Mejora en calidad del trabajo
MIDES promueve emprendimiento cooperativo para
recolectores del junco y la totora
Préstamo del MIDES posibilita que un
grupo de trabajadores del junco y la totora de la Ciudad
del Plata, San José, puedan mejorar sus condiciones
laborales y conformar una cooperativa de producción. El
proyecto cuenta con el apoyo de la empresa ISUSA. La
Ministra Marina Arismendi dijo que “el convenio hace a la
calidad del trabajo, a la calidad de vida, a la
capacitación, al organizarse, a la posibilidad de salir
adelante”.
El
Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) firmó un acuerdo
con la Asociación Civil Gloria Maraboto que posibilita que
un grupo de trabajadores del junco y la totora de Ciudad
del Plata, San José, puedan mejorar sus condiciones
laborales y conformar una cooperativa de producción.
El
evento se realizó en la oficina del MIDES ubicada en
Ciudad del Plata y contó con la participación de la
Ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, de
representantes de la empresa ISUSA (Industrias Sulfúricas)
, de miembros de la Asociación Civil Gloria Maraboto y de
los trabajadores de la pre - cooperativa.
La
Ministra se dirigió a los trabajadores destacando que “el
convenio hace a la calidad del trabajo, a la calidad de
vida, a la capacitación, al organizarse, a la posibilidad
de salir adelante”. Subrayó que el Ministerio trabaja con
visión estratégica, con objetivos de mediano y largo plazo,
procurando construir una red de protección social para el
conjunto de los uruguayos y uruguayas.
Arismendi resaltó la creación por parte del MIDES de la
figura del garante social. Subrayó que las organizaciones
sociales avalan que los emprendimientos sean ejecutados por
“buena gente”, “gente trabajadora”, según dijo. En tal
sentido, agradeció el papel de la Asociación Civil “Gloria
Maraboto”.
La
directora Mariela Mazzotti (MIDES), destacó la importancia
de implementar políticas sociales con un enfoque
territorial, que tomen en cuenta las distintas realidades
de la población, y que brinden respuestas rápidas.
Por su
parte, el gerente general de ISUSA, Óscar Rufener, ponderó
la respuesta del MIDES a esta iniciativa. La empresa apoya
al proyecto en el marco de su Programa de Responsabilidad
Social. .
Rufener sostuvo que al inicio, cuando la empresa presentó
su propuesta al Ministerio de Desarrollo Social, se tenía
una postura escéptica: “acá me voy a encontrar con una
burocracia, esto lo plantearemos y terminará en un
expediente y quizás en unos años sabremos algo”, había
pensado, según comentó. Sin embargo, “la velocidad de los
trámites fueron similares a los de un emprendimiento
privado”, apuntó.
La
economista Mariela Lindner (MIDES) asesoró a los
trabajadores en el proceso de conformación de la
cooperativa. Dijo que desde diciembre de 2008 se tuvieron
reuniones semanales con los recolectores del junco y
totora, y con los talleristas que agregan valor, realizando
esteras o arreglos florales.
Reflexionó que el contacto con la realidad evidenció que el
eslabón de la cadena más débil estaba por el lado de los
trabajadores recolectores, ya que presentaban una situación
de vulnerabilidad social y económica. “Trabajan en
condiciones de mucho riesgo, porque están permanentemente
mojados y se exponen cuando cortan la totora a picaduras de
insectos y víboras”, precisó.
Agregó
que los recolectores reciben un ingreso bajo y zafral,
porque el junco sólo tiene una altura apropiada entre los
meses de setiembre y marzo. Por consiguiente, las familias
que realizan estas tareas, buscan durante el invierno otras
fuentes de ingresos, fundamentalmente en huertas, dijo
Lindner.
Comentó que “los trabajadores decidieron formar una
cooperativa social, ya que es un instrumento que cuenta con
el apoyo del MIDES”. Puntualizó que de esta manera, desde
enero a la fecha, se realizaron cursos de capacitación para
que los trabajadores “se visualicen como un grupo” y puedan
formalizarse.
“Se
busca que estos trabajadores puedan acceder a la seguridad
social, ya que ellos siempre estuvieron trabajando por la
cuenta, sin protección social y sin cobertura ante
riesgos”.
El
convenio brinda, mediante un préstamo subsidiado, los
recursos para que los trabajadores cuenten con mejores
condiciones de trabajo: madera y resina para construcción
de un bote, chaleco, bomba de achique, gancho de rescate,
entre otros. También habilita a la compra de máquinas de
tejer para que los trabajadores puedan procesar la materia
prima que acumulen, generando mayor valor agregado y
obteniendo nuevos ingresos.
Hasta
la fecha, según detalla un documento ministerial están
funcionando 115 cooperativas sociales y 21 grupos pre
cooperativas. Estos proyectos alcanzan a 1.151 personas y
se extienden por 15 departamentos del Uruguay. |