Familia del corazón
Adopción: para los padres una elección, para los
hijos una segunda oportunidad
Para adoptar un niño se debe
transitar por un proceso que comienza con una
evaluación de idoneidad, ingreso al Registro Único de
Aspirantes, preparación para la futura integración,
selección e integración del hijo/a y su posterior
adaptación. Se busca brindar garantías a los adoptantes
y al niño/a, velando por su integridad y respetando el
derecho a conocer su origen, explicó la Directora del
Departamento de Adopción del INAU.
Existen dos estructuras jurídicas a
tener en cuenta al momento de decidir adoptar un
niño/a: la “Legitimación Adoptiva” y la “Adopción”,
sostuvo la Directora del Departamento de Adopción del
INAU, psicóloga Beatriz Scarone.
La diferencia entre ambas es que los
adultos marcan la condición en la que se encontrará el
niño. Si los futuros padres están casados, el hijo
pasaría a ser legítimo dentro del matrimonio y contaría
con todos los derechos que posee cualquier hijo de una
pareja.
En el caso de que no lo estuvieran, el
niño sería adoptado, y éste vería “recortado” sus
derechos, por ejemplo en los sucesorios, informó la
Directora del Departamento de Legitimación Adoptiva y
Adopción del INAU, Beatriz Scarone.
El Departamento de Legitimación
Adoptiva y Adopción del INAU tiene jurisdicción
nacional e internacional y está conformado por dos
áreas: una técnica , que cuenta con cinco asistentes
sociales, cuatro psicólogos y la propia Directora, que
también es psicóloga y un área administrativa,
integrada por dos funcionarios y la directora
administrativa.
Requerimientos
Los requisitos que establece la Ley
para acceder a una Legitimación Adoptiva son: tener
cuatro años de casados o en su defecto una pareja con
menos años de matrimonio pero que compruebe años de
pareja estable; tener 25 años de edad y una diferencia
con el adoptado de 15 años.
En el caso de la adopción, la puede
realizar cualquier persona, no importa su estado civil,
siendo mayor de 25 años y con una diferencia con el
adoptado de 15 años.
El perfil de los adoptantes
La mayoría de quienes solicitan una
adopción son parejas mayores de 40 años, donde una
dificultad de esterilidad de ambos o de alguno de los
integrantes, es lo que los motivó a adoptar. En el caso
de personas con familia monoparental, la mayoría de las
solicitudes provienen de mujeres mayores de 40 años.
Los registros y los controles
Las situaciones de niños en condiciones
de adoptabilidad, varía mucho, pueden ser derivados de
los distintos Equipos Técnicos de los Hogares, del
Programa de Alternativa Familiar o los Centros por
convenio de INAU, ya que son los que trabajan la
posibilidad de desvinculación del niño de su familia de
origen, o por el Poder Judicial a través de sus
diferentes Juzgados de Familia y/o Juzgados
Especializados de todo el país.
Todos tienen derecho a una familia
Tradicionalmente las parejas optan por
bebés o niños pequeños, pero desde el Departamento de
Legitimación Adoptiva del INAU se trabaja para motivar
a estas personas a adoptar niños mayores.
Hace dos años que se viene trabajando
en este aspecto. En lo que se denomina “tiempo de
espera” para la pareja y que es una espera activa,
donde se preparan con asistentes sociales y psicólogos
para la llegada de este niño.
Se trabaja en cuanto a características
que tienen los niños mayores de un año, posibilidades
de integración y particularidades de las historias de
vida. Ello permite que la pareja reflexione, inclusive
junto a su familia extensa o su grupo de amigos. El
trabajo está dando sus frutos y se ha logrado revertir
las cifras, según explicó Scarone.
Un claro ejemplo de ello, es lo
ocurrido en 2007, donde las cifras revelan que las
integraciones totales fueron 57: niños recién nacidos
derivados de la Maternidad del Centro Hospitalario
Pereira Rossell fueron 16, en la franja etárea hasta un
año fueron 14 y el resto -27- son niños mayores de un
año hasta los nueve.
Este año es un ejemplo de la media,
teniendo en cuenta que las cifras oscilan entre 55 y
64.
No se trata solo de sensibilizar, sino
de poder aclarar la situación de un niño, sus
características, la edad, qué cosas se pueden esperar,
conductas, estrategias de los pasos a seguir, porque es
importante observar a los niños, cómo se desenvuelven,
para conocer la etapa en la que se encuentran.
Derechos de
adoptantes y de padres biológicos
Hasta que el trámite de separación
definitiva y pérdida de patria potestad no finaliza,
existe la posibilidad y el derecho de la familia de
origen de reclamar por ese niño, en caso de
arrepentimiento.
El trámite depende de los tiempos
judiciales, de los juzgados y de cada caso en
particular.
Por eso, deben estar dadas las
garantías por parte del Estado (debido proceso) de que
este niño se encuentra en condiciones de pasar en
adopción, porque fue imposible mantener los vínculos
con su familia de origen, demostrando todo el trabajo
realizado para su reinserción, certificado por informes
técnicos. Estas garantías son para todos,
fundamentalmente para el niño, pero también para su
familia de origen y para la adoptiva.
La espera
Mucho se habla del tiempo que tardan
los trámites, pero la complejidad del proceso, no tiene
que ver con el tiempo. La pareja pasa por distintas
etapas. El primer paso es la etapa de estudio, donde
se evalúa a la pareja desde el punto de vista social y
psicológico, a efectos de considerar su idoneidad para
integrar el Registro Único de Aspirantes, o sea pasar a
la “Lista de Espera”. Una vez planteada una situación
concreta de un niño en condiciones de adoptabilidad, el
Equipo Técnico realiza la selección de la familia y,
por último, la integración de éste a su nuevo hogar,
momento en el que se inicia el año de Tenencia
Provisoria.
Los tiempos de espera dependen
fundamentalmente de los casos de niños que son
derivados al Departamento de Adopción. Siempre la
demanda de adultos, o sea de quienes se presentan para
adoptar o los aspirantes a la adopción, es mayor que la
cantidad de situaciones de niños que se derivan al
Departamento.
La realidad indica que cada una de las
parejas que se acerca para solicitar la adopción,
integra una lista de espera, teniendo en cuenta que
nunca se pueden cerrar las cifras, porque existe más
demanda que niños en condiciones de ser adoptados.
Uno de los motivos por los que se
produce esta situación se debe a los casos que se
registran fuera del marco institucional.
La tenencia y la adaptación
El primer año de tenencia, es el
período que la Ley marca para realizar el seguimiento,
el apoyo y la continentación necesaria, que permiten la
valoración del nuevo vínculo establecido entre el niño
y su familia adoptiva. Luego se da paso a los trámites
judiciales para realizar la Legitimación Adoptiva o
Adopción, según corresponda.
A partir del momento en que la familia
realiza su inscripción, se le asigna una dupla técnica,
–psicólogo y asistente social- que la acompaña durante
todo el proceso. Se realizan entrevistas en el
domicilio y en el Departamento de Adopción.
El trabajo se realiza con todo el
núcleo familiar y también en forma individual con la
pareja y/o con el niño o niña, según corresponda de
acuerdo con la edad y valorando el vínculo.
Si se trata de un niño grande y
teniendo en cuenta el vínculo de confianza que a esa
altura pueda existir con el técnico, es posible
acercarse para conocer cómo están las cosas y poder
valorar cómo se siente ese niño. Para ello se realiza
un trabajo continuo, en el cual se mantienen
entrevistas personales.
Son muy pocos los casos de niños que
reingresan a INAU, por no haberse adaptado a su nueva
familia o porque sus padres adoptivos no lograron
hacerlo. Cuando se registra puntualmente algún caso, ha
sido porque surgió alguna dificultad que no se pudo
prever antes o porque se suscitó durante el proceso de
Tenencia. La mayoría de las veces, las dificultades se
dieron en la adaptación del adulto a su nuevo rol.
El abandono
Existen muchas situaciones de niños que
se dan por fuera del marco institucional. Se trata de
niños entregados a veces a cambio de dinero o de una
canasta de comestibles, pero muchas otras veces por
nada a cambio, simplemente son entregados..
Es difícil detectar si se pudo revertir
esta situación, ya que no es sencillo contar con datos
certeros.
En este sentido, Scarone se refirió a
la situación de la Maternidad del Hospital Pereira
Rossell, y al “aumento” registrado en los casos de
abandono.
Scarone entiende que en realidad más
que un aumento en los casos de abandono, lo que ocurrió
fue que las prácticas que llevó adelante el Hospital
dieron resultado. Desde los operadores, hasta los
directores, cumpliendo con el procedimiento
establecido, en cuanto al protocolo a seguir en esas
situaciones que marcó el Ministerio de Salud Pública y
el trabajo realizado por el Servicio Social, que data
de mucho tiempo atrás.
Estas acciones han logrado que las
madres decidan dejar a sus bebés dentro del Hospital y
no realizar una entrega directa a un matrimonio.
De esta manera, el niño cuenta con más
garantías, sabiendo además, que actualmente existe una
respuesta rápida del Poder Judicial en este aspecto.
A través del Artículo 125 del Código de
la Niñez y la Adolescencia, en una decisión que tomaron
los jueces de urgencia en Montevideo, se dispone la
entrega a una familia o pareja seleccionada por el
Departamento, en forma transitoria, de manera que el
bebé pase directamente de la Maternidad del Centro
Hospitalario a un medio familiar, con el posterior
proceso legal.
En el caso de las Maternidades del
interior, no se registran prácticamente solicitudes
para integrar a un niño a una familia en Montevideo.
Son muy escasas las situaciones en que
estos casos se concretan. En el año 2007, se
registraron sólo uno o dos casos pertenecieron al
Hospital de Canelones, que por la cercanía geográfica,
fueron trasladados al Pereira Rossell en tanto
requerían de una determinada atención.
Para revertir esta situación, el
Departamento de Adopción viene realizando desde el año
pasado una serie de visitas en los distintos
departamentos. En coordinación con las Jefaturas
Departamentales de INAU se organizan jornadas de
debate, en la cual se plantean los puntos de vista de
cada localidad, con la participación del Ministerio de
Salud Pública y Poder Judicial.
Con el mismo propósito, a iniciativa de
INAU, se ha conformado una Comisión Interinstitucional
integrada por representantes del MSP y Poder Judicial,
la que en breve estará trabajando sobre el tema, para
fijar criterios comunes, procedimientos claros, que
permitan trabajar en forma más ordenada, garantizando
el derecho de estos niños a que se realice el debido
proceso del pasaje de su familia de origen a la
adoptiva.
Familia monoparental y parejas
homosexuales
Al momento de elegir quiénes serán los
adoptantes de un niño, no se prioriza un matrimonio
ante una familia monoparental. Lo que importa es saber
si es posible responder a las necesidades de ese niño
en particular.
Por lo general cuando se habla de
familia monoparental, se piensa en un criterio técnico
fijado por el Departamento, que alude a que es el
adulto quien fija la condición del niño: “hijo
legítimo” si están casados o “adoptado” si no es así,
por lo que quienes sean dados en adopción a una pareja
monoparental verían limitados sus derechos.
Debido a esto, cuando se presentan
familias monoparentales, se opta por plantearles
situaciones de niños de cinco años en adelante.
En el caso de las parejas homosexuales,
no se registraron solicitudes en el último período. Al
menos de forma manifiesta, no se ha planteado esa
opción sexual.
Transformación de la normativa
Se estudian en el Parlamento una serie
de modificaciones a la normativa existente mediante un
Proyecto de Ley, entre las que se destacan: un mayor
control por parte del Estado en todas las adopciones en
general, en el sentido que el niño no sea separado por
razones económicas por su familia de origen. Además,
que de alguna manera la familia de origen esté
informada de las posibilidades y recursos que cuenta
para hacerse cargo del niño y si se decide por la
adopción, que se informe el alcance. Se procura que la
pareja sea seleccionada, que esté evaluada y preparada
por un equipo especializado.
Es importante, también, igualar los
derechos de estos niños, no importa la condición del
adulto. Se pasaría a tener una estructura de adopción
que abarcaría todo y no importaría la condición del
adulto, si es casado o no. Al mismo tiempo, se
abrirían las puertas a la denominada “adopción abierta”
. Dentro de esta acepción están comprendidas aquellas
excepcionales adopciones en las que los niños mantienen
un vínculo con algunos miembros de su familia de
origen. Desde ya, el trato con hermanos es aceptado por
todos. No obstante, a veces se resiste más a la visita
de un abuelo o un tío.
Se requiere también, el control estatal
de esta situación, siendo INAU el Organismo rector en
la materia, por lo que se darían por el referido
Departamento, todas las adopciones, lo que permite un
mayor registro de cada historia, la forma en que el
niño fue separado de su familia, el por qué, el
derecho a conocer acerca de sus orígenes y tener la
información allí disponible.
Conocer los orígenes
El Departamento de Legitimación
Adoptiva y Adopción del INAU siempre apoyó a las
familias, cuando uno de los individuos adoptados decide
conocer sus orígenes, saber de sus padres biológicos.
Puntualmente desde 2004, con la
aprobación del nuevo Código de la Niñez y la
Adolescencia que establece la conformación de un
programa, se profundizó en el tema. Esto generó un
movimiento, por lo que durante 2007 concurrieron muchas
personas de distintas edades en busca de información o
al menos confirmar los datos que ya tenían, desde
adolescentes hasta personas de 50 años. Se registró un
caso de una anciana de 80 años, que quiso averiguar
sobre su historia, porque su nieto lo necesitaba.
Tengo derecho a saber
Conocer los orígenes, saber que es
adoptado, es un derecho de los individuos. Está
establecido desde el punto de vista legal, en el
Código de la Niñez y la Adolescencia saber cuál es su
condición, conocer sus antecedentes.
Se trabaja sobre este tema desde hace
años –aún sin estar legislado- porque los secretos, el
ocultamiento origina una patología conflictiva en la
vida adulta.
Es importante que la verdad se conozca
desde un primer momento, que se maneje en la familia
con total naturalidad. Que se hable del día que llegó,
el lugar donde se lo fue a buscar, con su
correspondiente registro de fotos. Manejarlo desde ese
lugar, permite que el niño lo vaya incorporando,
haciendo suya esa situación. Un elemento de gran aporte
es la utilización de la literatura infantil que existe
sobre el tema.
Si como padres se está seguro acerca de
que efectivamente es lo mejor para este niño, esta
situación no va a generar conflictos, explicó Scarone.
Luego se llega a una etapa en que
aparecen muchas preguntas. Para ese particular momento
se cuenta con el apoyo del Departamento de Adopción,
que genera estrategias para saber cómo responder de
acuerdo con las capacidades intelectuales de los niños
, sus necesidades y sus edades.
En caso de que surja durante la
adolescencia la necesidad de la búsqueda del origen, es
importante prepararlos para poder acompañarlos en este
importante proceso, para que lo puedan entender, no
como un cuestionamiento hacia los padres adoptivos,
sino como un derecho a saber y una necesidad de
terminar de formar su identidad como persona. |