XIII Reunión Regional de UNCCD
América Latina discute en Montevideo
políticas de protección de recursos naturales
Se lleva adelante la XIII Reunión
Regional de América Latina y el Caribe para la Lucha contra
la Desertificación y Sequía, cuyo objetivo es discutir
políticas de protección de suelos, evitando la destrucción
de recursos naturales. El Ministro de Ganadería, Ernesto
Agazzi, dijo que la desertificación afecta a la economía
agrícola y que desde el Estado se debe ejercer un rol
activo para atender este fenómeno.
Desde el 30 de junio hasta el 3 de julio
se lleva a cabo en Montevideo, la XXIII Reunión Regional de
América Latina y el Caribe de la Convención de las Naciones
Unidas de Lucha contra la Desertificación y Sequía.
En el acto de apertura participaron el
Ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Ernesto Agazzi;
el Ministro de Vivienda, Ordenamiento y Medio Ambiente,
Carlos Colacce y Secretario Ejecutivo de dicha Convención,
Luc Gnacdja.
El Ministro de Ganadería, Agricultura y
Pesca; Ernesto Agazzi, dijo que nuestro país le asigna una
gran importancia a la XIII Reunión Regional de América
Latina y el Caribe, de la Convención de las Naciones Unidas
de la lucha contra la sequía, dado que Uruguay sufre las
consecuencias de la llamada desertificación. En cuanto a la
región, este fenómeno afecta directamente a la agricultura
que tiene un rol económico muy importante en los países que
la integran, señaló. El Jerarca expresó que para resolver
este problema se deben ejecutar políticas de protección del
suelo. Asimismo, se mostró optimista acerca de que se puede
revertir la destrucción de los recursos naturales, aunque
reconoció que para esta tarea se necesita un trabajo de
concertación.
"La lucha contra la desertificación,
unida con la lucha contra la pobreza nos lleva al concepto
de desarrollo sostenible", subrayó.
El Ministro Agazzi considera a la
Convención de Naciones Unidas de lucha contra la
Desertificación, como un instrumento contra la inseguridad
alimentaria y económica.
En lo que respecta a Uruguay, dijo que
en estos temas el Estado está llevando adelante un papel
activo.
En otro aspecto, el Secretario de Estado
señaló que se deben minimizar los efectos negativos de la
globalización sobre la calidad de los recursos naturales
sobre el manejo del suelo. En este sentido, dijo que se
debe apoyar el concepto de Desarrollo Sostenible. Además,
expuso que el manejo sostenible del suelo y el agua es una
gran herramienta para la adaptación del cambio climático.
Al mismo tiempo, cree necesario que se reorganicen los
cometidos de las políticas públicas en el área de la
agricultura. La finalidad de todas estas políticas, es
mejorar las condiciones de vida, los ecosistemas que
finalmente forjen beneficios a nivel mundial.
El Ministro de Vivienda, Ordenamiento
Territorial y Medio Ambiente, Carlos Colacce, apuntó que el
tema de la lucha contra la desertificación no es solo un
tema vigente, sino que es un tema urgente. Este problema
como tantos otros, afecta a los más pobres, sostuvo. Es por
este motivo, que se apela a la solidaridad de los países
más poderosos, agregó. Concretamente a la situación de
nuestro país, recordó que todavía se está viviendo los
vestigios de una de las sequías más importantes de la
historia de Uruguay.
Por otro lado, recordó que nuestro país
fue el primero en definir como derecho humano fundamental
el acceso al agua y al saneamiento.
Asimismo, indicó que está a
consideración del Parlamento un proyecto de ley para una
gestión integrada de cuencas, donde se analicen los usos y
los recursos del agua en su integridad.
Por último, expresó que a nivel
planetario más de un tercio de las tierras cultivables
ingresaron en un proceso de desertificación y que se debe
buscar un plan de acción a mediano y largo plazo.
La Convención de las Naciones Unidas de
Lucha contra la Desertificación tiene origen en la Cumbre
del Río de 1992. Su objetivo es la lucha contra la
desertificación y la degradación de la tierra y la
mitigación de los efectos de las sequías (DDTS),
contribuyendo además a la consecución de un desarrollo
sostenible. La Convención goza de una adhesión universal y
está siendo reconocida como un instrumento capaz de
contribuir, en carácter duradero, a la reducción de la
pobreza y a otras metas ambientales y de desarrollo. |