Viceministro, Andrés Masoller
Uruguay seguirá creciendo por encima del promedio
de los últimos cincuenta años
En ocasión del Foro ACDE 2008, el
Subsecretario de Economía, Andrés Masoller, prevé que
Uruguay seguirá creciendo a tasas razonables por encima
del promedio de los últimos cincuenta años, es decir un
3%. Sostuvo que las fortalezas contraídas en los
últimos años nos permitirán atravesar el contexto
internacional, sin un deterioro significativo en las
condiciones de vida de los uruguayos.
Respecto a los principales efectos
de la crisis financiera en Uruguay, Masoller adelantó
que se ha observado las tasas de interès y el tipo de
cambio frente a la situación internacional. En este
sentido, dijo que el riesgo país se elevó, a la vez que
el tipo de cambio se depreció en forma significativa.
En cuanto a la actividad real, parte de los recursos
siguieron creciendo, al menos hasta el tercer trimestre
del año. En la industria se observó un crecimiento de
13% en setiembre, mientras que la inversión sigue
mostrando un dinamismo importante, sin señales de
freno.
Al mismo tiempo, Masoller entendió
que los consumidores uruguayos no se han visto
afectados por los hechos externos, dado que han
mostrado un comportamiento expansivo en sus compras.
Ello se vio reflejado en la recaudación de la DGI, en
particular en el IVA, la cual crece a tasas muy
importantes, tanto en setiembre como octubre y
noviembre.
Las importaciones de noviembre
muestran un crecimiento interanual del 46%, excluyendo
el petróleo, aunque respecto a las exportaciones se
nota una caída en los últimos meses. Reafirmando el
diálogo permanente entre el Ministerio de Economía y
los exportadores, Masoller dijo que se menciona como
causa de este fenómeno el cierre de los mercados, la
pérdida de negocios, las dificultades de cobro, los
precios que se han revisado a la baja, las caídas de
líneas de crédito y el encarecimiento del
financiamiento.
En cuanto al mercado laboral, señalò
que no se observa un impacto significativo en el
desempleo: los beneficiarios de subsidio de desempleo
están prácticamente en los mismos niveles que un año
atrás; los contribuyentes al BPS siguen creciendo y
están en niveles históricos récord. Tampoco ha habido
un impacto significativo en los sectores con los datos
de octubre, excepto en el sector agropecuario, donde se
constata un pequeño crecimiento en el número de
beneficiarios de subsidio al desempleo.
Para el cierre de este año, advirtió
Masoller, esperamos una menor demanda externa que
llevará a una desaceleración muy importante en la
producción industrial en el último trimestre del año,
sumado al efecto de la sequía en el sector
agropecuario. De todas formas, el Subsecretario
consideró que el efecto de la crisis internacional
sobre otros componentes de la producción será limitado,
a pesar de que las exportaciones medidas en dólares se
reducirán pero la caída será menor en volúmenes
físicos.
Para Masoller, el motor de
crecimiento será la demanda interna, especialmente el
consumo privado y también contribuirá positivamente la
inversión. Y se van a registrar reducciones en los
niveles de empleo en los próximos meses, especialmente
en los sectores directamente afectados por la recesión
internacional, dijo.
Por otra parte, indicó que no habrá
un escenario recesivo para el 2009, ya que existen un
conjunto de fortalezas que permitirán amortiguar los
impactos de la crisis, como los equilibrios
macroeconómicos, las reformas estructurales que se han
ido realizando, un marco institucional más sólido, un
proceso de inversión muy dinámico, menores
vulnerabilidades, estabilidad macroeconómica importante
y como aspecto esencial, participación social en los
frutos del crecimiento. Para el Viceministro, esta
política protege al país frente a un escenario más
complicado a nivel internacional, aunque sostuvo que
los canales de transmisión de la crisis internacional
tienen cierta debilidad respecto a Uruguay, ya que no
operan tanto en la región. En cuanto a dichos canales,
se refirió a los mercados accionarios, por lo que el
impacto vía caída libre de la bolsa no nos afectaría
directamente. Si bien el riesgo país aumentó y si bien
es difícil acceder a los mercados internacionales de
capital, Uruguay tiene prefinanciado dos años, afirmò.
Uruguay tampoco tiene problemas con
los créditos de empresas en los mercados
internacionales, por lo que los bancos no están
expuestos, además de que el endeudamiento interno es
muy bajo y no hay salida de capitales por desmonte.
El principal canal real por donde
puede transmitirse la crisis internacional es la baja
muy fuerte de los precios de las materias primas,
sostuvo Masoller, quien a la vez opinó que los términos
de intercambio no serán severamente afectados. Ello en
funciòn de que Uruguay también es importador de
productos que están cayendo fuertemente, lo cual
compensará la caída de los precios de exportación.
El debilitamiento de la demanda por
exportaciones es transitorio, como consecuencia de la
crisis financiera de estos últimos meses, pero tampoco
creemos que sea un fenómeno permanente, por lo cual le
asignamos un impacto medio sobre la economía uruguaya
en términos de cómo se transmite la crisis
internacional.
A través de este canal Uruguay
recibirá un impacto bastante limitado, dado que los
principales proyectos de inversión en nuestro país han
asegurado su permanencia al tiempo que se desarrollan
otros, mientras que no se ha notado que ningún proyecto
de inversión se haya enlentecido.
En cuanto a las remeses, para
Uruguay no es un canal de importancia en la transmisión
de los efectos de la crisis internacional, al tiempo
subrayó que el turismo está diversificado, lo cual
asegura un nivel mínimo de turistas y de gastos de
turistas.
En relación a las proyecciones para
el cierre de 2009 y 2010, Masoller dijo que la
proyección del producto para el 2010 será del 3%,
basado en ajustes en los sectores productivos, como en
el agro, en el que se está pensando en un crecimiento
de 1%, por el efecto de la sequía. Para la industria
manufacturera se prevé un crecimiento muy modesto de
1,5%, para la construcción un 3%, a nivel de los
principales componentes de la demanda y oferta, se nota
un proceso de inversión que continúa a tasas menores,
pero que continúa, con un crecimiento del 13%, el gasto
del consumo final en un 4.3% y las exportaciones de
bienes y servicios de 1.3%.
Dicho crecimientos se justifican por
los proyectos promovidos a través de la COMAP, la Ley
16.906, que reglamenta las inversiones promovidas, con
un grado de ejecución de 50%.
El Subsecretario adelanto que el
consumo seguirá creciendo por el crecimiento de los
ingresos en los hogares que crecerá el próximo año por
el crecimiento en los ingresos de trabajo y en las
jubilaciones y pensiones.
Y también van a crecer
significativamente las transferencias que se le hace a
los hogares de menores ingresos, en el marco de
ampliación de los programas de protección social.
Entonces, eso nos hace llegar a una
estimación de un crecimiento de los ingresos de los
hogares de un 5%, lo cual explicaría este crecimiento
mínimo del consumo, que se enlentece pero que en
promedio va a seguir creciendo un 4.3%, subrayó.
Respecto a las exportaciones, se
proyecta una caída para lo que resta de este año, del
orden de un 7 o un 10% y una posterior recuperación en
el año 2009. Ello se basa en que hay una política
cambiaria que está de alguna forma ayudando al sector
exportador. A partir de la devaluación del dólar
respecto al resto de los mercados, particularmente
respecto a Brasil y respecto al euro, el peso uruguayo
acompañó básicamente esta tendencia desde un primer
momento, lo que es importante, porque de alguna forma
ayuda a que los costos medidos en dólares puedan
acompañar la tendencia de los precios de exportación.
Se prevé una caída de los precios de
exportación de un 30% para lo que resta del año y los
costos salariales también van a reflejar esa caída
medidos en dólares, debido al ajuste del tipo de
cambio.
En otro orden, recordó que se
continuará con la política de ir trasladando al precio
de los combustibles la baja del petróleo, aunque si
bien la energía eléctrica no se ha ajustado
nominalmente pero sí en dólares está cayendo.
Informó, asimismo, que los
fertilizantes a nivel internacional han caído
fuertemente, a pesar de que aún no se ha reflejado
totalmente en el mercado uruguayo. Sin embargo, en los
próximos meses se trasladará la evolución de los
precios internacionales hacia los mercados domésticos.
Finalmente, Masoller explicó que las
exportaciones se irán recuperando porque el problema de
cierre de mercados es transitorio, pero que a lo largo
de los próximos meses, pensando en el segundo semestre
del 2009, una vez que se estabilice la situación
económica mundial, las exportaciones uruguayas deberían
empezar a crecer nuevamente en volúmenes físicos.
Existe una demanda mundial de los
productos nacionales, basada en fundamentos sólidos,
como el crecimiento de las economías y particularmente
la mayor demanda por bienes alimenticios, de países
como China, India, inclusive Brasil, donde hay una
clase media que comienza a consumir cada vez más y por
lo tanto empieza a demandar cada vez más productos
alimenticios.
Masoller prevé que Uruguay seguirá
creciendo a tasas razonables por encima del promedio de
los últimos cincuenta años, es decir un 3%. Las
fortalezas contraídas en los últimos años nos
permitirán atravesar el contexto internacional, sin un
deterioro significativo en las condiciones de vida de
los uruguayos.
PALABRAS DEL SUBSECRETARIO DE
ECONOMÍA, ANDRÉS MASOLLER
MASOLLER: Buenos días a todos,
corresponde agradecer por la invitación a participar en
esta instancia tan relevante, nosotros nos vamos a
concentrar en el impacto de la crisis internacional,
sobre la economía uruguaya. Lo primero que vamos hacer,
va a ser, una breve descripción de la situación
internacional. Luego, vamos a ver como ha respondido la
economía en los últimos meses. Y finalmente nos vamos
dedicar a explicitar cuáles son nuestras proyecciones y
que es lo que estamos esperando para los próximos 16
meses. La crisis ha sido generalizada, yo creo que no
hay ninguna duda que la evaluación que se hace de la
misma a nivel internacional es que es la peor, desde la
gran depresión de los años 30. Las causas de la crisis
internacional, la crisis financiera internacional, son
conocidas por los uruguayos, porque nosotros hemos
vivido crisis de esa magnitud. Endeudamientito excesivo
de las empresas, regulación y supervisión deficiente,
burbujas, particularmente en el sector hipotecario,
desequilibrios globales.
Todo esto explica un fenómeno de
boom financiero que terminó en crisis. Empezó como un
problema focalizado, en un mercado hipotecario de
Estados Unidos y posteriormente se fue generalizando a
todo el sistema financiero internacional. Crisis de
solvencia, pérdida de confianza, contagio
internacional. Todas, características de este fenómeno.
Los gobiernos reaccionaron
rápidamente y con particular ímpetu frente a esta
crisis. Se tomaron medidas inicialmente de inserción de
liquidez y de rescate selectivo a las instituciones y
posteriormente se atacó el problema de fondo del
sistema financiero con recapitalización de bancos,
extensión de garantía a depositantes y a operaciones
interbancarias, líneas de crédito al sector corporativo
y recorte coordinado de las tasas de interés.
Las acciones adoptadas lograron de
alguna forma mantener funcionando el corazón del
sistema financiero, que son los bancos. Y de alguna
forma parecería surgir una luz al final del túnel.
Los desafíos a corto plazo son:
restablecer la confianza, asegurar el funcionamiento
del sistema de pagos y evitar la depresión.
En las últimas semanas la tensión
internacional en los mercados financieros creemos que
ha disminuido. Eso se puede observar tanto en las tasas
de interés en la Líbor, donde de alguna forma ha caído
en los últimos meses, y se mantiene en niveles previos
a la crisis, y también en la evolución de los mercados
accionarios, que parecen haberse estabilizado en un
nivel más bajo. Si bien los mismos presentan una
elevada volatilidad.
La preocupación principal, al día de
hoy es dónde se encuentra el nivel de actividad
mundial. Las proyecciones del Fondo Monetario se han
ido ajustando a la baja, muy fuertemente, para todos
los países y para todas las regiones, particularmente
para Estados Unidos, donde se nota un ajuste muy
significativo.
También es importante marcar que los
países emergentes, han continuado creciendo y continúan
creciendo, inclusive a plazos superiores al promedio de
los 80 y los 90. Esto es algo importante. ¿Por qué?
Porque los mercados subdesarrollados
se han constituido cada vez más en el motor de
crecimiento de la economía mundial. En los 80 y en los
90 los países subdesarrollados explicaban menos de la
mitad del crecimiento de la economía mundial.
Al día de hoy se puede decir que
prácticamente el 100% del crecimiento esperado para los
próximos años, particularmente para el año 2009, va a
estar explicado por el dinamismo de las economías
china, india, rusa y brasileña. Estos cuatro mercados
emergentes son los principales motores del crecimiento
al día de hoy.
Esta situación de los mercados
emergentes que crecen, no va a alcanzar para compensar
la recesión en los países desarrollados, por lo que va
a haber un deterioro muy fuerte en el precio de las
materias primas y restricciones crediticias muy fuertes
para los países emergentes.
¿Cuáles han sido los primeros
efectos de la crisis financiera en Uruguay? Bueno, se
ha observado básicamente lo que son las tasas de
intereses y el tipo de cambio, que han respondido
frente a la situación internacional.
El riesgo país de Uruguay se elevó y
el tipo de cambio se ha depreciado significativamente.
Si observamos lo que es la actividad real, nosotros
vemos que buena parte de los sectores, por lo menos
hasta el tercer trimestre del año, siguieron creciendo.
Particularmente la industria reflejó un crecimiento
significativo de 13% en setiembre. El fenómeno de la
inversión, que es tan fundamental para el crecimiento
de la economía, sigue mostrando un dinamismo
importante. No observamos señales de freno en la
inversión.
Por otro lado, tampoco vemos que los
consumidores uruguayos se hayan visto afectados por los
hechos externos. Han tenido un comportamiento expansivo
en sus compras y eso se refleja en lo que es la
recaudación de la DGI, y particularmente del IVA, la
cual está creciendo a tasas muy importantes, tanto en
los meses de setiembre, octubre y noviembre, por lo que
ésta, de alguna forma, es una señal importante de que
la demanda interna, particularmente el consumo,
continua creciendo a tasas interesantes.
Los datos de importaciones de
noviembre, por ejemplo, nos muestran un crecimiento
interanual del 46%, excluyendo el petróleo, lo que es
un crecimiento muy importante, teniendo en cuenta la
situación internacional.
Obviamente que la mala noticia
proviene de las ventas al exterior, donde se observa
una marcada caída en los últimos meses. Hemos estado
conversando con los principales sectores exportadores.
Se menciona como causas fundamentales de este fenómeno,
el cierre de los mercados, la pérdida de negocios,
dificultades de cobro, precios que se han revisado a la
baja, caídas de líneas de crédito, encarecimiento del
financiamiento.
Se ha discutido mucho cuál ha sido
el impacto de esto en el mercado laboral,
particularmente qué es lo que está pasando con el
desempleo. Nosotros estuvimos mirando cuidadosamente
los números del BPS y por ahora no observamos un
impacto significativo en el desempleo.
Los beneficiarios de subsidio de
desempleo están prácticamente en los mismos niveles que
un año atrás. Por otro lado, los puestos cotizantes al
BPS, es decir, los que efectivamente contribuyen al
BPS, siguen creciendo y están en niveles históricos
record.
Por sectores, al menos con los datos
a octubre, tampoco se ve un impacto significativo,
excepto en el sector agropecuario, donde sí hay un
pequeño crecimiento en el número de beneficiarios de
subsidio al desempleo. Pero los sectores más
importantes en cuanto a número de gente no parecen
tener señales de mayor desocupación.
En resumen, ¿Qué es lo que estamos
esperando para el cierre de este año? Bueno, estamos
esperando una menor demanda externa que llevará a una
desaceleración muy importante en la producción
industrial en el último trimestre del año. A esto se
suma el efecto de la sequía en el sector agropecuario.
El efecto de la crisis internacional
sobre otros componentes de la producción creemos que
será limitado. Las exportaciones medidas en dólares se
reducirán pero la caída será menor en volúmenes
físicos.
El motor de crecimiento será la
demanda interna, especialmente el consumo privado, y
también contribuirá positivamente la inversión. Y
creemos que se van a registrar reducciones en los
niveles de empleo en los próximos meses, especialmente
en los sectores directamente afectados por la recesión
internacional.
¿Por qué no estamos esperando un
escenario recesivo para el 2009? Porque creemos que hay
un conjunto de fortalezas que nos permiten amortiguar
los impactos de la crisis.
Las fortalezas son las que se han
mencionado en varias oportunidades, tanto por el
anterior equipo económico como por el nuestro: los
equilibrios macroeconómicos, las reformas estructurales
que se han ido realizando, contamos con un marco
institucional más sólido, hay un proceso de inversión
muy dinámico, tenemos menores vulnerabilidades, hemos
logrado una estabilidad macroeconómica importante. Y
otro aspecto que para nosotros es esencial, es que hay
una participación social en los frutos del crecimiento.
Por todo eso, creemos que esto de
alguna forma nos protege frente a un escenario más
complicado a nivel internacional. Pero por otro lado
también entendemos que los canales de trasmisión de la
crisis internacional, en el caso uruguayo, algunos
canales tienen cierta debilidad. Es decir, no operan
tanto como en otros países de la región. Por ejemplo,
no tenemos mercados accionarios, es decir que el
impacto vía caída de las bolsas no nos afectaría
directamente. El riesgo país, si bien subió, si bien es
difícil acceder a los mercados internacionales de
capital, Uruguay ya tiene prefinanciado dos años, por
lo que tampoco creemos que sea un fenómeno que nos
afecte significativamente.
Tampoco tenemos problema con los
créditos de empresas en los mercados internacionales.
En otros países las empresas privadas se endeudan
fuertemente en el exterior. No es el caso uruguayo, por
lo tanto este canal creemos que no va a operar, o va a
operar en menor medida en Uruguay.
Los bancos uruguayos no están
expuestos a activos tóxicos, como es el caso de otros
países. No han invertido por ejemplo en Argentina como
era en la crisis de 2002. Eso nos resguarda también la
situación de solvencia de los bancos.
El nivel de endeudamiento interno es
muy bajo. Si uno mira el crédito del sector privado en
términos de producto es uno de los más bajos, es decir,
hay un grado (…) nivel de intermediación bancaria por
lo que eso tampoco debería afectarnos si hay problemas
en el sistema bancario. Y finalmente tampoco hay
operaciones que se registraron por ejemplo en Brasil de
salidas de capitales por desmonte de operaciones de "carry
trade" o por pérdidas en mercados de derivados.
Si miramos los canales reales, no ya
los canales financieros, sino los canales reales por
los cuales se puede transmitir la crisis internacional,
creemos que el principal canal evidentemente es la baja
muy fuerte de los precios de las materias primas. Pero
sin embargo, los términos de intercambio no precisamos
que se vean severamente afectados. ¿Por qué? Bueno,
porque nosotros también somos importadores de productos
que están cayendo fuertemente, por lo que creemos que
eso va a compensar la caída de los precios de
exportación y los términos de intercambio no deberían
reflejar una caída significativa.
El debilitamiento de la demanda por
exportaciones, es un tema más bien transitorio, de
cierre de mercados como consecuencia de la crisis
financiera de estos últimos meses, pero tampoco creemos
que sea un fenómeno permanente, por lo cual le
asignamos un impacto medio sobre la economía uruguaya
en términos de cómo se transmite la crisis
internacional.
¿Cómo nos afecta por la inversión
extranjera directa? Creemos que hay un impacto bastante
limitado a través de ese canal, por el hecho que los
principales proyectos de inversión en Uruguay han
asegurado su permanencia y están desarrollando
proyectos de inversión en forma muy importante,
prácticamente ninguno se ha notado que haya enlentecido
el grado de ejecución de esos proyectos.
Tampoco tenemos ingresos fiscales
que estén afectados directamente al precio de las
materias primas. Esto es muy importante, porque hay
otros países –esto lo vamos a ver más adelante- que
pueden tener caídas muy fuertes de sus ingresos debido
a la caída de los precios de los commodities.
Otro punto es el tema de las
remesas. Hay países por ejemplo de América Central
donde las remesas que se envían a esos países son muy
altas en términos del impacto macroeconómico. En
Uruguay ese canal tampoco es de importancia.
Y finalmente el turismo, creemos que
está suficientemente diversificado como para tampoco
vernos afectados severamente por la crisis. Obviamente
no vamos a tener la temporada que todos hubiéramos
deseado, pero creemos que por lo menos vamos a tener
asegurado un nivel mínimo de turistas y de gastos de
turistas.
¿Cuáles son las proyecciones que
estamos realizando para el cierre de 2009 y para 2010?
Estamos realizando la proyección del producto para el
2010 a 3%. Eso se basa en un ajuste fundamentalmente en
los sectores productivos, el agro, que lo estamos
ajustando significativamente a la baja, estamos
pensando en un crecimiento de un 1%, en particular por
el efecto de la sequía.
La industria manufacturera estamos
pensando que va a tener un crecimiento muy modesto, de
1.5%. Electricidad a base de agua se va a recuperar de
la sequía y el resto de los sectores van a mostrar
crecimientos que acompañen un poco el crecimiento del
consumo (comercio, restoranes y hoteles, transporte y
comunicaciones y otras actividades). En términos de la
construcción pensamos en un crecimiento del 3%.
A nivel de los principales
componentes de la demanda y oferta, estamos viendo un
proceso de inversión que continúa a tasas menores, pero
que continúa, con un crecimiento del 13%. El gasto del
consumo final en un 4.3% y las exportaciones de bienes
y servicios de 1.3%.
¿Cómo se justifican estos
crecimientos? Bueno, en el caso de la inversión estamos
diciendo: se va a desacelerar la inversión, no se va a
frenar, no va a caer. Y eso lo justificamos de alguna
manera por el monto tan importante de proyectos
promovidos a través de la (COMAP), la Ley 16.906, que
reglamenta las inversiones promovidas.
Ustedes pueden ver que hay un monto
muy importante de proyectos promovidos en los últimos
meses. El grado de ejecución de esos proyectos es de
aproximadamente un 50%. Entonces estamos pensando que
estos propios proyectos que empezaron este año, van a
continuar.
Respecto al consumo final, lo que
estamos diciendo es que va a seguir creciendo porque
los principales componentes que explican el consumo
final, es el ingreso de los hogares, y el ingreso de
los hogares crecerá el año que viene porque van a
crecer los ingresos por trabajo, por los aumentos del
salario real, van a crecer los ingresos por
jubilaciones y pensiones, por el ajuste de jubilaciones
que se da en enero que es importante. Y también van a
crecer significativamente las transferencias que se le
hace a los hogares de menores ingresos, en el marco de
ampliación de los programas de protección social.
Entonces, eso nos hace llegar a una
estimación de un crecimiento de los ingresos de los
hogares de un 5% lo cual explicaría este crecimiento
mínimo del consumo, que se endentece pero que en
promedio va a seguir creciendo un 4.3%.
Respecto al sector clave que son las
exportaciones, estamos proyectando una caída de las
exportaciones para lo que resta de este año una caída
significativa del orden de un 7 o un 10% y una
posterior recuperación en el año 2009. ¿En qué se basa
este supuesto? Bueno, lo primero de todo que queremos
marcar es que hay una política cambiaria que está de
alguna forma ayudando al sector exportador.
Si ustedes comparan lo que han sido
los grandes shocks cambiarios que ha tenido que
enfrentar Uruguay en el pasado, por ejemplo la
devaluación de Argentina del 81, o la devaluación de
Brasil del 99, o la devaluación de Argentina de 2001,
observan que mientras esas monedas se devaluaban
fuertemente, la moneda uruguaya continuaba una
tendencia que venía de meses anteriores. Prácticamente
no se enteraba del ajuste en alguno de los socios más
importantes del país en ese momento.
La situación en el 2008 es muy
diferente. A partir de la devaluación del dólar
respecto al resto de los mercados, particularmente
respecto a Brasil y respecto al euro, el peso uruguayo
acompañó básicamente esta tendencia desde un primer
momento. ¿Eso por qué es importante? Bueno, porque de
alguna forma ayuda a que los costos medidos en dólares
puedan acompañar la tendencia de los precios de
exportación.
Estamos pensando en una caída de los
precios de exportación de un 30% para lo que resta del
año y tenemos que los costos salariales, que son un
componente fundamental de los costos de producción de
los sectores productivos, también van a reflejar esa
caída medidos en dólares, debido al ajuste del tipo de
cambio.
Otros costos de producción también
están teniendo la misma tendencia. Por ejemplo, el
gasoil que ha tenido ajustes nominales de valores,
medidos en dólares esas caídas han sido muy importantes
y vamos a continuar con la política de continuar
trasladando al precio de los combustibles la baja del
petróleo, la energía eléctrica si bien no se ha
ajustado nominalmente pero sí en dólares está cayendo.
Los fertilizantes a nivel internacional han caído
fuertemente. Todavía no se ha reflejado totalmente esa
caída en el mercado uruguayo, pero es de esperar que en
los próximos meses se traslade la evolución de los
precios internacionales hacia los mercados domésticos.
Y finalmente los insumos intermedios también estamos
pensando que así como los precios de exportación caen,
los insumos intermedios que la industria importa, deben
comenzar a caer.
Entonces, ¿por qué tenemos esa
visión de que las exportaciones van a comenzar a
recuperarse? Bueno, porque la visión nuestra es que
este es un tema transitorio de cierre de mercados o
dificultades de acceso a los mercados derivados a una
situación de incertidumbre muy grande, pero que a lo
largo de los próximos meses, pensando en el segundo
semestre del 2009 una vez que se estabilice la
situación económica mundial, las exportaciones
uruguayas deberían empezar a crecer nuevamente en
volúmenes físicos. ¿Y porque? Porque hay una demanda
mundial por nuestros productos, una demanda que no es
algo transitorio. Es una demanda que está basada en
fundamentos sólidos, que es el crecimiento de las
economías y particularmente la mayor demanda por bienes
alimenticios. Fundamentalmente de países como China,
India, inclusive Brasil, donde hay una clase media que
comienza a consumir cada vez más y por lo tanto empieza
a demandar cada vez más productos alimenticios.
En resumen, creemos que el mundo
desarrollado está entrando en una profunda recesión, es
cierto- pero la crisis internacional nos afectará a
todos pero su impacto será limitado en Uruguay, no
podremos mantener el ritmo de crecimiento de los
últimos años. Eso es algo objetivo pero seguiremos
creciendo a tasas razonables por encima del promedio de
los últimos cincuenta años. O sea un 3% para, si uno
mira la historia del país, un crecimiento del un 3% es
una tasa interesante, por encima del promedio de los
últimos cincuenta años. Las fortalezas contraídas en
los últimos años nos permitirán atravesar el contexto
internacional sin un deterioro significativo en las
condiciones de vida de los uruguayos. Eso es un poco lo
que creemos, y realmente creemos que va a ser posible
de realizar, muchas gracias. |