Unidos en la Acción
Uruguay líder en manejo eficiente de recursos recibidos
por cooperación internacional
En el marco del proceso de reforma del Sistema de
Naciones Unidas y la experiencia piloto denominada "Unidos
en la acción", Uruguay se destaca entre los ocho países
participantes por el manejo eficiente de los recursos
obtenidos a través de cooperación internacional. En la
gestión de políticas públicas de fortalecimiento de las
capacidades para el desarrollo sostenido, el país lleva
utilizado el 80% de los fondos recibidos.
Se realizó una nueva reunión del Comité
Directivo y el Comité Consultivo del Fondo de Coherencia
del Sistema de Naciones Unidas para informar a las agencias
nacionales de Naciones Unidas y organismos de Gobierno
sobre cómo se están ejecutando los once proyectos que
Uruguay lleva adelante.
Uruguay es uno de los ocho países
elegidos para realizar una experiencia piloto, en el marco
de la reforma estructural del Sistema de Naciones Unidas.
Es el único país de renta media que representa a América
Latina en este proceso de reforma y su proyecto tiene como
objetivo lograr mayor coherencia, resultados e impactos
programáticos de las acciones que las Agencias del SNU
llevan adelante en el país. Se definieron tres ejes
estratégicos:
1) El fortalecimiento de las capacidades
estatales para planificar estrategias de desarrollo que
impulsen al Uruguay productivo y a la protección del medio
ambiente en el marco de transformación democrática del
Estado.
2) El desarrollo local y la promoción de
la participación ciudadana en el territorio.
3) El fortalecimiento de las políticas
sociales sectoriales, los programas de inclusión social y
los planes para la lucha contra la pobreza y las
inequidades de género.
Para el desarrollo de este programa, el
país cuenta con la financiación del Fondo de Coherencia del
Sistema de Naciones Unidas y del Fondo Español para los
Objetivos del Milenio. El Fondo de Coherencia apoya al
desarrollo de once iniciativas -lideradas por OPP y la
Oficina del Coordinador Residente de Naciones Unidas- entre
las que se encuentran:
A) Fortalecimiento institucional para el
diseño de estrategias de desarrollo económico, inserción
internacional y política energética de largo plazo;
B) Asistencia técnica para el diseño de
políticas de promoción de la producción sustentable y el
empleo;
C) Desarrollo de instrumentos para el
monitoreo ambiental y territorial;
D) Diseño e implementación de proyectos
piloto de promoción del desarrollo integral en el
territorio;
E) Apoyo a las políticas de integración
social y de seguridad alimentaria;
F1) Apoyo al fortalecimiento de las
políticas educativas;
F2) Apoyo al fortalecimiento de las
instituciones públicas del área social;
G) Apoyo a las políticas públicas para
la reducción de las inequidades de género y generaciones;
H) Apoyo a los procesos de modernización
de la gestión pública en el marco de la democratización del
Estado y la promoción de los derechos de los ciudadanos;
I) Apoyo a los procesos de
descentralización y promoción de la participación ciudadana
en el marco de la reforma del Estado;
J) Fortalecimiento de las capacidades de
las organizaciones de la sociedad civil en Uruguay.
Estas iniciativas implican una inversión
de 15 millones de dólares, provenientes del Fondo de
Coherencia, de los cuales se llevan ejecutados 9,5
millones. Aportaron a este fondo España, Noruega, Países
Bajos y Reino Unido.
Por otra parte, el Fondo Español para
los Objetivos del Milenio, aporta con 3,5 millones de
dólares para la ejecución del proyecto de "Fortalecimiento
de las industrias culturales y mejora de accesibilidad a
los bienes y servicios culturales de Uruguay"; proyecto que
lidera el Ministerio de Educación y Cultura y cuenta con el
apoyo del Ministerio de Industria, Energía y Minería y la
Oficina de Planeamiento y Presupuesto.
El Coordinador del Programa Unidos en la
Acción, Nelson Villarreal, explicó que ambos fondos tienden
a fortalecer la reforma de Naciones Unidas, la eficiencia y
la eficacia de la cooperación de los países receptores. En
tal sentido, agregó que el proceso de coherencia requiere
de una nueva ingeniería para lo cual se marcó como objetivo
estratégico lograr que Naciones Unidas apoye al desarrollo
de los países teniendo en cuenta las necesidades de éstos.
Por otra parte, se debe coordinar la ingeniería del Sistema
de Naciones Unidas para que la cooperación de los países
donantes llegue a donde debe llegar, así como también
determinar qué recursos llegan a cada país y para qué tipo
de acciones.
Villarreal afirmó que a través de estos
proyectos se busca la apropiación nacional, es decir, que
los países se apropien del objetivo estratégico y las
agencias de cooperación funcionen como asesores técnicos de
los países y no sean quienes determinan qué tipo de apoyo
se realiza en determinado país.
Desde el Gobierno, esto se lleva
adelante con una unidad de coordinación desde OPP junto a
agentes de Gobierno que se conocen como "puntos focales".
Cada proyecto es llevado adelante por un comité de gestión
donde participan las agencias del SNU y delegados de los
ministerios involucrados.
Todo esto se hace para que la
cooperación para el desarrollo de los países donantes vaya
en pro de una mejor eficiencia y eficacia y que fortalezca
las capacidades de los países, aseguró.
"Se busca que el SNU esté en función de
lo que los países quieren, de acuerdo a sus necesidades",
dijo Villarreal y resaltó que es importante que Uruguay,
como país de renta media, obtenga recursos de esta
experiencia porque puede ser un muy buen modelo para otros
países en materia de gestión y ejecución de políticas para
el desarrollo.
Por su parte, el Subdirector de la
Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Conrado Ramos,
manifestó que Uruguay logró un promedio de ejecución de los
recursos recibidos superior al 80%, lo cual implica un muy
buen trabajo de coordinación que realizan los actores
involucrados y habla también de las capacidades instaladas
en el país, con actores que saben adónde se quiere ir con
la capacidad de implementar y evaluar los proyectos.
En tal sentido, señaló que el esfuerzo
de colaboración, el trabajo que realizaron tanto OPP como
la Oficina del Coordinador Residente de NNUU y las
capacidades instaladas en el país posibilitaron ese nivel
de cumplimiento en la ejecución de los recursos recibidos.
Ramos destacó que Unidos en la Acción,
no sólo sirve como piloto para la reestructura del SNU,
sino que también le sirve al país en la mejor coordinación
de programas y políticas que se quieren desarrollar y llena
un déficit de financiamiento de los programas-país que
implica la planificación de la cooperación internacional.
Enfatizó que, en esta materia, España es
un donante por excelencia y que Uruguay vio multiplicado
por diez los fondos de cooperación española. "Hay un
trabajo interesante para que el país sepa apropiarse de la
cooperación y que pueda privilegiar las prioridades del
país en materia de desarrollo".
En cuanto a los principales logros del
programa Unidos en la Acción, Ramos subrayó el fuerte nivel
de ejecución, el nivel de colaboración y el saber que se
pueden hacer las cosas coordinadamente. "Queda mucho por
hacer y mucho por seguir coordinando y el desafío más
grande es seguir trabajando programáticamente".
Anunció que la segunda generación de
proyectos trata de políticas mejor coordinadas en torno a
programas específicos. A diferencia de las primeras
iniciativas, las definiciones programáticas buscan ser más
consistentes y sólidas. En tal sentido, dijo que el desafío
que resta por cumplir es seguir trabajando
interinstitucionalmente con las agencias del SNU y los
organismos del Estado, en torno a un trabajo coordinado y
común, sobre grandes pilares y programas. Entre ellos, el
medioambiente y cambio climático serán temas importantes a
tener en cuenta. Informó que, además, se está comenzando a
delinear un programa de seguridad ciudadana. "Este tipo de
programas adquieren trascendencia importante y abren
oportunidades de asistencia técnica y financiamiento en
torno a estas grandes líneas programáticas", afirmó el
Subdirector de OPP.
Finalmente, el Coordinador Residente de
Naciones Unidas, Pablo Mandeville, expresó que los ocho
países escogidos para realizar la experiencia piloto
permitirán aprender a operar mucho mejor y tener mucho más
impacto en el desarrollo de los países. Se busca que el SNU
trabaje mejor a favor del desarrollo de los países.
La experiencia se lleva adelante en
Uruguay, Ruanda, Albania, Vietnam, Mozambique, Tanzania,
Cabo Verde y Pakistán. El proyecto busca probar a nivel del
terreno y de manera concreta, cómo las agencias pueden
trabajar mucho mejor y en función de las prioridades de los
gobiernos.
En Uruguay, líder del manejo de los
recursos recibido entre estos ocho países, el proyecto se
concentra en cuatro áreas que buscan luchar contra la
pobreza, la equidad, promover el desarrollo económico, la
sustentabilidad del desarrollo y medioambiental. |