Un Gol al Futuro
Vázquez presentó "Programa Nacional de Formación
Integral del Futbolista Juvenil Uruguayo"
Desde el Teatro Solís, el
Presidente de la República, Tabaré Vázquez, participó
de la ceremonia de instalación de la Comisión Honoraria
Asesora para la Formación Integral del Futbolista
Juvenil uruguayo. Destacó que el objetivo no es formar
campeones mundiales, sino buenos deportistas pero,
sobre todo, buenos ciudadanos, lo cual va en línea con
otras políticas del Gobierno que lleva adelanta en
relación a la infancia.
El Mandatario hizo uso de la palabra
al término de las alocuciones del Director de Deportes,
Fernando Cáceres, el Director Técnico de la Selección
Nacional de Fútbol, Washington Tabárez, el doctor
encargado de la selección nacional de fútbol, Pedro
Larroque y el Director del Consejo de Educación Técnica
Profesional (CEPT), Wilson Netto.
En su discurso, Vázquez señaló que
este programa se relaciona con la frase esbozada por
Artigas "sean los orientales tan ilustrados como
valientes" y que a través de esta iniciativa, se está
cumpliendo con ese mandato histórico. Del mismo modo,
felicitó a las personas e instituciones públicas y
privadas que impulsan el programa, a través del saludo
al ex-presidente de Defensor Sporting, Eduardo Arzuaga
y expresó su deseo de ser considerado uno más entre
quienes impulsan este programa, para "no ver este Gol
al Futuro desde la tribuna", subrayó.
El Presidente Vázquez enfatizó que
este programa nacional para la formación integral del
futbolista juvenil, no tendrá efectos milagrosos ni
garantiza el éxito, así como tampoco tiene por objetivo
la producción en serie de campeones mundiales o premios
nobel. En tal sentido, dijo que el objetivo del
programa es formar buenos deportistas, pero sobre todo,
buenos ciudadanos. "Porque es más difícil formar un
ciudadano cabal que formar un profesional
universitario, un artista o un hombre de negocios
destacado" resaltó el Mandatario, quien, para evitar
suspicacias, agregó que "es bastante más complejo que
ser médico o gobernante".
En tal sentido, destacó que Gol al
Futuro es producto de la inteligencia, voluntad y el
compromiso de sus impulsores y que también se vincula a
otras políticas públicas como lo son el fortalecimiento
del sistema de protección social, el Nuevo Sistema de
Asignaciones Familiares, el Sistema Nacional Integrado
de Salud, el Plan CEIBAL, la Ley de Universalización de
la Educación Física en las escuelas públicas de todo el
país, los programas escolares de salud ocular y bucal y
los programas contra el consumo de drogas y contra el
tabaquismo. "Son políticas que impulsa el Gobierno,
pero son políticas del país. (...) Aquí no hay banderas
políticas, aquí la única bandera es la bandera
uruguaya", subrayó.
Finalmente, destacó la voluntad y la
capacidad de los uruguayos para involucrarse en temas
que importan y unirse en torno a un futuro que será lo
que los uruguayos sean capaces de soñar, modelar y
construir. Agregó que en la sociedad actual ya no basta
que una política de estado sea legítima y correcta para
que la ciudadanía la apruebe, sino que requiere -aparte
de legitimidad y sustento técnico- sustento social.
Esto se traduce como democracia, dijo "y la democracia
en tanto forma de gobierno, estado de la sociedad y
dignidad en las personas, es nuestro mejor gol".
Palabras del Presidente de la
República, Tabaré Vázquez, en la instalación de la
Comisión Honoraria Asesora para la Formación Integral
del Futbolista Juvenil uruguayo
PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, TABARÉ
VÁZQUEZ: Permítanme comenzar diciendo, simplemente,
queridas amigas y queridos amigos.
Ser el último en la lista de
oradores tiene ventajas y, además, tiene riesgos. La
ventaja es que ya se ha dicho todo, o casi todo, sobre
el tema convocante. El riesgo es que, a pesar de la
ventaja mencionada, hay que decir algo para no provocar
estampidas o ronquidos en la audiencia.
Y, verdaderamente, en esta
oportunidad no le temo a este riesgo, pero tampoco
quiero abusar del mismo, así que diré algunas cosas en
el menor tiempo posible. En primer lugar, lo obvio, que
no por ser obvio deja de ser auténtico. Realmente, me
siento feliz de estar aquí. Sencillamente feliz y
quiero agradecerles este momento.
No me quejo por ser Presidente de la
República. Por el contrario, me honra la
responsabilidad que la ciudadanía uruguaya me ha
confiado, pero ojalá tuviera más momentos como éste en
el ejercicio del cargo. Esta noche me iré a dormir y me
sentiré más feliz.
En segundo lugar y dado que este
acto no es fortuito -algo que tampoco es mera cortesía-
que comparto plenamente el motivo que nos convoca. Esto
es: el Programa Nacional para la Formación Integral del
Futbolista Juvenil. La denominación es un poco extensa,
pero todos sabemos de qué se trata. Y también sabemos
que, más allá de las circunstancias y significación del
mismo, este programa tiene algo que ver con aquel "sean
los orientales tan ilustrados como valientes" que
enseñó y legó nuestro padre Artigas. Esta noche me
siento más reconfortado y tranquilo, cumpliendo con ese
mandato histórico.
En tercer lugar, algo que -lejos de
ser un cumplido- es un sentimiento que me complace
explicitar. Felicito a las personas e instituciones
públicas y privadas que impulsan esta iniciativa. A
todos ellos, sin excepción y con emoción.
Son muchos y seguramente serán más
aún, pues este emprendimiento está abierto a nuevas
incorporaciones y aportes, pero ante la imposibilidad
de nombrar a cada uno de los que ya están, menciono a
uno que –estoy seguro- nos representa a todos. Me
refiero a ese formidable juvenil que es don Eduardo
Arzuaga.
Digo "formidable juvenil" con el
respeto y el afecto que don Eduardo merece y que yo
siento por él. Al fin y al cabo, la juventud no es
cuestión de edad solamente y lo que no está en cuestión
es que don Eduardo Arzuaga es muy buena gente. "Buena
gente" a veces suena sencillo, puede parecer modesto,
pero hay serlo y él lo es, un caballero en el deporte.
Esta noche queremos soñar con tantos
viejos y queridos amigos que me ha dado el deporte.
Muchos que aquí están y otros que no están físicamente,
pero están espiritualmente con todos nosotros.
Amigas y amigos, no voy a repetir lo
que ya se ha explicado sobre el contexto que da lugar a
este programa, sus objetivos, las líneas de trabajo
para alcanzarlos o la estructura institucional que
sustentará la ejecución del mismo. Al respecto, expreso
que no sólo deseo éxitos al Programa, también deseo ser
considerado uno más entre quienes lo impulsan. Yo no
quiero ver este "Gol al Futuro" desde la tribuna. Y
desde esa hermosa condición que es ser uno más en la
cancha, permítanme decirles que este programa nacional
para la formación integral del futbolista juvenil, no
tendrá efectos milagrosos ni garantiza el éxito,
palabra embriagante si las hay, por no decir
alucinógena. El objetivo de este programa no es la
producción en serie de campeones mundiales o premios
nobel, aunque algunos pueden salir y si salen,
bienvenidos.
El objetivo de este programa es, si
se quiere, bastante más ambicioso. Es formar buenos
deportistas y sobre todo, buenos ciudadanos. Porque en
el deporte pasa lo mismo que en otras actividades
humanas, es más difícil formar un ciudadano cabal que
formar un profesional universitario, un artista o un
hombre de negocios destacado. Y para evitar
suspicacias, para que no se crea que algunas
profesiones o actividades están excluidas de tal
comparación, agrego que ser un ciudadano plenamente
conciente de sus derechos y responsabilidades, es
bastante más complejo que ser médico o gobernante.
Del mismo modo que no tendrá efectos
milagrosos, este programa, esto de "Gol al Futuro",
tampoco es un milagro en sí mismo. Es -como ya lo
reconocí- producto de la inteligencia, voluntad y el
compromiso de sus impulsores, entre los cuales hay
fundamentales anónimos. Fundamentales anónimos. Esta
noche con reconocimiento y modestia les hago llegar mi
admiración por tener esta idea y desarrollarla.
Pero también se vincula a otras
políticas públicas en materia de infancia y juventud,
salud, educación, empleo y deporte, por cierto. Por
citar apenas algunos ejemplos cercanos y concretos:
este programa no es ajeno a las políticas de
fortalecimiento del sistema de protección social, Nuevo
Sistema de Asignaciones Familiares, Sistema Nacional
Integrado de Salud, ni al Plan CEIBAL, ni a la Ley de
Universalización de la Educación Física en las escuelas
públicas de todo el país, ni a los programas escolares
de salud ocular y bucal, ni a los programas contra el
consumo de drogas y contra el tabaquismo.
Son políticas que impulsa el
Gobierno, sí. Pero son políticas del país. Son
políticas de todos ustedes. Aquí no hay banderas
políticas, aquí la única bandera es la bandera
uruguaya. Éste es, precisamente, el tercer y último
aspecto que me interesa resaltar. La voluntad y la
capacidad de los uruguayos para involucrarnos en temas
que importan, para unirnos todos en torno a un futuro
que será lo que nosotros seamos capaces de soñar, de
modelar y de construir.
Ello es muy saludable, por cuanto en
la sociedad actual ya no basta que una política de
estado sea legítima y correcta para que la ciudadanía
la apruebe. Las líneas rectoras de las políticas de
estado requieren, aparte de legitimidad y sustento
técnico, sustento social. No se trata de desconocer la
importancia de los aspectos técnicos ni de buscar
atajos en la institucionalidad, sino de reconocer y
asumir el derecho de la gente a ser convocada en
asuntos que hacen a su propia vida.
Ello no es romanticismo ni
populismo, ni ningún otro "ismo". Es simplemente,
democracia. Y la democracia en tanto forma de gobierno,
estado de la sociedad y dignidad en las personas, ese
aire habitual y sencillo que tanto nos gusta respirar a
los uruguayos. Es también -sin dudas, amigas y amigos-
nuestro mejor gol. El mejor que hemos hecho y el más
lindo que podemos y vamos a hacerle al futuro. Y quizás
esta noche sí, quizás esta noche algún pibe uruguayo,
de los de verdad, y los otros, los virtuales que
tenemos cada uno de nosotros en el corazón, pueda soñar
que Obdulio se puso otra vez los zapatos de fútbol.
Muchas gracias. |