Equilibrio económico y social
Vázquez destacó previsión del Gobierno uruguayo
ante crisis internacional
En el marco de la Plenaria de la
"Cumbre de América Latina y el Caribe. Integración y
Desarrollo", llevado a cabo en Costa do Sauipé, Bahía,
el Presidente de la República, Tabaré Vázquez, dijo que
si bien no se puede medir la dimensión de la crisis
mundial actual con la experiencia vivida en la crisis
financiera y social del 2002, el país y el Gobierno
procuraron "prever los elementos negativos".
El Mandatario desarrolló dos
conceptos, a su entender trascendentes: el concepto de
previsibilidad y el concepto de vulnerabilidades. Dijo,
en este sentido, que teniendo en cuenta la crisis
financiera y social vivida en Uruguay en el 2002, el
Gobierno instrumentó políticas sociales sobre la base
de la previsión de una posible crisis internacional.
Luego del desmesurado crecimiento de la economía y del
alza de precios en los alimentos y el petróleo, la
crisis se extendió a todos los países.
"En el Uruguay en el año 2002
vivimos una de las crisis económicas financieras y
sociales más importantes de toda nuestra historia y esa
fatídica experiencia nos sirvió, cuando llegamos al
Gobierno, para tratar de prever los elementos negativos
que podían surgir en el curso del mismo. Yo creo que de
aquí en más deberíamos prever, adelantarnos, leer el
futuro, para prever las consecuencias de movimientos
negativos que se puedan producir como los que se están
produciendo en este momento", sostuvo el Presidente
Vázquez.
Para Vázquez, el país debía superar
vulnerabilidades "para no volver a caer en la situación
económica, financiera y social que vivió", por lo que,
ante períodos de crecimiento económico, el Gobierno
procuró "distribuir con justicia social la riqueza
generada", bajo el mandato histórico de la doctrina
artiguista: "que fueran más privilegiados los más
necesitados".
Para ello el Gobierno debió asumir
medidas "adecuadas a la prevención y no al tratamiento
de una patología instalada", apostando a un fuerte
equilibrio macroeconómico, enfatizó el Mandatario.
Palabras del Presidente de la
República, Tabaré Vázquez, en el marco de la "Cumbre de
América Latina y el Caribe. Integración y Desarrollo":
Vamos a centrar nuestra
participación, exclusivamente en el planteo que
precisamente ayer realizara el Presidente Lula, en
cuanto al aporte, modesto el nuestro, que cada país
podía hacer para en esta circunstancia analizar la
crisis financiera y económica a nivel internacional, de
la misma manera intentaremos en nuestra exposición
transitar el mismo camino – si se quiere de
pragmatismo, sino de practicidad o de realismo – que
plantearon los Presidentes de Dominicana, Chile,
Guyana, Brasil, entre otros, en cuanto a concretamente
plantear la situación y plantear terapéuticas adecuadas
a las patologías sistémicas y sistemáticas que estamos
sufriendo en este momento todos los países del mundo.
Para entrar en esas consideraciones
quisiera hacer algunos, y a manera de prólogo, dejar
sentados algunos pensamientos. El mundo hoy parece un
manicomio dirigido por sus propios pacientes, en este
mundo de situaciones que estamos viviendo y en plena
crisis, cuando comienza a acentuarse el sufrimiento de
los ciudadanos más humildes y más pobres, donde la
crisis castiga como sucede normalmente a quienes menos
tienen, aún existen espacios para que en lugar de jugar
a la ruleta, algunos deshumanizados jueguen aún a la
especulación financiera y económica. Es nuestra
obligación intentan introducir una cuota de
racionalidad a esta locura. Creo que esta es una muy
buena oportunidad que tenemos los países de América
Latina y el Caribe para intentar transitar el camino de
la racionalidad. Y creo que debemos comenzar, lo digo
con mucho respeto y con mucha modestia, por un planteo
autocrítico.
La fuerza política a la que
pertenezco que está en el Gobierno de la República
Oriental del Uruguay, en sus principios fundacionales
tiene su concepción más amplia de la lucha contra
cualquier forma de imperialismo. Somos
antiimperialistas. Pero debemos de una buena vez, no
echarle las culpas de todos nuestros males al imperio
de turno. Que las tiene, la historia lo habla, la
historia lo demuestra, y debemos reconocer con
humildad, que en Latinoamérica y el Caribe, no hemos
sido capaces por omisión, por incapacidad y por
corrupción de elaborar un proyecto latinoamericanista y
del Caribe, en conjunto y unidos que nos permita darle
dignidad a la vida de nuestros pueblos. Y creo que este
es el momento y creo que es la visión del Presidente
Lula de llamar a esta reunión. Fue realmente muy
atinada, y realmente merece nuestro máximo apoyo.
Quisiera hacer un encare global
olístico y reitero realista que la situación que
estamos viviendo y lo haremos desde nuestro exclusivo
punto de vista, sabiendo que hay diferencias entre los
países que estamos aquí reunidos, que es muy difícil
extrapolar experiencias de un país a otro, por más
identidad que exista entre los mismos. Lo que vamos a
decir no es una receta y estamos simplemente en una
etapa de evaluación de los resultados, de las medidas
que hemos aplicado ante la situación que estamos
viviendo.
Sí quiero desarrollar dos conceptos
que me parecen trascendentes. Quizás no lo sean, pero a
nosotros nos parece trascendentes: el concepto de la
previsibilidad y el concepto de las vulnerabilidades.
Por cierto no podíamos prever la dimensión y las
características de esta crisis. Es cierto, pero, si
tenemos algunos conceptos en cuenta, sobretodo en el
mundo de la física, el principio de la acción y de la
reacción. Es decir, cuando hay una acción en
determinada dirección y en determinado sentido va a
haber un principio de la reacción en la misma dirección
pero en sentido contrario, y el principio del
desplazamiento de la energía, que como todos sabemos,
es un principio ondulatorio que tiene ciclos positivos
y tiene ciclos negativos. Si tenemos en cuenta estos
elementos y viendo lo que sucedía hace dos, tres,
cuatro años atrás, y se fue desarrollando hasta el
2007; ante el crecimiento desmesurado de la economía a
nivel internacional y de los precios, sus costos, del
crudo del petróleo y de los alimentos, teníamos que
prever que en algún momento la contra reacción o la
reacción o la antirreacción se iba a experimentar.
Tarde o temprano ese ciclo positivo iba a cambiar, iba
a cambiar de ciclo. Había que prever.
En el Uruguay en el año 2002 vivimos
una de las crisis económicas financieras y sociales más
importantes de toda nuestra historia y esa fatídica
experiencia nos sirvió cuando llegamos al Gobierno para
tratar de prever los elementos negativos que podían
surgir en el curso del mismo. Yo creo que de aquí en
más deberíamos prever, adelantarnos, leer el futuro,
para prever las consecuencias de movimientos negativos
que se puedan producir como los que se están
produciendo en este momento. Si preveíamos el cambio
del signo en el avance de la economía y de los logros
de políticas sociales, teníamos que ver también
entonces las vulnerabilidades que teníamos y que
habíamos experimentado en la crisis del año 2002.
Vulnerabilidades que teníamos que superar para no
volver a caer en la situación económica, financiera y
social que vivió nuestro país. Y en esa dirección
trabajamos. Bajo la ecuación de crecimiento económico
para y con desarrollo social. Al mismo tiempo que
crecíamos económicamente, intentábamos distribuir con
justicia social la riqueza generada. Cumpliendo con el
mandato histórico de la doctrina artiguista, que fueran
más privilegiados los más necesitados.
Tomamos medidas preventivas,
intentamos vacunarnos, hacer un diagnóstico oportuno,
actuar oportunamente en el diagnóstico con medidas
terapéuticas adecuadas a la prevención y no al
tratamiento de una patología instalada. Apostamos a un
fuerte equilibrio macroeconómico. No es de derecha ni
de izquierda, es simplemente medidas de buena
administración. Cuando tenemos un paciente con un
traumatismo grave y está sangrando porque se le rompió
una arteria y tiene un desequilibrio interno miostático,
antes de arreglar el desequilibrio tenemos que parar la
hemorragia y la hemorragia el cirujano la para
interviniendo y opera con la derecha u opera con la
izquierda. Si es derecho opera con la derecha y si es
izquierdo opera con la zurda. Pero opera para parar esa
hemorragia y luego encontrar los mecanismos
homeostáticos de compensación de los desequilibrios.
Debo decir también para terminar que
hemos tenido la oportunidad de aprender enormemente en
estos dos días, con los aportes que todos ustedes han
hecho y agradecemos profundamente. |