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26 de febrero, 2010

Presidente Tabaré Vázquez

Si todos los uruguayos trabajamos juntos podremos ser un país del mundo desarrollado
Vázquez se refirió a la importancia de desarrollar la calidad humana de los ciudadanos, en particular de niños y jóvenes. Sostuvo que el país podrá tener en el futuro 24 o 36 millones de vacunos y muchas otras cosas. No obstante, consideró que todo eso tiene límite, a diferencia de “lo que la naturaleza nos dio como inteligencia”. Señaló la reciente institucionalización de Plan Ceibal y Programas de Salud Bucal y Ocular.

El Presidente de la República, Tabaré Vázquez, visitó la Cámara Mercantil de Productos del País. En la oportunidad,  fue recibido por el Consejo Directivo de dicha Cámara y  recorrió el edificio junto a su Presidente, Christian Bolz. 

Vázquez agradeció las muestras de afecto recibidas al finalizar el ejercicio de su mandato, en su primera visita protocolar a la Cámara. Por otra parte, dirigió unas palabras a los presentes, muchos de los cuales acompañaron al Presidente en sus misiones en el extranjero, promoviendo la inserción internacional del país.  

El Mandatario aseveró que Uruguay cuenta con una excelente calidad humana y puede -si todos los uruguayos trabajamos juntos- constituirse en un país desarrollado. El Presidente hizo un recuento de las principales riquezas  que tiene el país y se interrogó: qué es lo que no podemos producir.  

Dijo que podemos producir trigo, maíz, sorgo, soja, girasol, frutas, verduras;  también ofrecer servicios de turismo,  de sol y playa, de aguas termales, folclórico, cultural y de eventos internacionales.

 Tenemos una enorme riqueza en tierra y agua, dijo y : “vamos a tener una superficie marítima superior en tres o cuatro veces a la terrestre”.Añadió que Uruguay es un país pequeño, sin accidentes geográficos, sin temperaturas extremas. No obstante, recordó que al igual que el resto de los países del planeta, debe enfrentar el desafío del cambio climático, problema que ya no admite discusión.  

“Uruguay podrá tener dentro de cinco años, en lugar de 12 millones de vacunos,  24 o 36 millones (...), y podremos tener muchas cosas más, pero todo eso tiene el límite que tienen todas las cosas materiales; pero lo que está acá adentro, lo que la naturaleza nos dio como inteligencia, hoy en día no le conocemos un límite”, explicó. 

En otro orden, comentó a los empresarios algunos impactos de las políticas públicas implementadas para desarrollar las capacidades y potencialidades de los niños y jóvenes uruguayos. En tal sentido, recordó que recientemente se inauguraron en el LATU nuevas instalaciones para albergar los Programas de Salud Bucal, de Salud Ocular y el Plan Ceibal. “Estos tres proyectos se han institucionalizado por ley y tienen ahora un nuevo local donde funcionar”. 

Al respecto, recordó que había niños uruguayos que presentaban dificultades para aprender por no contar con una buena visión. Sobre el Plan Ceibal, dijo que hay niños que tienen un excelente  manejo de sus computadoras. Sostuvo que no es posible saber los impactos definitivos del Plan, pero que es un innegable  avance en materia de igualdad de oportunidades.

Por su parte el principal de la Cámara Mercantil, Christian Bolz, realizó un cálido reconocimiento a la gestión realizada por el Presidente  Vázquez. Resaltó que, con opiniones coincidentes o no, siempre existió un  diálogo sereno, “mano a mano”.

 En cuanto a los resultados de gestión del Gobierno saliente, Bolz ponderó avances en lo económico y en lo social, así como una mejora en el diálogo entre todos los sectores sociales. 

Palabras del Presidente de la República, Tabaré Vázquez, en la Cámara Mercantil de Productos del País, el 26 de febrero de 2010. 

PRESIDENTE VÁZQUEZ: Señor Presidente de la Cámara Mercantil y señores directivos, señoras directivas también de esta Cámara y si me permiten, queridos amigos y querida amiga, agradezco profundamente estas palabras señor presidente, las recibo con emoción. Estos días estamos viviendo ergometrías permanentes, porque de reunión en reunión recibimos, felizmente -y lo digo con mucha modestia- muestras de respeto, tolerancia y afecto por parte de distintos sectores de la sociedad uruguaya. Así que agradezco enormemente estas palabras. Pero quisiera decir dos o tres cosas.

En primer lugar, es la primera vez que estoy junto a todos ustedes en un ámbito formal, en una reunión protocolar, pero no es la primera vez que estamos en contacto –ustedes lo saben- con muchos de ustedes en distintas oportunidades aquí en Uruguay y fuera de nuestro país. Y debo decir que siempre me sentí muy cómodo y muy respaldado por la presencia de cada uno de ustedes, donde supe valorar no sólo las condiciones para que ustedes ocupen los cargos que ocupan a nivel empresarial y a nivel de la especialidad a la que se dedican, sino la calidad humana.

Uruguay tiene un destino yo creo que muy venturoso; Uruguay puede en no mucho tiempo llegar a ser un país realmente desarrollado y desarrollado desde el punto de vista humano en la calidad y capacitación de su gente, más que en los aspectos meramente económicos o financieros, en su calidad humana.

Uruguay puede llegar a ser, sin duda, un país de ese mundo desarrollado, pero lo va a lograr solamente si trabajamos juntos todos los uruguayos.

Yo sé que hay distintas posiciones filosóficas, políticas, distintas tareas que realizar, pero si cada uno de nosotros en el ámbito de nuestras competencias y en la medida de nuestras posibilidades aunamos esfuerzos, al Uruguay no le va a costar mucho trabajo llegar a ser realmente un país del mundo desarrollado. Tenemos todas las condiciones.

Voy a dejar para lo último que voy a decir la condición que para mi es la más importante, pero voy a empezar por Uruguay como país de producción.

Si cerramos los ojos y comenzamos a pensar: ¿qué es lo que no puede producir, por ejemplo, Uruguay en el sector agrícola? ¿Trigo, maíz, sorgo, soja, lino, girasol, frutas, verduras de calidad? ¿Qué no puede producir en el sector por ejemplo cárnico y de calidad? ¿Qué no podemos ofrecer en el sector turístico? ¿Turismo de playa y sol, turismo de aguas termales, turismo folklórico o de raíces históricas de nuestro país, turismo cultural, turismo de congresos y eventos internacionales como ya se están produciendo? ¿Qué no podemos encontrar en cuanto a riqueza en tierra y aguas en nuestro país? Vamos a tener una superficie marítima superior tres o cuatro veces a la superficie territorial. ¿Cuánta riqueza hay ahí?

Uruguay ya presentó, acabamos de presentar ante Naciones Unidas la solicitud para ampliar nuestra soberanía sobre el mar territorial. Esto nos exige seguramente mayor responsabilidad y mayor trabajo, pero nos da soberanía sobre una riqueza todavía no explotada a fondo y que puede ser mucho más expresiva que la riqueza que tenemos sobre tierra firme.

Tenemos un país pequeño que también puede ser una ventaja comparativa, sin grandes accidentes geográficos, con un clima absolutamente tolerable. Acá no hay fríos extremos ni hay calores tórridos, sí estamos sufriendo los efectos de un cambio climático que ya nadie discute y que se ve expresado en todo el mundo, y también aquí lo hemos visto en los últimos años expresados por tremendas sequías o por inundaciones. Pero Uruguay puede prepararse perfectamente bien para enfrentar estos desastres naturales.

Felizmente este año no hemos tenido incendios forestales grandes, felizmente no ha sido así, pero estábamos preparados para enfrentar cualquiera de estos acontecimientos. Pero sobre todas las cosas, lo que tiene Uruguay es más que todo esto que es una riqueza enorme, una potencialidad de desarrollo y crecimiento excepcional, desde mi modesto punto de vista lo que tiene Uruguay es una calidad humana insuperable.

Quienes hemos recorrido y hemos estado prácticamente en todos los continentes y muchos países del mundo, y valoramos siempre cómo nos reciben. Ustedes han visto cómo nos han recibido en distintos países del mundo, no por ser Presidente sino por representar a un pueblo que es querido realmente en el contexto internacional. Uruguay es querido y es respetado en el contexto internacional, el pueblo uruguayo, el país, no es mérito de este Gobierno, es mérito de todos los uruguayos por ser como somos, y eso se valora mucho a nivel internacional. Pero la calidad y la calidez humana que hay en el Uruguay es difícil encontrarla en algún otro país en la máxima expresión como la tenemos nosotros. Un pueblo serio, un pueblo recatado, un pueblo que más allá de los encuentros o desencuentros que tenemos, como usted lo decía muy bien señor presidente, y por suerte no tenemos unanimidades ni pensamos todos iguales, por suerte, yo creo que eso enriquece el intelecto y enriquece la vivencia en el país, la condición humana en Uruguay que se arrastra a través del tiempo es el capital más importante que tenemos y sobre todo nuestros jóvenes. 

Les quiero contar simplemente, porque no quiero extenderme mucho, no quiero abusar de ustedes, de su tiempo. El otro día antes de ayer, estuvimos en el LATU en la inauguración del edificio nuevo que va a contener institucionalmente tres programas que lleva adelante el Gobierno y que se van a continuar. Uno es el de Plan Ceibal, otro es el de Salud Bucal infantil para todas las escuelas públicas del país y tercero de salud oftalmológica para nuestros niños, problema no menor que tenemos en el Uruguay. Hemos detectado que muchos niños que repiten el año o que tienen malas notas es o porque estando en clase no ven lo que escribe la maestra en el pizarrón y entonces no copian bien para hacer los deberes o porque simplemente no ven para leer o para escribir y esos niños ni siquiera sabían que no veían correctamente, ni sus padres.

Este plan de medición de la visual de estos niños nos mostró que hay una  cantidad importante de niños que necesitan una atención adecuada desde el punto de vista oftalmológico y se les ha dotado de lentes gratuitamente, hemos atendido a más de diez mil niños que estaban en esas condiciones. Estos tres proyectos, estos tres programas se han institucionalizado por Ley y tienen ahora un local donde funcionar que es en el propio LATU en un local nuevo.

La planta baja está destinada para el Plan Ceibal y me llevé la sorpresa, y lo debo reconocer, hemos trabajado mucho en el Plan Ceibal pero igual me llevé una sorpresa cuando llegué, porque había ciento y pico de jóvenes de 20 años niñas y niños, 23, 24, 25 años, trabajando ya en este proyecto en toda la parte de informática, analizando los resultados que se están obteniendo con el Plan Ceibal y estos jóvenes constituyen el 10% de los egresados de la Universidad de la República de la carrera de Comunicación. Estos jóvenes si no estuviera el Plan Ceibal se hubieran ido del país y hubiéramos perdido una riqueza enorme en conocimiento, en capacitación, que les pagamos todos los uruguayos para que así sea y si no tienen oportunidades en el país, se terminan yendo. Estos jóvenes se quedaron y están contentísimos, con una capacidad enorme, una capacidad intelectual de conocimiento, de formación enorme y si recorremos distintos aspectos, si vamos al Clemente Estable, o si vamos al Instituto Pasteur de Montevideo, o a la Facultad de Ciencias, o a la Facultad de Ciencias Sociales vamos a ver ahí -y en todo el país también- una cantidad importante de capital humano que nos debe hacer sentir orgullosos de ser uruguayos por lo que tenemos en ese capital humano, en esa inteligencia. Porque el Uruguay podrá tener dentro de cinco años en lugar de 12 millones de vacunos tener 24 o 36 millones, o de lanares en lugar de tener 10, 11, tener 40 millones de cabezas de ovejas, y podremos tener muchas cosas más, pero todo eso tiene un límite es el límite material que tienen todas las cosas materiales, pero lo que está acá adentro, lo que tenemos cada uno de nosotros, lo que la naturaleza nos dio como inteligencia, hoy en día no le conocemos un límite.

No hay límite para la inteligencia y lo que podemos lograr a través de la inteligencia, del aprender, del conocimiento es fundamental para colocar a Uruguay en un mundo desarrollado. Y Uruguay tiene esas condiciones, las tiene, yo he visto a niños que no conocían de cerca no habían visto nunca una computadora en el país, en el Uruguay profundo, que se les entregó la computadora del Plan Ceibal y a los 10 días eran expertos en el manejo de una computadora.

He visto que un niño de la zona de Florida donde comenzamos precisamente con el Plan Ceibal entregando las primeras cien computadoras, fue a su casa en una zona lechera y este niño estaba muy acostumbrado a ver nacer un ternerito, pero llega a la casa al otro día o dos días -no se cuanto- y una vaca está pariendo y él con la computadora filma el hecho como una cosa absolutamente natural y la lleva a la escuela. Otros niños de esas escuelas habían visto nacer un ternero y no les llamó la atención pero a algunos de los maestros sí les llamó la atención comunicó a las autoridades de Primaria y llevaron ese video hecho por un niño que no había visto nunca una computadora y filmó todo el hecho, a escuelas de Montevideo donde los niños nunca habían visto un ternero de un mes o dos meses y fue el asombro y lo recogieron las cadenas internacionales de televisión, CNN, y lo han pasado en algunos países del mundo como ejemplo de lo que puede hacer un niño con una computadora. Ahí había inteligencia, ahí naturalmente afloró la inteligencia que este niño y tantos otros niños deben tener en el Uruguay. Y afloró, desde mi punto de vista, lo que debemos buscar los uruguayos, que todos tengamos igualdad de oportunidades, después la vida dirá, pero que todos tengamos igualdad de oportunidades. Por eso el Plan Ceibal, para darle a todos los niños igualdad de oportunidades.

Yo no sé si van a aprender más y mejor con esa computadora. Yo no sé si los maestros van a enseñar mejor o peor con esa computadora. Yo no sé si algún niño podrá lograr mucho más con la computadora que si no la tuviera, pero hoy sí sé que todos los niños del Uruguay puedan en su casa comprar una computadora o no puedan, tienen una computadora, van a aprender a manejarla y ya la saben manejar. Y estamos incluyendo en esas computadoras del Plan Ceibal, un programa de nueve módulos llamados ”English for fun” aprender ingles jugando, que van a permitir que todos nuestros niños sepan ingles.

Ahora, ustedes empresarios que trabajan con le capital más rico que tiene el país, que es el capital humano, piensen que dentro de diez años, desde el que va a manejar el camión que va a distribuir refrescos, hasta el gerente de un banco uruguayo va a saber manejar una computadora y hablar ingles.

Esto es de una riqueza excepcional y lo pudimos logra no por el Gobierno, lo pudimos lograr entre todos, porque este programa del Plan Ceibal no es un programa del Gobierno, es un programa de todos los uruguayos y que ya sea ejemplo en el futuro para que pensemos que todos juntos en el Uruguay podemos llevar el país adelante, podemos, tenemos las condiciones, existe potencial, no tenemos que resignarnos a decir “somos un país pobre”, no señor, somos un país rico, muy rico en muchas cosas, pero sobre todo en capital humano.

Y he aprendido también en esas salidas y en esos contactos informales con muchos de ustedes de la profunda sensibilidad social de quienes están aquí en esta reunión. Con hasta algunos pude tener la felicidad del contacto cercano, permanente, lejos del país y dimensionar adecuadamente las preocupaciones sociales que se junta al trabajo empresarial y profesional que ustedes realizan.

Yo creo que si seguimos por este camino, camino de respeto y de tolerancia en la diversidad, que ojalá siga existiendo y mucha en el Uruguay, porque eso nos enriquece, pero si seguimos por el camino de encontrarnos y de comprender que salimos adelante todos juntos, o todos juntos nos vamos al tacho, seguramente el Uruguay tiene un destino muy venturoso en un futuro no muy lejano. Y ustedes, han sido artífices y quienes los han antecedido en la dirección de esta Cámara han sido también artífices de la construcción de un Uruguay que hoy está en este nivel, porque no hemos partido de cero en este Gobierno ya había construcciones en el Uruguay. Pero creo que en ese camino de trabajar juntos y con el espíritu que a ustedes los anima, no me cabe la menor duda que en muy poco tiempo Uruguay va a ser un país del mundo desarrollado. Y va a ser mérito no de ningún gobierno de turno, los gobierno llegan y pasan felizmente, va a ser el trabajo conjunto de todos los uruguayos, de jóvenes como ustedes, donde tenemos en común un querido amigo, nuestro querido amigo el “Negro Mussio” de allá de Mercedes y de jóvenes como otros, como la señora que seguramente tienen un futuro, pero también una obligación y una responsabilidad  enorme hacia ese futuro.

La riqueza mayor que tiene el Uruguay es su gente y ojalá no la perdamos. Sé que tenemos muchos problemas para atender, hay patologías crónicas y otras que están surgiendo y con fuerza que hay que atenderlas en la sociedad. La sociedad en un organismo vivo y como cualquier organismo vivo tiene momentos de salud, momentos de menos salud, momentos que aparecen patologías que hay que atenderlas. No hay que pelearse con ellas, no hay que esconderlas, no hay que renegar, existen, bueno vamos a enfrentarlas, vamos a analizarlas en profundidad y vamos a atenderlas. Atendiendo adecuadamente esas patologías Uruguay va a gozar  de una enorme salud y de un gran futuro.

Termino con estas palabras. Les agradezco enormemente esta oportunidad. Quizás en este momento me arrepienta de no haber venido antes, pero créanme que el trabajo ha sido intenso y a veces el fragor del trabajo de todos los días no nos permite atender todas las visitas que hubiéramos querido. Pero por lo menos al final y en el estribo, corregimos ese defecto de no haber venido antes. Muchas gracias.

   
 
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