24/02/05

BATLLE INAUGURÓ EL PUENTE DE LAS AMÉRICAS

"Me parece que ha sido una cosa hermosa y que va a ser muy bueno para la circulación", dijo el Presidente Batlle al inaugurar el Puente de las Américas.

El Primer Mandatario, junto a altas autoridades nacionales y departamentales, participó ésta mañana en la inauguración del puente colgante que permite resolver el flujo de tránsito en el entronque de la avenida Giannattasio con Las Américas.

Durante el acto hizo uso de la palabra el Subsecretario de Transporte y Obras Públicas, Rafael Brum, quien destacó la importancia de la Megaconcesión por entender que "ésta solución encontrada por el actual gobierno, para no detener la inversión pública, fue uno más de los ejes que permitieron iniciar la salida de la crisis, sanear las cuentas públicas y caminar hacia la reactivación que hoy es una realidad y que esperamos permita mejorar cada vez más la calidad de vida el de los uruguayos".

En la oportunidad, también hizo uso de la palabra el Presidente de la empresa SACCEM. El ingeniero Martín Carriquiry destacó el alto nivel técnico y profesional existente en el país, afirmando que esta obra "me permite reafirmar que tenemos acá en el Uruguay la capacidad instalada, profesional, técnica y de mano de obra como para asumir cualquier desafío que se nos presente y culminarlo con éxito.

A continuación brindamos las palabras del Subsecretario Brum y del ingeniero Carriquiry.

PALABRAS DEL SUBSECRETARIO DE TRANSPORTE Y OBRAS PUBLICAS, RAFAEL BRUM, EN LA INAUGURACION DEL PUENTE DE LAS AMERICAS
24/02/2005

SUBSECRETARIO BRUM: Señor Presidente de la República, doctor Jorge Batlle, señores Ministros de Estado, señores ex Ministros, ingeniero Lucio Cáceres, Diputado Gabriel Pais, señores Intendentes de Montevideo y Canelones presentes, actuales y ex Intendentes, señores Senadores, Diputados, autoridades departamentales, futuras autoridades del Ministerio, funcionarios del Ministerio, vecinos.

Estamos hoy aquí habilitando esta importante y significativa obra nacional, como es el llamado "Puente de las Américas", concebido por los técnicos del Ministerio de Obras Públicas, a efectos de resolver el flujo de tránsito en el entronque de la avenida Giannattasio con las Américas, resolviendo la circulación en condiciones de máxima seguridad y comodidad, como portal de entrada del Este hacia el departamento de Montevideo.

La solución adoptada permite lograr una imagen intensa y sugerente que captará sin duda la atención de todos aquellos que se aproximen a la obra, especialmente a los visitantes que llegan desde el exterior por el Aeropuerto Internacional de Carrasco hacia Montevideo, constituyendo una obra emblemática realizada por esta Administración.

No voy a ahondar en las características técnicas de la obra que todos tenemos a la vista; ella habla por sí misma. El proyecto pertenece, como saben, al ingeniero español Julio Martínez Calzón, que también es el proyectista del puente sobre el río Santa Lucía en la ruta 1.

La ejecución de este proyecto permitió a nuestros técnicos incorporar nuevas tecnologías para su futuro desempeño, que serán sin duda de gran utilidad y ahorro para la sociedad.

La concreción de esta obra atiende un punto de conflicto de tránsito generado por los grandes volúmenes de vehículos -estamos hablando de unos 17.000 vehículos diarios- que ingresan a Montevideo a la Red Vial Nacional.

El tránsito en el citado lugar y los picos estacionales alcanzan los 2.200 vehículos por hora, que si lo comparamos con los 2.000 vehículos diarios en las rutas nacionales, nos damos cuenta de la importancia y del nudo que se producía en algunos momentos en este importante cruce.

En efecto, si apreciamos además a ambos lados de esta obra, vemos un enorme crecimiento demográfico en toda esta zona, de ciudadanos de Ciudad de la Costa, Parque Miramar y demás parajes que también concurren todos los días a trabajar a Montevideo, como aquellos que vienen de la avenida de Las Américas, trabajan en Zona Franca, Pando, o que llegan desde el Aeropuerto Internacional de Carrasco.

En este punto se requería la presencia permanente de Policía Caminera, para el control y seguridad del tránsito.

La presencia de esta nueva estructura del Pasaje a desnivel logrará -una vez finalizado el conjunto de las obras, como decía el ingeniero Carriquiry- una mayor fluidez y seguridad de la circulación.

Pero la obra total implica también otras obras, además de este Pasaje que estamos disfrutando; obras de drenaje, de construcción y mejora de entrada de servicio, una ciclovía en el puente de Carrasco que va a permitir a los escolares y liceales, que concurren a los colegios que están en la zona Norte de Avenida Italia, una circulación más adecuada, más segura y sin mayores inconvenientes.

Quiero destacar, muy profundamente, que resolver éste y otros problemas de flujo de tránsito y de mantenimiento de las rutas nacionales no fue fácil.

El país sufrió primero por la devaluación de Brasil, luego el tema de la aftosa, y finalmente la crisis económica y financiera heredada de nuestros hermanos argentinos. Tras esta crisis que sacudió al país en el 2002, se debió reducir la inversión pública y este gobierno debió agudizar su ingenio para continuar trabajando sin detener las obras necesarias.

En el caso del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, se debía mantener y reparar decenas de kilómetros de rutas, lo que implica inversiones millonarias en dólares.

Fue así que a instancias del ex Ministro Lucio Cáceres, con la colaboración del doctor Atchugarry y un grupo de personas que pensaron muy bien todos estos temas, se ideó esta idea creativa, esta iniciativa que es la Megaconcesión, y que procuró encontrar financiamiento para seguir desarrollando el mantenimiento vial, la rehabilitación y las nuevas obras estructurales necesarias y que había que seguir haciendo aún cuando la crisis económica nos golpeaba.

La Megaconcesión, iniciada en octubre de 2002, ha permitido proyectar y ejecutar obras nuevas, así como de rehabilitación, reconstrucción y mantenimiento de carreteras y puentes pertenecientes a una red de 1.270 kilómetros, primaria, y corredores internacionales que representan el 15% de la Red Vial Nacional, por donde circula el 75% del tránsito total.

En lo que respecta a la participación de la Corporación Vial del Uruguay y en el marco de la concesión conocida como Megaconcesión, podemos señalar como obras más emblemáticas: a dos años del comienzo de esta iniciativa, se han terminado obras sobre corredores de integración, elevándose rápidamente el estándar de nuestras principales carreteras, mejorando así su seguridad y reduciendo los accidentes, además de facilitar su flujo, por un monto cercano a los 24 millones de dólares; y se encuentran en ejecución obras que rondan los 70 millones de dólares, garantizando así la conservación del patrimonio vial.

Asimismo, se encuentran en proceso de ejecución y de adjudicación obras por otros 27 millones de dólares.

Entre las obras terminadas y en ejecución tenemos 22 kilómetros de pavimento nuevo, rehabilitación 300 kilómetros, reconstrucción de 62 kilómetros y trabajos de mantenimiento en 1.000 kilómetros, elevando así el confort, el servicio y la seguridad de las rutas nacionales.

En lo relacionado a puentes, entre obras terminadas y en ejecución, tenemos casi 1.000 metros nuevos y el ensanche y refuerzo de otros 1.140 metros, eliminado así los problemas sobre todo de restricciones de ancho y de carga establecidas por los acuerdos del MERCOSUR, lo que permite sin duda una mejora en el aspecto también comercial para nuestros transportistas.

En materia de seguridad vial se está efectuando la demarcación horizontal de casi 1.200 kilómetros y la colocación de 2.500 luminarias, 10.800 sendas peatonales y 12.000 metros de calzadas de servicio y refugios peatonales. Todos estos números lo que demuestran es la importancia de las obras que se realizan y que no se pueden detener, y el ingenio que ha tenido el ingeniero Cáceres, que ha tenido un grupo de personas que han ideado toda esta obra y toda esta resolución financiera a un problema que era acuciante.

Las obras también comprendidas en la Megaconcesión, incluyen por ejemplo reparación de la Ruta 5, en Ruta 3, en Ruta 9, en Ruta 11, en la Ruta 1, en Ruta 8; todos tramos importantes para lo que es el comercio, la industria lechera y las demás actividades comerciales e industriales del Interior del país. Finalmente, debemos felicitar al equipo de ingenieros, técnicos, operarios y funcionarios en general de la Dirección Nacional de Vialidad, que trabajan en silencio, en forma profesional y eficiente, junto a las empresas privadas, haciendo posible obras de esta envergadura.

Estamos convencidos que está solución encontrada por el actual gobierno, para no detener la inversión pública, fue uno más de los ejes que permitieron iniciar la salida de la crisis, sanear las cuentas públicas y caminar hacia la reactivación que hoy es una realidad y que esperamos permita mejorar cada vez más la calidad de vida de los uruguayos. Muchas Gracias.

PALABRAS DEL PRESIDENTE DE SACCEM, MARTÍN CARRIQUIRY
24/02/2005

CARRIQUIRY: A la Corporación Vial del Uruguay y al Ministerio de Transporte y Obras Públicas, pero fundamentalmente a todos los uruguayos.

Una obra como el Puente de las Américas, que necesariamente dentro de los trabajos de la ingeniería nacional va a tener un punto altísimo de destaque, un punto altísimo de destaque por lo que ha significado la incorporación de tecnologías nuevas que siempre el Uruguay está tan ávido de traer, pero además de lo que ha significado, y utilizando ahora la actualidad de la información, de la cibernética, y de la Internet, utilizada por el ingeniero Martínez Calzón, representa el portal de entrada al Uruguay, un portal en el cual debemos todos los uruguayos sentirnos orgullosos.

Y creo que debemos destacar además, a parte de lo que ha sido la colaboración proficua, intensa y humanamente y técnicamente tan rica de los contactos permanentes con el ingeniero Martínez Calzón, ideólogo -llamémoslo así- técnico de esta obra, también debemos destacar que a través de los equipos de SACCEM, de los equipos de vialidad y de todas las personas que han participado desde el profesional número uno hasta el último obrero, cómo es posible que en el Uruguay obras hechas por uruguayos puedan mantener un nivel de destaque que -al decir nuevamente, y discúlpeme que lo cito a pesar de su modestia, del ingeniero Martínez Calzón- puede competir en nivel de calidad de ejecución con cualquier obra del primer mundo, o del resto del mundo.

Esto me permite reafirmar que tenemos acá en el Uruguay la capacidad instalada, profesional, técnica y de mano de obra como para asumir cualquier desafío que se nos presente y culminarlo con éxito.

Quiero de todas formas hacer algunos pequeños destaques; yo no voy a hablar de la parte técnica, ya la parte técnica la prensa ya la ha difundido mucho, la Corporación Vial está repartiendo un informe con todos los detalles y no quiero aburrirlos, pero sí quiero destacar algunas cosas más bien de gestión y que han sido producto de su origen al fruto que estamos inaugurando y entregando hoy.

Primero quiero resaltar la idea original, el lanzamiento que tuvieron en su momento el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, y la Dirección Nacional de Vialidad en la persona del Ingeniero Lucio Cáceres y el ingeniero Agustín Aguerre, que según nos comentaba el ingeniero Aguerre en conversación que tuvimos no hace mucho -y que además nos ha mandado al no estar presente un mensaje de salutación- nos comentaba cuando él recordaba con sumo afecto las primeras conversaciones que tuvo, tanto Lucio como el "Pato", con el ingeniero Martínez Calzón, y cómo Martínez Calzón en un papel desechable dibujó los primeros diseños de lo que luego sería su proyecto definitivo de este puente.

También quiero destacar la colaboración que esta obra ha tenido y el aporte que ha significado la gente de la Dirección Nacional de Vialidad, en particular la ingeniera Susana García como Directora de Obra, que siempre con la dedicación absoluta, con la profesionalidad y la capacidad que la caracteriza, se integró al equipo de SACCEM y de sus consultores asociados, el Estudio Castro y Dieste, para permitir que esta obra como decimos realizada por uruguayos pueda ser culminada en la forma que hoy la podemos mostrar y nos llena de orgullo.

Yo nada más quiero terminar diciendo que bueno, con esta obra la Corporación Vial, el Ministerio encaró la solución de un problema de circulación que era muy problemático para la entrada de Montevideo.

Todavía el proyecto integral no está terminado, ustedes han estado viendo cuando llegaron acá que del lado de Montevideo, y del otro lado del Arroyo Carrasco se están haciendo obras, y también la empresa SACCEM, asociada con la empresa AGRINOR, estamos trabajándole allí a la IMM para hacer el complemento natural que permita que este nudo vial tenga una solución definitiva y que todos los uruguayos podamos después seguir disfrutándola porque hemos podido encarar en forma conjunta un tema que nos da una solución a un problema que afectaba a toda la sociedad.

Por eso me siento realmente orgulloso, señor Presidente, en el día de hoy poder en el nombre del Directorio de SACCEM y en el mío propio, entregarle a usted, y en su nombre a la sociedad uruguaya esta obra que debe hacernos sentir a todos como integrantes de esa sociedad, orgullosos de lo que somos capaces los uruguayos, cuando nos juntamos y ponemos todo el esfuerzo para sacar las cosas adelante. Muchísimas gracias.

CORPORACION VIAL DEL URUGUAY CIERRA SU DOS PRIMEROS AÑOS DE GESTIÓN INAUGURANDO EL PUENTE DE LAS AMÉRICAS

Obras ejecutadas a la fecha por 53 millones de dólares

La habilitación al uso público de esta obra emblemática es propicia para efectuar un balance de lo actuado durante los dos años transcurridos desde el inicio de la “Megaconcesión”, así como para considerar las perspectivas de futuro, en esta modalidad de trabajo en que se conjugan esfuerzos de los sectores público y privado, tendientes a conservar y mejorar un patrimonio que a nadie resulta ajeno: las rutas nacionales.

En efecto, aún aquellos que no se consideran grandes usuarios de las carreteras, son beneficiarios indirectos de un sistema vial en buenas condiciones, ya que el transporte involucra a todos los sectores de la economía y del quehacer nacional.

Una ruta en mal estado o interrumpida significa mayores costos que son transferidos a la sociedad en su conjunto. Disponer de vías de comunicación en buenas condiciones, es esencial en toda comunidad y especialmente en aquellas con importante producción agropecuaria, distribuida uniformemente en todo el territorio.

Numerosas obras finalizadas, otras en ejecución y varias más previstas para un futuro cercano, no son los únicos elementos a tener en cuenta en la evaluación de lo actuado.

Los problemas enfrentados en un proceso que necesariamente implicó un período de ajuste para el ejercicio de una modalidad nueva de contratación de obras, la creación de puestos de trabajo, el aporte  en momentos de  condiciones críticas del sector público, y la respuesta rápida y efectiva a situaciones puntuales de gravedad, son también factores a considerar en la valoración de la experiencia.

La concesión

Surgió como forma de resolver la imperiosa necesidad de invertir en conservación vial, en un momento en que el Estado no podía asumir los costos. Una carretera o un puente que se deteriora más allá de cierto límite, significa, en términos puramente económicos, un costo varias veces superior para su rehabilitación, a lo que se suman los inconvenientes, a menudo no computados, de las interrupciones, demoras o daños en los vehículos.

 La severa crisis por la que estaba atravesando nuestro país, se reflejaba en el mal estado de muchas de sus rutas principales y en obras interrumpidas, sin perspectiva de prosecución, como la del Puente de las Amëricas, en la entrada este de Montevideo.

Se planteó entonces una concesión de “Costos compartidos”, instalando un sistema de cobro de peajes, cuyo producto se complementa con contribución del gobierno, ya que el escaso tránsito de las rutas nacionales no permite por lo general, lograr los recursos necesarios para poder realizar las inversiones requeridas por toda la red concesionada.

La empresa concesionaria, Corporación Vial del Uruguay, cuyas acciones en un 100% pertenecen a la Corporación Nacional para el Desarrollo, recibe a fines el año 2002 en concesión 1272 kilómetros de carretera de la red primaria y 2904 metros de estructuras de puente. Esto significa el 51% de la red primaria y el 15% de la red nacional y el 17% de los puentes de las rutas principales. Las rutas concesionadas corresponden a los segundos tramos de las rutas 1,3, 5, 8, 9 y 11. También se recibirá la concesión de la ruta Interbalnearia entre Montevideo y Punta del Este, cuando culmine a fines del año 2007 el plazo de vigencia del contrato de la empresa Consorcio del Este.

Las obras

La empresa concesionaria se comprometió a realizar inversiones por un monto de 196 millones de dólares en obras, de acuerdo a un cronograma básico en el que se detalla el tipo de obras a realizar en cada ruta y la fecha en que deben ser  realizadas. Estos trabajos se refieren básicamente a: adecuación de carreteras , pasajes a desnivel, obras de señalización y seguridad y también sustitución y ensanche de puentes y pasajes y desnivel, que corresponden en su mayoría a los corredores de importación y exportación habilitados para cargas MERCOSUR.

La contratación de obras se fue realizando según un régimen en el que rige el derecho privado, con respeto a los principios de publicidad e igualdad entre los oferentes, y fuerte intervención de la Dirección Nacional de Vialidad, tanto en lo que respecta a la elaboración de los pliegos para llamados a licitación, como en el control de las obras.

Las contrataciones de obras fueron realizadas a precios menores en un 15% en promedio con relación a lo previsto en las estimaciones oficiales.

A esas obras, preestablecidas según el citado cronograma, se sumó la ejecución de trabajos no previstos de carácter urgente, como la reparación de Ruta 1 en el acceso este al Puente sobre el Río Rosario, en oportunidad de que la máxima creciente conocida, ocurrida en el mes de febrero de 2003, arrasara con medio kilómetro de carretera interrumpiendo totalmente el tránsito. La rápida respuesta de la Corporación Vial del Uruguay, implementando el desvío necesario y finalizando la reparación en tiempo récord, mostró las ventajas del concesionario, capaz de una respuesta para ejecutar, con la agilidad que requerían las circunstancias, una obra cuyo costo fue de medio millón de dólares.

También se ejecutaron obras que a pesar de no estar previstas en el listado inicial, se consideraron vitales para el transporte de productos forestales hacia los puertos del litoral. Tal fue el caso de Ruta 21 en la cual se efectúan importantes trabajos de acondicionamiento vial.

La entrada en vigencia de la concesión, implicó asimismo la implementación de otros beneficios para el usuario, como ser el  servicio de auxilio mecánico gratuito en una extensión de rutas que supera largamente la de los tramos concesionados.

En los 24 meses transcurridos, la Corporación Vial del Uruguay ha realizado 45 obras viales en rutas de los 18 departamentos del interior del país, las cuales cubren un total de 339Km de carretera y 1240 metros de puentes. A las obras nuevas se suman los trabajos de mantenimiento por contrato, que se están llevando a cabo en las Rutas 1, 11, 3, 5, 8 y 9. De acuerdo a los mismos, la empresa contratista debe efectuar el mantenimiento integral de las mismas, en todos sus aspectos: estado del pavimento, limpieza y conservación de obras de drenaje, señalización vertical y horizontal, cuidado de la faja lateral.

Los índices de niveles de servicio de las rutas, que al ser recibidas por CVU se situaban entre 49% y 56%, se ubican actualmente en un entorno entre 94 y 98%.

El costo total desembolsado a la fecha en razón de las obras ejecutadas es de 53 millones de dólares, de los cuales 31 millones corresponden a obras ya terminadas. Las obras ya contratadas en ejecución insumirán 30.4 millones de dólares adicionales, por lo que las contrataciones de obras totalizan una suma de 83.3 millones de dólares. Las obras en proceso de contratación, próximas a iniciarse, suman 20,7 millones de dólares.

El monto invertido en obras supera largamente a la recaudación por concepto de peajes, la cual, hasta el 1.2.2005, alcanza a poco más de la cuarta parte del costo de las obras ya ejecutadas.

Generación de empleo

No es posible desconocer el efecto activador sobre la economía que tiene el sector de la construcción. En una región en la que el desempleo se transforma en uno de los más acuciantes problemas, las obras ejecutadas han ocupado 17334 meses hombre de empleo directo y se estima en 36 500 los generados de manera indirecta, a través de la contratación de servicios diversos (fletes, mecánica, transporte, etc) y la adquisición de materiales.

La ocupación directa e indirecta generada por las obras durante los 24 meses transcurridos es entonces equivalente a un promedio de 2240 puestos de trabajo trabajando en forma permanente durante los dos años.

Las obras ejecutadas en los principales ejes viales del país, muestran un panorama nuevo que el usuario comienza a percibir en un notable incremento de seguridad y comodidad.

El refuerzo estructural del tramo entre Riachuelo y Colonia, el nuevo trazado de Ruta 1 entre Arroyo Cufré y Ruta 51 y el proyectado entre Colonia Valdense y Ruta 2, están  cambiando totalmente la fisonomía de una ruta que estaba en alto estado de deterioro.

Las obras terminadas en Rutas 2 y 3, consistentes en ensanche de calzada, refuerzo de pavimento y banquinas y mejoras de trazado en varios  tramos de las mismas, se cumplieron en el plazo establecido y con atención a todos los aspectos ambientales.

La Ruta Interbalnearia, entre la 101 y Avda. Gianattasio, fue totalmente remodelada en tiempo récord, a los efectos de que en la temporada estival pasada se contara con una vía acorde con las exigencias.

En las Rutas 5, 8 y 9 se culminaron los trabajos en varios tramos y se encuentran otros en ejecución. En todos ellos se construyó un importante refuerzo para responder adecuadamente a las mayores cargas provenientes de la creciente actividad forestal y turística.

También está siendo totalmente  remodelada Ruta 11 , que sirve a una zona de intensa producción lechera correspondiente a los departamentos de San José y Canelones, además de constituir un conector de tránsito desde y hacia la República Argentina con los balnearios del este del país.

Mirando hacia adelante

Queda un camino por recorrer, en el que podrá verse la concreción de muchas obras, tales como las nuevas calzadas en la Ruta 1 y en la Interbalnearia entre el aeropuerto de Carrasco y el arroyo Pando, con miras a contar con doble circulación en esas rutas, así como los empalmes a desnivel en cruces que actualmente ofrecen problemas como los de Salinas y La Floresta de la Interbalnearia, y en el colector de los accesos a Montevideo, en la Avenida Santón Carlos Rossi.

La concesión demostró ser un instrumento útil para mantener la inversión en el sector vial aún en los peores momentos de la crisis.

La estructura del Puente de las Américas, con su diseño de vanguardia, sus líneas gráciles, sus brazos levantados, simboliza el Uruguay de la modernidad, el Uruguay emprendedor, pujante, potente, el Uruguay de la confianza y de la esperanza para todos,  hoy, mañana y para siempre

La Corporación Vial del Uruguay se complace de haber sido partícipe de este emprendimiento y de haber contribuido a su concreción.

EL PUENTE DE LAS AMERICAS 

El pasaje superior de la Avenida Giannattasio sobre Avenida de las Américas, impone su impactante silueta a todos los que transitan por las rutas que vinculan Montevideo con el este del país o a quienes van o vienen del exterior por el Aeropuerto Internacional de Carrasco.

La obra, que está siendo finalizada por la empresa Saceem, contratada por la Corporación Vial del Uruguay, ha despertado gran expectativa, dado que se trata de una estructura única en nuestro medio por sus características singulares y de alto valor estético, a la vez que significa una sustancial mejora en el flujo de tránsito, en una intersección actualmente regulado por semáforos.

El diseño propone una tipología especial para la estructura del pasaje superior que, sin dejar de responder a requerimientos funcionales y de resistencia, permite lograr una imagen fuertemente sugerente y atractiva que además de captar la atención de todos los que pasan por los alrededores, constituye un elemento monumental de gran belleza que se integra al paisaje urbano como un elemento singular, signo de modernidad.

El proyecto es del ingeniero valenciano Julio Martínez Calzón, autor de numerosas obras de puentes que fueran galardonadas con premios internacionales de importancia. Consiste en una pila central de gran altura, con dos brazos que se abren curvados en forma de V, cerrados en su parte alta con un travesaño de tal modo que el conjunto tiene la forma de delta invertida.

El tablero de 8 metros de ancho útil de calzada y 11,25 metros de ancho total está sostenido por los tirantes realizados por grupos de cordones paralelos protegidos con vainas de alta densidad. 

El puente y sus accesos cubren una longitud cercana a los 500m, con una configuración en suave curva, que acompaña el trazado de la ruta existente, en una total integración con el paisaje.

La obra brinda la posibilidad de cruce a desnivel a dos arterias principales cuyo flujo de tránsito alcanza valores muy importantes, ocasionando demoras significativas en las horas pico, particularmente de la estación estival.

El pasaje superior en el entronque de la Avenida Giannattasio con la Avenida de las Américas resolverá sin duda este importante cruce vehicular, en condiciones de máxima seguridad y comodidad, a la vez que incrementa notablemente el valor paisajístico de la entrada este a la ciudad de Montevideo.