Tendiendo puentes pasado-presente
Democracia, Libertad y
Participación Ciudadana: derechos irrenunciables del
pueblo uruguayo
A 25 años de las luchas
democráticas del año 1983, el MEC organiza para el mes
de octubre una muestra sobre memoria e historia, donde
se expondrán materiales originales e inéditos, de
archivo, volantes, documentos, entre otros, que nunca
antes se presentaron públicamente en forma ordenada.
Asimismo, se presentará un documental, cuyo DVD se
repartirá en todos los liceos de Segundo Ciclo del
país.
Oscar Destouet, responsable del Área de
Memoria de la Dirección de Derechos Humanos del MEC y
profesor de Historia e investigador en temas del pasado
reciente y DDHH, explicó que la exposición es un
racconto de los principales hitos de ese año 83: 1º de
mayo (primer acto luego de 10 años de prohibiciones);
25 de agosto (fin del ayuno del Padre Pérez Aguirre,
Osorio y el Pastor Olivera y el primer caceroleo que se
realizó en dictadura); 25 de setiembre (semana y marcha
de los estudiantes); 9 de noviembre (dura represión a
los trabajadores en una noche del centro montevideano);
27 de noviembre (agrupación de todos los partidos
políticos y organizaciones sociales por democracia en
el Obelisco) y 26 de diciembre (llegada del avión de
los niños del exilio). La presentación se centrará en
esos grandes hechos transversalizados por tres
palabras: “Democracia, Libertad y Participación
Ciudadana”, como derechos irrenunciables del pueblo
uruguayo que tiende puentes presente-pasado.
La organización del evento está a cargo
de una comisión especialmente creada en el ámbito del
Ministerio de Educación y Cultura que preside Belela
Herrera e integra Matilde Rodríguez, María Esther Gatti
de Islas, Eduardo Fernández, Richard Read, entre otras
personalidades.
El Instituto de Diseño de la Facultad
de Arquitectura está a cargo del montaje de la muestra.
Esta actividad se enmarca en una serie
de acciones que lleva adelante el Área de Memoria que
Destouet preside. El objetivo es apostar a la
construcción de una memoria democrática. Esto es: traer
al presente recuerdos, experiencias, personas que
configuran y reafirman un espíritu democrático de
nuestro país en 2008, en tiempo presente, explicó.
Es parte de un proceso de educación en
derechos humanos donde las violaciones –al igual que
sucedió en Europa post guerra mundial y cuando se
descubrieron los campos de concentración- actuaron como
desencadenante de una revalorización de la democracia,
la libertad y los derechos de las personas. Actúan como
motivadores de educación en derechos humanos, dijo
Destouet.
Esta Área del Ministerio trabaja en la
investigación sobre la búsqueda de verdad para cimentar
una memoria democrática lo más firme y duradera
posible, para saber lo que no queremos que suceda, pero
también para rescatar los mejores valores de la
democracia y la libertad, sostuvo.
“No es saludable olvidar, es hasta
enfermizo individual y colectivamente. Es enfermizo
‘dejar debajo de la alfombra’ los problemas; hay que
visualizarlos, dialogarlos, para poder integrarlos,
entenderlos y así superarlos”, agregó.
Destouet aclaró que es quizás el
período más traumático de la historia contemporánea
uruguaya. “No existió nada en la historia del Uruguay
tan espantoso”, dijo. Todos los que quieren olvidar y
los que quieren recordar dicen “nunca más” a esa
pérdida de libertad, a la violación sistemática a los
DDHH con situaciones aberrantes, crímenes,
desapariciones forzadas, prisión prolongada, tortura,
falta de libertad de prensa y de reunión.
Para poder materializar esa memoria es
necesario realizar una multiplicidad de acciones, que
pasan por lo educativo, mediante la integración del
tema en los programas oficiales de estudio y en debatir
libremente sobre la condición humana, hasta dónde
pueden llegar los seres humanos en su accionar, en lo
bueno y lo malo, como forma de advertir a consecuencia
hasta dónde se puede actuar.
Otra forma de materializarlo es en un
lugar: el Museo de la Memoria, por ejemplo, que se
trata de un centro cultural que se coordina en conjunto
con la IMM.
Asimismo, la apertura de archivos de
organismos estatales de la época de la represión tiene
dos facetas: recaba información desde la óptica
policial-militar (lo que brinda nuevos datos
interesantes), pero también es el ejercicio pleno de un
derecho del hoy, aseguró el jerarca.
“Los ciudadanos queremos saber en qué
se gasta el dinero que aportamos mes a mes mediante el
pago de impuestos. El Estado tiene la obligación de
decir en qué lo gasta. ¿Fue en investigar? Y si esa
investigación configura delitos, los tres millones de
habitantes tenemos que saberlo. Que se invierta en
investigar lo que previamente es un delito flagrante
que está en la Constitución, en las Leyes, en los
Códigos, pero no por pensar distinto, eso no más”,
enfatizó.
Existe material escrito sobre el pasado
reciente, pero resta mucho por escribirse aún.
Destouet informó que en 2006 ANEP
convocó por concurso público a una serie de
historiadores y especialistas de otras disciplinas que
contribuyeron a elaborar una amplia recopilación de
textos, fragmentos y materiales de apoyo para los
docentes.
Los historiadores actuaron
profesionalmente y desarrollaron un trabajo de primer
nivel, dijo.
En este sentido, se realizó una campaña
a través de Televisión Nacional dirigida a docentes y
permanentemente se concretan conferencias para la
actualización sistemática del tema destinada a los
educadores de Primaria y Secundaria.
Por otra parte, la Dirección de DDHH
participa de una coordinación con los demás países del
MERCOSUR para elaborar un material conjunto sobre las
violaciones a los Derechos Humanos del pasado reciente,
que circulará entre todos los miembros del bloque.
Cada país
seleccionó distintos materiales en audio, literatura e
historia sobre este período. El compendio tendrá
diferentes visiones, porque refiere a la historia de
cada país desde diferentes perspectivas |