Acto de homenaje
"Al maestro Julio Castro por enseñarnos a sembrar
la semilla del desarrollo"
La Inspectora de Zona, Sonia
Albistur, expresó que al estar en la Escuela "Carmelo
de Arzadum", que lleva el nombre de otro niño rural de
de Mataojo, "les estamos haciendo un homenaje a
ustedes, a las niñas y niños rurales". La Escuela
cuenta con 58 alumnos y fue el centro de la celebración
de los 100 años del nacimiento de este hombre,
asesinado por la dictadura y emblema en la defensa de
los derechos humanos.
El pasado 26 de setiembre se realizó
en Pueblo Fernández, Mataojo, departamento de Salto, un
homenaje al maestro Julio Castro.
La Escuela "Carmelo de Arzadum"
cuenta con 58 alumnos y se constituyó en el centro
celebración de los 100 años del nacimiento de este
hombre, asesinado por la dictadura y emblema en la
defensa de los derechos humanos.
En nota enviada en ocasión del
homenaje, su hija Hebe Castro, señaló que de todos los
homenajes realizados a su padre, ninguno habría sido
tan importante como éste, en tanto se trata de una
escuela rural que se encarga de ofrecerlo. Recordó que
Julio Castro asistió a la escuela en la localidad de
Pintado, en Florida. Agregó tener "bien presente lo que
fue para él ser un niño criado en el campo, su
asistencia a la escuela rural y el poder continuar sus
estudios en Montevideo; su vocación de combate al
analfabetismo y de considerar a la educación, como
único forma de salir de la marginación y la pobreza".
A su turno, la Inspectora de Zona,
Sonia Albistur, ex alumna de la escuela, dijo que venir
a Pueblo Fernández es un "viaje a su infancia", por los
recuerdos de su niñez escolar: "sobre todo aquel salón
enorme, ubicado al lado de la casa de Pereyra; un salón
con piso de madera, donde más de una vez se me cayeron
los lápices y las gomas".
"Aquel salón- dijo Albistur- fue
construido por Julio Castro y un grupo de sesenta
compañeros…" Reiteró que Julio Castro nació en la
campaña del departamento de Florida y era el menor de
11 hermanos. Dijo que "ni la distancia, ni la soledad,
ni la pobreza le impidieron soñar y que nada de eso le
impidió luchar y conquistar muchos sueños: en lo
social, en lo político, pero sobre todo en lo
educativo".
Expresó que al estar en la Escuela
"Carmelo de Arzadum", que lleva el nombre de otro niño
rural de la zona de Mataojo, "les estamos haciendo un
homenaje a ustedes, a las niñas y niños rurales".
Istra Tuslink relató, a su turno,
que un día frío de julio del año 47, llegaron las
Misiones Socio Pedagógicas a Pueblo Fernández, en donde
Julio Castro era un "maestro acompañante" .Recordó que
estaban impulsados por llegar a lo que hoy llamamos
Uruguay profundo, procurando desarrollar una actividad
social y cultural. Sostuvo que la localidad era muy
humilde y que traían muchas donaciones: libros,
comestibles para el mantenimiento de la misión.
Apuntó que la misión duró tres días
más de lo previsto, puesto que el Consejo autorizó a
que se prolongara la estadía para finalizar la obra.
Dijo que los vecinos del lugar
brindaron una riquísima experiencia y que se realizaron
actividades culturales (teatro, títeres, coro, música y
otras actividades culturales).Concluyó su parte,
recordando que luego vino la etapa oscura de la
dictadura; concluyó con un triste: "lo perdimos, no lo
vimos más".
Julio Rodríguez fue otro de los
participantes de las Misiones que tuvo a su cargo
realizar una reseña de la vida del Maestro. Consideró
que acercarse a la personalidad de Julio Castro es una
tarea particularmente difícil, ya que fue maestro,
periodista, investigador en pedagogía y político.
Reflexionó Rodríguez que educar es
liberar, en el campo, en la ciudad, o en donde sea, ya
que no existe ningún acto más libre que la elección.
Por su parte, quien fuera alumno de
la escuela en el año 1947, Baltasar Blanco, compartió
sus vivencias como niño participe de las misiones socio
pedagógicas en Pueblo Fernández y homenajeó al Maestro.
En el desarrollo de su oratoria destacó: "estoy
hablando del maestro Castro no como blanco, sino como
uruguayo (…), porque por suerte existen personas que
por su condición y por sus acciones logran superar
todas las divisiones que separan a los hombres y
mujeres de una sociedad"
Afirmó que Castro pasó su vida
"ocupado, tratando de resolver los problemas de su
gente; había gente que tenía el mismo derecho que en la
capital: derecho a la educación, al trabajo, a una
vivienda digna". Agregó que el Uruguay rural estuvo por
mucho tiempo olvidado, que nadie sabía donde terminaba
Uruguay y donde empezaba Brasil. Dijo que el Uruguay en
sí, era Montevideo. Asimismo admitió que "como hombre
de campo debemos resaltar el nombre y la obra de
quienes pelearon por nosotros".
"El hecho de que hoy estemos
reunidos y que se encuentren primeras figuras del
gobierno se lo debemos a aquellos hombres que lucharon
para ponernos en el mapa, para que se nos escuchara y
tomara en serio. El maestro Castro fue uno de ellos y
nosotros no debemos olvidarlo", concluyó.
El Intendente Fonticiella, agradeció
el homenaje y reflexionó acerca de la importancia de la
Mesa Territorial que funcionara en la mañana, en donde
los ciudadanos ejercen sus derechos y promueven
iniciativas para mejorar el territorio en que viven.
Señaló hacia la placa que señala : "al maestro Julio
Castro por enseñarnos a sembrar la semilla del
desarrollo".
Luego de realizado el acto de
homenaje, después de inaugurarse la radio comunitaria
de Fernández, el Ministro Agazzi realizó una valoración
de la jornada. Valoró el acto como "terriblemente
emotivo", en tanto que Julio Castro estuvo en
Fernández, acompañando a aquellos estudiantes de
magisterio que levantaron la escuela. Resaltó
particularmente que un niño de aquel entonces,
recordara "aquel alud que se vino para levantar la
escuela y realizar variadas actividades culturales". El
Ministro reafirmó la importancia de ser consecuentes y
de acordarse de los que menos tienen, para construir
una sociedad mejor. "Hoy, Pueblo Fernández, fue Julio
Castro", concluyó.
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