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17 de setiembre, 2008

Mesa de Negocios con Uruguay

Presidente Vázquez: alcanzar las metas implica la creación de nuevos desafíos y compromisos
El Presidente Tabaré Vázquez expresó que los logros alcanzados implican la creación de nuevos desafíos y compromisos, por lo que aún queda mucho por hacer. En ese sentido, enfatizó que durante los 17 meses que restan de Gobierno, se continuará con las líneas estratégicas actuales, que conjugan el desarrollo económico con la justicia social, al tiempo que reconoció la labor del Ministro de Economía saliente, Danilo Astori.

En la inauguración de la Mesa de Negocios con el Gobierno de Uruguay, organizado por The Economist Intellingence Unit, el Presidente de la República, Tabaré Vázquez, subrayó la importancia que significa para el país ser anfitrión por segunda vez de una actividad de estas características, puesto que demuestra un grado de compromiso y confianza de esta organización para con el Gobierno uruguayo. En ese sentido, el Analista Senior de The Economist para América Latina, Martín Pickering, reconoció que bajo el mandato del Presidente Vázquez, Uruguay tuvo una fuerte recuperación económica, mediante un programa de reformas ambiciosas en el ámbito social, económico y democrático.

Por otra parte, el Presidente Vázquez reconoció públicamente la labor del Ministro de Economía saliente, Danilo Astori, y agregó que si bien parece que los ministros de economía suelen entrar por la puerta grande y salir por la puerta pequeña, sostuvo que el caso del Ministro Astori es una excepción a la regla. En ese sentido, agregó que su gestión como Ministro de Economía se enmarcó en el Programa de Gobierno y aseguró que la misma se mantendrá durante lo que resta del actual período gubernamental, la cual continuará conjugando la responsabilidad fiscal con el desarrollo sostenido de las políticas sociales; así como también el crecimiento económico con justicia social.

En su alocución, Vázquez retomó el concepto de "gobernar con las luces altas encendidas" para prever el futuro y anticiparse a él, moldeándolo desde el presente a partir de determinados valores y principios, con objetivos y metas definidos.

Señaló que las luces largas corresponden a líneas estratégicas que buscan la equidad con inclusión social, el fortalecimiento democrático, la transformación del Estado, el desarrollo de infraestructura, así como también el desarrollo económico basado en el conocimiento, la cultura, educación y generación de conocimiento y integración regional e inserción internacional.

En esta oportunidad, agregó que gobernar también es una tarea sustancialmente humana e indicó que esto se apoya en que del total de la población mundial, 1.200 millones de personas viven en la indigencia; 2.000 millones no tienen acceso a los servicios básicos de agua y electricidad; 2.600 millones de seres humanos no tienen acceso a servicios de alcantarillado y saneamiento. Asimismo, dijo que diariamente, mueren 4.900 niños de diarrea; a cada minuto muere una mujer en un parto; se estima que en lo que va del siglo XXI, el cáncer causó tantas muertes como la Segunda Guerra Mundial y que se gastan 10 billones de dólares en armamento cada cinco días.

En esta coyuntura, señaló que las luces largas no deben encandilar a los demás, porque gobernar también es un acto de respeto a la sociedad en su conjunto, sin excepciones y que ninguna diferencia justifica la deslealtad, la descalificación o el agravio.

Vázquez subrayó que ni los proyectos nacionales, ni sus líneas estratégicas son modas, sino que son proyectos y compromisos de larga duración que requieren equilibrio y admiten ajustes en su marcha, pero cuyos valores y principios deben mantenerse en el tiempo, ya que en la construcción de los países no hay atajos ni sirven las estampidas.

En ese marco, recordó que desde el inicio de este Gobierno, se renegoció el endeudamiento externo al tiempo que se abordó una deuda interna acumulada en materia de desamparo social de grandes sectores de la población.

Desde 2005, la economía del país creció 23%, asociada a niveles de inversión importantes en sectores tales como la agroindustria, la biotecnología, servicios portuarios, la actividad inmobiliaria y el turismo, entre otros.

El gasto social, pasó de ser del 40% en 2005 a un 52% en 2008. Se crearon más de 150 mil puestos de trabajo, disminuyó la informalidad y aumentó el salario real, al tiempo que la Tasa de Desempleo se ubicó en el 7,6%; cifra más baja de las últimas décadas. Vázquez señaló que se lleva adelante una política laboral equitativa y equilibrada que mereció el reconocimiento de la Organización Internacional del Trabajo.

Asimismo, el Presidente Vázquez resaltó que tanto el Plan de Emergencia Social, como el Plan de Equidad que se está desarrollando, posibilitaron una disminución de la pobreza que pasó de ser 31% en 2005 a 21,7% en 2008.

Del mismo modo, dijo que durante el primer semestre de este año, la incidencia de la pobreza significó una reducción de 4,7 puntos porcentuales respecto al primer semestre del año 2007.

La inversión en educación pública se triplicó en tres años y a final del período alcanzará el 4,5% del PBI, ubicándose por encima del promedio de la región; comprendiendo entre sus acciones la creación del Plan CEIBAL que se configura como una verdadera revolución hacia la igualdad de oportunidades de acceso a la información y al conocimiento, indispensable para integrarse a la sociedad.

Agregó que apostando a la innovación se creó la Agencia Nacional de Investigación e Innovación y se está construyendo un sistema nacional de innovación al servicio de la sociedad y del sector productivo.

El Presidente de la República aclaró que en muchos aspectos, falta más por hacer que antes, dado que cada logro plantea nuevos objetivos y desafíos, que deben tomarse como nuevos compromisos. Dijo que no hay que resignarse a las dificultades, ni conformarse con lo logrado, ya que siempre se puede hacer un poco más y un poco mejor, entre todos y en beneficios de todos los uruguayos.

En ese sentido, Vázquez sostuvo que los 17 meses que restan de Gobierno no serán desaprovechados, ya que trabajará con la misma convicción y entusiasmo del primer día de asumido su mandato.

Aseguró que el Uruguay está transitando un camino firme y seguro, que invita a continuar desarrollando líneas estratégicas tales como las que se vienen planteando y que más allá de las próximas instancias electorales y de la sucesión democrática de períodos de gobiernos mantiene su confianza en el futuro del Uruguay y en todos los uruguayos.

Finalmente, el Presidente Vázquez expresó que esta Mesa de Negocios es el ámbito propicio para tomar decisiones y acciones concretas en materia de inversión en un país como Uruguay, caracterizado por su tranquilidad, seguridad y compromiso con las instituciones democráticas.

En ese sentido, aclaró que Uruguay no pretende privilegios ni pide caridad, sino que reclama las oportunidades a las que tiene derecho cualquier país y todos los seres humanos, para construir su propia vida sobre la base de la dignidad para desarrollarse en sociedad.

El desarrollo, visto como la conjunción del crecimiento económico con justicia social, es un concepto plausible, un derecho inalienable y un desafío y tarea de todos los uruguayos durante todos los días.

Discurso del Presidente de la República, Tabaré Vázquez, en la apertura de la Mesa de Negocios con el Gobierno de Uruguay, organizada en Montevideo por The Economist Intelligence Unit, el 17 de setiembre de 2008.

PRESIDENTE VÁZQUEZ: Muy buenas tardes para todos ustedes. Constituye para mi un altísimo estar aquí, compartiendo este tiempo y este espacio en el día de hoy, señor Martin Pikerin, Analista Senior para América Latina de The Economist, autoridades Nacionales invitados Internacionales, Miembros del Cuerpo Diplomático, señoras y señores, representantes de los Medios de Comunicación, amigas y amigos Suele decirse que segundas partes no son buenas. Esta es la segunda oportunidad que tenemos de trabajar con estos temas, aquí en Uruguay. Pero este dicho no es del caso y no es del caso porque, en primer lugar, esta ronda de negocios con el Gobierno uruguayo, Organizada por el Grupo The Economist, no es la segunda parte de aquella realizada en marzo del 2007,  en marzo del año pasado. En realidad,  esta es la segunda vez que The Economist realiza una actividad de estas características aquí en Uruguay. En segundo término,  no es la segunda vez porque además, si así lo fuera,  segundas veces no son casualidades. Cuando algo se repite, por algo será, y cuando un evento como este se repite, algo indica, algún fundamento concreto tiene, algún objetivo razonable se plantea. Nuestro reconocimiento, entonces, al grupo The Economist por la confianza y el compromiso que demuestra al realizar esta segunda ronda de negocios con el Gobierno uruguayo. Y nuestro agradecimiento a todos ustedes, por participar en la misma e invitarme otra vez a participar en su inauguración. Señoras y señores amigas y amigos, para alivio de todos ustedes les adelanto que no repetiré la integración del año pasado, la cual,  como probablemente muchos de ustedes recuerdan, estuvo referida a las prioridades líneas y planes del Gobierno, hasta el fin de su mandato, es decir en marzo del 2010. Tampoco abordaré temáticas que en el transcurso de esta ronda serán desarrolladas por otros integrantes del equipo de Gobierno, entre ellos, quienes por estas horas, están protagonizando, por decirlo de alguna manera, un relevo en la titularidad del Ministerio de Economía y Finanzas. Al respecto -y agradezco me permitan un breve paréntesis en esta intervención- estimo del caso hacer aquí tres consideraciones sobre lo que acabo de decir: La primera, aunque no disponemos de estadísticas Nacionales o Internacionales al respecto, parecería que los Ministros de Economía en todo tiempo y lugar entran por la puerta grande y se van por la puerta chica y que el transito entre una puerta y otra es muy breve pero hay escisiones y el Contador Danilo Astori es una de ellas. En segundo lugar, no me corresponde reseñar aquí el desarrollo y los resultados de su gestión de tres años y medio al frente del Ministerio de Economía y Finanzas. Pero sí, debo decir que la misma se enmarcó, no en una línea personal ni de su grupo de trabajo, sino que se enmarcó en un programa de gobierno que -valga la redundancia- el desafió y compromiso del Gobierno en su conjunto, de todo el Gobierno Nacional y del proyecto político que identifica a este Gobierno. Debo decir, además, que esta política económica se mantendrá durante lo que resta del actual periodo de gobierno, con los ajustes que correspondan. Porque como ustedes saben muy bien,  la economía no es una ciencia exacta, pero la política económica se mantendrá en estos diecisiete meses que restan de este Gobierno Nacional. Seguiremos conjugando responsabilidad fiscal con desarrollo sostenido de las políticas sociales. Seguiremos entonces conjugando, crecimiento económico con justicia social. Y en tercer lugar, la tercera consideración, como lo hemos hecho en ocasión de otros relevos en el equipo de Gobierno, en esta oportunidad, expreso públicamente el reconocimiento del Gobierno Nacional y de la Presidencia de la República a la labor cumplida por el contador Danilo Astori, como Ministro de Economía y Finanzas. Y por supuesto, al contador Álvaro García que lo sucede en esta responsabilidad, que reitero públicamente nuestro apoyo y nuestra confianza. Cierro el paréntesis, y retomo el hilo conductor de esta exposición que según el programa establecido,  debería centrarse en una visión para el futuro. Señoras y señores, amigas y amigos,  semanas atrás,  al participar en la presentación de la Agenda Digital Uruguay 2008-2010 para la sociedad de la información y el conocimiento,  temática que por cierto, no es ajena a la de esta roda de negocios, dije algo que creo vale la pena repetir aquí. Así como en materia de tránsito vehicular,  a veces hay que circular con las luces largas encendidas, en materia de gobierno, no a veces, siempre,  hay que circular con las luces largas encendidas. Porque,  gobernar desde nuestro muy modesto punto de vista,  no es solamente administrar lo que se tiene o gestionar el presente. Gobernar es también prever el futuro,  anticiparse al mismo, moldearlo desde el presente a partir desde terminados valores y principios con objetivos y metas también definidos y mirando de frente las necesidades,  los derechos y la esperanza, que también es un derecho de toda la gente. Gobernar,  es una tarea sustancialmente humana, tal vez alguien pueda considerar que estoy diciendo algo rarísimo, pero,  gobernar es una tarea sustancialmente humana y si alguien piensa que este concepto es pueril lo invito a repasar los titulares de las noticias nacionales e Internacionales de las últimas horas,  para constatar si es tan pueril lo que estoy diciendo. Y si desea ir más allá de las noticias, vamos también, pegamos un vistazo a lo que sucede en el mundo. A) Del total de la población mundial, 1.200 millones de seres humanos viven en la indigencia, B) 2.000 millones de personas no tienen acceso a servicios básicos de agua y electricidad, C) 2.600 millones de personas no tienen accesos a los servicios de alcantarillado y a saneamiento. D) Diariamente, todos los días,  mueren 4.900 niños de algo tan evitable o curable como la diarrea. E) Cada minuto,  muere una mujer por parto, no parece  que estamos en el siglo XXI, en cada minuto, una mujer muere en un parto. F) Se estima que en lo que va del siglo XXI, en estos ocho años, casi ocho años, el cáncer ha causado tantas muertes como las que causó la segunda guerra mundial. Y en este punto, hay que decir que hay factores de cáncer, por el momento inmodificables, no los conocemos, no los podemos modificar, o aún conociéndolos la ciencia todavía no los puede modificar. Pero también, existen factores modificables, factores de incidencia en la morbilidad del cáncer, modificables que están directamente vinculados a la calidad de vida a las condiciones de vida, a la pobreza y a la desigualdad. Y eso no se resuelve con tecnologías médicas sofisticadas, se resuelve con decisiones políticas y además con políticas concretas. G) Y en lo que va de este siglo, en lo que va de este siglo,  se gastan billones de dólares cada cinco días en armamentos. No está en mi ánimo agravar este panorama diciendo precisamente, en este ámbito, que al mundo le sobra economía y le falta filosofía. Pero acaso, este panorama, no se parece demasiado a un manicomio gestionado por sus propios pacientes. Si uno se detiene en estos datos, hay tal racionalidad detrás, que como dicen los muchachos, meten miedo. Entonces, vaya que gobernar es una tarea humana, vaya si es necesario reiterarlo para tenerlo siempre presente. Señoras y señores,  amigas y amigos:  hay que gobernar con las luces largas encendidas, porque ellas posibilitan una mejor visión del futuro, obviamente, que sin usarlas para encandilar a los demás, o encarar otras maniobras temerarias, pues gobernar es también un acto de respeto a la sociedad en su conjunto, sin exenciones- En democracia no hay dramatizar las diferencias, pero ninguna diferencia, por las dudas. que sea, justifica la deslealtad la descalificación o el agravio. Usando las luces largas en cambio, como trazo de determinadas líneas estratégicas,  que en nuestro caso son enumeradas en titulares,  pero sin que ello implique un orden taxativo,  una equidad con inclusiones sociales. 2) Fortalecimiento Democrático, 3) Transformación del Estado, 4) Desarrollo de infraestructura.5) Desarrollo económico, basado en el conocimiento, 6) Cultura, educación y generación de conocimiento, 7) Integración regional, pero también inserción Internacional. Sin novedad en el frente. Frente, con minúscula, como estamos en una etapa preelectoral, no estoy hablando del Frente con mayúscula sin obviar,  en el Frente podría decir es verdad es verdad. Menos proyectos nacionales, como el nuestro, que contiene estos principios que acabo de anunciar. Ni los proyectos nacionales, ni sus líneas estratégicas, ni los programas del Gobierno son simplemente modas. No son proyectos y compromisos de larga duración, que como tales requieren equilibrio, y admiten ajustes en su marcha, pero cuyo valores y principios así como su dirección, y sentido ha de mantenerse en el tiempo. En la historia no hay marcha atrás ni repetición, y en la construcción de los países no hay atajos, ni sirven las estampidas. También podrá decirse que a este Gobierno le queda mucho por hacer, pero le falta tiempo. Comparto parcialmente tal asimilación, por cierto que aún tenemos mucho por hacer. En algunos aspectos, un poco menos que cuando iniciamos nuestra gestión el 1 de marzo del 2005. Pero créanme,  que fue mucho lo que se ha echo en estos tres años y medio. En efecto,  desde entonces desde el 1 de marzo de 2005 se renegoció, un agobiante endeudamiento externo que estamos saldando, al tiempo que abordamos esa suerte de deuda interna, que se había acumulado en materia de  desamparo social de vastos sectores de la población. La economía del país creció  23%, 23% y ha estado asociada a niveles de inversión muy importante, muy importante, en sectores tales como agroindustria, la biotecnología, los servicios portuarios, la actividad inmobiliaria, el turismo,  etcétera. Se está  transformando la realidad fiscal, tanto en los ingresos necesarios para financiar el gasto público, como en el gasto público en sí  cuya estructura también está registrando un cambio sustantivo.

El gasto social, por ejemplo,  ha pasado de 40% al inicio del 2005  a un 52% en este momento. Se crearon más de 150.000 puestos de trabajo y la tasa de desempleo se ubica en el 7.6% la más baja registrada en las últimas décadas. Pero no solo se han creado puestos  de trabajo, ha disminuido la informalidad y ha aumentado el salario real.

Se lleva adelante lo que entendemos. una política laboral equitativa y equilibrada, que ha merecido internacionalmente el reconocimiento de la Organización Internacional  del Trabajo .Se ejecutó un plan de Emergencia Social y se está cumpliendo un plan de Equidad, que ha posibilitado que la pobreza haya descendido del 31%  al inicio del 2005, al 21.7% en este último momento. Casi  10 puntos, en 3 años y medio, un 30% de inclusión real de la pobreza. Durante el primer semestre de 2008, la incidencia de la pobreza significado una reducción de 4.7 %  porcentuales respecto al primer semestre del año pasado.

Al fin del cabo, ¿es que sólo la oposición puede hacer oír su voz -y así esta muy bien que sea- sobre la gestión de gobierno? ¿Acaso el gobierno no tiene la obligación de informar y el derecho a fundamentar su propia gestión? La democracia, al igual que los programas de gobierno, no es una moda o una calle de una sola mano.

Pero aún arriesgo de ser mal interpretado y se arme un escándalo de respetables dimensiones y alta sonoridad en los próximos días, quiero decirle que en muchos otros aspectos, como dije que falta menos, también debo decirles a todos ustedes que, en muchos aspectos o en otros aspectos, falta más que antes.

Si, porque cada logro, por modesto que sea, plantea nuevos objetivos y nuevos desafíos y entonces plantea nuevos compromisos. A medida que avanzamos vamos descubriendo nuevos horizontes y también vamos demostrando y demostrándonos que es posible alcanzarlos. Vamos demostrando y demostrándonos que no hay que resignarse a las dificultades. Que no hay que conformarse con lo logrado. Que siempre se pude hacer un poco más y un poco mejor entre todos y en benefició de todos. En fin, que los uruguayos, merecemos y podemos hacer del Uruguay un gran país, porque las naciones son mucho más que su dimensión territorial y su número de pobladores.

¿Acaso no es posible que nuestra economía siga creciendo? ¿Acaso no podemos mejorar más aún el clima favorable a la inversión productiva? ¿Acaso  no debemos mejorar nuestra infraestructura energética, física, de conectividad y comunicaciones? ¿Acaso no es un imperativo ético, condición de desarrollo económico y social y factor de convivencia democrática, abatir la pobreza y generar igualdades de oportunidades? ¿Acaso no podemos desarrollar aún más la mejor política social que un gobierno puede llevar adelante que es generar más y mejores puestos de trabajo para nuestra gente?

Pretender una economía rica con gente pobre es tan absurdo, como pretender enjaular el viento. Pero además de absurdo es peligroso. Respecto al tiempo al cual dispone el actual Gobierno, decíamos que queda mucho por hace y poco tiempo para lograrlo. Pero respecto a ese tiempo, es obvio que cada instante que pasa es un instante menos. Pero no desesperemos, los diecisiete meses que restan para la finalización del presente periodo, no es un lapso despreciable y no lo vamos a desaprovechar. En lo personal, trabajaré hasta el último día de mi mandato con la misma convicción y el mismo entusiasmo del primer día.

En el planteo de esta charla, se me preguntaba qué pasará en el próximo período de gobierno, que sucederá a partir del 1º de Marzo del 2010. No tengo, como ustedes tampoco lo tienen pienso, poderes adivinatorios. Pero sospecho que lo que más de uno en este momento se esta preguntado: ¿y después, qué? ¿Qué color tendrá el próximo Gobierno? ¿Continuarán las líneas estratégicas de la actual? Y por su puesto la pregunta del millón: ¿quién será el próximo Presidente de la República?

 Voy a intentar ensayar una respuesta. Porque no son preguntas impertinentes en una ronda de negocios como esta, en cuyo programa de trabajo esta previsto una sección que considerará el impacto en las elecciones del 2009, en los negocios y la economía y en la cual participaran destacados politólogos, analistas y expertos en opinión pública, locales e internacionales.

Pero creo que el Uruguay esta transitando un camino firme, un camino seguro, un camino que invita a continuar desarrollando líneas estratégicas, tales como las que hemos planteado. No ya como Gobierno, sino como ciudadano, como ciudadanos todos, para llevarla adelante entre todos.

Y esa pregunta, seguramente, se las esta planteando el estimado amigo Pikerin que es Analista Senior para América Latina de la The Economist Intelligence Unit. Y reitero, no son preguntas fuera de lugar. Pero, la verdad que a modo de respuesta yo no puedo responderlas. No soy adivino, no me siento apto para hacer pronósticos, no me gustan las apuestas.

Pero además, no corresponden que las responda. Lo cual no significa que sea indiferente o neutral, respecto a la temática a la cual las mismas refieren. Nadie es indiferente respecto a su país, o neutral ante su destino.

Como Presiente de la República, hoy, sólo puedo decirles que más allá de las instancias electorales y de la sucesión democrática, felizmente, de periodos de gobierno, que son ingerentes por cierto a la democracia, tengo confianza en el futuro del Uruguay y confianza en todos los uruguayos.

Quiero compartir esa confianza con ustedes, e invitarlos a que la expresen o continúen expresándolas en decisiones y acciones concretas. Y esta ronda de negocios es una ocasión propicia para esas. Quienes quieran invertir en el Uruguay encontraran, como ustedes saben, un país tranquilo, seguro profundamente enamorado de la democracia, de las instituciones democráticas, del valor de sus instituciones, de respecto por la tolerancia, el respecto al que piensa distinto, de la seguridad,

Y además, puedo decir en nombre de todos los uruguayos, sin temor a equivocarme, que el Uruguay no pretende privilegios ni humildemente pide caridad. El Uruguay reclama las oportunidades a las que tiene derecho cualquier país. Las oportunidades a las que tienen derecho todos los seres humanos, para construir su propia vida sobre bases de dignidad y desarrollarse en sociedad.

El desarrollo, en tanto conjunción de crecimiento económico y justicia social, es un concepto plausible, un derecho inalienable. Pero además, es un desafío hermoso. Pero no olvidemos que también es una tarea de todos y de todos los días.

Amigas y amigos, Visión para el Futuro fue el titulo que me sugirieron los organizadores de este encuentro, al invitarme a participar de la apertura del mismo. No sé si habré colmado sus expectativas. En todo caso y para finalizar, vuelvo al inicio de mi intervención y reitero que por nuestra parte seguiremos gobernando con las luces largas encendidas, para mejorar esa visión del futuro.

Pero no basta con ver el futuro, hay que recorrerlo, hay que construirlo. Y eso se hace desde ahora, desde el presente. En esa tarea estamos y en la misma,  ustedes pueden contar con  nosotros, como nosotros contamos con todos ustedes. Muchas gracias.

   
 
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