Ministra Simon en ADM
Educación práctica permitirá revertir índices de
deserción por desmotivación
El Gobierno ajusta su política
educativa, basada en la necesidad de aumentar la
cantidad de horas en Primaria, y de años obligatorios
en el sistema; mejorar calidad de educación; promover
valores y la educación conectada al trabajo. Esto se
logra con una enseñanza más práctica, que reduzca
cifras de abandono, explicó la Ministra María Simon,
quien ratificó la importancia de contar con una Ley
Nacional que marque el rumbo.
La Ministra de Educación y Cultura,
María Simon, realizó estas puntualizaciones en el marco
del último desayuno de trabajo del ciclo organizado por
la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM),
denominada "¿Qué queremos decir con ‘Educación y
Cultura’?". El evento tuvo lugar en las instalaciones
del Club de Golf y contó con la participación del
Subsecretario de Educación, Felipe Michelini; la
Directora General de Educación Secundaria, Alex Mazzei;
el Director de Cultura del MEC, Hugo Achugar, y la
presidenta del Correo, Cristina González, entre otras
autoridades nacionales y departamentales, diplomáticos,
académicos y empresarios.
Aproximadamente tres de cada diez
jóvenes finaliza en tiempo y forma el bachillerato. El
resto abandona temporal o definitivamente el sistema.
Estas estadísticas preocupan a las autoridades que las
atribuyen a la falta de motivación que atraviesan los
muchachos, porque sienten que lo que están aprendiendo
no lo podrán aplicar en el futuro. En este sentido, la
Ministra instó a aplicar una educación más práctica en
todos los niveles –sin dejar de lado lo teórico- por lo
que promovió la educación terciaria como una
alternativa de carreras cortas, que además dejan la
puerta abierta a continuar estudiando. Asimismo,
destacó la importancia de implementar un sistema de
becas, en el que se está trabajando, para volver la
educación más gratuita.
Destacó el concepto de “talentos
humanos” por encima de “recursos humanos” y la
importancia de preservarlos porque son una inversión a
futuro. Simon reiteró que educarse es un derecho humano
y que se aprende durante toda la vida. En este sentido,
priorizó en el “aprender” por sobre el “enseñar”.
Simon aludió a una serie de eventos que
se sucedieron en los últimos días que promueven el
incentivo. Algunos de ellos: el Desafío Sebrae que
estimula el espíritu emprendedor; el Premio L’oreal que
incentiva a mujeres investigadoras.
Asimismo, recordó la trascendencia de
contar con los Centros MEC que además de facilitar el
acceso a Internet, acerca espectáculos culturales,
clubes de ciencia, etcétera), generando un intercambio
generacional y promoviendo la identidad del centro con
la comunidad.
El Plan Ceibal –ya consolidado- implica
el acceso a una computadora, pero por sobre todas las
cosas permite que el docente ayude a aprender más que a
enseñar, teniendo en cuenta que actualmente la
información es abundante pero poco calificada. Es
necesario poner el acento en la formación del criterio
personal, dijo.
El programa Escuela en Movimiento
–recientemente lanzado- supone la obligatoriedad de la
educación física en las escuelas, aprovechando las
infraestructuras ya existentes. Aquí se ratifica el
concepto de la práctica, porque de ella se aprende a
equivocarse, a no tener miedo a aprender de los
errores, siempre promoviendo un espíritu emprendedor.
Simon recordó la importancia de la
capacitación como forma de reducir el desempleo en el
país, porque se debe apostar a soluciones rápidas pero
también de largo plazo. Además -y continuando esta
línea-, destacó la necesidad de fomentar sociedades de
aprendizaje, es decir tener la oportunidad de adquirir
conocimientos tanto en el centro educativo como en el
hogar o el empleo.
Este gobierno se fijó una serie de
metas a concretar en materia de educación. Una de ellas
es el incremento en las horas en Educación Primaria,
dado que cuatro horas son insuficientes. Se piensa en
una meta inicial de 900 horas anuales, sin que eso
signifique más días de clase ni todas horas pizarrón.
Se trata de horas de aprendizaje y la propuesta incluye
la participación en grupo de teatro, la realización de
deportes y actividades recreativas.
Otra de las metas es aumentar la
cantidad de años en el sistema. Se instrumentó la
obligatoriedad desde los cuatro años y se prevé bajar a
tres en un futuro, además de agregar años hacia la
juventud. Se procura universalizar la educación al
menos hasta la Enseñanza Media.
Un tercer objetivo es mejorar la
calidad de la educación, y para ello se trabaja en una
iniciativa de becas entre el nivel Secundario y
Terciario para que la educación sea más gratuita. En
este sentido se propone la instalación de un Instituto
de Evaluación que analice los diferentes problemas, de
carácter independiente y rinda cuentas a la sociedad.
La cuarta meta supone la promoción de
valores y líneas transversales. Esto implica educar
para la salud (no a las sustancias adictivas), pero
debe ser una actitud que se “respire” en el centro de
estudio. Cuando se habla de líneas transversales se
refiere a educación en idiomas, por ejemplo.
El quinto objetivo es fomentar la
educación conectada al trabajo o a través de la
práctica, tema ya desarrollado.
En otro orden, la Ministra se refirió
al concepto de “participación”. Simon entiende que se
debe jerarquizar al centro educativo, porque allí se
aprende convivencia y respeto al otro. Con este fin se
les está asignando presupuesto propio para que tengan
capacidad de autogestionarse.
Asimismo aludió a la participación en
órganos centrales, en consejos consultivos e instancias
departamentales.
Por otra parte, en su alocución se
refirió a la interacción de la Educación Formal y No
Formal en el Sistema Nacional de Educación y recordó
que la No Formal facilita la reinserción de quienes
están muy por fuera. Además, sostuvo que la Educación
Media Básica es importante como orientación hacia el
trabajo.
En cuanto a la Educación Terciaria,
Simon dijo que se trata de un nuevo concepto, con
carreras básicas de rápida inserción laboral.
La Jerarca retomó el tema de la Ley
Nacional, ratificando la necesidad de contar con una
normativa. Es trascendente la participación y el papel
de los partidos políticos, de las organizaciones
sociales, empresariales y sindicales para que la misma
no quede en “letra muerta”.
Consultada por la sintonía entre
universidades y educación, Simon dijo que es importante
para todos que existan buenas universidades, se
concurra o no a ellas, porque de allí surge la
capacidad de crear. La Ministra reconoció que se empezó
a coordinar entre las academias, y para ello desde el
gobierno se creó el Gabinete Ministerial de la
Innovación. En este ámbito se instaló el Sistema
Nacional de Investigadores y se hará lo propio con el
Sistema Nacional de Becas y con un programa en pro del
sistema agroindustrial.
El tema de la violencia en los centros
educativos no quedó fuera de la conversación. Simon
apeló al concepto de “buena convivencia”, lo que se
logra con un mayor involucramiento en el centro de los
chicos y su entorno.
Consultada por la labor docente, la
Ministra sostuvo que se apela a dignificar su
formación, con más salario y más capacitación. En
cuanto al ausentismo docente, Simon confesó que el tema
les preocupa.
En cuanto a la integración de chicos
con capacidades diferentes en escuelas y liceos, la
Secretaria de Estado se mostró partidaria, pero siempre
y cuando se otorguen los recursos necesarios para
apoyar la iniciativa. Es importante para el niño
integrado, pero también para el grupo, como forma de
aceptarse como iguales.
Finalmente, promovió la participación
empresarial en apoyo a la educación y valoró
favorablemente el interés de muchos empresarios que son
concientes que la educación es un capital invalorable
para el crecimiento de su empresa.
Actualmente muchos practican una
excelente responsabilidad social empresarial, que se
traduce en incentivos impositivos para ellos. En este
sentido recordó que se aprobó en el Parlamento la Ley
de Patrocinio para que las empresas contribuyan a la
cultura. |