Ningún gobernante sensato es
indiferente a la elección de su sucesor
En el caso del Presidente de la República, -más
allá del marco institucional en que cumple la tarea que la ciudadanía le
confió, de las competencias, responsabilidades y limitaciones propias
del cargo que desempeña, y aún de su identidad política y de sus
afinidades personales-, el día de la elección libre y soberana de
quien lo sucederá en tan alto cargo es también un cruce de razones y
sentimientos, de recuerdos y proyectos.
Felizmente ese día está cercano. Ello no es milagro,
ni casualidad, ni cuestión de calendario sino que es producto de la
convicción democrática y del compromiso republicano de la sociedad
uruguaya en su conjunto. Votar no resuelve automáticamente todos los
problemas, pero es imprescindible hacerlo para legitimar la solución de
aquellos que son inexcusables.
Ante la proximidad de ese día, reitero mi
reconocimiento a la lealtad institucional del sistema político y de la
sociedad uruguaya. Expreso también mi confianza en que la misma, así
como el desempeño de los organismos y funcionarios del Estado
involucrados en la organización de la jornada electoral, garantizarán
el normal desarrollo de ésta.
No me corresponde hacer pronósticos electorales,
pero confío también en la madurez de la ciudadanía uruguaya para
elegir el país que queremos, merecemos y podemos construir. Al fin y al
cabo, las campañas electorales no son combates por asuntos personales
sino competencias de proyectos colectivos. O debieran serlo.
A los legisladores nacionales que resulten electos
el próximo 25 de octubre nuestras anticipadas felicitaciones.
Al Presidente y Vicepresidente electos en primera o
segunda vuelta, además de nuestras felicitaciones, la seguridad de
facilitarles al máximo las tareas propias de la transición y preparación
del gobierno que asumirá funciones el 01 de marzo de 2010.
Y al pueblo uruguayo, nuestro agradecimiento por su
apoyo en una tarea que continúa y a su afecto que sólo podemos retribuir
continuando desde cualquier lugar, pero con la convicción y la pasión
de siempre
Dr. Tabaré Vázquez.
Presidente de la República Oriental del Uruguay |