Fuerza Aérea solicitó refuerzos
Inspecciones de aeronaves se adelantan en el tiempo
por mayor uso en incendios forestales
El Comandante en Jefe de la Fuerza
Aérea, Enrique Bonelli, explicó que el mayor uso de las
aeronaves debido a la labor que realizan en zonas de
incendios, ha determinado la necesidad de adelantar las
correspondientes tareas de mantenimiento. Para ello se
solicitó al Poder Ejecutivo un refuerzo de rubros y en
una primera etapa, se dispondrá de US$ 155.000 para
adquisición de materiales denominados ”fungibles”
El jefe de la FAU, Enrique Bonelli
reconoció que el clima en nuestro país ha empeorado e
impuesto nuevos desafíos teniendo en cuenta que, tiempo
atrás, los incendios forestales eran más esporádicos y
menos intensos.
Recordó que en 2005, cuando se
produjo el incendio en Rocha, desde La Esmeralda hasta
La Coronilla, la Fuerza Aérea realizó vuelos con
helicópteros durante unas 200 horas en todo el
período. Sostuvo que en la situación actual se han
cumplido ya más de 255 horas. Según informó el
jerarca, una hora de vuelo representa un costo de
mil dólares para la Fuerza.
Bonelli consideró como muy
importante la donación de la Embajada de Estados
Unidos, que incorpora equipamiento a la dotación que ya
tiene la Fuerza Aérea. Se trata de un nuevo modelo de
helibalde. La iniciativa surge tras un pedido de
equipamiento de este tipo al Sistema Nacional de
Emergencias, quien realizó las gestiones pertinentes
ante la representación diplomática en el país. Los
helibaldes llegaron en tiempo récord, y dos de ellos se
están utilizando desde los primeros incendios de 2009.
Por otra parte, Bonelli informó que
se realizó una solicitud al Ministerio de Defensa y
éste al Sistema Nacional de Emergencias y al Presidente
de la República, para que se les asignen rubros extra a
los ya otorgados a la Fuerza. El destino de los mismos,
es hacer frente a las inspecciones de las aeronaves,
que se adelantan en el tiempo por el mayor uso, a
consecuencia de la asistencia en los incendios
forestales. Los aviones se inspeccionan en función del
tiempo transcurrido o la cantidad de horas de vuelo
realizadas.
En esta primera etapa, para
efectuar las inspecciones de los aviones recibirán unos
US$ 155.000, destinados a adquirir filtros, sellos,
chavetas y demás ferretería que denominan “fungibles”.
También se debe hacer frente a las inspecciones de
“rotables” (un rotor principal, un generador o un
horizonte artificial que tiene horas de vuelo
determinadas).
El material aeronáutico de la Fuerza
Aérea, si bien tiene unos años, cuenta con el
mantenimiento que indica el fabricante, explicó Bonelli,
quien aseguró que se ajusta estrictamente a las
disposiciones. Se trata de un mantenimiento sometido a
un proceso de revisión continua. “En ese sentido
estamos muy tranquilos, porque los helicópteros están
en perfectas condiciones de vuelo”, aclaró.
A poco tiempo de dejar su cargo,
Bonelli reconoció que siempre quedan cosas “en el
debe”, pero prefirió no hacer balances, y dejar eso
para que otros lo hagan.
Asimismo, elogió a su sucesor, el
Brigadier José Bonilla, con quien trabajó en conjunto
desde que asumió el Comando de la Fuerza y aseguró que
está “totalmente empapado de los logros, los defectos y
las expectativas que tiene la Fuerza”.
Consultado acerca de su labor en la
temática de Derechos Humanos, Bonelli dijo que se va
con la sensación del deber cumplido, porque “se dio
cumplimiento a la orden del Poder Ejecutivo, con la
mejor predisposición y de la mejor manera”. “Si queda
algo para atrás, dijo –que aparentemente sí- bueno,
lamentablemente no lo pude lograr. Hubiera sido mi
deseo poder dar respuesta a todas las interrogantes que
tiene la población, pero han pasado más de 30 años, y
esos 30 años, van en contra de poder saber lo que se
pretende saber”.
Bonelli admitió que mucha gente, hoy
fallecida, pudo haber aportado algún elemento más, pero
“hoy por hoy no es posible”, concluyó. |