Tabaré Vázquez
La emergencia no es un complemento sino una parte
integral en la prestación de salud
El Presidente Tabaré Vázquez
participó del 25 aniversario de la Emergencia Móvil
SEMM y expresó que es imposible concebir un Sistema
Nacional Integrado de Salud sin un Sistema Nacional
Integrado de Emergencias, porque sería irresponsable
instrumentarlo. Agregó que se trabaja para establecer
marcos precisos en la prestación de este servicio,
basados en que la integración es la clave para lograr
un país de todos y para todos.
El Presidente Vázquez agradeció a las
autoridades del SEMM por invitarlo a esta celebración,
donde también se inauguró el Simposio “Nuevos Enfoques
en el Manejo del Ataque Cerebral Agudo Hemorrágico e
Isquémico”. Felicitó a la empresa por su trayectoria
iniciada en 1983 y a la Fundación Mauricio Gajer, que
lleva el nombre de un pionero de la medicina
extrahospitalaria en el Uruguay.
Destacó la importancia de incluir
dentro del programa aniversario esta jornada
científica, donde se analizarán nuevos enfoques en el
tratamiento del stroke hemorrágico e isquémico. Vázquez
sostuvo que esta jornada es relevante, no sólo por la
circunstancia en que se inscribe y la temática que
aborda, sino también por la participación en la misma
del profesor Fernando Viñuela y otros distinguidos
especialistas en dicha materia.
En ese sentido, recordó que estudió
junto al doctor Viñuela en la Facultad de Medicina
entre los años 1963 y 1969, habiendo construido además,
una entrañable amistad que perdura hasta la actualidad.
Asimismo, el Presidente prefirió no
hablar sobre el “stroke hemorrágico e isquémico”,
antiguamente llamado AVE, Accidente Vascular
Encefálico, por no ser su especialidad.
Tampoco quiso ahondar en el tema de la
incorporación y funcionamiento de los servicios de
emergencia médica móvil en el Sistema Nacional
Integrado de Salud, porque a su entender, la
circunstancia no era la más adecuada. Pero igualmente
recordó que el 24 de junio pasado, el Poder Ejecutivo
adoptó una Resolución estableciendo los requisitos que
deberán cumplir las emergencias Móviles. En ese
sentido, Vázquez enfatizó en que es imposible concebir
un Sistema Nacional Integrado de Salud sin un Sistema
Nacional Integrado de Emergencias, porque sería
irresponsable instrumentarlo. A su entender, la
emergencia no puede ser un complemento ni un “lujito”
en la prestación integral de la salud, sino que es
parte integrante de la misma. Agregó que se deberán
establecer marcos precisos para la prestación de este
servicio, universalizándolo y racionalizando sus
recursos, tanto humanos como materiales. Reiteró el
concepto de que no sirve crecer económicamente si no se
distribuye la riqueza con justicia entre la población.
Dado que la mencionada Resolución no es
final ni excluyente, el Primer mandatario informó que
el Ministerio de Salud Pública y la Cámara de
Emergencias y Asistencia Extrahospitalaria y sus
trabajadores, están dialogando sobre la inserción de
las emergencias móviles en el Sistema de Salud y
avanzando hacia una resolución. Agregó que seguramente
ASSE, las mutualistas y los seguros privados también
participarán de estas reuniones.
Finalmente, el Presidente sostuvo que
“integración” es la palabra clave en los más diversos
planos del presente: integración en el mundo, en la
región; dentro del país, integración productiva,
social, del conocimiento, integración democrática e
integración ciudadana. Integración de esperanzas y
compromisos en un país de todos y para todos, que
deberá ser construído entre todos sin exclusiones,
puntualizó Vázquez.
Aunque con esta reunión, las cumbres
presidenciales y las cenas de gala no se resuelvan los
problemas cotidianos de la gente, servirán para ayudar,
porque la sociedad siempre espera mucho de estas
reuniones, expresó Vázquez.
Palabras del Presidente de la
República, Tabaré Vázquez, en la apertura del Simposio
“Nuevos Enfoques en el Manejo del Ataque Cerebral Agudo
Hemorrágico e Isquémico”
Presidente Vázquez: Doctor Jorge Vidal,
director del Servicio de Emergencia Médica Móvil,
doctora María del Carmen Camacho, directora de la
Fundación Médica Dr. Maurico Gajer, profesor doctor,
querido amigo, Fernando Viñuela, estimados colegas,
amigas y amigos, muy buenos días.
Créanme, que para mí es
particularmente, es muy grato estar aquí con ustedes y,
si me permiten, como uno más de ustedes. Gracias por la
oportunidad que me han dado de abrir este Simposio y
gracias por el afecto con que me han recibido, y además
a todos ustedes felicitaciones.
Felicitaciones al Servicio de
Emergencia Médica Móvil por la trayectoria que inició
en 1983 con un “puñadito” de médicos, dos enfermeros,
dos choferes y alguna ambulancia. Y han pasado
veinticinco años. Veinticinco años y muchas cosas es lo
que ha pasado desde entonces.
Felicitaciones también, a la Fundación
que lleva el nombre de un pionero de la medicina
extrahospitalaria en el Uruguay, como lo fue el doctor
Mauricio Gajer; felicitaciones al SEMM y a la Fundación
Gajer por incluir dentro del programa aniversario esta
Jornada científica sobre nuevos enfoques en el
tratamiento del stroke hemorrágico e isquémico.
Se trata de una jornada relevante, no
sólo por la circunstancia en que se inscribe y la
temática que aborda, sino también por la participación
en la misma del profesor Fernando Viñuela y otros
distinguidos especialistas en dicha materia.
Con Fernando, ingresamos en el año 63 y
egresamos en el año 69, somos de la misma generación y
hasta jugamos al fútbol juntos, en el mismo equipo de
Facultad. Con Fernando compartimos además de la pasión
por la medicina, el aquerenciamiento a Soriano, a su
ciudad capital, Mercedes, y al río sobre el cual se
recuesta y por supuesto además, una entrañable amistad.
Nos hemos encontrado en otras
oportunidades, una de ellas en la UCLA, en ocasión de
una visita científica que estábamos realizando a
centros oncológicos, en Estados Unidos. Es bueno
tenerte acá Fernando, de verdad, de corazón, gracias
por que estés.
Amigas y amigos, Hamlet, en uno de sus
formidables monólogos expresaba “La conciencia hace
cobarde a los hombres”. Yo no voy a entrar aquí en
disquisiciones sobre Shakespeare y el teatro isabelino,
y menos aún sobre las preocupaciones de aquel príncipe
de Dinamarca.
Pero, ante al eminente exposición del
profesor Viñuela, así como la presencia de otros
colegas en el auditorio -y tal vez porque la conciencia
hace cobarde a los hombres- me abstendré de hablar
sobre el stroke hemorrágico e isquémico, capaz que
podría hablar algo de oncología, pero de esto…
Y si no recuerdo mál, porque han pasado
muchos años y después no lo seguimos manejando, este
stroke, que me sonó muy lindo, era en nuestra época
creo, y tú me corriges, el AVE, Accidente Vascular
Encefálico.
Tampoco me referiré a la incorporación
y funcionamiento de los servicios de emergencia médica
móvil en el Sistema Nacional Integrado de Salud, pero
no por el motivo de Hamlet, sino porque no es esta la
circunstancia más adecuada para hacerlo. No lo es,
porque como todos lo aquí presentes sabemos, hace poco
menos de dos meses, el 24 de junio pasado, el Poder
Ejecutivo adoptó una resolución estableciendo los
requisitos que deberán cumplir las emergencias Móviles
para funcionar en el nuevo Sistema Nacional Integrado
de Salud.
Dicha Resolución no fue una ocurrencia
repentina, o producto del azar, ni es un punto final y
excluyente. Por el contrario, es un momento de un largo
proceso, forma parte del andamiaje de un Sistema
Integrado de Salud que a su vez, es eje estructural de
una estrategia de país que conjugue crecimiento
económico y justicia social. De lo contrario, si así no
fuera, el desarrollo no pasa de ser un espejismo. De
nada sirve crecer económicamente si no se distribuye la
riqueza con justicia entre la población.
Dado que la mencionada Resolución no es
final ni excluyente, el Ministerio de Salud Pública y
la Cámara de Emergencias y Asistencia Extrahospitalaria
y los trabajadores de estas empresas están dialogando
sobre la inserción de las emergencias móviles en el
Sistema Nacional Integrado de Salud y avanzando, por
cierto, en la resolución de la misma. Diálogo al cual,
seguramente en el corto plazo, se invitará a participar
a ASSE, a las mutualistas y a los seguros privados.
Pero está avanzando.
Y como el diálogo viene en buen clima,
con resultados auspiciosos para todos, y en especial
para los tres millones de usuarios que hoy tiene el
Sistema Nacional Integrado de Salud -no sólo para el
millón de personas hoy abonadas a los servicios de
emergencia-, entonces creo que no hay necesidad de
interferir en algo que está marchando bien.
Pero en todo caso, y como se supone que
de algo tengo que hablar, más allá de lo estrictamente
protocolar, permítanme decirles que, “Siendo la
emergencia -entre comillas, porque esto está escrito
entre lo que se acaba de resolver en Salud Pública para
las emergencias móviles, precisamente el 24 de junio de
este año, textual- una situación clínica de deterioro
agudo de la salud de un individuo que pone en riesgo su
vida o una función y requiere asistencia inmediata”.
Por todo esto es imposible concebir un
Sistema Nacional Integrado de Salud, sin un Sistema
Nacional Integrado de Emergencias. Y, aunque se pudiera
concebir, sería irresponsable instrumentarlo. Porque la
emergencia no puede ser un complemento ni un “lujito”
en la prestación integral de la salud, sino que es
parte integrante de la misma,
También resulta difícil concebir –e
irresponsable instrumentar- un Sistema Nacional
Integrado de Emergencias alejado de un Sistema Nacional
de Emergencias. Por eso mismo, hay que establecer
marcos precisos para la prestación de este servicio,
universalizándolo y racionalizando sus recursos, tanto
humanos como materiales.
Queridos colegas, “integración” parece
ser la palabra clave en los más diversos planos del
presente: integración en el mundo e integración en la
región; integración dentro de nuestro propio país;
integración productiva, integración social, integración
del conocimiento, integración democrática, integración
ciudadana. En fin, integración de esperanzas y
compromisos en un país de todos y para todos, que
tendremos que construir entre todos. Sin exclusiones.
Para algunos puede parecer extraño,
incomprensible, inalcanzable o insostenible. Pero no
para nosotros, que –por formación profesional y trabajo
cotidiano- sabemos lo que es la homeostasis y el
mantenimiento de las funciones vitales.
Los médicos y los paramédicos, no somos
entre comillas, esas personas a las cuales le arrojo
mis suplicas cuando estoy enfermo, y los perros cuándo
ya sané, cómo nos definió Ambroise Bierce, en su mordaz
“Diccionario del diablo”.
Pero tampoco debemos olvidar que la
sociedad, no sólo es humana, sino que además, es un
complejo tejido humano; de ahí entonces la homeostasis,
los equilibrios y la democracia en las sociedades por
la dignidad de cada uno y la igualdad de oportunidades
para todos.
Amigas y amigos, los congresos,
seminarios, simposios y otro tipos de reuniones en que
hemos participado en múltiples oportunidades, no
resuelven los problemas cotidianos de la gente. Esta
reunión no los va a resolver.
Tampoco los resuelven las cumbres
presidenciales, para no dejar de mencionar un
descubrimiento al que arribé, traído por las mismas
razones que me llevaron a ser médico. No lo resuelve
que se reúnan los presidentes, que tengan cenas de
gala, que se saquen la foto de familia, que hagan
hermosas declaraciones y que luego en la práctica, no
se sustancien los cambios necesarios para que la gente
viva mejor. No lo resuelven, pero sin duda, al igual
que esta reunión, y otras reuniones científicas, pueden
ayudar a resolver esos problemas.
La gente, el pueblo, la sociedad
siempre espera mucho de estas reuniones. Yo sé que
ustedes no van a defraudar a nuestra gente. Estoy
seguro que esta Jornada científica, organizada por la
Fundación Doctor Mauricio Gajer, Servicio de Emergencia
Médica Móvil, la presencia del profesor Fernando
Viñuela y distinguidos panelistas que participarán en
el día de hoy, será demostración concreta de ello.
Por eso, desde ya los felicito y les
agradezco los momentos que me han permitido compartir
con todos ustedes. Muchas gracias. |