XXXV Período Extraordinario
Sesiones públicas de la Corte constituyen
jurisprudencia y alto honor para Uruguay
Comenzó este mediodía, el XXXV
Período Extraordinario de Sesiones de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos. Ésta sesionará
hasta el 15 de agosto y versará sobre las obligaciones
de los Estados que emanan de la Convención Americana,
la desaparición forzada de personas en jurisprudencia
de la CIDH y las reparaciones ante el sistema
interamericano de Derechos Humanos.
A modo de historia, la Corte
Interamericana de Derechos Humanos es una institución
judicial autónoma de la Organización de los Estados
Americanos, cuyo objetivo es la aplicación e
interpretación de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos y demás tratados concernientes al
mismo asunto y se encuentra en funcionamiento desde el
año 1979. Está integrada por juristas de la más alta
autoridad moral y reconocida competencia en materia de
derechos humanos elegidos a título personal.
Cabe destacar que este Instituto no
aborda ni trata temas inherentes al país en donde
sesiona en determinado período.
Para este período extraordinario, la
Corte estará integrada por su Vicepresidente, Diego
García Sayán de Perú, Sergio García Ramírez de México,
Manuel Ventura Robles de Costa Rica, Leonardo Franco de
Argentina, Margarette May Macaulay de Jamaica y Rhadys
Abreu Blondet de República Dominicana. La Presidenta,
Cecilia Medina Quiroga de Chile, no pudo concurrir al
encuentro.
Las jornadas de trabajo, se
desarrollan a puerta abiertas en el Edificio del
MERCOSUR.
En la oportunidad, el Canciller
Gonzalo Fernández, quien estuvo a cargo de iniciar el
acto, dio la bienvenida en nombre del Poder Ejecutivo a
la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y expresó
el altísimo honor que constituye para el Uruguay que
sesione por primera vez en nuestro país, ya que se
tratarán casos sometidos a jurisdicción en sesiones
públicas.
Fernández expresó que la Corte, por
su competencia consultiva y contenciosa, tiene una
enorme importancia en lo que es la orientación y la
fundamentación de valores para el desarrollo y la
consolidación de los derechos del hombre en el sistema
interamericano.
En cuanto a los derechos humanos,
relató que nacen como postulado del iluminismo y del
pensamiento ilustrado, pero sufren un largo proceso y
un "parto desgarrador" que culmina en el año 1948, con
la Declaración Universal de los Derechos del Hombre y
con la Declaración de Bogotá luego de que los Estados
asistieran al horror de la II Guerra Mundial y al
Holocausto. De ahí en más, continuó exponiendo el
Canciller, comienza un lento y difícil proceso de
consolidación que explica que los Derechos Humanos, son
la dimensión sustancial de la democracia. Para
Fernández, la lucha de los Derechos Humanos, es la
lucha del hombre contra el leviatán, es la lucha que
nace de la tensión dialéctica entre derecho y poder,
entre derecho y política y en el fondo, es el largo
recorrido de una disciplina que se construye como un
auténtico derecho de resistencia al poder, cuyo
contenido esencial hace a la médula del derecho.
Más adelante, agregó que los
Derechos Humanos son un norte que debe guiar la
interpretación del derecho y la ruta de la democracia.
Se podrá debatir sobre si tienen un fundamento
naturalista y por ende una manifestación de los
derechos inalienables, o por el contrario, un
fundamento y un positivismo. Lo que sí no merece duda
ni debate, es que los Derechos Humanos son la principal
garantía de la vida y de la supervivencia del hombre y
sobre todo el escudo protector contra el leviatán, es
decir contra el Estado, sentenció.
El Ministro Fernández considera que
esta Corte, tiene como misión proteger la observancia
de los derechos de las personas como actor social y a
través de ello, recimentar el estado constitucional de
derecho. Expresó que para Norberto Bobio, los Derechos
Humanos constituían la "revolución copernicana de la
modernidad jurídica" y en este sentido es coincidente
al decir que dentro el derecho internacional público,
el derecho internacional de los derechos humanos
constituye la rama más nueva y fértil que nos permite
tener una nueva cosmovisión del mundo, del derecho y de
la sociedad.
Para el Doctor Fernández, el peor
error que puede cometer un jurista es considerar las
distintas ramas del Derecho con comportamientos
estancos, sino que debe estar entre sus distintas
disciplinas, interrelacionado como vasos comunicantes.
En este sentido, la presencia de la Corte, sus sesiones
públicas más los seminarios y talleres, van a ser de
enorme utilidad para lograr una armonización entre el
derecho internacional de los derechos humanos y los
derechos locales o internos que nos permitan
redimensionar la teoría de la interpretación jurídica,
apuntó.
Finalmente, dijo que la Corte como
instrumento de preservación de los valores humanistas y
de protección de los derechos del hombre, constituye
una piedra angular del sistema interamericano, y en ese
sentido, expresó la satisfacción personal y del Poder
Ejecutivo de que la Corte Interamericana sesione en
nuestro país.
Por su parte, el Presidente de la
Suprema Corte de Justicia, Jorge Ruibal Pino, explicó
que la Corte Interamericana es la que resuelve sobre
los asuntos que los diversos Estados miembros tienen
con respecto a la temática de los Derechos Humanos,
temática fundamental en nuestro continente
latinoamericano, dijo.
En cuanto al modo de trabajo, ante
una denuncia formulada, Ruibal Pino explicó que la
Corte representa un enfoque internacional de los
derechos humanos que tiene como finalidad, en realidad,
tratar de modificar la perspectiva del país denunciado,
en caso de que corresponda, y llevar a que el orden
jurisdiccional se modifique en el sentido de los
tratados internacionales que cada país ha suscrito.
Añadió que esa es el proceder de la Corte trabaja con
respecto a las denuncias formuladas, relativas a los
Estados que, eventualmente, pueden incurrir en
infracción a los Derechos Humanos.
El Vicepresidente de de la Corte
para este período, Diego García Sayán, destacó los
aportes que, a lo largo de la historia, nuestro país
realizó en pos de la creación y consolidación del
sistema interamericano de protección de los Derechos
Humanos. En este sentido, destacó la tarea del jurista
Eduardo Jiménez de Aréchaga, en el aporte a la
vertebración de lo que es actualmente, la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, adoptada en 1969.
Añadió que su rol en el Consejo Interamericano de
Jurisconsultos creado en 1959, dio los aportes
fundamentales para lo que sería, años después, la
Convención Americana sobre DDHH.
A modo de repaso, García Sayán
señaló que la CIDH cumplió más de 25 años de
existencia, tiempo en el cual, dictó más de 180
sentencias sobre casos contenciosos, 19 opiniones
consultivas y decenas de medidas provisionales. Agregó
que con sus escasos y limitados recursos, realizó
denodados esfuerzos por mantenerse al día y responder a
cada caso, en plazos razonables. En este sentido, el
legista informó que no existen casos pendientes de
decisión, anteriores al año 2007. También afirmó que,
gracias a un importante esfuerzo jurisdiccional, más de
la mitad de las sentencias dictadas hasta la fecha, lo
fueron dentro de los últimos cuatro años.
En referencia al impacto de la
existencia de esta Corte Interamericana García Sayán,
dijo que, en líneas generales, las sentencias son
ejecutadas y cumplidas por parte de los países
destinatarios de las mismas. Indicó que más allá de
diferencias sobre los ritmos de aplicación de estas
sentencias, en líneas generales, tanto los aspectos
atinentes a reparaciones cualitativas como a las
monetarias, son materia de cumplimiento en la mayor
parte de los casos. Añadió que eso da cuenta de que un
sistema jurisdiccional que, aunque carece de medios
coactivos de los que sí disponen las instancias
judiciales internas a cada país, funciona y es eficaz
en tanto y en cuanto, los países que decidieron
integrarla, asumen la responsabilidad de cumplir sus
veredictos.
El Vicepresidente de la Corte, habló
de un sistema vivo que se asume no sólo como una
obligación diplomática de los Estados, sino que
involucra un papel activo por parte de los órganos
jurisdiccionales nacionales. Agregó que éstos, no sólo
han cumplido en la mayor parte de los casos, un papel
efectivo y positivo para el cumplimiento de las
decisiones pertinentes para el país en cuestión, sino
que más allá de ello, han tomado como fuente de
inspiración de decisiones internas, resoluciones
adoptadas por la Corte Interamericana de Derechos
Humanos. Explicó que ese proceso, se ha denominado
interacción entre tribunales nacionales y sistema
interamericano de protección de DDHH. |