Presidente Vázquez en UDELAR
Educación como herramienta fundamental para prevenir y
curar el cáncer
El Presidente de la República instó a
aunar esfuerzos en pro de la lucha contra el cáncer, una
patología que posee índices preocupantes en el país.
Destacó el aporte de todos, y no solo de los médicos. En la
oportunidad, el Mandatario participó en la firma de un
convenio entre los Servicios Oncológicos del Estado y la
Cátedra de Oncología Médica y Radioterápica con el objetivo
de mejorar la calidad de vida de muchos uruguayos
El Presidente Tabaré Vázquez concurrió a
la Universidad de la República en el marco de la firma de
un convenio entre la institución universitaria y ASSE,
referido a especialidades oncológicas. Destacó la
trascendencia del aporte de esta casa de estudios y
asimismo recordó que cuando asumió la Presidencia de la
República, la primera visita que realizó fue a la UDELAR .
Expresó de igual modo, su última salida como Mandatario ha
tenido como destino esa casa de estudios. .
Vázquez manifestó que uno de los sueños
que tenía junto a varios compañeros con los que trabajó en
Oncología, era buscar la manera de aunar esfuerzos,
terminar con pequeños feudos y trabajar todos juntos,
aportando cada profesional universitario médico su granito
de arena en la lucha contra el cáncer.
Esa lucha no es sólo de los médicos,
sino de todos, incluso de los medios de comunicación,
teniendo en cuenta que una cámara, un espacio radial o una
página de diario bien utilizada, vale tanto en esto como
un acelerador lineal, una droga quimioterápica o una acción
médica de diagnóstico o tratamiento, explicó.
Este convenio resuelve un sueño
existente y es el inicio de un camino, donde participan los
Servicios Oncológicos de Estado y la Cátedra de Oncología
Médica y Radioterápica. También es una oportunidad para
enriquecerlo en el futuro con otras especialidades como la
Oncología Pediátrica o la Cirugía Oncológica, dijo. Este
camino se ampliará con el objetivo de ofrecer una mejor
calidad de vida a todos los uruguayos, señaló..
Esta patología llega a la gente sin
anunciarse y se queda sin ser invitada, dijo, por ello la
importancia de aunar el esfuerzo de los jóvenes
investigadores, de médicos y profesionales con experiencia,
de institutos de docencia, asistencia e investigación, de
la ciudadanía toda y de los medios de comunicación,
ratificó.
Vázquez auguró que de continuar con esta
política se podrán mejorar índices que son preocupantes en
el país sobre esta patología, tanto en la prevención como
en su cura.
En este sentido, destacó la importancia
de la educación y de dotar de herramientas a la población
para que se pueda defender.
La esperanza y el optimismo se
justifican, aseveró el Mandatario, puesto que los uruguayos
comprendieron que para sacar el país adelante y colocarlo
dentro del mundo desarrollado en el corto plazo deben
trabajar todos juntos más allá de las diferencias
existentes que son válidas y enriquecen al país. Elogió que
exista respeto y tolerancia con quien piensa distinto.
El Mandatario reiteró el concepto de la
riqueza humana del Uruguay, y aseguró que no somos un país
pobre.
Como una forma de profundizar ese
concepto, se refirió al Uruguay Productivo y la riqueza
agrícola, al valor del agua, pero por sobre todo, a la
riqueza que representa la inteligencia de la gente y en
esto la Universidad juega un rol importante, dijo.
El Presidente comentó su visita al LATU
días atrás donde inauguró el nuevo local en el que
funcionará el Plan Ceibal, el Programa de Salud Bucal y el
Plan de Salud Oftalmológica. Se mostró impactado por el
optimismo y entusiasmo con el que trabaja un grupo de
jóvenes en procura de analizar lo que puede dar ese
proyecto a la sociedad uruguaya. Los mismos son egresados
de la Licenciatura de Comunicación y hoy están trabajando.
No se fueron del país, reiteró, por ello la importancia de
continuar invirtiendo dinero en la educación, para que se
queden, porque cuentan con oportunidades laborales. En caso
que no existan deben crearse si no se quiere perder nuestro
mayor capital: la riqueza humana, concluyó Vázquez.
Palabras del Presidente de la
República, Tabaré Vázquez, en el Paraninfo de la
Universidad de la República, el 26 de febrero de 2010
PRESIDENTE VÁZQUEZ: Queridas amigas y
queridos amigos, permítanme empezar así esta breve
alocución, que será breve por dos motivos, por dos razones
fundamentales: la primera en honor al tiempo, sé que
estamos en horas laborales, muy importantes para todos
ustedes y para el país, por tanto no es hora de darles
discursos, sino hora de trabajo. Y quiero honrar ese tiempo
tan importante de todos ustedes. En segundo lugar, porque
por estos días estamos siendo sometidos a una ergometría
permanente, están midiendo en todo instante y todo lugar,
la respuesta de nuestro corazón, a tantas emociones juntas
que se han desatado. Y por ahora va resistiendo bien, pero
no sé hasta cuando, porque realmente quiero agradecer en
primer lugar todas las muestras de afecto, de cariño, de
respeto, de tolerancia que han tenido las uruguayas y los
uruguayos, con quien habla.
Como comprenderán para mí es
trascendente este acto, por varias razones también. Cuando
asumimos la Presidencia de la República, tuvimos ese
altísimo honor de asumir esta Presidencia con que nos dio
el pueblo uruguayo una enorme responsabilidad que mucho
agradecemos, la primera visita que hicimos fue a la
Universidad de la República. Estábamos pensando con la
escribana ahora, si fue el 3 o el 5 de marzo, no importa,
fue la primera. Y esta es la última salida que hago como
Presidente de la República, y la hago aquí también en la
Universidad de la República.
Y esto para mí tiene un significado muy
alto, realmente, en segundo lugar, es un hito también
porque uno de los sueños que teníamos con tantos queridos
compañeros, como Miguel Musé, como Alberto Viola, como
Pedro, con tantos compañeros que trabajamos en la oncología
y estoy seguro que también con el beneplácito de nuestros
maestros, que si no están físicamente, hoy sí están con
nosotros en su presencia de gigantes en cuyos hombros nos
hemos enarbolado para llevar adelante esta tarea en el
terreno oncológico. Siempre pensábamos, hablábamos,
discutíamos, en el buen sentido del término, la manera de
aunar esfuerzos, de terminar con pequeños feudos, con
algunas disputas, con algunos problemas y todos juntos
trabajar para poner el granito de arena que puede poner un
profesional universitario médico, en la lucha contra esta
enfermedad. La lucha contra esta enfermedad, contra esta
patología, no es sólo de los médicos, es de todos, de todos
nosotros. Por ejemplo también de los medios de
comunicación. Una cámara de televisión bien utilizada, un
espacio radial bien utilizado, una página de diario bien
utilizada, puede valer tanto en la lucha contra el cáncer
como un acelerador lineal, como una droga quimoterápica o
como una acción médica de diagnóstico o de tratamiento. Por
tanto esta es una tarea de todos, y este convenio de alguna
manera resuelve aquel sueño que teníamos e inicia un
camino, este no es el fin, es el inicio de un camino.
Porque así como participan en este convenio, en este
trabajo, los servicios oncológicos del Estado y la cátedra
de oncología médica y oncología radioterápica, pensamos que
también es una oportunidad para enriquecerla en el futuro,
por ejemplo con otras especialidades dentro de la
especialidad oncológica, como la oncología pediátrica o
como la cirugía oncológica, y tenemos acá un maestro de la
cirugía oncológica, también egresado de esta Universidad de
la República, un maestro en lo nacional y lo internacional
como es el Prof. Raúl Praderi. Yo creo que es el inicio del
camino que va a ser ampliado y enriquecido también en bien
del objetivo que tenemos todos quienes ocupamos cargos de
importancia o tenemos una profesión para desarrollar, que
es la mejor calidad de vida de todos los uruguayos. Y en
esta patología que llega a la gente sin anunciarse y se
queda sin ser invitada, si no aunamos esfuerzos es poco lo
que podemos avanzar en un futuro inmediato. Pero si
juntamos los esfuerzos de nuestros jóvenes investigadores,
de nuestros médicos y profesionales con experiencia, de los
institutos de docencia, de asistencia y de investigación,
de la ciudadanía en general, de los medios de comunicación,
creo que en un corto tiempo vamos a mejorar índices que son
preocupantes en el país, referidos a esta patología. Tanto
la prevención –porque el cáncer se puede prevenir- como en
su cura, porque el cáncer es de las enfermedades crónicas
la que más se puede curar, a través de la educación y sobre
todo a través de darle a la población herramientas para que
se puedan defender de esta patología. Y creo que la
esperanza y el optimismo está justificado, Sr. Rector,
querido amigo.
Está justificado por dos razones: una,
porque creo que los uruguayos hemos comprendido que para
sacar el país adelante, para que el Uruguay se pueda
colocar dentro de los países del mundo desarrollado y lo
puede hacer, lo podemos hacer y lo podemos hacer en el
corto tiempo. Tenemos que trabajar todos juntos, más allá
de nuestras diferencias, políticas, filosóficas,
religiosas, más allá de todas esas diferencias que son
válidas y que enriquecen al país, que por suerte existen,
que por suerte no hay unanimidades, pero también por suerte
hay respeto y tolerancia a quien piensa distinto y podemos
en esa situación trabajar todos juntos para que el Uruguay
sea un país justo, solidario y que su gente pueda toda
vivir mucho mejor de lo que vive hoy. Y en segundo lugar
porque tenemos una enorme riqueza humana, tenemos muchas
riquezas en el país y el Uruguay no es un país pobre.
Piensen por un momento en el país productivo y
trasladémonos al sector agrícola y cerremos los ojos, que
no puede crecer en el Uruguay, el sorgo crece, el maíz
crece, la soja crece, el trigo crece, el lino crece, el
girasol crece. Crecen las frutas, las legumbres, es clima
favorable, tenemos una riqueza enorme en la mayor riqueza
de futuro que puede tener un país, que es el agua, pero
sobre todo esto que es material y tiene un límite, tenemos
una riqueza ilimitada que es la inteligencia de nuestra
gente, la inteligencia de nuestros jóvenes. Aquí dentro que
la naturaleza ha puesto en cada uno de nosotros una cuota
de inteligencia, está el futuro del país. Ahí está el
futuro del país. Y ahí los centros de enseñanza y por
cierto nuestra Universidad Mayor de la República juega un
rol importante, es donde los gobiernos y todos los
uruguayos tenemos que actuar.
Voy a cerrar esta intervención,
contándoles algo que vi hace 48 horas. Fuimos al LATU,
entre otras cosas a inaugurar un irradiador de alimentos
para mejorar la calidad de los alimentos que exportamos. Un
hecho bien trascendente para el país. Pero visitamos,
tuvimos la oportunidad de visitar e inaugurar el local
donde va a funcionar el Plan Ceibal, el Programa de Salud
Bucal Infantil, de nuestros niños de las escuelas públicas
y el Plan de Salud Oftalmológica. Y es todo muy hermoso, el
entorno, el local enorme, pero lo más hermoso y lo que más
me impactó fue que trabajando en el Plan Ceibal con un
enorme entusiasmo, con una gran alegría, con gran confianza
y seguridad, con gran optimismo, más de 150 jóvenes, niñas
y niños de 18, 20,22, 24 años, están trabajando analizando
lo que puede dar ese proyecto para la sociedad uruguaya. Y
constituyen estos jóvenes que están trabajando ahí, el 10%
de los egresados de los temas de comunicaciones de la
facultad de comunicaciones de la Universidad de la
República, egresados en el año 2008. Esos jóvenes se nos
hubieran ido del país, el país había invertido e invierte
enorme cantidad de dinero y está muy bien que lo haga y hay
que invertir más dinero en la educación que proviene del
pueblo, formamos nuestros jóvenes técnicos, formamos
nuestros jóvenes profesionales y se terminan yendo muy
rápidamente del país si no tienen oportunidad de trabajo en
el Uruguay. Y aquí hay oportunidades de trabajo para
nuestros jóvenes, sean o no investigadores profesionales.
Hay oportunidades y si no las hay, hay que crearlas, porque
esa riqueza humana no la podemos perder. Esa riqueza
humana, ese tesoro que tenemos los uruguayos que es nuestra
gente, es el mejor capital para estar seguro, estoy
absolutamente seguro que Uruguay tiene un destino muy feliz
en el contexto internacional.
Cierro estas palabras con un
agradecimiento, a veces las emociones cierran nuestro
pensamiento, por lo menos en mi caso y nos van dejando sin
palabras. Pero hay una que es la que puedo expresar en un
momento tan emotivo para mí como este, tiene 7 letras y
dice simplemente a todos ustedes: gracias |