SIPIAV llamó a la reflexión
La prevalencia del maltrato a niñas, niños y
adolescentes ronda el 50% de los hogares
Los diferentes grados de violencia
que expresa la sociedad preocupan a las autoridades. No
solo la agresión física o violación son demostración de
violencia, también el maltrato verbal y psicológico,
que deriva en muchos casos en niños, niñas y
adolescentes violentos en todos los estratos sociales.
Desde hace dos años se trabaja en un abordaje
interinstitucional, creando protocolos y hojas de ruta
que definan cómo proceder.
En el marco del segundo aniversario del
Sistema Integral de Protección a la Infancia y la
Adolescencia contra la Violencia (SIPIAV), se realizó
una puesta a punto y se presentaron una serie de
iniciativas.
Del acto participaron: la ministra de
Desarrollo Social, Marina Arismendi; el director de
Infamilia, Julio Bango; el director del INAU, Jorge
Ferrando; la coordinadora del SIPIAV, María Elena
Mizrahi; la directora del Consejo de Educación
Primaria, Edith Moraes, y el asesor del Ministerio del
Interior, Miguel Migliónico, entre otras autoridades.
El SIPIAV es implementado por el INAU,
ministerios del Interior, de Salud Pública y de
Desarrollo Social y la ANEP, con el apoyo de UNICEF y
PNUD.
Fue concebido con el objetivo de
construir un sistema nacional de atención, mediante un
abordaje interinstitucional que responda a la
problemática de la violencia contra la niñez y la
adolescencia.
En la oportunidad se presentaron
protocolos y mapas de ruta, se dio a conocer el informe
2008, se expusieron campañas de difusión, capacitación
y un modelo de atención.
La Ministra Arismendi destacó la
importancia del material que se presentó en la jornada,
dado que es parte de una rendición de cuentas.
Hace dos años, al presentarse el SIPIAV,
se hizo público un diagnóstico, y “todos quedamos
espantados y nos autoanalizamos”, indicó la jerarca,
dado que todos tenemos una familia.
La interacción del Estado con el
gobierno nacional y los gobiernos departamentales y
locales, con las organizaciones sociales, hace que se
ubique el tema en la dimensión que tiene.
“Si un niño o niña nace en un hogar
donde el grito es la manera más común de comunicarse
entre los adultos, donde el insulto es la manera de
establecer vínculos, donde el denigrar al otro en su
autoestima, en su autovalía es la manera de valorizar
lo que la otra persona hace, seguramente al poco tiempo
va a ejercer esta forma de comunicarse”, sostuvo.
Además, algunas veces se reproduce esta forma de
relacionarse en la escuela.
Se apuesta a que esas persona
excluidas, con los lazos sociales rotos o nunca
establecidos, se quieran a si mismas y sean capaces de
querer a otros, que confíen en que pueden hacer las
cosas, quieran aprender, se enamoren, se alegren,
disfruten de una salida, explicó.
Si bien se avanzó mucho, resta aún más
por hacer, dijo la Ministra, quien aclaró que no se
debe confundir la violencia con los límites.
Desde su rol de docente, Arismendi
recordó que un simple dibujo animado puede variar la
actitud de un niño. Actualmente los personajes matan
indiscriminadamente y los juegos electrónicos consisten
en ganar puntos a cambio de matar más y mejor.
Se ve con naturalidad bombardear una
ciudad hasta que quede destruida, y se hace pública la
guerra en si misma, “como quien da los datos del
tiempo”, comparó.
Finalmente, recordó que siempre se está
hablando de derechos; derecho a una vida sana, a ser
feliz, a construir una perspectiva de vida basada en el
reconocimiento, en el crecimiento, en la posibilidad de
aprender; derecho a la salud, a la educación y a la
vivienda digna, pero además, el derecho a establecer
vínculos sociales con herramientas para hacerlo.
Julio Bango explicó que en la jornada
se brinda un informe del SIPIAV sobre las acciones
desarrolladas en el último año, del que se destaca:
centros abiertos para el tratamiento de niñas, niños y
adolescentes en situación de maltrato físico o
psicológico, la construcción de los mapas de ruta para
el tratamiento de estas situaciones, porque a veces en
la escuela, en un centro CAIF o en una policlínica se
detecta un hecho de violencia contra un niño, y no se
sabe cómo actuar.
Es necesario generar la coordinación
para que cada técnico sepa qué hacer, a qué servicios
se puede derivar el tratamiento. Este es un logro para
el país, dijo.
Los mapas de ruta no son generales a
nivel nacional, sino por zona, de manera que en cada
zona se conozcan los recursos que se tiene para atender
esta problemática.
En los próximos días el Ministerio de
Desarrollo Social presentará un informe sobre una
investigación realizada en Montevideo y el Área
Metropolitana que da cuenta de las prácticas de crianza
de los uruguayos con sus hijos en los hogares. Este
informe permitirá reflexionar sobre cómo construimos
las relaciones con nuestros hijos, de modo de encarar
el problema que tiene repercusiones a nivel social,
indicó Bango.
Como forma de adelanto, el Jerarca
brindó algunos datos, que además están contenidos en el
informe presentado en la jornada por SIPIAV. En este
sentido, dijo que si se mira la frecuencia con que
suceden los hechos de maltrato, a nivel crónico la
prevalencia del maltrato, ronda el 50% de los hogares.
El maltrato psicológico ronda cifras similares. Esto
refiere a cuando el hecho se da repetidas veces en el
hogar.
Más allá del tipo de violencia, esta
situación atraviesa a todas las clases sociales y
estratos culturales. Esto da la pauta que tenemos un
problema que debemos resolverlo como sociedad. El
Estado tiene que asumir su responsabilidad, pero
“tenemos que darnos el espacio como sociedad para
reflexionar sobre nuestras propias prácticas”,
reflexionó Bango.
Jorge Ferrando, por su parte, aseguró
que aún resta un largo camino por recorrer. Es
necesario analizar los roles para saber qué estamos
dispuestos a promover. Los medios deben analizar qué
informan, porque lo que se ve dice muy poco de lo que
se está haciendo, indicó.
Se trata de construir derecho,
ciudadanía y otras formas de convivencia. “no podemos
perder el rumbo de lo que queremos”, aseguró.
Edith Moraes realizó una recopilación
de estos dos años de labor, y confirmó que el mapa de
ruta aplicado para las escuelas comenzó a dar sus
frutos.
La Jerarca destacó la labor de todas
las instituciones en pro de elaborar protocolos y
presentar propuestas, además del compromiso para
concretarlas.
Es necesario modificar las prácticas e
incorporarlas en las rutinas escolares, para apostar a
la detección temprana y la prevención.
Miguel Migliónico, en tanto, resaltó
las políticas de articulación de los diferentes actores
y llamó a trabajar todos en la lucha contra la
violencia.
El asesor del Ministerio del Interior,
recordó que el SIPIAV no es solamente una organización
articuladora, ya que permite discutir e intercambiar
sobre el tema para mejorar las prácticas –como dijo
Moraes-, reflexionar y modificarlas, todo mediante un
trabajo unificado. |