CECAP Montevideo
Múltiple propuesta de experiencia
educativa no formal permite inserción laboral y social
Más de 400 jóvenes concurren en
Montevideo al Centro Educativo de Capacitación y Producción
del Ministerio de Educación y Cultura. Allí participan en
talleres sociolaborales, además de contar con la
posibilidad de iniciar o terminar el Ciclo Básico. Reciben
apoyo económico para comprar los boletos mensuales y
alimentación, además de realizar pasantías en empresas
privadas. Se abrirán dos nuevos centros en Soriano y
Canelones
En entrevista con SCI, el Director de
CECAP Montevideo, José
Luis Abella, destacó que próximamente en Mercedes y en La
Paz, funcionarán dos Centros Educativos de Capacitación y
Producción del MEC.
Los mismos están presentes en
Montevideo, Treinta y Tres, Rivera, Salto, Paysandú, Río
Negro, Colonia, Canelones y Maldonado. En ese ámbito, se
desarrollan complejas
propuestas socioeducativas laborales para
jóvenes de entre
15 y 20 años, que tienen la posibilidad de elegir,
entre diferentes talleres su propia
currícula
formativa. En ese contexto, también reciben
apoyo económico,
alimenticio, laboral, además de contención institucional y
docente.
Propuesta para
jóvenes de entre 15 y 20 años
El Programa Nacional de Educación y
Trabajo (PNET) se desarrolla a través de los Centros
Educativos de Capacitación y Producción (CECAP), a través
de una propuesta educativa destinada a adolescentes y
jóvenes de entre 15 y 20 años. En ese sentido, busca
estimular la continuidad en el sistema educativo formal y
ampliar las posibilidades de integración al mundo del
trabajo.
La propuesta se organiza por semestres,
en actividades diarias de lunes a viernes, que alcanzan las
30 horas semanales, con acompañamiento personalizado de los
jóvenes.
Los CECAP trabajan las áreas de
educación laboral, capacitación profesional, conocimientos
básicos de matemáticas e idioma español, informática,
expresión artística, educación física, recreación y
deportes. Esas acciones son apoyadas por alimentación
brindada por el INDA y becas de apoyo económico mensual que
facilitan la asistencia, además de cobertura de salud
integral en coordinación con ASSE. La apertura de
inscripciones se realiza en los meses de febrero y julio de
cada año.
CECAP
Montevideo
En marzo de este año, José Luis Abella,
se convirtió por concurso en el Director de CECAP
Montevideo. Desde ese lugar, explicó que desde 2005, los
centros dejaron de ser una escuela de oficios para
convertirse en una propuesta mucho más integral, donde los
jóvenes transitan recorriendo distintos espacios.
A partir del segundo semestre concurren
a un taller ocupacional por ellos elegido, donde pueden
optar entre construcción, carpintería, vestimenta,
peluquería y belleza, gastronomía o cueros.
Necesariamente tienen que elegir
talleres artísticos de teatro, plástica, percusión,
artesanía o danza. Simultáneamente reciben apoyo pedagógico
por parte de los docentes, a partir de las necesidades que
van surgiendo en las clases, donde se brindan los
conocimientos básicos para desarrollar cualquier estrategia
en el marco de un taller ocupacional.
Un ejemplo de ello es que aprenden a
calcular costos, longitudes en la madera, utilizan
herramientas informáticas, además de cuidar los espacios
verdes de la institución. De esta forma, conservan el
parque, plantaron almácigos, aplican técnicas de
invernáculo, como el compost, y colaboran en la
clasificación de residuos.
Abella afirmó que el contacto con la
tierra enriquece a los jóvenes, que en poco tiempo podrán
consumir las verduras, que ellos mismos plantaron y
apuntalaron en el proceso de crecimiento.
Los viernes dedican media jornada a la
recreación junto a los educadores y conjuntamente practican
actividades de educación física.
Elección de
currícula y exámenes
La propuesta se enriquece porque cada
joven elige su currícula y al optar por uno de los seis
talleres, también pueden retomar o iniciar el Ciclo Básico
de Enseñanza Secundaria dentro de CECAP.
Abella afirmó que mediante acuerdo con
el Ministerio de Educación y Cultura, y a través de la
Dirección de Educación con el Consejo de Educación
Secundaria, profesores de ANEP acuden al centro, dictan sus
clases en grupos reducidos que no superan los 15 alumnos.
Como característica muy particular,
señaló que las mesas de exámenes se realizan cuando el
joven se siente seguro de sus conocimientos y a su el
docente visualiza que el alumno tiene las mejores
condiciones para rendir las pruebas.
Esa situación implicó que bajasen
muchísimo las tazas de pérdidas de exámenes, los cuales no
son solamente trámites. Las mesas están constituidas por un
profesor de Educación Secundaria, que trabaja en CECAP y
otros docentes externos al curso, lo cual genera garantías
a todas las partes.
Abella afirmó que los CECAP son parte de
la educación no formal porque no otorgan pase habilitante a
ninguna institución y son distintos los aprendizajes
brindados.
En el centro también se desarrolla una
propuesta de educación formal donde los jóvenes rinden sus
exámenes y pasan de primero a segundo ciclo. En ese marco,
decenas de jóvenes han terminado el Ciclo Básico de
Enseñanza Secundaria en CECAP manteniéndose como
estudiantes del centro educativo.
Abella afirmó que esa situación
sintetiza la incorporación de la enseñanza formal dentro de
una propuesta que en general es no formal.
Apoyo
económico
Los jóvenes de los CECAP reciben $ 600
como apoyo económico, monto que es suficiente como para
sacar los boletos estudiantiles y tener un resto para un
uso juvenil.
También existe la posibilidad de contar
con una beca y media, la cual se adjudica a aquellos que
tienen necesidades diferentes, como el uso de ómnibus
interdepartamentales, en un radio de acción de 35
kilómetros.
Abella afirmó que es una opción del
joven sacar los boletos estudiantiles o darle al dinero
otros usos. En ese sentido, es muy común que se compren
bicicletas en cuotas, apoyen con el dinero a sus familias,
o consigan los $30 para el boleto diario. Es una opción
respetable que se discute con los educadores, pero la
última decisión la toma el estudiante con su familia.
A partir del otorgamiento de la primera
beca, las exigencias de asiduidad son muy estrictas: no más
de tres faltas sin justificar en el mes. En caso contrario,
se pierde ese mes el derecho a cobrar el apoyo económico,
hasta siete faltas podrían ser justificadas por razones
pedagógicas -que decidirá el docente- y/o razones
familiares, además de respetarse los problemas de salud
debidamente certificados por médicos.
El jerarca afirmó que en total son 450
los alumnos del centro y que en este último mes les
correspondió cobrar becas a 412, cifra que indica una muy
buena concurrencia de los jóvenes.
Propuesta compleja
El Director de CECAP Montevideo, dijo
que es una apuesta muy compleja que en principio les cuesta
mucho entender, "pero realmente se enganchan". Los jóvenes
mantienen sus opciones y se trata por parte de los
educadores de sostenerlos con todos los recursos
institucionales al alcance.
Indicó que es común que si falta un
alumno, el educador o el tallerista busquen el momento para
llamar por teléfono y saber que está pasando. Se trabaja
con una población muy vulnerable que tiene problemáticas
muy difíciles, que puede llevarlos a suspender su
participación en el centro.
Abella defendió la propuesta educativa
diciendo que a los talleres laborales ocupacionales también
asisten para ayudar a los jóvenes, docentes de otras
asignaturas, como forma de afianzar el vínculo e integrar
la teoría a la práctica.
Afirmó que el joven rechaza un
aprendizaje que no tenga sentido y que no sea necesario
para su vida. La inmensa mayoría de los estudiantes que se
acercan a CECAP han tenido fracasos en el sistema educativo
formal, han sido expulsados o excluidos del mismo y se han
retirado por falta de interés.
El educador manifestó que todos tienen
el interrogante: ¿para qué me sirve estudiar? ¿Para qué
necesito tener completo el Ciclo Básico?.
En ese contexto, indicó que en la
institución se trabaja para defender el derecho de los
jóvenes a la educación formal, transmitiéndoles los
conceptos de que tercero de Educación Secundaria es
obligatorio y habilitante para concursos o sorteos que se
realizan en el mundo laboral.
En ese marco, destacó que defienden el
trabajo formal y en el tercer semestre, los alumnos tienen
la posibilidad de realizar pasantías laborales, instancia
en la cual reciben una retribución que equivale al laudo de
la función que cumplen, evento que puede durar hasta nueve
meses.
Abella dijo que globalmente se apuesta a
que los alumnos estén capacitados para encontrar trabajo,
forjen sus fuentes laborales o emprendimientos, con las
independencias que esas opciones pueden generar. |