La Cámara Uruguaya de TV para Abonados respalda
revocación del Gobierno a TDH
La resolución del Ministerio de
Industrias dejando sin efecto la decisión de la URSEC
que autorizaba la transmisión en todo el territorio
nacional de televisión paga satelital por parte de la
Empresa Telmex, está siendo, en este momento, objeto de
fuertes presiones, tildándola de ilegal y retrógrada,
en tanto estaría impidiendo que los uruguayos se
beneficiaran de los adelantos técnicos en la materia..
La Cámara Uruguaya de Televisión
para Abonados (CUTA), ante la
notoria injusticia y desconocimiento que estas críticas
suponen, cree necesario aclarar varios aspectos
referidos al crucial tema de las comunicaciones, en lo
que a sus afiliadas concierne. En nuestro país la
transmisión de imágenes televisivas y en menor medida
de datos, se encuentra regulada por diversas leyes que
conforman un cuadro restrictivo. Como consecuencia de
esta legislación, las empresas privadas de televisión
para abonados en la modalidad cable, se encuentran
constreñidas a prestar este único servicio en sus
pequeñas zonas, asignadas a cada una mediante llamados
estatales competitivos, sin tener la posibilidad de
utilizar sus infraestructuras ya instaladas para
brindar servicios adicionales, tal cual se hace en toda
la región.
Pese a estas limitaciones y en
abierta competencia con la televisión satelital Direct
TV, que emite para todo el país, estas pequeñas
empresas de capital nacional, con el esfuerzo de muchos
años y fuertes inversiones, han cubierto con sus redes
la casi totalidad del territorio prestando un servicio
de la mejor calidad y con una definida tendencia
localista, al estar obligadas a mantener por lo menos
una señal de esas característica por cada zona.
Asimismo en su mayoría, están sujetas en sus zonas a la
competencia de empresas similares, todas ellas
ingresadas al mercado bajo el régimen licitatorio. Como
consecuencia, miles de personas en el interior del
país, obtienen su subsistencia de su empleo en estos
emprendimientos que en conjunto son cerca de cien.
En lo que refiere a la transmisión
de datos utilizando para esa finalidad su red de cables
ya instalada, hace años que vienen solicitando
infructuosamente al Estado se las habilite a prestar
ese servicio, habiendo siempre recibido el sistemático
rechazo de sus peticiones. Ello con el argumento que es
necesario planificar un sistema general de
comunicaciones, de manera de crear en definitiva un
sistema armónico que concilie el interés empresarial y
local con el superior interés público en tan delicada
materia.
En esta situación, mientras se
estudian proyectos que obtengan tal armonía y cuando
aparentemente se está cerca de tal logro, de manera
inopinada la URSEC concedió a una poderosa empresa
trasnacional, la posibilidad de trasmitir imágenes
televisivas en todo el país (esto es, sin ninguna
limitación zonal), habilitación que adiciona a la de
operador de datos y telefonía celular. En lo que
claramente conformaba un verdadero atropello a los
legítimos derechos de todas las empresas participantes
en el mercado, hasta ahora limitadas en su desarrollo
por disposiciones del propio estado. Era obvio por
consiguiente que esa resolución no podía mantenerse por
ilegal, injusta y por poner al estado en riesgo de
reparaciones millonarias frente a las inevitables
demandas resarcitorias de las restantes empresas
fuertemente dañadas por tan ilegítima discriminación.
Nadie se opone al progreso ni a la
necesidad que el país adecue su fundamental política en
el área de las comunicaciones a la mejor tecnología
disponible. Pero para eso es fundamental armonizar
esfuerzos de los organismos públicos y privados. Algo
que sólo podrá lograrse como se hizo con la derogación
de la resolución de la URSEC- en el respeto al orden
jurídico y a los iguales derechos de todos. |