Ilustre visitante
La Presidenta Michelle Bachelet recibió las llaves
de la Ciudad de Montevideo
El Intendente Municipal de
Montevideo, Ricardo Ehrlich, encabezó la ceremonia de
entrega de las Llaves de la ciudad de Montevideo a la
Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, quien expresó
su honra por tan alta distinción. Señaló que nuestra
capital es protagonista relevante de la historia
regional y recordó que los presidentes de la democracia
chilena recibieron el mismo honor, fruto de la amistad
entre uruguayos y chilenos.
Para la Presidenta Michelle
Bachelet, "la pequeña ciudad capital uruguaya tiene una
gran presencia sobre el imaginario de la región, porque
en Montevideo nadie se duerme a la orilla del río, sino
que trabaja por un futuro mejor para todos", afirmó. La
Presidenta pronunció estas palabras poco antes de
firmar el Libro de Visitantes Ilustres de la Ciudad.
Junto a ella, los alumnos de la Escuela Nº 131,
República de Chile, también participaron de la
ceremonia que se realizó en la Sala de Sesiones del
Edificio MERCOSUR.
Bachelet reconoció el significado de
una ceremonia de estas características. En primer
lugar, según dijo, porque da cuenta de la calidez y de
la antigua amistad entre las dos naciones. Pero agregó
que simboliza la relación basada en una verdadera
tradición de valores, principios y afinidades, con el
objetivo puesto en el desarrollo de los pueblos.
Recordó la participación de la
sociedad montevideana en los Carnavales de Valparaíso,
centro portuario chileno, donde la fiesta popular
contribuyó a la comunión de los ciudadanos. En ellas,
las llamadas y el candombe, junto con las murgas,
fueron las atracciones más destacadas por Bachelet.
Gracias a este contacto, recordó,
sus compatriotas observaron otra faceta de los
uruguayos. Señaló el conocimiento existente en el país
andino del trabajo de los intelectuales uruguayos,
pero, sostuvo que en los carnavales la faceta lúdica
sale a la luz, en este caso, destacando a los
uruguayos. "Pero no por lúdica, menos crítica,"
enfatizó Bachelet. Porque es una fiesta que impulsa los
cambios, indicó, que expresa que nunca hay que
conformarse con lo establecido.
Me parece que ahí hay un rasgo muy
propio de esta tierra, dijo la Mandataria.. Agregó que
la calidad de la cultura uruguaya, recuerda a los
latinoamericanos que hay mucho por hacer. Hay un largo
camino para recorrer por nuestros sueños, nuestros
ideales y anhelos de justicia y progreso, sentenció.
Trajo a su memoria a varios
literatos nacionales, como Juan Carlos Onetti, Idea
Vilariño, Felisberto Hernández, Mario Levrero y Mario
Benedetti. En especial, recordó su aprecio y su
identificación intelectual por Benedetti en sus años
adolescentes, por las mismas emociones, sentimientos y
preguntas, buscando las mejores respuestas, dijo.
En representación de los
montevideanos, el Intendente Ricardo Ehrlich encabezó
la ceremonia. En la misma, se refirió a la vocación
irrenunciable de los latinoamericanos por la
integración de los pueblos, que se rebela a las
distancias y cordilleras. Por eso, el jefe comunal dijo
que recibir a la Presidenta de Chile, es una señal de
afecto y un gesto de amistad cargado de sentido.
A través de este gesto, señaló
Ehrlich, los montevideanos pretenden saltar los
obstáculos geográficos, para abrir el corazón por los
chilenos y descubrir en las grandes manifestaciones
culturales de los chilenos, la cultura y arte de los
uruguayos.
Ehrlich citó palabras del poeta
Pablo Neruda, de su Canto General, pues para el
Intendente, ese texto comprende en forma cabal, la
inspiración para un acto de entrega de las llaves de la
ciudad. Reconocer a los chilenos, dijo, es mirar por
los trabajadores del cobre y la sal, la mirada de los
indios o la presencia ausente de los desaparecidos por
la dictadura. También, recordó los versos de Gabriela
Mistral, y en el canto de Violeta Parra y de Víctor
Jara.
El Intendente afirmó que también hay
que reconocer en ese pueblo chileno, a los corazones
abiertos que recibieron a los perseguidos, cuando en
Chile aún reinaba la esperanza. Hoy en día, dijo
Ehrlich, América Latina vive tiempos de esperanza y
construcción de futuro. Las distancias entre el
Atlántico y el Pacífico deben acortarse, poco a poco,
abriendo caminos que se llenan de afectos y de pueblo.
Finalizó expresando que las banderas de justicia
social, solidaridad y democracia son las que marcan el
rumbo.
El Presidente de la Junta
Departamental de Montevideo, Gabriel Weiss, subrayó que
nuestra capital es una ciudad abierta al mundo y por lo
tanto, afirmó que Montevideo está abierta a la región y
al continente. La obligación de los dirigentes
políticos es asegurar el desarrollo económico y
erradicar la miseria en nuestros países, sostuvo el
edil, aún así admitió que con esto no alcanza.
Expresó que también es obligación de
los gobiernos, trabajar para construir el futuro. Para
que nuestras próximas generaciones gocen en este mundo
y entregarlo en mejores condiciones para nuestros hijos
y nietos, aseveró. El desafío con el mundo es ese dijo
Weiss, y aseguró que la Presidenta Bachelet comparte
ese objetivo, en forma indisoluble, como cada ciudadano
honrado por la Junta Departamental.
Nadie debería ser extranjero en el
mundo, porque todos compartimos esta historia y estos
desafíos, sostuvo. Por eso, sostuvo que el órgano
deliberativo que preside se ha sumado a todos los
homenajes en favor de la diversidad, como el presente,
en tiempos donde los mensajes xenófobos recuerdan a los
excesos del totalitarismo.
Por eso, según dijo Weiss, los
latinoamericanos deben pedir la palabra en los foros
mundiales para sostener la bandera del futuro contra el
presente puro, de la espiritualidad contra el consumo,
como única forma de vida válida, contra la persecución
y a favor de la rebeldía sana contra la resignación.
Porque el mundo puede ser mejor, pero eso depende de
nosotros, finalizó. |