Desarrollo y crecimientos
Agencia de Innovación e Investigación desplegó el 95%
de los instrumentos programados
El Presidente de la Agencia Nacional de
Investigación e Innovación, Rodolfo Silveira, reconoció a
la institución que lidera como un ejemplo claro de la nueva
organización estatal impulsada por el Gobierno. Hasta el
momento, ejecutó el 95% de los instrumentos programados,
incluidos el Clemente Estable –con U$S 1.800.000- y el
Fondo María Viñas- de U$S 1.280.000-. El objetivo es contar
con 3.000 investigadores en 3 años.
La ANII funciona como un articulador de
las políticas de innovación, que coloca en proyectos las
grandes líneas del Gabinete de la Innovación y el Consejo
de Investigación, Ciencia y Tecnología. Trabaja como una
persona pública de derecho privado y pone el énfasis,
dentro de su organización, en la capacitación y la gestión
de sus recursos humanos. Este mes, el directorio realizó un
balance del año que transcurrió.
Luego de dos años y medio de
crecimiento, se desplegaron el 95% de los instrumentos que
la ANII programó desde su fundación, a través de concursos
y becas. El documento también señala que todas las
convocatorias, incluidas las temporales, permanecieron
abiertas. A su vez, establece que el trabajo con la Oficina
de Indicadores es permanente, lo cual sirve para monitorear
en forma permanente. Hasta el momento, se comprometieron
unos cuatro millones de dólares en sesenta proyectos
innovadores.
Uno de los puntos más altos de la
evaluación 2009 es la aprobación de seis auditorias
independientes, nacionales y extranjeras. En efecto, las
agencias KPMG, AYM, la Contaduría General de la Nación, y
las visitas del Banco Mundial, el BID y la Unión Europea,
calificaron el trabajo de la Agencia entre estándares muy
buenos a excelentes. Pero su Presidente, Rodolfo Silveira,
considera que aún hay elementos para mejorar.
Eso sí, también consideró que hay
programas cuyo impacto aún no son pasibles de evaluación,
dado que sus objetivos son a largo plazo. En el caso del
fortalecimiento de la capacidad científica nacional, uno de
los grandes objetivos de la Agencia, se instauró con éxito
el Sistema Nacional de Investigadores con 1.100 inscriptos.
Los investigadores permanecen en una base de datos
transparente, pública y evaluada por sus propios pares.
Silveira indicó que la meta es contar
con una relación de un investigador por cada mil
habitantes. Hoy la relación es 0,3/1.000. Justificó el
objetivo al mencionar que, para la dirección de ANII,
existe una relación directa entre la capacidad de creación
de conocimiento y el número concreto de investigadores
ostentados por un país. Si pretendemos agregar valor para
incrementar nuestra competitividad, tenemos que conocer
quiénes son nuestros investigadores y saber en qué áreas se
desenvuelven, afirmó.
El trabajo de la ANII priorizó cuatro
áreas de trabajo: el complejo agroindustrial, las energías
alternativas, la biotecnología y el turismo. Hay que
acercar el conocimiento en ésas áreas y las necesidades de
cada uno de los sectores. El 80% de la investigación se
realiza desde la Universidad de la República, el gran
referente en investigación básica y aplicada. Aquí la ANII
empieza a cumplir su rol, acercando el ámbito donde se
generan las políticas públicas –la OPP y los Ministerios,
la capacidad de la Agencia para conocer la realidad
científico-técnica del país y la dirección de los fondos
hacia esos objetivos.
Para compatibilizar el interés natural
de un grupo de trabajo científico-técnico y los intereses
nacionales, la función articuladora de la Agencia es
fundamental. Porque no podemos continuar trabajando desde
la oferta, tenemos que conocer la demanda, señaló Silveira.
Tradicionalmente se abrían llamados y las personas
simplemente se presentaban, pero hoy les decimos “traeme un
problema”. El ejemplo que puso Silveira es la presentación
del Fondo María Viñas, que premia a los investigadores que
presenten una solución a alguna problemática identificada
por el participante, orientado a la innovación tecnológica.
El fondo cuenta con 1.280.000 dólares. También existen
fondos sectoriales, para la salud, la energía y el agro.
Otro espacio obtenido a través de la
articulación y transversalización de políticas es el
lanzamiento de once tecnicaturas en el interior del país y
dos en Montevideo, además de carreras cortas. La labor de
un año y medio entre el Consejo de Educación Técnico
Profesional, DINAMA, DINARA, INIA y las Intendencias
Municipales, permitió la creación de las carreras. “Hoy se
reúnen actores que antes no interactuaban y que ahora
monitorearán el desarrollo de las tecnicaturas, por
ejemplo”, apreció Silveira.
Otro aspecto innovador es la
financiación de postgrados en universidades privadas. Este
nuevo instrumento se devuelve con prestaciones, como por
ejemplo, la entrega de becas, por parte de la ANII y la
universidad correspondiente, a estudiantes con calificación
pero sin recursos.
Silveira manejó un ejemplo de la
articulación que permanentemente realiza la ANII. La cría
de esturiones nacional presentaba un problema: al nacer
presentaban problemas infecciosos. La Agencia conocía a un
grupo de investigadores dedicados a la producción de
vacunas. Se formó un grupo de trabajo y de esta manera, la
producción nacional evitó un problema recurrente en otros
países, como Chile y su cría de salmón.
ANII facilita la posibilidad del acceso
a fondos, tales como los utilizados en la cría de
esturiones, a través de su grupo de ejecutivos de gestión,
que colaboran en la preparación de cada uno de los
proyectos, tanto para empresarios como investigadores. La
idea es que cualquier persona con una buena idea sea capaz
de cumplir con las formalidades obligatorias a fin de
conseguir la financiación necesaria, relató el Presidente
de ANII. Finalmente, Rodolfo Silveira recordó que el
directorio trabaja en la preparación del presupuesto para
el período 2011-2014. |