MIDES y OPP
Reporte Social: herramienta fundamental para toma de
decisiones en políticas públicas
El “Reporte Social 2009” constituye un
informe sin precedentes elaborado por un equipo de técnicos
de OPP y MIDES, que contiene las principales
características del Uruguay Social. Los datos más
destacables son: evolución del nivel de empleo, disminución
de la pobreza e indigencia, aumento de la matrícula escolar
y buen nivel de educación pública. Los indicadores
generales ubican al país en un buen lugar en América
Latina.
El acto de presentación del informe
“Reporte Social 2009” contó con la participación del
Presidente de la República en Ejercicio, Rodolfo Nin Novoa;
el director de la OPP, Martín Dibarboure, y la ministra de
Desarrollo Social, Marina Arismendi.
Se hicieron presentes también: el
subdirector de la OPP, Conrado Ramos; el presidente del BPS,
Ernesto Murro; el coordinador residente del PNUD, Pablo
Mandeville, y la subsecretaria del MIDES, Ana Olivera,
entre otras autoridades nacionales.
El Reporte Social es un esfuerzo
interinstitucional de la Oficina de Planeamiento y
Presupuesto (OPP) y el Ministerio de Desarrollo Social
(MIDES), realizado con presupuesto propio, lo que no es
menor, dado que históricamente este tipo de trabajos se
hacía por parte de terceros o con dineros de organismos
internacionales.
Mejoras garantizan pisos de
integración social
El objetivo de este Reporte es analizar
el estado de situación social del país, frente a algunas
dimensiones e indicadores claves, que para el Gobierno es
importante reportar a la ciudadanía, garantizando la
transparencia y la objetividad de la información, relató el
sociólogo Federico Rodríguez, integrante del Área de
Gestión y Evaluación del Estado.
La situación social del país en general
mejoró, haciendo un análisis de los últimos diez años. No
se trata de hacer una evaluación de ningún gobierno ni
política, sino que son resultados de la situación social.
La mejora radica principalmente en
garantizar pisos de integración social. Los pisos son las
bases mínimas que un Estado debe asegurar a la población.
Los logros se sitúan en algunas áreas específicas.
Entre las causas del progreso se destaca
que se mantuvo la visión de políticas de Estado, no
específicamente de Gobierno. Se mantuvieron líneas de
trabajo, se profundizaron en particular en este período, lo
que garantizó la estabilidad de ese piso social.
Este informe fue elaborado por equipos
técnicos tanto del MIDES como de OPP (en las Áreas de
Gestión y Evaluación del Estado y la Asesoría Técnica en
Políticas Sociales).
Se procura que este Reporte sea de
carácter continuo, es decir anual, que garantice la
continuidad de la información, ante la necesidad de ir
monitoreando estos aspectos claves.
Procura analizar una serie de
dimensiones e indicadores sociales, informó el Director de
Evaluación y Monitoreo del MIDES, Lauro Meléndez.
Este informe cierra los números al 2008,
y brinda importantes indicadores de empleo, salud y
bienestar social. Asimismo, da cuenta de desafíos futuros,
sobre todo en lo que tiene que ver con educación.
Los números son alentadores y durante
todo 2009 las cifras siguen siendo favorables para la
gente, no solamente para el Gobierno.
Los datos más destacables son la
evolución del nivel de empleo, la disminución de la pobreza
e indigencia, el aumento de la matrícula escolar y el buen
nivel de la educación primaria pública (se analizan los
niveles de repetición para compararlos).
Uruguay se encuentra muy bien ubicado en
comparación con América Latina. Los indicadores generales
nos reportan en muy buenos lugares en materia de políticas
sociales y el sistema de protección social, básicamente
vinculado al Plan de Equidad.
Reporte Social refleja aciertos de
una gestión pública sin improvisaciones
El Gobierno Nacional presentó este
Reporte Social conteniendo las principales características
del Uruguay Social, que puede estudiarse de distintas
formas y con diferentes técnicas, pero lo más importante es
qué se hará con estos datos, indicó el Presidente de la
República en Ejercicio, Rodolfo Nin Novoa.
El informe muestra la evolución y grado
de avance del bienestar de la población en su conjunto, lo
que permite saber con mayor precisión lo que se viene
divulgando desde distintos ámbitos del Gobierno,
información acerca de la salud, el empleo, la vivienda y el
hábitat, la educación, el ingreso de los hogares y la
seguridad ciudadana.
Esta información expuesta en forma
sistematizada y ordenada brinda un completo panorama de
cómo estamos los uruguayos en este ámbito.
La construcción de indicadores sociales
carece de sentido trascendente si se limita a detallarlos,
compilarlos o producirlos con fines netamente estadísticos,
pero este no es el caso, aclaró.
Como resultado del esfuerzo conjunto del
MIDES y OPP, esta entrega expone un trabajo mancomunado,
serio y riguroso que es y será utilizado como un insumo
fundamental en el diseño, planificación, aplicación y
evaluación de las políticas públicas.
Nin no se mostró sorprendido por la
calidad de este compendio de indicadores sociales porque
forma parte del habitual modo en que trabajan estos
especialistas, y además porque varios antecedentes en la
trayectoria del MIDES y la OPP demuestran la pertinencia,
efectividad y oportunidad de su desempeño político y
técnico.
“Algunos obstinados se resisten a
aceptar los enormes avances en materia social registrados
del 1º de marzo de 2005 a la fecha, otros se dedican a
minimizarlos, a cuestionar incluso las metodologías de
medición. Hay quienes desearían que estos datos no se
confirmen jamás”, indicó Nin.
Aquí hay información incontrastable que
manifiesta el acierto del conjunto de las políticas
públicas, tanto económicas como sociales que impactaron
positivamente en toda la población, sobre todo en los más
desprotegidos.
Estos indicadores demuestran que Uruguay
tiene una de las tasas de desempleo más bajas de América
Latina; que absorbió el efecto de la crisis financiera
mundial y viene superándola de buena forma; que la extrema
pobreza descendió a la mitad respecto al año 2004 (la
pobreza disminuyó en más de 12%), y la mortalidad infantil
neonatal se encuentra en 10.3 por mil.
Asimismo, la implantación de nuevo
sistema de salud que incorporó a más de 130 mil niños y
adolescentes que antes no contaban con ninguna cobertura,
es un dato inequívoco hacia una mayor equidad.
Los indicadores no congelan las
realidades, ni las convierten mágicamente en inmutables,
por ello es que la construcción progresista necesita seguir
profundizando las transformaciones y hacer irreversibles
las tendencias positivas observadas, sostuvo Nin.
“No nos alegra constatar que sigue
habiendo pobreza infantil, lo que nos deja satisfechos es
saber que lo que hacemos como Gobierno está dando los
frutos esperados. Haber bajado la pobreza en el tramo de 0
a 5 años del 55% al 39% es el producto de haber dado los
pasos necesarios para obtener ese resultado. Pero todavía
hay mucho por andar y mucho por hacer”, expresó.
El Presidente en Ejercicio destacó la
importancia de contar con información confiable y
contrastarla con las estrategias y acciones desplegadas en
todo el territorio nacional. Es uno de los elementos
básicos de toda política pública.
El Reporte Social 2009 se vuelve un
instrumento imprescindible para las decisiones políticas y
para la sociedad civil en su conjunto, que además de
participar activamente tiene el derecho y deber cívico de
controlar lo que el Gobierno haga o deje de hacer.
En este sentido, en pocos días nuestro
Gobierno rendirá cuentas acerca sobre qué y cuánto realizó
en materia de políticas sociales desde marzo de 2005.
El Gabinete Social y el Consejo Nacional
de Coordinación de Políticas Sociales presentarán el
documento llamado “De la emergencia a la equidad social:
las políticas sociales del Gobierno. Período 2005-2009”.
Con ello someterán a juicio de la ciudadanía toda su
gestión en el campo del quehacer político.
El Reporte Social es un reflejo de los
aciertos de la gestión pública y también de las
insuficiencias que reconocen pero continuarán superando. No
hay duda que es la expresión de cómo trabaja este Gobierno
sin improvisaciones o decisiones casuísticas, sino
diagnosticando en forma permanente, con mirada objetiva y
con el compromiso ineludible con la equidad, la justicia,
la igualdad y la felicidad del pueblo uruguayo.
Ciudadanos y Estado: derecho y
obligación de informar
El Director de la OPP, Martín Dibarboure,
sostuvo que lograr el bienestar de la ciudadanía es un
objetivo permanente de todo gobernante honesto. El contexto
en el que se vive, la demografía, el empleo, la salud, la
educación, el ingreso, son temas y dimensiones de
permanente vigilia para los administradores públicos. “Es
una tarea noble trabajar por el bien de la gente”, indicó.
Pero para poder gestionar en forma eficiente es importante
medir.
Los indicadores deben construirse para
que sean fiel reflejo de una situación dada con base
científica y criterios académicos, construidos con garantía
de utilidad futura.
El Estado tiene la responsabilidad de
medir y comunicar, porque todos tenemos derecho a conocer
el estado social de las cosas. Es una obligación moral del
Estado y un derecho irrenunciable de los ciudadanos,
añadió.
A partir de los datos, tomadas con
estándares y sistematización se pueden sacar conclusiones.
Constituyen un insumo básico para el diseño y la corrección
de políticas públicas. Uruguay cuenta con muchos datos, y
hoy aprovechando la tecnología se ordenaron para poder
darle uso a esa información y evaluar las políticas
públicas, explicó Dibarboure.
Para ello es clave la voluntad política,
querer medir, que no es un tema menor, así como la
colaboración de las instituciones que generan y gestionan
los datos. Medir para gestionar y corregir, medir para
informar y trasparentar, medir para crear y crecer, indicó.
El Uruguay Social es uno de los ejes de
este Gobierno, junto al Uruguay Productivo, Integrado,
Democrático e Innovador. La transparencia está presente
como identidad básica en todos ellos; la transparencia
concedida como un ejercicio de compartir, como libertad de
acceder y facilitar la información al ciudadano, siendo
permeables a las distintas interpretaciones, con
autocrítica, profesionalismo y sensibilidad a la hora de
gestionar las prioridades en la aplicación de los recursos
públicos.
Uruguay tiene por primera vez un Reporte
Social objetivo e integrado. Dibarboure comprometió su
continuidad anual. “No hay como tener datos de base para
corregir los rumbos y celebrar los aciertos. Los contenidos
son solamente una fotografía, un estado de situación y a la
vez un precioso desafío para la mejora continua”, dijo.
El Jerarca felicitó la labor de ambos
equipos técnicos. La OPP como oficina asesora del
Presidente asumió la responsabilidad de contribuir al
control de la gestión ministerial, creando tableros de
control, indicadores, colaborando en la incorporación de
mejoras en la gestión, implementando metodologías muchas
veces silenciosas, pero la mayoría de las veces muy
efectivas.
El Reporte Social será una herramienta
fundamental para los responsables en la toma de decisiones.
Siempre es oportuno disponer alguna política correctiva, de
ser necesario. De no tener tiempo, este Gobierno dejará
sentadas las bases para que el siguiente pueda
establecerlo. El Gobierno entrante en la transición podrá
tener el traspaso de toda la metodología, de toda la
agrupación de la información del Instituto de Estadística,
de las distintas encuestas que se hacen, los datos de los
Ministerios, los tableros de control, etcétera.
Este instrumento permite corregir y
avanzar en políticas sociales
La Ministra Marina Arismendi expresó su
satisfacción por “dar a luz” un proyecto de esta
naturaleza, un nuevo paso colectivo en la construcción de
indicadores que sirvieron durante este tipo para corregir y
avanzar, de manera de ver cómo impactan las políticas
sociales que se impulsan en esta administración.
“Este es el centro de nuestras
preocupaciones. No lo hacemos para un regodeo desde el
punto de vista intelectual ni académico –que también es
bueno- sino para tener acceso a nuevos contenidos, y eso
debe profundizarse”, dijo.
Es importante conocer la realidad para
poder modificarla, mejorar lo que haya que mejorar y
cambiar el rumbo de lo que sea necesario.
Se debe pensar en los cinco años que
vienen, que dependerán en gran medida de estos resultados.
También es relevante pensando en el Plan Quinquenal con su
presupuesto, que los que vengan seguramente ajustarán, le
pondrán su toque personal, pero con líneas rectoras
fundamentales de la transformación de la sociedad, porque
el conjunto de la propuesta durante esos cinco años fue una
mayor justicia social.
Este Reporte fue construido y trabajado
colectivamente. Desde el comienzo este Ministerio tuvo
claro que debía contar con una Dirección de Evaluación y
Monitoreo, para trabajar desde el punto de vista
cualitativo y cuantitativo. Para ello cuenta con un
“fantástico” equipo comprometido, joven y profesional, que
está “metido hasta los tuétanos” para modificar la
situación de hombres, mujeres, niños, niñas y adolescentes,
por lo que son los más exigentes al momento de medir los
resultados, sostuvo Arismendi.
Rendición de cuentas objetiva y
subjetiva
El Subdirector de OPP, Conrado Ramos,
realizó la clausura de la presentación y dijo que la
construcción de sistemas de información e indicadores de
gestión tienen el objetivo de brindar mayor transparencia
en la información.
Destacó que en los países desarrollados
es habitual realizar este tipo de reportes, por lo que
consideraron importante que Uruguay en el camino de su
construcción democrática del Estado de Derecho contara con
un reporte a la ciudadanía.
Ramos dijo que se trata de una
herramienta a través de la cual el Gobierno brinda cuenta
de sus acciones. Señaló que en esta oportunidad, además de
la información respecto a los logros en materia social, se
plasma el desafío educativo.
Agregó que las discusiones en el ámbito
político pueden ser posibles porque existen mediciones que
realizan los distintos Observatorios instalados en las
instituciones del Estado. Destacó que son parte de la
construcción de información a la ciudadanía, que brinda más
transparencia, igualdad e inclusión.
La construcción de infraestructura y de
proyectos para aumentar la transparencia hacia la
ciudadanía y contar con un Gobierno de gestión electrónica,
tiene un doble rol, por un lado lograr que esa información
sea utilizada para la toma de decisiones en materia de
políticas públicas y por otro construir los canales de
participación. En tal sentido, señaló que la rendición de
cuentas debe ser en doble sentido, objetiva y subjetiva, en
la cual el tomador de decisiones es responsable de brindar
la información y abrir espacios de participación, a través
de los cuales la población pueda realizar una devolución.
Finalmente, recordó que al tratarse de
una política de Estado se publicará todos los años,
trabajando transversalmente entre los organismos y
enriqueciéndolo año a año. |