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21 de noviembre, 2008

La mejor vidriera del país

Expo Zaragoza: Uruguay reconocido por la calidad de sus carnes y la calidez de su gente
La Expo Zaragoza 2008 fue una experiencia extraordinaria puesto que se consolidó como la presencia más importante que Uruguay tuvo en un evento internacional, enfatizó el Presidente de INAC, Alfredo Fratti, quien destacó que la presencia del restaurante "Uruguay Natural-Parrilla Gourmet" fue el punto clave para que nuestro país demostrara no sólo la calidad de las carnes uruguayas, sino también la cultura del país y su gente.

La Expo Zaragoza se llevó a cabo desde el 14 de julio al 14 de setiembre, bajo la consigna "Agua y desarrollo sostenible". Contó con la participación de 106 países y la presencia de más de seis millones de visitantes. En ese marco, Uruguay contó con un stand de 113 metros cuadrados además de un restaurante de 800 metros cuadrados.

El restaurante temático instalado en el Pabellón de Latinoamérica se denominó "Uruguay Natural – Parrilla Gourmet" y fue el restaurante más grande de toda la feria, el cual estuvo colmado la mayor parte del lugar, con gente en lista de espera. Su capacidad fue de 300 cubiertos, con 60 empleados de nacionalidad uruguaya. El local se decoró con obras del artista nacional Juan Carlos González que reflejaban la vida de campo y que se complementaba con videos promocionales del país a través de pantallas de LCD ubicadas en el recinto.

Fratti señaló que el objetivo de esta participación era hacer conocer el país y las carnes uruguayas, dado que a pesar que nuestro principal producto se comercializa en más de cien mercados, su origen no siempre se toma como valor agregado. Por eso se buscó generar una marca país, lo cual se cumplió con creces, dada la presencia del restaurante que ofrecía la posibilidad de asociar las carnes con el país y su cultura, enfatizó.

Si bien la organización del proyecto fue liderada por la Dirección de Mercados Externos de INAC, el emprendimiento estuvo gerenciado por un consorcio privado. Contó con una inversión público-privada de 1.150.000 dólares, de los cuales 437.000 dólares estuvieron a cargo de INAC. Fratti señaló que la inversión de INAC para este emprendimiento fue similar a la inversión que implica todo viaje de tres días para participar en cualquier feria internacional y que la relación costo-beneficio no tuvo comparación con otra presencia de nuestro país en un evento de estas características.

En los tres meses de duración de la Expo, el restaurante tuvo un promedio de 1.000 cubiertos diarios, con un pico máximo de 1.400 y más de 90.000 comensales. Se vendieron 27 toneladas de carne bovina y 4 toneladas de carne ovina.

El personal estuvo conformado por más de 50 jóvenes uruguayos, acompañados por los empresarios encargados del emprendimiento y de un técnico de INAC quien controló los temas referidos a la carne. Los trabajadores tuvieron una charla con el personal de marketing de INAC, quienes les indicaron cuál era el objetivo del restaurante y cómo se pretendía presentar al Uruguay en esta feria. Por tal motivo, tanto la decoración del local como la vestimenta de los mozos consistían en bombachas de gaucho, camisa y faja.

La contratación de los trabajadores estuvo dirigida por los empresarios, quienes se encargaron de la gerencia del restaurante. El papel de INAC se focalizó en controlar la calidad de las carnes además de los temas oficiales como la inscripción en el Banco de Previsión Social y coordinación con el instituto de seguridad social español. El personal también contó con un seguro médico.

Todos los trabajadores, incluyendo el supervisor designado por INAC, fueron alojados en departamentos a estrenar con capacidad para cuatro personas. El equipamiento de los apartamentos incluía lavadora, microondas, cocina, calefón, heladera, ropa de cama y, en algunos casos, lavavajillas. El barrio fue construido especialmente para la Expo y luego de finalizado el evento, las unidades fueron vendidas como nuevas zonas de urbanización en Zaragoza.

Los jóvenes que trabajaron en el restaurante contaban con el transporte entre la zona de alojamiento y la feria, además de la comida diaria. Del mismo modo, percibieron salarios superiores a los que se aspiran en nuestro país, los cuales fueron duplicados por las propinas. Fratti explicó que como los comensales pagaban con tarjeta de crédito, los empresarios se hicieron cargo de las propinas de los trabajadores, otorgándoles un euro por plato y un euro y medio luego de los mil platos.

La mayor parte de los jóvenes que formaron parte de este emprendimiento se mostraron abiertos e interesados en participar de una nueva propuesta de estas características en futuras ferias internacionales, dado que les permitió no sólo ganar dinero y experiencia laboral, sino también conocer gente, lugares y culturas nuevas.

Los visitantes, por su parte, destacaron la calidad en la atención de los uruguayos quienes se mostraron como excelentes embajadores, sostuvo el Presidente de INAC, quien anunció que el próximo 30 de noviembre el organismo ofrecerá un asado a todos los que trabajaron en la feria, como cumplimiento del compromiso asumido en Zaragoza.

   
 
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  Alfredo Fratti