguió el Ministro, forma parte de la
profunda convicción de que la educación es la herramienta más formidable y
duradera para construir justicia en una sociedad. En materia de otras
cifras de la Rendición de Cuentas, Astori comunicó que 92 millones
financiarán la Reforma de la Salud y 27 millones estarán dedicados a
financiar el Plan de Equidad y el Nuevo Régimen de Asignaciones
Familiares.
El Ministro de Economía, recordó que al empezar la
gestión del actual Gobierno, una de las tareas más urgentes era la
renegociación de la deuda pública, que en su momento, fue una de las más
abultadas del mundo. También enfatizó que en ese período, la negociación
con el Fondo Monetario Internacional no comprometió los fondos para el
Plan de Emergencia que, dijo, era un pilar de la administración.
En particular, Astori presentó el Plan de Emergencia,
que insumió 200 millones de dólares, como la primera decisión económica de
envergadura del Gobierno. Además, agregó que el primer eslabón para
alcanzar la justicia social es el trabajo, por lo cual, los recursos que
se obtuvieron, se volcaron en estímulos a la producción y la actividad
económica y justificó esta política, respondiendo que el trabajo se
consigue con inversión y crecimiento.
En materia de estímulos, el Ministro Astori aseveró que
Uruguay tiene en vigencia el más importante conjunto de estímulos para la
inversión y el empleo que se haya conocido en la historia del país y
agregó que los resultados de estas iniciativas, no se hicieron esperar.
Dijo que nuestro país vive un momento excepcional y que este ciclo
productivo comenzó en el 2003. Sin embargo, aseguró que con las políticas
desarrolladas desde el MEF, Uruguay alcanzó el 23% de crecimiento en estos
tres años de gestión de Tabaré Vázquez.
A estos conceptos, agregó que los actuales niveles de
inversión en nuestro país, permiten que el crecimiento obtenga por quinto
año consecutivo un promedio mayor que el de América Latina que, a su vez,
sigue creciendo en una proporción muy importante.
Sobre el Plan Ceibal, el Titular de Economía y Finanzas
no vaciló en calificar el programa como revolucionario. Por tal motivo,
dijo que su Cartera impulsa los objetivos planteados y espera que al
finalizar el actual período gubernamental, todos los niños escolares y sus
maestros obtengan una computadora portátil. En esa materia, señaló que se
asignarán 32 millones de dólares destinados al Plan Ceibal.
Además, el Ministro Astori habló sobre los números de
la balanza comercial uruguaya. Expresó que estos guarismos marcan el nivel
de prosperidad de Uruguay y aseguró que a finales de 2008, la balanza
comercial contará con un promedio de 10 mil millones de dólares, en
exportaciones como en importaciones, respectivamente.
La apertura de la economía nacional, está demostrada
por las cifras de este gobierno, indicó. Apertura que también genera más
puestos de trabajo, complementó. Astori dijo que se mejoró la calidad del
empleo, con más trabajadores cotizantes en el Banco de Previsión Social.
Durante este período de Gobierno, se sumaron 150 mil puestos de trabajo,
lo que permitió alcanzar el objetivo de reducir la desocupación a cifras
cercanas a un dígito, dos años antes de lo propuesto originalmente.
Sobre la reforma tributaria, el Ministro de Economía
destacó que la búsqueda de la justicia social es el fundamento de la
reestructura que impulsó el Gobierno. Dijo que el objetivo es que cada
ciudadano pague sus impuestos solidariamente, en función de las
capacidades, sin egoísmos, con desprendimiento, con responsabilidad y
también, con adecuación a cada capacidad contributiva.
Señaló de forma enfática que el gasto público es una
herramienta para alcanzar mejores resultados en materia de justicia
social. El crecimiento permite mejorar los números destinados a mejorar
las erogaciones, junto a una política fiscal adecuada, aseguró el
Ministro.
Danilo Astori finalizó su intervención en San Carlos,
indicando que para transformar la realidad, se debe comenzar por respetar
sus límites, con la meta puesta en armonizar todas las posibilidades.
Concluyó sus palabras subrayando que el principio que inspira a la
izquierda es armonizar la libertad con la justicia y como tal, siempre
estará en la conducción económica de un gobierno de izquierda.
PALABRAS DEL MINISTRO DE ECONOMÍA Y FINANZAS, DANILO
ASTORI, DURANTE LA SESIÓN ABIERTA DEL CONSEJO DE MINISTROS, EN SAN CARLOS,
MALDONADO , EL MIERCOLES 28 DE MAYO DE 2008.
Compañero Presidente. Compañero Vicepresidente, Rodolfo
Nin. Intendente Municipal de Maldonado. Compañeros y compañeras del Poder
Ejecutivo. Autoridades nacionales, departamentales, civiles, militares,
religiosas. Queridos amigos.
Muchas gracias por estar aquí, por permitirme compartir
con todos ustedes un breve informe sobre la conducción económica del
Gobierno. Y déjenme decirles que estoy especialmente contento de hacerlo
en esta sala, en la que he compartido para mi fortuna, tantas jornadas de
actividad política y electoral. Primero, junto al queridísimo Líber
Seregni y ahora, junto a nuestro Presidente, Tabaré Vázquez. Tengo un
recuerdo muy entrañable, muy querido, sobre todas esas jornadas. Y me
siento muy bien, estando aquí junto a todos ustedes.
Me toca a mí informar por razones de especialidad sobre
el trabajo que hemos venido haciendo desde el Ministerio de Economía y
Finanzas. Pero, como decía la Ministra Muñoz, y también nuestro
Presidente, eso significa una tarea colectiva. Una tarea de todo el
Gobierno, incluyendo al Poder Ejecutivo y al Poder Legislativo una tarea
que no sería posible sin el aporte de cada uno. Una tarea que, obviamente,
responde a la conducción económica que ha venido practicando el Gobierno
del Frente Amplio, el primer Gobierno de izquierda en la historia del
país. Y digo esto, no para teñir ideológicamente esta exposición, que no
es mi intención. Sino para empezar por decir que esta conducción económica
no hace otra cosa que practicar el programa por el cual, votó la
ciudadanía en octubre de 2004.
Es el pueblo uruguayo el que ha querido esta conducción
económica que puede gustar o no gustar, pero es la que está contenida en
nuestro programa. Y es una política económica diferente a la que hemos
tenido precedentemente. Repito, se puede estar de acuerdo o no. Pero es
distinta.
Y tiene muchas diferencias con las del pasado. Nos
podemos aproximar a esa diferencia desde distintas perspectivas. Déjenme
que elija una, que para mí es fundamental y también, para mis compañeros.
Que es la búsqueda de la justicia social.
La búsqueda de la justicia social, que compartimos
muchos uruguayos por encima de banderías partidarias, sin duda, que no es
patrimonio de nuestra fuerza política, sin duda. Pero que en nuestro
Programa económico, ha adquirido el carácter de factor fundamental.
Nuestras políticas sociales, que ya han sido expuestas
con detalle por compañeras y compañeros del gabinete –y acabamos de
escuchar una excelente exposición sobre una de las políticas sociales
fundamentales de gobierno- no son consecuencia de la política económica.
Son factor determinante de la política económica. Son condición de la
política económica.
En nuestro caso, no podemos señalar que hemos
practicado las políticas sociales que nos permitieron las condiciones
económicas, sino que hemos diseñado las condiciones económicas a partir de
las necesidades sociales.
Y déjenme decirles que esto no sólo ha sido así, desde
el primer día de gobierno, el 1º de marzo de 2005, sino desde el propio
verano del 2005, antes de haber asumido nuestras responsabilidades, porque
llegamos al gobierno con la obligación de encarar flancos importantes que
estaba mostrando el país, debilidades que había que atacar urgentemente.
Pero debilidades y flancos que no podíamos superar a costa del sufrimiento
de tantos miles de compatriotas.
Había que equilibrar las cuentas, que estaban
desequilibradas, había que renegociar una de las deudas más importantes
del mundo. Pero ante nuestro principal acreedor, ya en el verano de 2005,
y luego en abril, en su propia sede, un mes después de haber asumido,
dijimos: señores, necesitamos un acuerdo sobre una deuda que no podemos
pagar, pero sepan ustedes que estamos dispuestos a conversar sobre todo,
menos sobre una condición innegociable: el Plan de Emergencia destinado a
atender el sufrimiento de la gente que más había padecido los efectos de
la crisis.
Y si hubo algo seguro en aquellos primeros meses de
gobierno, fueron los 200 millones de dólares para el Plan de Emergencia.
Es fue la primera gran decisión económica que tomó nuestro gobierno.
Y luego, esa búsqueda de la justicia estuvo presente en
todos los grandes intentos que hemos realizado hasta ahora, en todas las
decisiones fundamentales que hemos tomado en todas las acciones
principales que hemos desarrollado.
Por supuesto, ha estado presente en el estímulo que
hemos venido asignando al crecimiento de la producción y de la actividad,
porque el primer eslabón de la cadena de justicia es tener trabajo. Y el
trabajo se consigue invirtiendo y creciendo.
Y dedicamos un esfuerzo importante, hasta llegar al día
de hoy, en el que podemos decir que Uruguay tiene en vigencia el más
importante conjunto de estímulos para la inversión y el empleo que se haya
conocido en la historia del país.
Y los resultados no se han hecho esperar. Uruguay vive
una etapa de crecimiento excepcional, que se inició incluso antes de
nuestro gobierno, y hay que destacarlo. Porque en los últimos meses de
2003 y durante el transcurso de 2004 el país ya empezó a crecer
sustancialmente.
Yo solo quiero decirles que en estos tres años de
nuestro gobierno el país creció 23%. Es muy difícil encontrar en tres años
una expansión tan grande de la producción como las que hemos tenido. Esta
expansión se presenta asociada a niveles de inversión muy importantes en
diversos sectores de la economía, no crean que la inversión se agota, en
los megos proyectos forestales que el país ha venido recibiendo.
Hay inversión en todos los sectores de la economía, en
la agroindustria, en la minería, en los transportes, en las comunicaciones
en los servicios portuarios, en el turismo y todos los servicios conexos
con el turismo, en la actividad inmobiliaria y no lo tengo que explicar
aquí en un departamento que es ejemplo fundamental de este tipo de
inversiones. En biotecnología, en tecnología de la información, alcanzando
niveles de inversión que el país no conocía hace mucho tiempo.
Niveles de inversión, que hacen que este crecimiento
sea por quinto año consecutivo mayor que en promedio de una América Latina
que afortunadamente sigue creciendo en una proporción muy importante.
La economía, progresivamente se abre con exportaciones
e importaciones que no paran de crecer, exportaciones e importaciones que,
creciendo, están demostrando la prosperidad de este país. Prosperidad
creciente. La suma de esas exportaciones y esas importaciones en relación
a lo que producimos nos mostraran el mayor grado de apertura comercial de
la economía uruguaya en mucho tiempo.
Y les adelanto que si sumamos bien este servicio y en
este departamento hay que hablar de servicios. Vamos a llegar en el año
2008 muy cerca de los U$S 10 mil millones de exportación y de importación
también. Esta apertura nos transforma por dentro, nos genera nuevas
posibilidades, nuevos desafíos, nuevas maneras de emplear nuestro trabajo.
Y por supuesto esto ha traído empleo para los
uruguayos, más empleo en cantidad y mejor empleo en calidad con menos in
formalismo, con mayor cotización al Banco de Previsión Social. Empleo que
a través de la creación de 150 mil nuevos puestos de trabajo en tres años,
nos ha permitido reducir sustancialmente la tasa de desocupación y cumplir
dos años antes de terminar el período con la meta que nos habíamos trazado
para el fin del período.
Arrancamos con un 13% de desocupación, hoy estamos en
8.5% de desocupación y eso es absolutamente fundamental para el objetivo
de la justicia. Tenemos que practicar políticas sociales importantes, para
mejora las condiciones de justicia y equidad. Pero esto nace en el
trabajo, en el empleo productivo que merecen nuestros compatriotas.
La búsqueda de la justicia ha estado permanentemente en
nuestros esfuerzos por transformar la realidad fiscal del país. Realidad
fiscal que alude tanto a los ingresos necesarios para financiar el gasto
público y ni que hablar alude al gasto público. Herramienta fundamental en
la búsqueda de la justicia.
Recién la Ministra Muñoz, comparaba niveles de gasto en
diversos ámbitos de atención de la salud como elemento fundamental de la
posibilidad de obtener resultados positivos en esos ámbitos. Yo haría
extensiva esa reflexión, a todos los ámbitos de actividad relativos a las
políticas sociales. Y por eso, importa mucho que la justicia esté en los
ingresos y en los gastos y por eso hicimos una transformación profunda del
Sistema Tributario. Para alcanzar el objetivo de que cada uno de nosotros,
pague sus impuestos solidariamente, en función de nuestras capacidades.
Sin egoísmos, con desprendimiento, con responsabilidad y también, con
adecuación a nuestra capacidad contributiva.
Reforma que, como también ocurre con la reforma de la
salud que acabamos de comentar, no es algo congelado en el tiempo. Es algo
mejorable que iremos transformando, a medida que acumulemos experiencia. A
medida que vayamos leyendo las lecciones de la realidad que nos permitan
ir mejorando la transformación tributaria del país, en beneficio del
contribuyente.
Y desde ya, como tantas veces que hemos anunciado, en
el próximo mes de julio, haremos mejoras al sistema tributario en
beneficio del contribuyente. Mejoras que tienen que ver con el aumento del
mínimo no imponible, el incremento de las deducciones por hijos menores de
18 años a cargo del contribuyente, la opción de tributar en base al núcleo
familiar como también reitero, como tantas veces hemos anunciado y
concretaremos en el próximo mes de julio.
Y luego el gasto. El gasto público, herramienta
fundamental de la justicia que hemos venido transformando profundamente en
su nivel y en su composición. En su nivel, porque lo hemos mantenido
rigurosamente encuadrado dentro de las posibilidades del país. Este
Gobierno no gasta lo que no tiene. Da para lo que puede.
La buena marcha de la economía nos ha abierto nuevas
posibilidades de gasto. Y esas nuevas posibilidades se han reorientado
esencialmente a favor de los que más lo necesitan. Y Uruguay va a terminar
este período de Gobierno con una transformación esencial en su gasto
público. Habrán de pesar mucho menos los intereses de una deuda que estuvo
correctamente administrada. Y habrán de aumentar los gastos en educación,
en salud, en seguridad pública. En beneficio de los que más lo necesitan.
Cuando termine este período, los intereses de la deuda
representarán 13 puntos menos del total del gasto público. Y esos 13
puntos estarán volcados a salud, a educación, a infraestructura, a
seguridad pública.
Y además de todo eso, lo hicimos equilibrando las
cuentas. Porque no hemos gastado lo que no hemos podido gastar. Y hoy,
Uruguay tiene un gasto público totalmente diferente. Pero además, no tiene
déficit. Ha equilibrado las cuentas. Ha obtenido el nivel de recursos
necesarios que está atendiendo todos sus compromisos programáticos. Y ese
documento, que acabamos de firmar con nuestro compañero Presidente y con
todos los integrantes del Gabinete, es el proyecto de Ley de Rendición de
Cuentas que vamos a presentar mañana en el Parlamento y que hemos querido
firmar acá, en San Carlos, junto a ustedes.
Y ese documento es una síntesis, a nuestro juicio, muy
clara de lo que acabo de compartir con ustedes. Está previendo un
incremento del gasto de 319 millones de dólares para el próximo año.
Absolutamente financiados. Primero, por crecimiento de la economía, más
allá de nuestras previsiones. Porque Uruguay creció y va a seguir
creciendo por encima de las metas que nos hemos trazado. Siempre hemos
preferido ser conservadores cuando se trata de fijar metas, porque
preferimos corregirlas para aumentarlas y no para disminuirlas.
Y estamos creciendo más de lo previsto. Y ese mayor
crecimiento nos permite gastar más, junto a una mayor eficiencia de la
recaudación tributaria del país, que tampoco para de crecer.
Y ¿saben, qué, queridos amigos? 150 millones de dólares
de ahorro en intereses de la deuda pública -150 millones de dólares de
ahorro en menor pago de intereses de la deuda pública-.
Esas tres fuentes genuinas financian un mayor gasto de
319 millones de dólares.
Y ¿A dónde va ese gasto? ¿A qué dedicaremos estos
recursos?
En primer lugar, a cumplir nuestro compromiso con la
educación pública: 134 de esos 319 van a permitirnos llegar al cuatro y
medio por ciento del Producto para la educación pública.
Educación pública que verá su presupuesto del 2009
ubicado en los 1.500 millones de dólares. Y lo digo despacio, porque este
es un gigantesco esfuerzo fiscal en favor de la educación de nuestro país.
Gigantesco esfuerzo que condice con nuestra profunda
convicción de que es esta la herramienta más formidable para hacer
justicia en una sociedad. La más duradera, la más fuerte, la más difícil
de derrotar. Y por eso no vacilamos en hacer este esfuerzo.
Otros 92 millones irán a financiar las reformas que la
Ministra Muñoz acaba de exponer
hace algunos minutos aquí. Y otros 27 millones estarán
dedicados a financiar uno de los planes de justicia más importantes de
este Gobierno que lleva adelante el Ministerio de Desarrollo Social, que
es el Plan de Equidad y el Nuevo Régimen de Asignaciones Familiares.
Amigos, más del 90% del gasto adicional es gasto
social, y nos sentimos profundamente orgullosos de que así sea, porque eso
es la búsqueda de la justicia social. Búsqueda que ha estado siempre
presente, en todas las acciones que hemos venido desarrollando, poniendo
en foco objetivo fundamental: a los niños y a los adolescentes menores de
18 años.
Porque es allí donde encontramos las inequidades más
dolorosas, la pobreza más profunda, porque es allí en esos sectores de la
sociedad donde el Uruguay muchas veces pecó de olvido, o de subestimación.
Porque es allí donde está el futuro de este país: su capital humano.
Entonces, por eso, niños y adolescentes han sido los
colectivos prioritarios que incorporamos a la Reforma de la Salud, de
acuerdo con el detalle que acabamos de oír. Por eso niños y adolescentes
son referentes fundamentales de las deducciones del Impuesto a la Renta
que van a mejorar todavía más en julio. Por eso niños y adolescentes son
la base del Plan de Equidad que acabo de mencionar, a través de un Nuevo
Régimen de Asignaciones Familiares, por eso niños son protagonistas de la
revolución del Plan Ceibal.
Revolución que no vacilo en calificar de tal. Y que en
esta Rendición de Cuentas está recibiendo 32 millones de dólares para
asegurar que el próximo año no quedará un alumno de escuelas públicas del
Uruguay ni un maestro de escuelas públicas del Uruguay, que no tenga su
computadora. Ni uno.
Queridos amigos, la economía uruguaya está funcionando
bien. Está creciendo mucho y va a seguir creciendo mucho este año. Y
seguramente, el año que viene también. Las cuentas están equilibradas.
Tenemos salud fiscal. Hemos eliminado todas las restricciones financieras
de corto plazo. El país no tiene necesidades financieras por un lapso muy
razonable que incluso, trasciende este período de Gobierno. Porque así
hemos administrado nuestra deuda. Con un equipo profesional que le ha
traido muchos ahorros al país y que le ha permitido despejar sus
restricciones, sus urgencias de corto plazo.
Pero hay muchísimo campo por abordar. Hay muchisimo por
hacer. Queda mucho trabajo por realizar. En primer lugar, porque este es
un gran país. No es un paisito, es un gran país. No medible a través de su
tamaño físico. Pero sí a través de su enorme potencialidad.
Potencialidad de cuyo aprovechamiento cabal aún estamos
muy lejos. Entonces, hay que seguir invirtiendo mucho más de lo que hemos
logrado hasta ahora, que es insuficiente para lograr crecimiento
sostenible. Hay que seguir apoyando a la innovación y al desarrollo
científico y tecnológico, base fundamental para la estrategia de un
pequeño país que tiene que especializarse siempre, no en cantidad sino en
altos niveles de calidad.
Hay que apoyar al gabinete de la innovación, a la gente
de la Agencia de Innovación, al Clemente Estable, al Polo Tecnológico de
Pando, al Pasteur, a todo eso que el Uruguay está acumulando para ser no
solo un crecimiento alto, sino un crecimiento inteligente, que ese es el
camino que tenemos que seguir los uruguayos.
Y hay que seguir haciendo justicia. Porque todavía
falta mucho en el terreno del combate a la pobreza y la indigencia. Yo
diría que esto recién comienza. Esto recién comienza, porque además, la
pobreza se agrava rápido pero se combate con lentitud. Recién decíamos que
la principal herramienta para combatir la pobreza desde el Gobierno es el
gasto público. Pero el gasto tiene largos períodos de maduración, a veces.
Piensen en la educación.
Que es un esfuerzo gigantesco del Gobierno, como dije
antes, pero que tiene una maduración lenta, que no se puede apurar. Los
efectos de la Reforma de la Salud son más rápidos en el tiempo, pero el
conjunto de las políticas sociales, a través del gasto, nos van exigiendo
persistencia, convicción, mucha confianza. Y naturalmente, persistir en el
esfuerzo.
Y eso, hay que seguir haciéndolo. Hay que seguir no
solo creando nuevas oportunidades de trabajo para nuestros jóvenes, sino
mucho más que eso, abrir nuevos horizontes para que vayan percibiendo
claramente que pueden hacer su vida. Para que vayan percibiendo y
convenciéndose, culturalmente incluso, que pueden recuperar el derecho y
la confianza de quedarse en la patria que los vio nacer. Y esto requiere
también mucho trabajo. Esto requiere también, mucha persistencia.
Queridos amigos, creo que hay que seguir por este
camino. Creo que hay que persistir en este trayecto. Haciendo el camino
propio al andar, intransferible, propio del Uruguay. Un camino que no
tiene recetas preestablecidas -que no existen- pero que sí tiene muchos
principios.
Los principios que animan, inspiran, a la izquierda, a
través de toda la historia de la humanidad: la búsqueda eterna de
armonizar la libertad con la justicia. Y esos principios siempre estarán
en la conducción económica de un gobierno de izquierda.
Por eso, camino al andar. Camino propio, camino que
rechaza dogmatismos, camino que rechaza ansiedades frustrantes, camino que
respeta la realidad. ¿Saben por qué? Porque la quiere cambiar.
Y si nosotros queremos transformar la realidad, hay que
empezar por respetar sus límites. No para rendirse ante ellos, sino para
saber cómo ensancharlos, de la mejor manera posible, buscando siempre
articular y armonizar posibilidades con metas.
Y ese es nuestro camino propio. Un camino que vamos
haciendo con nuestras huellas, como también decía Machado.
Pero un camino en el que cuando se vuelve la vista
atrás, se ven las huellas que no se han de volver a pisar, porque hay que
seguir caminando, porque hay que seguir cambiando, y porque hay que
progresar cambiando, innovando y creando siempre. Gracias, queridos
amigos. |