Reforma de la Educación
Educación como un derecho humano para una sociedad
en aprendizaje permanente
La Ministra de Educación y Cultura,
María Simon, se dirigió hoy a la población por cadena
nacional, a efectos de dar cuenta sobre la evolución de
la educación en general y particularmente sobre el
Proyecto de Ley de Educación remitido a consideración
del Parlamento Nacional. Dijo que la educación es un
tema que involucra a todos los ciudadanos, que debe ser
discutido y analizado, y para ello es imprescindible
estar informado.
La Ministra María Simon considera
que la educación es la apuesta al futuro, un valor de
identidad nacional y un factor esencial de cultura,
progreso y justicia social, al tiempo que es un derecho
humano y un bien público. En ese sentido, destacó el
Plan Ceibal, experiencia única en el mundo de llegar
con una computadora por niño y anunció que mañana se
entregará la número 100.000.
Simon reconoce que nuestra educación
tiene mucho de bueno, pero también mucho para mejorar.
Fundamentalmente, debe adaptarse a los grandes cambios
y para ello, la Reforma Educativa requiere la
participación de todos. Al decir todos, involucra a
docentes, alumnos, madres, padres, pero también al
ciudadano común.
La Ministra dijo que la Reforma
propone un sistema integrado para todos, "desde el
nacimiento y para toda la vida", brindando educación
entendida como derecho humano que busca alcanzar una
sociedad en aprendizaje permanente.
Partiendo de la premisa de para qué
educamos, la Secretaria de Estado expresó que la
respuesta a esa pregunta, es simplemente que los
jóvenes sean buenas personas, solidarios, respetuosos,
que lleguen a ser independientes, económicamente y de
criterio, y que dentro de las posibilidades, sean
felices. En cuanto a sus demandas, piensa que quieren
una educación que les sirva y que los prepare para el
futuro, que la educación impartida tenga que ver con la
realidad diaria y de los centros educativos, buscan que
sean un espacio de comunicación y convivencia. Otra
aspiración de los jóvenes, es que se le reconozcan los
conocimientos y que se los tenga en cuenta en su
individualidad, subrayó.
Simon expresó que la Reforma de la
Educación tomará como norte la educación en valores que
debe impregnar todo proceso educativo. En tal sentido,
destacó la educación para la salud, la educación
sexual, la educación física y la recreación, los
derechos humanos, la educación científica y artística y
la educación ambiental. En cuanto a la salud, considera
que no alcanza con dictar algunas horas de clase sobre
salud, sino que la acción del centro educativo se
encare desde la salud, que eduque desde la prevención y
en mejorar la calidad de vida.
Otro aspecto que considera esencial,
es la compatibilidad entre educación y trabajo. En ese
sentido, la educación debe proporcionar herramientas
para el trabajo y destrezas para desenvolverse en
varias tareas.
Para Simon, el mayor desafío es
aumentar exponencialmente la cantidad de ciudadanos que
accedan a la educación, pero sin perder en calidad. Al
respecto, propone que la evaluación interna, sea
complementada con una evaluación independiente. De esta
forma, además de dar garantías, es una manera de rendir
cuentas a la sociedad de cómo se emplean los recursos
que de ella provienen.
La Ministra de Educación, define la
coordinación de la educación en tres círculos
crecientes. En primer lugar, un sistema coordinado en
su interior. La idea es que se pueda cambiar de rama y
que se reconozcan los conocimientos adquiridos. En
segundo lugar, la coordinación con la cultura, la
ciencia, la tecnología y la innovación. Se busca formar
personas cultas capaces de crear y de apreciar la
cultura en todas sus expresiones. Finalmente, una
educación coordinada con el proyecto de país, apuntar a
formar personas adecuadas para ello, pero también
capaces de transformarlo.
Se propone además, aumentar el
número de horas y la cantidad de años de educación
garantizada hasta la enseñanza media completa. También,
se le asigna especial importancia al centro educativo,
concebido como un núcleo social y cívico que profundice
los lazos entre la educación y la sociedad. En este
sentido, se profundiza la asignación de recursos para
los centros educativos y se crean consejos de
participación con representación de docentes,
estudiantes, padres y ciudadanos en general.
Este proyecto, dijo, garantiza la
tradición de autonomía de la enseñanza uruguaya,
entendida como independencia de la política partidaria.
Para la Ministra, autonomía no es falta de
coordinación, sino una autonomía responsable y atenta a
la sociedad. La Reforma estimula la participación y el
co-gobierno a diferentes niveles, empezando por el
centro educativo y llegando a los órganos centrales,
con miembros electos por los docentes. Se incluye
también, la presencia de personas competentes
propuestas por el gobierno, que representen al conjunto
de los ciudadanos y que garanticen el proyecto
educativo. Se proponen también consejos asesores de los
órganos centrales en que participan estudiantes,
funcionarios no docentes, padres y en el caso de UTU,
trabajadores y empresarios.
Se plantea además, crear institutos
terciarios para la formación de especialidades
tecnológicas o también en gestión, salud, turismo,
lechería, forestación, maquinaria o idiomas.
En resumen, la aprobación de una Ley
General de Educación, es realmente necesaria para
ordenar un sistema educativo que tiene excelentes
elementos pero esta disperso, subrayó Simon. Considera
que todos estamos convencidos de que una reforma es
ineludible para acompañar las transformaciones del
mundo e impulsar los cambios que queremos para nuestro
país. Una ley es imperiosa pero no suficiente, sólo con
la participación de todos, los cambios echarán raíces,
concluyó.
Palabras de la Ministra María
Simon
Buenas noches uruguayas y uruguayos
de todas las edades. Me dirijo a ustedes para dar una
explicación que creemos necesaria sobre la evolución de
la educación en general y sobre el Proyecto de Ley de
Educación que el Poder Ejecutivo remitió a
consideración del Parlamento.
Entendemos que esta comunicación es
nuestro deber, porque la educación interesa a todos los
ciudadanos y es un tema muy discutido: para discutir y
analizar hay que estar informado. Intentaremos
referirnos a los aspectos medulares de la educación en
general y de la propuesta.
La educación es nuestra apuesta al
futuro, es un valor central de identidad nacional y un
factor esencial de cultura, progreso y justicia social.
La educación es un derecho humano y un bien público -es
decir, no un objeto comerciable-
En estos tres años el Gobierno
desarrolló políticas a favor de la equidad, la justicia
social y el mejoramiento de la vida de toda la
ciudadanía, especialmente de los más pobres. El Plan de
Atención a la Emergencia Social, el Plan de Equidad, la
Reforma de la Salud y la Reforma Tributaria, son las
más importantes. Debe destacarse el Plan Ceibal,
experiencia única en el mundo de llegar con una
computadora por niño, que tanto se relaciona con la
educación y con la cohesión social. Justamente mañana
el señor Presidente entregará la computadora número
100.000.
Nuestra educación actual tiene mucho
de bueno y muy bueno, pero también mucho a mejorar, a
adaptarse a los grandes cambios que han ocurrido en el
mundo especialmente en lo que hace a los conocimientos.
La Reforma Educativa requerirá de la
participación de todos.
¿A quiénes me refiero cuando digo
todos? Me dirijo a los docentes, los alumnos,
estudiantes o participantes, según su edad, a las
madres y padres, pero también absolutamente a todos los
ciudadanos, que se interesan en la educación y saben
que de ella depende grandemente el futuro del país.
¿Qué propone esta Reforma?
Propone un sistema integrado para
todos, desde el nacimiento y para toda la vida,
brindando educación entendida como un derecho humano y
tendiendo a una sociedad que sea toda ella una sociedad
de aprendizaje permanente.
¿Para qué educamos? ¿Para qué futuro
educamos? ¿Qué esperamos de la educación? Básicamente,
lo que esperamos para nuestros hijos o en general para
los jóvenes: que sean buenas personas - solidarios,
respetuosos de los demás -, que lleguen a ser
independientes - económicamente y de criterio, es decir
que se defiendan solos - y, en todo lo posible, que
sean felices.
¿Y qué quieren los jóvenes?
Básicamente que la educación les sirva, que los prepare
para el futuro, que sientan que tiene que ver con la
realidad de todos los días, que los motive y estimule,
que el Centro Educativo sea un lugar de convivencia y
de comunicación. Quieren que sus opiniones sean
escuchadas.
Y todos queremos que la educación
les genere esperanza y capacidad para desarrollar su
futuro en el país.
Otra aspiración que consideramos muy
justa de los jóvenes y de los no tan jóvenes es que se
reconozcan los conocimientos, es decir que si cambian
de orientación no tengan que empezar desde cero o casi
cero. Que se los tenga en cuenta en su individualidad,
en el respeto a sus pretensiones personales, es decir
que la educación se adapte al que aprende.
Se toma como central la educación en
valores, que debe impregnar todo el proceso educativo.
Por ejemplo la educación para la salud, incluyendo la
prevención del consumo de drogas, la educación sexual,
la educación física y la recreación, los derechos
humanos, la educación desde la práctica - que dará
entonces elementos para el trabajo -, la educación
científica, artística, la comunicación oral y escrita
en la propia lengua o en otras, la educación ambiental.
No se trata por ejemplo de dictar
algunas horas sobre salud, sino de que toda la acción y
el trato en el Centro Educativo se encare desde la
salud; que se eduque desde la perspectiva de prevenir,
de ganar en salud y de mejorar la calidad de vida.
Entendemos esencial la
compatibilidad entre educación y trabajo. Si esto no es
así, aunque la educación sea gratuita sólo pueden
acceder a los máximos niveles aquellos que no necesitan
trabajar tempranamente.
Por eso mismo la educación debe
proporcionar elementos para el trabajo. No se trata de
formar oficios en forma prematura pero sí proporcionar
elementos para desenvolverse en varias tareas.
El desafío más grande que tenemos
por delante es aumentar drásticamente la cantidad de
ciudadanos a los que llegamos sin perder calidad,
aumentándola. Por eso debemos velar por la calidad de
la educación. Proponemos que la evaluación interna sea
complementada con una evaluación independiente. Además
de dar garantías es una forma de rendir cuentas a la
sociedad de cómo se emplean los recursos que de ella
provienen.
Nos importa mucho la coordinación de
la educación. Yo definiría la coordinación en 3
círculos crecientes:
Primero. Un sistema coordinado a su
interior. Nuestro sistema actual tiene distintas ramas
y cada una es como un corredor con sólo una salida al
final. La idea es que se pueda cambiar de rama salir y
volver a entrar y que se reconozcan los conocimientos
adquiridos.
Segundo. La coordinación con la
cultura, la ciencia, la tecnología y la innovación.
Queremos formar personas cultas, capaces de crear y de
apreciar y disfrutar la cultura, en todas sus
expresiones, durante toda la vida y también personas
innovadoras, con espíritu emprendedor, con capacidad de
asumir riesgos y tal vez con menos miedo a equivocarse.
Tercero. Una educación coordinada
con el proyecto de país. Tenemos que crear las
formaciones que el país va a necesitar. Hay que apuntar
no sólo a desarrollar personas adecuadas a un programa
de país sino capaces de transformarlo.
Para desenvolvernos en un mundo cada
vez más complejo proponemos aumentar la cantidad de
horas de educación y la cantidad de años de educación
garantizada hasta la enseñanza media completa.
Asignamos una gran importancia al
Centro Educativo, concebido no sólo como un lugar donde
se reciben clases sino como un centro social y cívico
que profundice y haga muy sólidos los lazos entre
educación y sociedad. Esa es una de las garantías,
junto con la educación en derechos humanos, para que
esos centros sean lugares de convivencia no sólo
pacífica sino agradable, constructiva, divertida,
convocante. En ese sentido se profundiza la asignación
de recursos a los centros educativos y se crean
consejos de participación con representación de
docentes, alumnos o estudiantes, madres y padres y
ciudadanos en general.
Hemos recibido planteos en el
sentido de garantizar la periodicidad de estas
reuniones y sobre la participación de los distintos
componentes, en especial los estudiantes, con quienes
recordaremos a los mártires estudiantiles el próximo 14
de agosto. También hemos recibido planteos sobre
ampliar los cometidos de estos consejos. Todos estos
planteos aportan constructivamente, pues justamente la
idea es tener una participación lo más amplia posible.
Este proyecto garantiza la tradición
de autonomía de la enseñanza uruguaya, entendida como
independencia de la política partidaria.
Autonomía no significa falta de
coordinación, como lo han resaltado ANEP y la
Universidad; hablamos todos de una autonomía
responsable y atenta a la sociedad.
Estimulamos la participación y el co
gobierno a diferentes niveles, empezando por el Centro
Educativo del que hablé y llegando a los órganos
centrales, con miembros electos por los docentes. Se
incluye, también la presencia de personas competentes
propuestas por el gobierno que representan al conjunto
de los ciudadanos y garantizan la coordinación del
proyecto educativo y del proyecto de país.
Se proponen también consejos
asesores de los órganos centrales en que participan
estudiantes, funcionarios no docentes, padres, madres o
representantes y, en el caso de UTU, trabajadores y
empresarios.
También en este caso hemos recibido
también planteos de participación con voz y sin voto de
estudiantes del ciclo medio segundo, de los mayores, es
una forma de aprender a co gobernar.
Se propone también crear Institutos
Terciarios, para la formación de especialidades
tecnológicas o también en gestión, salud, turismo,
lechería, forestación, maquinaria o idiomas.
En efecto el país productivo
necesita muchísimo de estas formaciones que
contribuirán a combatir el desempleo de los jóvenes que
es una de nuestras principales preocupaciones.
En resumen la aprobación de una Ley
General de Educación es realmente necesaria para
ordenar un sistema educativo que tiene excelentes
elementos pero está disperso. Establecerá la
organización del Sistema, establecerá principios
fundamentales como la importancia del Centro Educativo
como centro cívico, la vinculación de educación con
trabajo, terminar con la división entre quienes se
preparan para tareas intelectuales y quienes se
preparan para tareas manuales y la preocupación por la
calidad.
Creo que todos estamos convencidos
de que una reforma en la educación es necesaria para
acompañar las transformaciones que se están produciendo
en el mundo y adelantarse e impulsar las
transformaciones que queremos en nuestro país. Una ley
es necesaria pero no es suficiente. Solo con la
participación de todos los cambios echarán raíces y
crecerán.
Su finalidad es ayudar al desarrollo
de ciudadanos plenos que sean ellos mismos la garantía
del futuro de esta patria.
Muchas gracias por su tiempo y
buenas noches. |