Jornada de capacitación
Oficiales trabajan en la prevención del SIDA y
sensibilización ante la discriminación
En el marco del Día Mundial de
Lucha contra el SIDA y continuando la política de
género para la no violencia hacia las mujeres, el
Ministerio del Interior realizó una jornada de
capacitación para oficiales, quienes trabajarán como
líderes replicadores, promoviendo la prevención del
SIDA y la sensibilización en materia de discriminación.
Ya son 100 los líderes y 1.000 los funcionarios
formados a través de sus colegas.
El Coordinador del Proyecto entre el
Ministerio del Interior y ONUSIDA, Miguel Migliónico,
explicó que desde 2005, esta Secretaría de Estado
trabaja en el Proyecto (en un trabajo coordinado con el
Ministerio de Salud Pública y el Ministerio de Defensa,
con el apoyo del Fondo de Población de Naciones Unidas)
por el cual se capacita a líderes replicadores mediante
la formación a funcionarios con perfil para trabajar en
esta temática. Este tipo de educación inter-pares no
necesariamente se realiza en ámbitos formales, sino que
a través de espacios recreativos o talleres donde el
líder esté capacitado para replicar lo que aprendió.
Migliónico dijo que Uruguay está en
un punto óptimo para prevenir el agravamiento de la
enfermedad en el país, aprovechando que las cifras
indican que se está pasando por una meseta con una leve
disminución en relación a 2004 y agregó que esta
capacitación no se trata solamente de prevención del
SIDA sino que también permite acumular conocimiento
sobre otros temas como violencia doméstica y políticas
de género.
En esta oportunidad, también se
presentó el condón femenino, siendo el Ministerio del
Interior pionero en introducirlo para trabajar con él
promoviendo su utilización, lo cual se incluye dentro
de las políticas de igualdad de género.
El Subsecretario del Interior,
Ricardo Bernal, expresó que el Ministerio se preparó
durante los últimos años para realizar una tarea de
prevención dentro de la institución; prevención tanto
en materia de salud como en el trabajo de la Policía
vinculado con la delincuencia. Por lo tanto, la
formación que reciben los funcionarios policiales para
trabajar en esta temática dentro de la propia
institución es principal para que la tarea hacia la
sociedad se realice con mayor eficacia.
Por su parte, la Directora del
Programa Prioritario ITS SIDA del Ministerio de Salud
Pública, María Luz Osimani, señaló que a medida que los
distintos ministerios asuman este tema como una
responsabilidad de todos, se podrá ir revirtiendo la
prevalencia de la enfermedad. Por ello, la Comisión
Nacional de SIDA, integrada desde 2005 por varios
ministerios y organismos de gobierno, discute las
políticas de respuesta al SIDA y cómo se abordará el
tema.
Explicó que el SIDA, tras 25 años de
ser considerado como una epidemia, hoy se trata como
una patología crónica que si se diagnostica y se trata
con medicación, permite tener una calidad de vida
normal. Sin embargo, aún persiste discriminación social
frente a las personas que viven con VIH-SIDA. Por ello,
se está llevando adelante una campaña radial de
sensibilización que utiliza testimonios reales de niños
portadores de la enfermedad y que conviven con la
discriminación.
Osimani indicó que la enfermedad se
transmite únicamente por tres vías: mediante relaciones
sexuales, de madre a hijo durante el embarazo, parto y
lactancia o compartiendo agujas contaminadas (ya sea
por el consumo de drogas, la realización de tatuajes o
colocación de piercings sin utilizar material
esterilizado).
En materia de avances de CONASIDA,
dijo que actualmente existe un fuerte trabajo con el
test rápido en los primeros niveles de atención, tanto
para VIH como para sífilis. Se integraron los agentes
comunitarios para facilitar el trabajo con vecinos y se
realiza un trabajo a nivel departamental, sobre todo en
las zonas de frontera donde hay un pasaje importante de
personas vulnerables.
Los desafíos que siguen por delante
se basan en la realización de campañas de
sensibilización en los medios de comunicación,
continuar capacitando a líderes que funcionen como
portavoces sobre esta temática. Asimismo, señaló la
necesidad de contar con intervenciones continuas en la
población con mayor vulnerabilidad (jóvenes, mujeres
víctimas de violencia doméstica, trabajadores/as
sexuales, hombres homosexuales).
En otro orden, la Directora Nacional
del Programa Salud de la Mujer y Género del MSP,
Cristina Grela, dijo que a nivel mundial se desarrolla
la feminización de esta epidemia puesto que las mujeres
acceden más fácilmente al diagnóstico ya que se
encuentran más cerca de los centros de salud. Por tal
motivo, solicitan un diagnóstico ya sea porque están
embarazadas, en lactancia o planean iniciar su vida
sexual.
Al mismo tiempo, señaló que existe
una fuerte relación entre SIDA, violencia doméstica y
la inequidad entre los géneros. En ese sentido, hizo
hincapié en la necesidad de un mayor empoderamiento por
parte de las mujeres en torno a esta temática, que le
permita afrontar el tema con su pareja y reclamar el
uso del preservativo. Señaló que muchas jóvenes se
sienten presionadas y acceden a tener relaciones
sexuales sin protección, incluso muchas veces son
discriminadas aquellas que llevan un condón en su
cartera.
Señaló que la violencia doméstica
también es causal del contagio de la enfermedad, puesto
que muchos hombres violentos que tienen otras parejas
sexuales, se niegan a utilizar condón con su pareja.
Asimismo, sostuvo que el hecho que la mujer reclame o
solicite el uso del preservativo puede ser mal tomado
por el hombre violento, causando una nueva riña en la
pareja. Por tal motivo, instó a los oficiales
policiales que atiendan casos de violencia doméstica, a
observar posibles repercusiones ante el pedido de la
mujer a utilizar condón.
Grela sostuvo que la violencia
doméstica y la falta de cuidado en las relaciones
sexuales tienen un mismo nudo que es la falta de poder
que las mujeres tienen en general y no les permite
poner límites en su propia vida.
El Ministerio de Salud Pública,
elaboró un material para el abordaje de situaciones de
violencia doméstica en el ámbito de la salud. El
personal de la salud tiene la obligación de llegar a
cada una de las mujeres mayores de 15 años que consulte
por cualquier patología, e interrogarla sobre su vida,
si existen situaciones de violencia, siempre
manteniendo la confidencialidad y acompañarla en el
proceso. |