198º Aniversario
El Ejército conmemoró su día recordando
a los patriotas del 18 de Mayo de 1811
Con un reconocimiento a la receptividad
a los problemas de las Fuerzas Armadas, por parte del
Presidente de la República, Tabaré Vázquez, el Comandante
en Jefe del Ejército, Jorge Rosales, reivindicó la figura
del soldado y del cuerpo militar. En su discurso, expresó
que la misma intensidad de aquellos soldados que
acompañaron a la revolución artiguista está presente en las
Fuerzas Armadas de hoy, a 198 años de su gestación.
Al rememorar en la misma fecha la
Batalla de Las Piedras, el Día del Ejército Nacional y el
Día del Soldado, el Comandante en Jefe del Ejército, Jorge
Rosales, indicó a los presentes en el Estadio Cnel. Álvaro
Gestido, que una jornada como la de hoy es una ocasión
propicia para recordar y reflexionar, agradecer y
comprometerse.
En su discurso, homenajeó a quienes
formaron parte del proceso histórico que definió a la
nación y en especial, a aquellos participantes de la mañana
del 18 de Mayo de 1811. Un liderazgo militar brillante le
dio al pueblo oriental su primer gran triunfo de armas, que
marcó el nacimiento de una institución fundacional de la
patria que continúa hasta nuestros días, fiel a los ideales
que alentaron a aquellos patriotas de la jornada que hoy
celebramos, subrayó.
Rosales también sostuvo que el prestigio
militar del Teniente General Artigas creció a partir de
entonces, con grandes momentos, tales como la redacción de
las Instrucciones del Año XIII, o la promulgación de la
Liga Federal, elementos que colocan al General Artigas en
un sitial de privilegio dentro del panteón de forjadores de
la libertad y unidad americana.
Al padre de la patria vaya el recuerdo y
reconocimiento profundo como soldados, en este glorioso
día, proclamó Rosales. Sus ideales continuarán siendo la
antorcha inextinguible que iluminará por siempre nuestro
diario accionar, continuó. A los integrantes de las Fuerzas
Armadas, Jorge Rosales dedicó unas palabras. Dijo que luego
de 198 años la institución vive con la misma fuerza de los
primeros soldados.
Concientes de las dificultades, el
Ejército Nacional sabe que representan oportunidades para
potenciar las fortalezas y como reflexión, el Comandante
recordó que el empleo de los recursos por las diferentes
participaciones en las misiones de paz, la reposición de 40
vehículos canadienses de la flota automotriz, la mejora en
la potencia de fuego, o en la alimentación al personal, son
parte de los avances de la fuerza.
En otros aspectos, Rosales destacó que
la situación socio-económica de la franja de ingresos más
comprometida de la fuerza del personal militar, es
compensada con los tickets de acceso al transporte, gestión
instrumentada durante esta administración.
Un nuevo sistema de calificaciones y
ascensos también fue destacado por el Comandante. Planteó
modificaciones en el sistema, como la ponderación a la
dedicación profesional. Los medios para mantener operativos
los recursos del Ejército, fueron identificados como
dificultades a trabajar, como también la caída del número
de personal que ingresa a la Escuela Militar para formar
nuevos militares.
Estos problemas son de conocimiento del
mando superior de las Fuerzas Armadas, en quien siempre
encontramos oportunidades para el planteo y receptividad
para la búsqueda de soluciones, reconoció. El Comandante
Rosales agradeció, además, a las instituciones públicas y
privadas que mantienen vínculos estrechos con la
institución militar.
Más allá de los problemas que nos
afectan, observo un futuro promisorio para la fuerza y me
baso en el legado de nuestros antecesores, nuestras
capacidades, con la esperanza de que el éxito corone el
esfuerzo, indicó. La delineación de una fuerza militar que
asimile los cambios del futuro están plasmadas en un
documento que el Comandante Rosales llamó "Visión 2020",
además de la actualización del texto "Ejército Nacional:
marco conceptual de su proceso de modernización".
Para Rosales, las Fuerzas Armadas deben
tener un rumbo claro a seguir, independiente de los
criterios del Comandante del momento. En este aspecto, el
apoyo político es necesario, pues los cambios deberán
ejecutarse bajo el amparo legal y plasmarse en la normativa
vigente.
Para terminar, el Comandante en Jefe
dijo para toda la fuerza que ser un soldado es tener el
corazón bien puesto, el carácter firme, un ánimo templado,
la conciencia tranquila del deber cumplido, conocer a los
hombres, vivir con dignidad en la pobreza y desafiar el
peligro, según el General José Gomeza, al instituirse por
primera vez el Día del Soldado, un 18 de Mayo de 1937.
Palabras del Comandante en Jefe del
Ejército, General Jorge Rosales, en los actos
conmemorativos del 198º aniversario de la Batalla de Las
Piedras, Día del Ejército Nacional y Día del Soldado
Con mis primeras palabras quiero
expresarles a todos nuestra más cordial bienvenida al
estadio "Cnel. Alvaro Gestido", y el agradecimiento por
vuestra presencia en esta celebración.
Como es tradicional, el 18 de mayo nos
congrega para festejar un nuevo aniversario: de la Batalla
de Las Piedras, del nacimiento del Ejército Nacional y del
Día del Soldado.
Estimo que esta instancia tan especial
es una ocasión propicia para recordar, reflexionar,
agradecer y comprometer.
A nuestra mente viene aquel amanecer del
18 de mayo de 1811 en que el pueblo oriental en armas,
imbuido de un indomable espíritu de libertad y confiando
ciegamente en su Jefe, el entonces teniente coronel Don
José Gervasio Artigas, se preparaba para enfrentar a las
fuerzas coloniales españolas al mando del capitán de
fragata Don José Posadas.
Al finalizar la jornada y luego de un
cruento combate entre ambas fuerzas, el Ejército oriental
emerge victorioso gracias a una brillante conducción
militar, dándole al pueblo oriental su primer gran triunfo
de armas, marcando el nacimiento de una institución
fundacional de la Patria la que, hasta nuestros días,
continua fiel a los principios e ideales que alentaron a
aquellos patriotas de 1811.
La sangre oriental regada en aquella
jornada en los campos de Las Piedras, constituyó la semilla
que brotaría y crecería hasta llegar, con el paso del
tiempo, a consolidar la patria que hoy nos identifica, y a
la que con orgullo defendemos.
Este triunfo sirvió también para
consolidar el prestigio militar de Artigas, prestigio que
con las instrucciones del año XIII y su visión político
estratégica de mantener unidas a las Provincias Unidas del
Rio de la Plata, bajo la forma de una Federación; lo
colocaron en un sitial de privilegio entre los forjadores
de la libertad y unidad americana.
Al padre de la Patria, a nuestro primer
jefe y comandante, vaya el recuerdo y profundo
reconocimiento como soldados en este glorioso día, por el
preciado legado que nos dejara, con la seguridad de que sus
ideales continuarán siendo la antorcha inextinguible que
iluminará por siempre nuestro diario accionar, cual
expresión poética: ... "va alumbrando con su voz la
oscuridad".
Integrantes de la fuerza: hoy, a 198
años de aquella heroica gesta, nuestra institución vive,
palpita y actúa con la misma fuerza y entusiasmo que animó
a sus primeros soldados. Somos concientes de las
dificultades que afrontamos, pero sabemos que las mismas
constituyen oportunidades que debemos aprovechar, para
potenciar nuestras fortalezas.
Y en este sentido, y a forma de
reflexión, como vuestro comandante quiero destacar: el
empleo de los recursos generados por nuestra participación
en misiones de paz de las Naciones Unidas en el Congo y
Haití, en: la reposición de la flota automotriz,
destacándose la compra al gobierno de Canadá de 40
vehículos blindados de transporte de personal y su
correspondiente puesta a punto, a un costo altamente
beneficioso para la Fuerza, seis de los cuales desfilarán
hoy ante nosotros. La compra de fusiles de última
generación, destinados a dotar a las fuerzas de respuesta
inmediata de nuestras unidades básicas y a unidades
constitutivas de la reserva general, lo que materializa un
enorme salto cualitativo en la potencia de fuego individual
de las mismas. La muy buena alimentación brindada a nuestro
personal en las diferentes reparticiones, lo que nos
permite compensar el desgaste físico que el mismo realiza
en las tareas asignadas, así como el esfuerzo que se viene
realizando para proveer de uniformes operacionales y botas
a todos los efectivos, buscando mejorar la imagen
institucional y el orgullo en el porte del uniforme.
Asimismo, entiendo necesario destacar
algunos problemas que ocupan la mente y el corazón de quien
les habla: la difícil situación socio económica por la que
atraviesa gran parte de nuestro personal militar, sin dejar
de mencionar el apoyo recibido en boletos de transporte y
tickets de alimentación para la franja de ingresos más
comprometida. La necesidad de aprobar el nuevo sistema de
calificaciones y ascensos elaborado por la Fuerza, el que
presenta importantes cambios, basados fundamentalmente en
la ponderación de la dedicación profesional. La falta de
resolución sobre la situación de los oficiales extraditados
a Chile, la que los mantiene alejados de su familia y de su
patria. Los escasos recursos con que la Fuerza cuenta para
mantener operativos sus medios humanos y materiales, los
que son necesarios para sostener un poder de disuasión
sustentable. La notoria disminución de ingresos en la
escuela militar, lo que pone en riesgo la posibilidad de
completar en un futuro cercano, los cuadros de oficiales
subalternos de nuestras unidades básicas. La importante
inversión que el ejército realiza en la formación y
capacitación de especialistas; quienes una vez obtenida la
misma, emigran al ámbito privado o a otras instituciones
públicas, tentados por mejores retribuciones económicas.
Entiendo importante destacar, que los
problemas enumerados anteriormente son de conocimiento del
mando superior de las Fuerzas Armadas, en quien he
encontrado siempre la oportunidad de planteo y receptividad
para la búsqueda de soluciones; sin dejar de considerar
también, que los mismos son en parte, el reflejo de la
difícil situación económica mundial y su repercusión en
nuestro país.
Respecto a reconocimientos, no quiero
desaprovechar esta oportunidad para dirigirme a todas
aquellas personas que en forma individual o en
representación de instituciones públicas o privadas, en
distintos lugares de nuestro país y por las más variadas
razones, mantienen estrechos vínculos con nuestra
institución. A todos ellos mi agradecimiento por su
acercamiento, confianza y apoyo; expresados
fundamentalmente a través de diversas salutaciones y
muestras de afecto, comprensión y solidaridad ante
acontecimientos o eventos como el que hoy celebramos.
Al respecto, entiendo que la próxima
instancia presupuestal del país es fundamental para el
futuro institucional, independientemente del gobierno que
asuma en el próximo período la conducción del país. Para
ello, se ha conformado dentro de la institución, un grupo
de trabajo denominado "Visión 2020"; con la misión de
delinear los cambios que se entiendan imprescindibles
realizar para adaptar nuestra Fuerza a los desafíos que
este nuevo siglo nos plantea, y poder dotarla de las
capacidades que le permitan enfrentar adecuadamente las
eventuales "nuevas amenazas".
Asimismo, actualizaremos y
profundizaremos los lineamientos establecidos en el
documento "Ejército Nacional - marco conceptual de su
proceso de modernización", emitido por este Comando.
Entendemos que la propuesta de estos
cambios institucionales, a ser puestos a consideración del
mando superior, deben surgir necesariamente del seno de la
fuerza, ya que son sus actuales integrantes los que viven,
conocen y palpitan su verdadera situación.
En cuanto al compromiso de este
comandante, quiero expresarles con total convencimiento que
más allá de los problemas que nos afectan, visualizo para
la fuerza un futuro promisorio. Para esta afirmación me
baso en el legado recibido de nuestros antecesores, en
nuestras capacidades, en el tesón y la voluntad puestos de
manifiesto en el trabajo diario, con la fe y esperanza de
que el éxito coronará nuestro esfuerzo; lo que a su vez le
permitirá a nuestra institución continuar afirmando con
orgullo: Ejército nacional- ¡siempre presente!
Para ejemplificar los mismos, me imagino
a nuestra fuerza como un gran barco que navega en el mar
que el escenario mundial, continental y regional nos
plantea.
Los cambios de rumbo que con movimientos
de su timón se pretendan obtener, demoran en llegar a su
proa, razón por la cual deben evitarse continuos
movimientos en el mismo. Es por esto que la fuerza debe
mantener un claro rumbo a seguir, el que pautado en el
compromiso de sus mandos, le permita navegar con decisión y
firmeza al futuro, independiente de los pequeños ajustes en
la conducción que el comandante del momento deba realizar
para sortear las dificultades del diario navegar.
Para ello, es preciso señalar el
necesario y fundamental apoyo político, ya que los cambios
profundos que se entiendan necesarios implementar, deberán
imprescindiblemente ser ejecutados bajo
el amparo legal correspondiente, y estar plasmados
oportunamente en las respectivas leyes o decretos.
A los soldados de hoy y de todos los
tiempos, artífices de nuestra historia, nuestro eterno
agradecimiento por vuestra dedicación y entrega. Es gracias
a ella que nuestro querido ejército se encuentra próximo a
festejar sus 200 años de existencia al servicio de la
patria amada; comprometidos por siempre con la estrofa de
nuestro himno nacional: "es el voto que el alma pronuncia y
que heroicos sabremos cumplir".
¡Sabremos cumplir!
Finalmente, me dirijo en particular a
nuestros soldados en su día, sin distinción de grados ni
jerarquías, ya que el mayor orgullo que puede sentir un
militar es, ante todo, el de ser realmente... ¡un soldado!
"Ser soldado es tener el corazón bien
puesto, el carácter firme como la roca, el cuerpo capaz de
soportar las mayores fatigas, el ánimo templado para
resistir todos los sinsabores, la conciencia tranquila del
deber cumplido; conocer a los hombres, vivir con dignidad
en la pobreza, amar la gloria y desafiar el peligro".
Estos conceptos fueron expresados por el
Gral. José M. Gomeza, en instancias de instituir el "Día
del soldado" el 18 de mayo de 1937. Y si traigo los mismos
al presente.... ¡qué exactitud y vigencia tienen!
¡Vaya si tiene el corazón bien puesto
quién hoy es capaz de responder con su vida al llamado de
la nación! ¡Vaya si tendrá el ánimo templado quién aún
lejos de su tierra y su familia, portando un casco
azul, hace grande a su bandera!
¡Si sabrá cumplir con el deber quién
empuña un fusil, apaga un incendio, o pinta el salón de una
escuela! ¡Y vaya si sabrán vivir con dignidad en la
pobreza!
¡Muchas gracias! |