Trabajo infantil
Jornada de sensibilización busca orientar la educación
para su erradicación
La Directora General de Educación
Secundaria, Alex Mazzei, afirmó que se debe enfocar la
educación como una herramienta fundamental para erradicar
el abuso en el trabajo infantil. Señaló que desde su
Administración se prioriza el trabajo como eje transversal
en todo el sistema educativo en el sentido de la defensa de
los Derechos Humanos.
En el salón de Actos de la Dirección
Nacional de Impresiones y Publicaciones Oficiales- IMPO- se
llevó a cabo la Jornada de Sensibilización acerca del
Trabajo Infantil y Acercamiento de la Metodología SCREAM de
OIT "Defensa de los Derechos del niño a través de la
educación y los medios de comunicación".
Este taller se dirigió hacia directores
y docentes de los liceos del Programa de Impulso a la
Universalización y Programas de Aulas Comunitarias. Así
como a integrantes del Programa ProNiño, Comité de
Erradicación del Trabajo Infantil, y Programa de
Participación Infantil y Adolescente de INAU.
Estas jornadas son organizadas por el
Comité Nacional de Erradicación del Trabajo Infantil y
cuenta con el apoyo del Ministerio de Trabajo y Seguridad
Social, el INAU, PIT CNT, IMPO y Proniño y fueron
declaradas de interés por el Consejo Directivo Central del
CODICEN.
En el lanzamiento estuvo presente el
Subsecretario del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social,
Nelson Loustaunau; la Presidenta del CETI, Cristina
Demarco; la Directora General de Enseñanza Secundaria, Alex
Mazzei y la Coordinadora del IPEC para Chile y Uruguay.
Por trabajo infantil se entiende a las
actividades que los niños, niñas y adolescentes realizan,
adecuados a su edad y positivos para la integración de
responsabilidades y la cooperación con los y las demás.
Existe otro conjunto de tareas que perturban su desarrollo,
impiden la formación y los/las exponen a situaciones de
riesgo y/o explotación.
Se puede identificar el trabajo
realizado por un niño o niña que no alcance la edad mínima
especificada para un determinado trabajo y que por
consiguiente, impida probablemente la educación y su pleno
desarrollo del niño o de la niña.
También se encuentra el trabajo que se
denomina trabajo peligroso porque, ya sea por su naturaleza
o por las condiciones en que se realiza, pone en peligro el
bienestar físico, mental o moral de niños, niñas y
adolescentes que están por encima de la edad mínima para
trabajar.
Finalmente, se encuentran las
incuestionables peores formas de trabajo infantil, que son
formas de explotación económica de la niñez y adolescencia,
asimilables a la esclavitud y al trabajo forzoso, y que
cometen quienes reclutan y mantienen a cualquier persona
menor de 18 años en estas formas de explotación. Estas
incluyen la esclavitud y las formas análogas, como la venta
y trata de niños y adolescentes con fines de explotación,
la explotación sexual y la utilización de las personas
menores de edad para realizar actividades ilícitas.
La Directora General de Educación
Secundaria dijo que desde su Administración, se prioriza el
trabajo como eje transversal en todo el sistema educativo
en la línea de los Derechos Humanos. Afirmó que se debe
exigir responsabilidades adultas, porque donde existe el
trabajo de un niño, hay un adulto que está incumpliendo su
responsabilidad.
Asimismo, indicó que se tiene que saber
distinguir lo que constituye un trabajo remunerado de lo
que es un trabajo forzado. Aclaró que los niños tienen que
aprender que el trabajo en condiciones dignas es saludable.
Entiende que la problemática del trabajo infantil es un
tema en el mundo entero. Recordó que Uruguay cuenta con la
aprobación de un Código de Niñez y de la Adolescencia, que
implica trabajar para prevenir las situaciones de abuso
hacia los niños y adolescentes. En ese sentido, manifestó
que se realiza un fuerte trabajo educativo,
fundamentalmente desde la Educación Media
Para Mazzei, se debe cuidar muy bien lo
que tiene que ver con el trabajo en el sentido de lo
positivo de la construcción del sujeto y lo que tiene que
ver con el trabajo en el sentido del mercado laboral y de
la utilización de un niño o de un adolescente como una
herramienta de trabajo de mercado. Por otro lado, informó
que existe una fuerte deserción en el sistema educativo,
principalmente en el tramo de Bachillerato. En este
sentido, reveló que se están construyendo políticas desde
el Ministerio de Trabajo conjuntamente con las direcciones
de enseñanza para crear programas. Al mismo tiempo, dijo
que desde el propio sistema educativo, se están
implementando programas extraedad, para que alumnos que
dejaron de estudiar puedan incorporarse.
Por su parte, la Presidenta del CETI,
Cristina Demarco, expresó que desde el 2005 a la fecha se
trabaja para colocar a la educación como herramienta
fundamental para combatir los abusos de los niños y
adolescentes en el ambiente laboral.
En tanto, el Subsecretario del
Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, Nelson Loustaunau,
expuso que en su Cartera, el tema del trabajo infantil no
es un tema menor. Sostuvo que se debe impulsar un fuerte
compromiso de toda la sociedad con la erradicación del
fenómeno.
Explicó que en su experiencia dentro del
Ministerio de Trabajo le tocó presenciar situaciones muy
dolorosas de trabajo infantil y destacó que los docentes
tienen un grado de responsabilidad superlativa en esta
temática.
El Comité Nacional para la Erradicación
del Trabajo Infantil (CETI) funciona en nuestro país desde
el año 2000 y tiene como objetivos: asesorar, coordinar
sugerir políticas tendientes a la eliminación del Trabajo
Infantil; elaborar y proponer un Plan Nacional de Acción
para la eliminación del Trabajo Infantil y propiciar
espacios de encuentro y actuación fomentando el compromiso
local de acuerdo a los objetivos propuestos.
Entre las acciones que se vienen
realizando se destacan como líneas fundamentales la
sensibilización e información de la sociedad a propósito
del tema: su significado, sus consecuencias, su relación
con otras formas de vulneración de los derechos de niños,
niñas y adolescentes; así como la formación de agentes a
nivel de las redes educativas y sociales para la detección
y atención de este fenómeno en los distintos niveles de
intervención. |