Con MVOTMA y FECOVI
Cancillería aplicará plan cooperativo de viviendas para
familias que retornan al país
La Dirección General para Asuntos Consulares y
Vinculación (RREE) ideó el proyecto destinado a resolver la
demanda de viviendas del creciente número de familias
uruguayas que viven en el exterior y deciden retornar al
país. Éstas se integrarían a una cooperativa de vivienda
por ahorro previo, con un similar número de familias
locales. La experiencia piloto se realizará en Montevideo y
ya ha concitado interés internacional.
La Dirección General para Asuntos
Consulares y Vinculación del Ministerio de Relaciones
Exteriores, en coordinación con la Agencia de Vivienda (MVOTMA),
y la Federación de Cooperativas de la Vivienda (FECOVI),
lanzará, el próximo año, una experiencia piloto para la
creación de cooperativas de viviendas para los uruguayos
que retornan al país.
En la actualidad regresan un promedio de
80 familias por mes y el número tiende a incrementarse, en
una secuencia permanente. El fenómeno comenzó a
evidenciarse en los últimos dos años y en términos de saldo
migratorio, en 2009, el porcentaje de personas que
resuelven volver, en comparación a las que optan por irse
de Uruguay, es mayor.
Esa decisión se ve estimulada, en muchos
casos, con la aprobación de la Ley No. 18.250 de Migración
que, en su artículo 76, señala que todo uruguayo con más de
dos años de residencia en el exterior que decide retornar
al país, podrá introducir, exento de toda clase de derechos
de Aduana, tributos o gravámenes conexos:
los bienes muebles y efectos que
alhajan su casa habitación. Además, las herramientas,
máquinas, aparatos e instrumentos vinculados con el
ejercicio de su profesión, arte u oficio y un vehículo
automotor de su propiedad.
“Para cualquier Gobierno es muy bueno
saber que retiene a su gente y que convoca al regreso de
los que están residiendo en el exterior. También es un
desafío porque este es un país que históricamente tuvo una
puerta para irse pero no para regresar”, dijo el Secretario
Ejecutivo de Asuntos Consulares y Vinculación de
Cancillería, Javier Vidal Alaggia.
Fue así que esa Dirección creó a su
interior la Oficina de Retorno y Bienvenida para responder
a la creciente demanda con medidas de carácter permanente.
A la repartición, también le compete la tarea de diseñar un
conjunto de políticas tendientes a la buena reinserción de
las familias que regresan al Uruguay. En ese contexto,
vivienda y trabajo son los temas recurrentes en el conjunto
de demandas que plantean los compatriotas que deciden
emprender el retorno.
Experiencia inédita
Vidal Alaggia definió tres situaciones
identificables, en función de las capacidades económicas de
las familias de uruguayos que vuelven a su tierra. A un
sector de esa población retornante -que estuvo muchos años
en el exterior-, les fue muy bien en términos económicos y
adquirió bienes inmobiliarios, como inversión o para
residir, a través de la oferta privada. En este caso, que
cuentan con disponibilidad de inversión, las familias
acceden a la oferta inmobiliaria, compran su vivienda y
cuando quieren regresar ya tienen la solución habitacional
resuelta. Otro grupo lo constituyen las personas que están
en niveles de indigencia, quienes vuelven deportados o
están en situación de emergencia.
Hay un segundo espacio, intermedio,
integrado por familias que estarían dispuestas a regresar
pero que no poseen suficientes ahorros, y las que sí lo
hacen aunque no tienen totalmente asegurada su fuente
laboral. En este segmento, se observa también un fenómeno
migratorio reciente que constituye una forma circular de
salida del país y que no excede más de seis a siete años.
Se trata de familias que en su lugar de arribo sufren
severas dificultades económicas, logran ahorrar la mayor
cantidad de dinero posible y retornan con un cierto capital
que dividen entre el alojamiento y el emprendimiento
económico que haga sustentable su permanencia en el país.
Fue precisamente en este sector que, desde la Dirección de
Asuntos Consulares y Vinculación, se pensó en la creación
de una cooperativa de vivienda por ahorro previo como una
posible solución a la demanda del techo propio.
Una publicación digital del Ministerio
de Relaciones Exteriores expresa que este tipo de
cooperativas se financia con el ahorro de los socios y un
préstamo del Fondo Nacional de Vivienda y Urbanización a
razón del 15% en el caso de los socios y un 86%
proporcionado por el Fondo.
Para solicitar el préstamo, hay que tener ahorrado el 10% y
elaborado un proyecto de construcción, el que se realiza
con la ayuda de un Instituto de Asistencia Técnica, equipo
cuyos honorarios se pagan con una parte del préstamo
(máximo el 7%).
El terreno es proporcionado por la Intendencia Municipal de
Montevideo (IMM), en el marco de un acuerdo con FECOVI.
“La idea es establecer un proyecto
híbrido. No generar cooperativas de retornados que serían
una suerte de guetos, sino componer una mitad de la
población objetivo de la cooperativa con familias
residentes en el país y la otra mitad con familias
residentes en el exterior”, explicó Vidal Alaggia.
En estos momentos, Asuntos Consulares y
Vinculación cuenta con una lista de 15 familias de
uruguayos que están dispuestos a regresar y formar parte de
la experiencia piloto que se instrumentará por primera vez
en Montevideo. El proyecto se presentó a fines de marzo de
este año en oportunidad de la realización del Tercer
Encuentro Mundial de Delegados y Delegadas de Consejos
Consultivos. A partir de allí los representantes de las
diferentes colonias de uruguayos lo trasmitieron a las
colectividades de compatriotas en el exterior, se difundió
a través de la red consular y de la página web de
Cancillería y de FECOVI.
La experiencia “es de neto cuño
uruguayo. De hecho, algunas Cancillerías nos consultaron
sobre la iniciativa porque les resultó muy novedosa. En el
marco de algunos convenios de intercambio con seguridad
comiencen a replicarse en otros países”, sostuvo el
funcionario.
Vidal Alaggia indicó que las familias
del medio que sean seleccionadas tendrán que asumir el
diligenciamiento de los trámites de gestión y
administración que tendrá la naciente cooperativa. Por lo
que se deberá de encontrar la forma de compensación
respecto a las familias de uruguayos que vendrán del
exterior. “Ahí se deben definir algunos aspectos sobre los
roles que cumple cada una de las familias integrantes del
emprendimiento para evitar conflictos internos”, agregó.
El entrevistado observó que la mitad de
las familias de la cooperativa proyectada, que están
afincadas en el exterior, deberían hacerse representar por
la otra mitad de los socios que se encuentra en Montevideo.
Allí, la participación debería hacerse a través de medios
electrónicos, como videoforos o algún otro mecanismo que
les permitan a aquéllos expresar sus opiniones para que
sean recogidas en las decisiones de las asambleas. Esto
permitiría a las familias uruguayas que retornan
planificar, de acuerdo a un cronograma establecido por la
propia cooperativa, FECOVI y el MVOTMA, su regreso en el
momento en que las viviendas puedan ser ocupadas.
Vidal Alaggia destacó una ventaja
adicional del plan. “Como sólo se invierte el 15% del valor
de la vivienda, las familias que tienen cierto capital de
ahorro, pero que no es suficiente para comprar una
vivienda, podrían tener acceso al alojamiento y,
eventualmente, a un resto de capital como para mantenerse
en su proceso de inserción a la vida del país o sustentar
un emprendimiento propio”. |